Sacar a la luz la abominación oculta de las regiones

La guerra espiritual consiste en “desvirtuar” la autoridad del contrario, esto es, cancelar el “derecho legal” del enemigo para así poder reprender y sujetar toda su actividad; No solo se trata de reprender, es necesario que quien ejerce la autoridad de la fe en Jesús cumpla con condiciones mínimas para asegurarse que su autoridad asestará un golpe contundente a las tinieblas. Guerra espiritual significa que la autoridad espiritual para expulsar demonios está condicionada, es decir, depende de la ausencia de “desobediencia” en el hombre de fe.

Los hechos del hombre y su aporte en el establecimiento de los Principados y Potestades en una región

No luchamos contra fuerzas demoniacas que llegaron de la nada, luchamos contra fuerzas de las tinieblas que fueron convocadas, y que subsisten en el lugar porque hay quienes las autorizan a permanecer en dicha región.

La contaminación del espíritu del hombre y el lugar donde se asienta su impureza

El hombre es por lo tanto un ser capaz de captar, adoptar y albergar toda presencia espiritual que se le acerque. Por razón de la desobediencia a la cual Adam dispuso someterse, el hombre es susceptible a ser seducido por toda presencia espiritual que le represente o le sugiera cambio de estatus.