conocer a Dios, doctrina de Cristo, integridad, liberación, ministerio, Reino de Dios, vida en Cristo

¿Trata Dios al justo de igual forma que al impío?



Entendiendo los Procesos de Revelación: Caminando en fe para establecer Revelación a través de nuestros actos


Y acercóse Abraham y dijo: ¿Destruirás también al justo con el impío? Génesis 18:23

 


Dios no hace acepción de personas, es el primer establecimiento de Verdad y Justicia que la Escritura presenta en cuanto a la Esencia y Naturaleza de Dios.

Sea pues con vosotros el temor de Jehová; guardad y haced: porque en Jehová nuestro Dios no hay iniquidad, ni acepción de personas, ni recibir cohecho. 2 Crónicas 19:7

La Ley misma había establecido preceptos para enseñar al pueblo a no hacer acepción de personas,

No tuerzas el derecho; no hagas acepción de personas, ni tomes soborno; porque el soborno ciega los ojos de los sabios, y pervierte las palabras de los justos. Deuteronomio 16:19

El libro de proverbios denuncia que el hacer acepción de personas establece maldad en la cultura de los pueblos,

Tener acepción de personas, no es bueno: Hasta por un bocado de pan prevaricará el hombre. Proverbios 28:21

El apóstol Pedro reconoció que el Evangelio del Reino de los Cielos se fundamenta sobre el juicio de no hacer acepción de personas,

Entonces Pedro, abriendo su boca, dijo: Por verdad hallo que Dios no hace acepción de personas; Hechos 10:34

Y el apóstol Pablo, de igual forma, estableció en su doctrina apostólica que para Dios no hay acepción de personas, este es el establecimiento de la Justicia del Reino de los Cielos,

Porque no hay acepción de personas para con Dios. Romanos 2:11


Entonces, si es así, ¿Por qué Abraham establece diferencia entre el justo y el impío? Y más aún, ¿Por qué Dios avala la petición de Abraham?

Efectivamente, Dios no hace acepción de personas; en el evangelio de Mateo leemos en la enseñanza de Jesús que Dios hace que su sol salga sobre malos y buenos, y llueve sobre justos e injustos,[1] y según esta doctrina introducida por Jesús, el no hacer acepción de personas es la forma de ser perfectos tal y como el Padre lo es.[2]


Sin embargo, Abraham descubre un nuevo atributo de parte de Dios: Dios no congenia ni soporta la maldad de los pueblos, que hay un límite dentro de la Gracia de Dios que determina hasta cuando Dios ha de tolerarla,

Y en la cuarta generación volverán acá: porque aún no está cumplida la maldad del Amorrheo hasta aquí. Génesis 15:16

Además, la pregunta de Abraham a Dios: ¿Destruirás también al justo con el impío? Nos es útil para entender dos aspectos importantes del valor de un justo delante de la Gracia de Dios.


La presencia de un justo hace que salgan a la luz los juicios de Dios sobre una región

La decisión de destrucción de las ciudades de Sodoma y Gomorra había sido tomada mucho antes del encuentro de Abraham con Jehová—Dios, fue justamente en el camino hacia las ciudades de Sodoma y Gomorra cuando Jehová—Dios dispuso “descubrir” a Abraham el propósito de su jornada al lugar.

Y Jehová dijo: ¿Encubriré yo a Abraham lo que voy a hacer…?, Génesis 18:17

Esta es la forma de operación de Dios sobre la tierra, y la razón de ubicar sobre ella a justos que la bendigan. En el evangelio de Mateo leemos en una enseñanza de Jesús, que un justo es definido como la luz del mundo, y que su función sobre la faz de la tierra es establecer rumbo y dirección en medio de las tinieblas,

Vosotros sois la luz del mundo: una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder. Mateo 5:14

Este mensaje fue establecido por el apóstol Pablo como el Evangelio del Reino a las naciones gentiles,

Porque en otro tiempo erais tinieblas; mas ahora sois luz en el Señor: andad como hijos de luz, Efesios 5:8; 1 Tesalonicenses 5:5; 2 Timoteo 1:10

A razón de ello, los profetas establecieron en sus proclamaciones de Justicia que Dios revelaría sus planes a su pueblo por medio de profetas para que entendieran su Voluntad y caminaran a la luz de sus enseñanzas,

Porque no hará nada el Señor Jehová, sin que revele su secreto a sus siervos los profetas. Amós 3:7


Estad atentos a mí, pueblo mío, y oídme, nación mía; porque de mí saldrá la ley, y mi juicio descubriré para luz de pueblos. Isaías 51:4

Así que, un justo es un elemento de Gracia y de bendición para las naciones, su presencia no es un elemento antagónico para las regiones, es la persona que Dios ubica en los lugares para permitir que por amor a ellos salga a la luz aquellos juicios ocultos, para establecer la Justicia, Juicio y Misericordia del Señor.


La presencia de un justo puede hacer que los juicios de Dios sobre una región sean detenidos

El segundo valor de un justo que se destaca en el relato, el cual a partir de aquí es presentado en la Escritura como su función espiritual sobre una región, es la de hacer que el juicio de Dios sea detenido, dando oportunidad a que los moradores de un lugar procedan al arrepentimiento. En el relato del encuentro de Abraham con Jehová—Dios, leemos:

24 Quizá hay cincuenta justos dentro de la ciudad: ¿destruirás también y no perdonarás al lugar por cincuenta justos que estén dentro de él? 25 Lejos de ti el hacer tal, que hagas morir al justo con el impío y que sea el justo tratado como el impío; nunca tal hagas. El juez de toda la tierra, ¿no ha de hacer lo que es justo? 26 Entonces respondió Jehová: Si hallare en Sodoma cincuenta justos dentro de la ciudad, perdonaré a todo este lugar por amor de ellos. 27 Y Abraham replicó y dijo: He aquí ahora que he comenzado a hablar a mi Señor, aunque soy polvo y ceniza: 28 Quizá faltarán de cincuenta justos cinco: ¿destruirás por aquellos cinco toda la ciudad? Y dijo: No la destruiré, si hallare allí cuarenta y cinco. 29 Y volvió a hablarle, y dijo: Quizá se hallarán allí cuarenta. Y respondió: No lo haré por amor de los cuarenta. 30 Y dijo: No se enoje ahora mi Señor, si hablare: quizá se hallarán allí treinta. Y respondió: No lo haré si hallare allí treinta. 31 Y dijo: He aquí ahora que he emprendido el hablar a mi Señor: quizá se hallarán allí veinte. No la destruiré, respondió, por amor de los veinte. 32 Y volvió a decir: No se enoje ahora mi Señor, si hablare solamente una vez: quizá se hallarán allí diez. No la destruiré, respondió, por amor de los diez. Génesis 18:24—32

La presencia de un justo provoca que la región sea bendecida, y que los juicios que pesan sobre ella sean detenidos o aplazados, no para librar a sus moradores del juicio por sus establecimientos de maldad y dejarlos en libertad, sino para darles oportunidad para que sus moradores procedan al arrepentimiento, tal y como el apóstol Pedro lo explicó en una de sus epístolas,

El Señor no tarda su promesa, como algunos la tienen por tardanza; sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento. 2 Pedro 3:9

De no haber arrepentimiento, los juicios de Dios caerán sobre aquel lugar irremisiblemente,

Y díjole Jehová: Pasa por medio de la ciudad, por medio de Jerusalem, y pon una señal en la frente á los hombres que gimen y que claman á causa de todas las abominaciones que se hacen en medio de ella. Y á los otros dijo á mis oídos: Pasad por la ciudad en pos de él, y herid; no perdone vuestro ojo, ni tengáis misericordia. Matad viejos, mozos y vírgenes, niños y mujeres, hasta que no quede ninguno: mas á todo aquel sobre el cual hubiere señal, no llegaréis; y habéis de comenzar desde mi santuario. Comenzaron pues desde los varones ancianos que estaban delante del templo. Ezequiel 9:4-6

El profeta Ezequiel estableció en sus profecías que la forma de proceder de Jehová—Dios sobre la aplicación de sus juicios sobre una ciudad o región, antes de proceder con ellos busca entre sus habitantes al menos un justo por quien la tierra reciba la Misericordia del Señor,

Y busqué de ellos hombre que hiciese vallado y que se pusiese al portillo delante de mí por la tierra, para que yo no la destruyese; y no lo hallé. Ezequiel 22:30

El apóstol Pablo amonesta en su doctrina apostólica a los justos de cada comunidad de fe, que entiendan cuál es su función sobre la tierra, para que por su presencia e intervención los lugares habitados reciban la bendición de Dios,

1AMONESTO pues, ante todas cosas, que se hagan rogativas, oraciones, peticiones, hacimientos de gracias, por todos los hombres; 2Por los reyes y por todos los que están en eminencia, para que vivamos quieta y reposadamente en toda piedad y honestidad. 3Porque esto es bueno y agradable delante de Dios nuestro Salvador; 1 Timoteo 2:1-3

Así que, la intervención de Abraham ante el Señor aquel día que los ángeles fueron enviados a destruir las ciudades de Sodoma y Gomorra, es relatada en el libro de Génesis no solo con un valor histórico, sino sobre todo, para mostrar el valor espiritual que tiene delante de la Presencia del Señor un justo, y su función de bendición para las regiones y ciudades donde habita.

Entendiendo este misterio de Revelación, caminemos con paciencia nuestra vida de fe, sabiendo que una grande nube de testigos es beneficiada con nuestro caminar sobre la tierra. Dios te prospere.


 

Las citas bíblicas son tomadas de la Versión Reina-Valera Antigua, 1909 (RVA)


Pastor Pedro Montoya

Tel Cel. (407) 764-2699

Twitter: @pastormontoya

http://www.ministerioscristorey.com


[1] Mateo 5:45

[2] Idem 5:49

por

El pastor Pedro Montoya y su esposa Yolanda Montoya son los fundadores del Ministerio Apostólico y Profético Cristo Rey, un ministerio con sede en Puerto Rico y con énfasis en la formación ministerial. Los pastores Montoya desarrollan programas de capacitación en las áreas de formación del carácter según la vida en Cristo, y capacitan sobre cómo implementar el modelo apostólico y profético para el establecimiento de comunidades de fe. Además, los pastores Montoya han desarrollado el Programa de Capacitación Ministerial en el Hogar, un programa de capacitación ministerial por Internet basado en el modelo de educación en el hogar (home schooling), a partir del cual se está capacitando a muchas personas en América Latina; el programa está orientado a desarrollar funciones ministeriales no convencionales en preparación para el regreso de Jesús a la tierra.