Programa Radial “Jesús, Señor y Cristo”. Programa núm. 26: La Justificación (Audio)



 

 


Programa núm.  26: martes 7 de enero, 2020


La Justificación por medio de la fe


La Justificación según la Ley

Romanos 2:13: Porque no los oidores de la ley son justos para con Dios, mas los hacedores de la ley serán justificados.

Santiago 2:10-11: 10 Porque cualquiera que hubiere guardado toda la ley, y ofendiere en un punto, es hecho culpado de todos. 11 Porque el que dijo: No cometerás adulterio, también ha dicho: No matarás. Ahora bien, si no hubieres matado, ya eres hecho transgresor de la ley.

Hechos 13:39: Y de todo lo que por la ley de Moisés no pudisteis ser justificados, en éste es justificado todo aquel que creyere.

Gálatas 3:24: De manera que la ley nuestro ayo fue para llevarnos a Cristo, para que fuésemos justificados por la fe.


La Justificación por la fe en Jesús es la atribución espiritual de la justicia del Reino

1 Corintios 1:30: Mas de él sois vosotros en Cristo Jesús, el cual nos ha sido hecho por Dios sabiduría, y Justificación, y santificación, y redención:

Romanos 3:24: Siendo justificados gratuitamente por su gracia por la redención que es en Cristo Jesús;

Romanos 3:28:  Así que, concluimos ser el hombre justificado por fe sin las obras de la ley.

Gálatas 2:16: Sabiendo que el hombre no es justificado por las obras de la ley, sino por la fe de Jesucristo, nosotros también hemos creído en Jesucristo, para que fuésemos justificados por la fe de Cristo, y no por las obras de la ley; por cuanto por las obras de la ley ninguna carne será justificada.

Romanos 4:16-25: 16 Por tanto es por la fe, para que sea por gracia; para que la promesa sea firme a toda simiente, no solamente al que es de la ley, mas también al que es de la fe de Abraham, el cual es padre de todos nosotros. 17 (Como está escrito: Que por padre de muchas gentes te he puesto) delante de Dios, al cual creyó; el cual da vida a los muertos, y llama las cosas que no son, como las que son. 18 El creyó en esperanza contra esperanza, para venir a ser padre de muchas gentes, conforme a lo que le había sido dicho: Así será tu simiente. 19 Y no se enflaqueció en la fe, ni consideró su cuerpo ya muerto (siendo ya de casi cien años,) ni la matriz muerta de Sara; 20 Tampoco en la promesa de Dios dudó con desconfianza: antes fue esforzado en fe, dando gloria a Dios, 21 Plenamente convencido de que todo lo que había prometido, era también poderoso para hacerlo. 22 Por lo cual también le fue atribuido á justicia. 23 Y no solamente por él fue escrito que le haya sido imputado; 24 Sino también por nosotros, a quienes será imputado, esto es, a los que creemos en el que levantó de los muertos a Jesús Señor nuestro, 25 El cual fue entregado por nuestros delitos, y resucitado para nuestra Justificación

Romanos 6:3—11: ¿O no sabéis que todos los que somos bautizados en Cristo Jesús, somos bautizados en su muerte? Porque somos sepultados juntamente con él a muerte por el bautismo; para que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en novedad de vida. Porque si fuimos plantados juntamente en él a la semejanza de su muerte, así también lo seremos a la de su resurrección: Sabiendo esto, que nuestro viejo hombre juntamente fue crucificado con él, para que el cuerpo del pecado sea deshecho, a fin de que no sirvamos más al pecado. Porque el que es muerto, justificado es del pecado. Y si morimos con Cristo, creemos que también viviremos con él; Sabiendo que Cristo, habiendo resucitado de entre los muertos, ya no muere: la muerte no se enseñoreará más de él. 10 Porque el haber muerto, al pecado murió una vez; mas el vivir, a Dios vive. 11 Así también vosotros, pensad que de cierto estáis muertos al pecado, mas vivos a Dios en Cristo Jesús Señor nuestro.


Beneficios de la Justificación

Romanos 5:1: JUSTIFICADOS pues por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo:

Romanos 5:9: Luego mucho más ahora, justificados en su sangre, por él seremos salvos de la ira.

Romanos 8:33: ¿Quién acusará a los escogidos de Dios? Dios es el que justifica.

1 Corintios 6:11: Y esto erais algunos: mas ya sois lavados, mas ya sois santificados, mas ya sois justificados en el nombre del Señor Jesús, y por el Espíritu de nuestro Dios.

Tito 3:7: Para que, justificados por su gracia, seamos hechos herederos según la esperanza de la vida eterna.

¿Hasta dónde somos capaces de llegar por cuidar la Revelación que Dios nos ha dado?




Entendiendo los Procesos de Revelación: Caminando en fe para establecer Revelación a través de nuestros actos


Yo, he aquí mi pacto contigo: Serás padre de muchedumbre de gentes: Y no se llamará más tu nombre Abram, sino que será tu nombre Abraham, porque te he puesto por padre de muchedumbre de gentes. Génesis 17:4-5


Hay historias en las Sagradas Escrituras que a los ojos occidentales aparecen como historias absurdas y sin mucho sentido, difíciles de entender por qué el escritor bíblico decidió incluirlas en el relato. Hay historias, inclusive, que se salen de la moral occidental con la cual acostumbramos a interpretar el texto bíblico.

El relato de la historia de Abraham presentando a su esposa como su hermana es un buen ejemplo de este tipo de historias.

Este relato es un caso que no ha tenido mayor interpretación sobre la razón del porqué Abraham —y Sarah— decidieron, no una sino dos veces, fabricar una falsedad para escapar de la vista de aquellos ante los cuales las circunstancias del momento los expusieron.

No faltará quien de forma atrevida opine que se trató de una “debilidad” humana, que flaqueó en ese momento la fe de ambos, y que era más oportuno presentar una “media verdad” que exponerse a la posibilidad de sufrir daño por parte de estos pueblos extraños.

Y fuése Abram, como Jehová le dijo; y fue con él Lot: y era Abram de edad de setenta y cinco años cuando salió de Harán…   11 Y aconteció que cuando estaba para entrar en Egipto, dijo a Sarai su mujer: He aquí, ahora conozco que eres mujer hermosa de vista; 12 Y será que cuando te habrán visto los Egipcios, dirán: Su mujer es: y me matarán a mí, y a ti te reservarán la vida. 13 Ahora pues, di que eres mi hermana, para que yo haya bien por causa tuya, y viva mi alma por amor de ti. Génesis 12:11-13

El anterior argumento podría ser una explicación razonable la primera vez, teniendo en cuenta que Abraham y Sarah recién habían comenzado a conocer a Jehová-Dios,

Y apareció Jehová a Abram, y le dijo: A tu simiente daré esta tierra. Y edificó allí un altar a Jehová, que le había aparecido. Génesis 12:7

Sin embargo, el argumento pierde validez para la segunda vez que ambos repiten el hecho, si se tiene en cuenta que justo antes de que se repita el hecho, Jehová—Dios le había demandado a Abraham que caminara en perfección: presentar una falsedad no es caminar en perfección,

Y SIENDO Abram de edad de noventa y nueve años, aparecióle Jehová, y le dijo: Yo soy el Dios Todopoderoso; anda delante de mí, y sé perfecto. Génesis 17:1

El escritor es sabio al anotar que cuando Jehová—Dios le demanda a Abraham que camine en perfección, Abraham recién ha cumplido los noventa y nueve años, es decir, un año antes de que Isaac nazca. Justo un par de meses después, Abraham y Sarah se ven expuestos nuevamente a repetir de nuevo la misma falsedad,

DE allí partió Abraham a la tierra del Mediodía, y asentó entre Cades y Shur, y habitó como forastero en Gerar. Y dijo Abraham de Sara su mujer: Mi hermana es. Y Abimelech, rey de Gerar, envió y tomó a Sara. Génesis 20:1-2

La explicación que en esta ocasión Abraham presentó fue que él actuó de tal forma porque tuvo miedo de que lo mataran—en realidad, fue la explicación de ambos—,

11 Y Abraham respondió: Porque dije para mí: Cierto no hay temor de Dios en este Lugar, y me matarán por causa de mi mujer. 12 Y a la verdad también es mi hermana, hija de mi padre, mas no hija de mi madre, y toméla por mujer. 13 Y fue que, cuando Dios me hizo salir errante de la casa de mi padre, yo le dije: Esta es la merced que tú me harás, que en todos los lugares donde llegáremos, digas de mí: Mi hermano es. Génesis 20:11-13

Si el lector observa detenidamente los datos de la historia, notará que entre la primera y la segunda vez que Abraham presenta a Sarah como su hermana hay de por medio un aproximado de veinticinco años entre ambos hechos; el lector también notará que durante todo ese tiempo en ningún momento ambos decidieron cambiar el argumento, ¿Por qué?


El hecho solo puede ser entendido desde la perspectiva de fe en la que ambos están caminando.


Revisemos estos hechos desde la fe y Revelación en la que ambos caminan. Abraham confesó la primera vez: Y será que cuando te habrán visto los Egipcios, dirán: Su mujer es: y me matarán a mí, y a ti te reservarán la vida.[1] veinticinco años después, la explicación sigue siendo la misma: Y Abraham respondió: Porque dije para mí: Cierto no hay temor de Dios en este Lugar, y me matarán por causa de mi mujer.[2]

Esta explicación sostenida por casi veinticinco años adquiere sentido y validez —y explica por sí misma— por otro pasaje de la vida de Abraham, por la pregunta que Abraham le formula a Jehová—Dios cuando ambos hicieron pacto de establecimiento de Revelación. En el dialogo, Abraham le pregunta al Señor: ¿qué me has de dar, siendo así que ando sin hijo, y el mayordomo de mi casa es ese Damasceno Eliezer? [3]

Pero la parte más contundente, y la que explica la razón en Abraham y Sarah de sostener ante los extraños la explicación de que Sarah es su hermana, es lo que Abraham añade: Mira que no me has dado prole, y he aquí que es mi heredero uno nacido en mi casa.[4]


¿Por qué Abraham presentó a Sarah como su hermana? ¿tenía Abraham miedo de morir? ¿fue egoísta Abraham al actuar de esta forma?


Abraham presentó a Sarah como su hermana, efectivamente, porque temía que los extraños, los egipcios la primera vez, y luego los filisteos en la segunda ocasión, lo mataran; pero no porque fuera egoísta, ni porque quisiera sacar ventaja de su esposa; sino porque ambos sabían que si él moría antes de procrear un hijo, la promesa de Dios, de que haría de él una gran nación, y de que su simiente heredaría esa tierra,[5] y de que en su simiente serian benditas las familias de la tierra,[6] sería abortada; dejando a Sarah sin posibilidad de convertirse en madre de naciones.[7]

Cuando uno lee esta parte de la historia de Abraham, es casi imposible no forjarse una concepción prejuiciada, de ver a Abraham como un hombre egoísta y hasta casi como un hombre sin escrúpulos, como un hombre de Dios que utiliza a su esposa, y a costa de ella presenta una mentira para poder salir de un embrollo.


¿Hasta dónde somos capaces de cuidar la Revelación que Dios nos ha entregado? ¿Somos capaces de sufrir desprestigio y difamación por tal de mantener viva la Revelación?


Este es el caso de Abraham y Sarah, que tanto ante el pueblo egipcio y ante los filisteos quedaron como faltos de ética por haber mentido; sin embargo, Dios le contó por Justicia no solo su acto de creer, sino más, el haber estado dispuesto a llevarlo hasta los niveles de exponerse aún al desprestigio y la difamación, porque veían que en sus vidas portaban un depósito de Revelación de parte de Jehová—Dios; por eso Dios hizo pacto con él,

Y luego la palabra de Jehová fue a él diciendo: No te heredará éste, sino el que saldrá de tus entrañas será el que te herede. Y sacóle fuera, y dijo: Mira ahora a los cielos, y cuenta las estrellas, si las puedes contar. Y le dijo: Así será tu simiente. Y creyó a Jehová, y contóselo por justicia. Génesis 15:4-6


La respuesta nos ayuda a entender la fe de ambos, y hasta donde se expusieron por cuidar la Revelación que Dios les había entregado.


Jesús, el hijo de Abraham en quien son benditas las familias de la tierra, reafirmó en su doctrina la fe y acción de Abraham, cuando dijo: Y cualquiera que no trae su cruz, y viene en pos de mí, no puede ser mi discípulo.[8] La cruz es desprestigio, difamación, vergüenza, dolor, sacrificio, exposición ante los extraños.


El camino de la fe y la vida de Revelación solo puede ser llevado a cabo por aquellos que entienden que su desarrollo les exigirá sacrificios, hasta el punto de caer incluso en deshonra y difamación.


No mirando cada uno a lo suyo propio, sino cada cual también a lo de los otros. Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús: El cual, siendo en forma de Dios, no tuvo por usurpación ser igual a Dios: Sin embargo, se anonadó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; Y hallado en la condición como hombre, se humilló a sí mismo, hecho obediente hasta la muerte, y muerte de cruz. Filipenses 2:4-8

¿Cómo queremos que Dios haga pacto con nosotros, y nos de Revelación, si no estamos dispuestos a exponernos hasta los límites del desprestigio, por tal de cuidar que se ejecute la Revelación que portamos de parte de Dios?


¿Hasta dónde somos capaces de llegar por cuidar la Revelación que Dios nos ha dado?

 

 

 

 

 

 

 


 

Las citas bíblicas son tomadas de la Versión Reina-Valera Antigua, 1909 (RVA)

 


Pastor Pedro Montoya

Tel Cel. (407) 764-2699

Twitter: @pastormontoya

http://www.ministerioscristorey.com


[1] Genesis 12:12

[2] Idem 20:11

[3] Idem 15:2

[4] Idem 15:3

[5] Idem 13:15; 15:4; 15:18—21; 17:21

[6] Idem 12:3;

[7] Idem 17:16

[8] Lucas 14:27

¿Trata Dios al justo de igual forma que al impío?




Entendiendo los Procesos de Revelación: Caminando en fe para establecer Revelación a través de nuestros actos


Y acercóse Abraham y dijo: ¿Destruirás también al justo con el impío? Génesis 18:23

 


Dios no hace acepción de personas, es el primer establecimiento de Verdad y Justicia que la Escritura presenta en cuanto a la Esencia y Naturaleza de Dios.

Sea pues con vosotros el temor de Jehová; guardad y haced: porque en Jehová nuestro Dios no hay iniquidad, ni acepción de personas, ni recibir cohecho. 2 Crónicas 19:7

La Ley misma había establecido preceptos para enseñar al pueblo a no hacer acepción de personas,

No tuerzas el derecho; no hagas acepción de personas, ni tomes soborno; porque el soborno ciega los ojos de los sabios, y pervierte las palabras de los justos. Deuteronomio 16:19

El libro de proverbios denuncia que el hacer acepción de personas establece maldad en la cultura de los pueblos,

Tener acepción de personas, no es bueno: Hasta por un bocado de pan prevaricará el hombre. Proverbios 28:21

El apóstol Pedro reconoció que el Evangelio del Reino de los Cielos se fundamenta sobre el juicio de no hacer acepción de personas,

Entonces Pedro, abriendo su boca, dijo: Por verdad hallo que Dios no hace acepción de personas; Hechos 10:34

Y el apóstol Pablo, de igual forma, estableció en su doctrina apostólica que para Dios no hay acepción de personas, este es el establecimiento de la Justicia del Reino de los Cielos,

Porque no hay acepción de personas para con Dios. Romanos 2:11


Entonces, si es así, ¿Por qué Abraham establece diferencia entre el justo y el impío? Y más aún, ¿Por qué Dios avala la petición de Abraham?

Efectivamente, Dios no hace acepción de personas; en el evangelio de Mateo leemos en la enseñanza de Jesús que Dios hace que su sol salga sobre malos y buenos, y llueve sobre justos e injustos,[1] y según esta doctrina introducida por Jesús, el no hacer acepción de personas es la forma de ser perfectos tal y como el Padre lo es.[2]


Sin embargo, Abraham descubre un nuevo atributo de parte de Dios: Dios no congenia ni soporta la maldad de los pueblos, que hay un límite dentro de la Gracia de Dios que determina hasta cuando Dios ha de tolerarla,

Y en la cuarta generación volverán acá: porque aún no está cumplida la maldad del Amorrheo hasta aquí. Génesis 15:16

Además, la pregunta de Abraham a Dios: ¿Destruirás también al justo con el impío? Nos es útil para entender dos aspectos importantes del valor de un justo delante de la Gracia de Dios.


La presencia de un justo hace que salgan a la luz los juicios de Dios sobre una región

La decisión de destrucción de las ciudades de Sodoma y Gomorra había sido tomada mucho antes del encuentro de Abraham con Jehová—Dios, fue justamente en el camino hacia las ciudades de Sodoma y Gomorra cuando Jehová—Dios dispuso “descubrir” a Abraham el propósito de su jornada al lugar.

Y Jehová dijo: ¿Encubriré yo a Abraham lo que voy a hacer…?, Génesis 18:17

Esta es la forma de operación de Dios sobre la tierra, y la razón de ubicar sobre ella a justos que la bendigan. En el evangelio de Mateo leemos en una enseñanza de Jesús, que un justo es definido como la luz del mundo, y que su función sobre la faz de la tierra es establecer rumbo y dirección en medio de las tinieblas,

Vosotros sois la luz del mundo: una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder. Mateo 5:14

Este mensaje fue establecido por el apóstol Pablo como el Evangelio del Reino a las naciones gentiles,

Porque en otro tiempo erais tinieblas; mas ahora sois luz en el Señor: andad como hijos de luz, Efesios 5:8; 1 Tesalonicenses 5:5; 2 Timoteo 1:10

A razón de ello, los profetas establecieron en sus proclamaciones de Justicia que Dios revelaría sus planes a su pueblo por medio de profetas para que entendieran su Voluntad y caminaran a la luz de sus enseñanzas,

Porque no hará nada el Señor Jehová, sin que revele su secreto a sus siervos los profetas. Amós 3:7


Estad atentos a mí, pueblo mío, y oídme, nación mía; porque de mí saldrá la ley, y mi juicio descubriré para luz de pueblos. Isaías 51:4

Así que, un justo es un elemento de Gracia y de bendición para las naciones, su presencia no es un elemento antagónico para las regiones, es la persona que Dios ubica en los lugares para permitir que por amor a ellos salga a la luz aquellos juicios ocultos, para establecer la Justicia, Juicio y Misericordia del Señor.


La presencia de un justo puede hacer que los juicios de Dios sobre una región sean detenidos

El segundo valor de un justo que se destaca en el relato, el cual a partir de aquí es presentado en la Escritura como su función espiritual sobre una región, es la de hacer que el juicio de Dios sea detenido, dando oportunidad a que los moradores de un lugar procedan al arrepentimiento. En el relato del encuentro de Abraham con Jehová—Dios, leemos:

24 Quizá hay cincuenta justos dentro de la ciudad: ¿destruirás también y no perdonarás al lugar por cincuenta justos que estén dentro de él? 25 Lejos de ti el hacer tal, que hagas morir al justo con el impío y que sea el justo tratado como el impío; nunca tal hagas. El juez de toda la tierra, ¿no ha de hacer lo que es justo? 26 Entonces respondió Jehová: Si hallare en Sodoma cincuenta justos dentro de la ciudad, perdonaré a todo este lugar por amor de ellos. 27 Y Abraham replicó y dijo: He aquí ahora que he comenzado a hablar a mi Señor, aunque soy polvo y ceniza: 28 Quizá faltarán de cincuenta justos cinco: ¿destruirás por aquellos cinco toda la ciudad? Y dijo: No la destruiré, si hallare allí cuarenta y cinco. 29 Y volvió a hablarle, y dijo: Quizá se hallarán allí cuarenta. Y respondió: No lo haré por amor de los cuarenta. 30 Y dijo: No se enoje ahora mi Señor, si hablare: quizá se hallarán allí treinta. Y respondió: No lo haré si hallare allí treinta. 31 Y dijo: He aquí ahora que he emprendido el hablar a mi Señor: quizá se hallarán allí veinte. No la destruiré, respondió, por amor de los veinte. 32 Y volvió a decir: No se enoje ahora mi Señor, si hablare solamente una vez: quizá se hallarán allí diez. No la destruiré, respondió, por amor de los diez. Génesis 18:24—32

La presencia de un justo provoca que la región sea bendecida, y que los juicios que pesan sobre ella sean detenidos o aplazados, no para librar a sus moradores del juicio por sus establecimientos de maldad y dejarlos en libertad, sino para darles oportunidad para que sus moradores procedan al arrepentimiento, tal y como el apóstol Pedro lo explicó en una de sus epístolas,

El Señor no tarda su promesa, como algunos la tienen por tardanza; sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento. 2 Pedro 3:9

De no haber arrepentimiento, los juicios de Dios caerán sobre aquel lugar irremisiblemente,

Y díjole Jehová: Pasa por medio de la ciudad, por medio de Jerusalem, y pon una señal en la frente á los hombres que gimen y que claman á causa de todas las abominaciones que se hacen en medio de ella. Y á los otros dijo á mis oídos: Pasad por la ciudad en pos de él, y herid; no perdone vuestro ojo, ni tengáis misericordia. Matad viejos, mozos y vírgenes, niños y mujeres, hasta que no quede ninguno: mas á todo aquel sobre el cual hubiere señal, no llegaréis; y habéis de comenzar desde mi santuario. Comenzaron pues desde los varones ancianos que estaban delante del templo. Ezequiel 9:4-6

El profeta Ezequiel estableció en sus profecías que la forma de proceder de Jehová—Dios sobre la aplicación de sus juicios sobre una ciudad o región, antes de proceder con ellos busca entre sus habitantes al menos un justo por quien la tierra reciba la Misericordia del Señor,

Y busqué de ellos hombre que hiciese vallado y que se pusiese al portillo delante de mí por la tierra, para que yo no la destruyese; y no lo hallé. Ezequiel 22:30

El apóstol Pablo amonesta en su doctrina apostólica a los justos de cada comunidad de fe, que entiendan cuál es su función sobre la tierra, para que por su presencia e intervención los lugares habitados reciban la bendición de Dios,

1AMONESTO pues, ante todas cosas, que se hagan rogativas, oraciones, peticiones, hacimientos de gracias, por todos los hombres; 2Por los reyes y por todos los que están en eminencia, para que vivamos quieta y reposadamente en toda piedad y honestidad. 3Porque esto es bueno y agradable delante de Dios nuestro Salvador; 1 Timoteo 2:1-3

Así que, la intervención de Abraham ante el Señor aquel día que los ángeles fueron enviados a destruir las ciudades de Sodoma y Gomorra, es relatada en el libro de Génesis no solo con un valor histórico, sino sobre todo, para mostrar el valor espiritual que tiene delante de la Presencia del Señor un justo, y su función de bendición para las regiones y ciudades donde habita.

Entendiendo este misterio de Revelación, caminemos con paciencia nuestra vida de fe, sabiendo que una grande nube de testigos es beneficiada con nuestro caminar sobre la tierra. Dios te prospere.


 

Las citas bíblicas son tomadas de la Versión Reina-Valera Antigua, 1909 (RVA)


Pastor Pedro Montoya

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[1] Mateo 5:45

[2] Idem 5:49

Porque aún no sabían las Escrituras…




Entendiendo los Procesos de Revelación: Caminando en fe para establecer Revelación a través de nuestros actos


Y entonces entró también el otro discípulo, que había venido primero al sepulcro, y vio, y creyó. Porque aún no sabían la Escritura, que era necesario que él resucitase de los muertos. Juan 20:8-9

En el relato que el escritor del evangelio de Juan presenta acerca de la escena de la resurrección encontramos una frase que nos llama la atención —y que nos aclara— sobre el porqué los discípulos tuvieron tanta dificultad en creer y entender acerca de la crucifixión de Jesús.

El escritor inserta justo en el mismo medio del relato la frase, porque aún no sabían la Escritura. Es claro que Juan no está refiriéndose a la Escritura en su carácter de conocimiento de la Ley, pues ellos como representantes de la sociedad judía la conocían desde niños por su afiliación a la sinagoga donde la leían cada día de reposo. Mas bien, Juan se está refiriendo a su valor de Revelación, lo vemos claramente en el frecuente uso que Juan hace del término a lo largo de su evangelio para referirse a conocimientos que tuvieron un mayor significado tan pronto entendieron el sentido de los hechos,

  1. Juan 2:22: Por tanto, cuando resucitó de los muertos, sus discípulos se acordaron que había dicho esto; y creyeron a la Escritura, y a la palabra que Jesús había dicho.
  2. Juan 5:39: Escudriñad las Escrituras, porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí.
  3. Juan 7:38: El que cree en mí, como dice la Escritura, ríos de agua viva correrán de su vientre.
  4. Juan 7:42: ¿No dice la Escritura, que de la simiente de David, y de la aldea de Bethlehem, de donde era David, vendrá el Cristo?
  5. Juan 10:35: Si dijo, dioses, a aquellos a los cuales fue hecha palabra de Dios (y la Escritura no puede ser quebrantada);
  6. Juan 13:18: No hablo de todos vosotros: yo sé los que he elegido: mas para que se cumpla la Escritura: El que come pan conmigo, levantó contra mí su calcañar.
  7. Juan 17:12: Cuando estaba con ellos en el mundo, yo los guardaba en tu nombre; a los que me diste, yo los guardé, y ninguno de ellos se perdió, sino el hijo de perdición; para que la Escritura se cumpliese.
  8. Juan 19:24: Y dijeron entre ellos: No la partamos, sino echemos suertes sobre ella, de quién será; para que se cumpliese la Escritura, que dice: Partieron para sí mis vestidos, Y sobre mi vestidura echaron suertes. Y los soldados hicieron esto.
  9. Juan 19:28: Después de esto, sabiendo Jesús que todas las cosas eran ya cumplidas, para que la Escritura se cumpliese, dijo: Sed tengo.
  10. Juan 19:36: Porque estas cosas fueron hechas para que se cumpliese la Escritura: Hueso no quebrantaréis de él.
  11. Juan 19:37: Y también otra Escritura dice: Mirarán al que traspasaron.
  12. Juan 20:9: Porque aún no sabían la Escritura, que era necesario que él resucitase de los muertos.

Así que, con el uso de la expresión, porque aún no sabían la Escritura, Juan pretende explicar que su dificultad se debió a que no conocían sobre que la crucifixión estaba relatada en la Ley como parte del protocolo de reconciliación que Dios había establecido en la sombra de los ritos y costumbres que el pueblo acostumbraba a través de sus sacrificios.

La crucifixión no fue un evento sorpresa dentro de la historia del mundo, no fue introducido en la historia como un acto de Satanás para insultar el entendimiento y la fe del pueblo de Dios; la crucifixión es y fue parte de la Revelación de Dios al hombre, para mostrar que Dios establece su Voluntad en la tierra sobre hechos caracterizados por la impotencia de los hombres.

La Revelación de la crucifixión es presentada a través de la vida de Isaac expuesto como demanda de sacrificio por Dios a su padre Abraham. La Revelación de la crucifixión surge de la convicción de Abraham de creer que Dios es capaz de devolverle a su hijo después de haberlo sacrificado,

17 Por fe ofreció Abraham a Isaac cuando fue probado, y ofrecía al unigénito el que había recibido las promesas, 18 Habiéndole sido dicho: En Isaac te será llamada simiente: 19 Pensando que aun de los muertos es Dios poderoso para levantar; de donde también le volvió a recibir por figura. Hebreos 11:17—19

Los discípulos fueron enseñados al respecto por Jesús mismo; los evangelios dan testimonio de que Jesús se ocupó de enseñarles sobre el valor Escritural y espiritual de la crucifixión. Leemos por ejemplo en el evangelio de Mateo,

17 Y subiendo Jesús á Jerusalem, tomó sus doce discípulos aparte en el camino, y les dijo: 18 He aquí subimos a Jerusalem, y el Hijo del hombre será entregado a los príncipes de los sacerdotes y a los escribas, y le condenarán a muerte; 19 Y le entregarán a los Gentiles para que le escarnezcan, y azoten, y crucifiquen; mas al tercer día resucitará. Mateo 20:18

El evento está descrito en los otros evangelios casi literalmente tal como aparece relatado en el evangelio de Mateo; véase Marcos 10:33 y Lucas 18:31. Sin embargo, por el relato del evangelio de Lucas descubrimos que la visión que los discípulos tenían acerca de Jesús, principalmente acerca de su viaje a Jerusalén, no corría conforme la Revelación que Él les había compartido.

Mas nosotros esperábamos que Él era el que había de redimir a Israel… Lucas 23:21

Y es que pese a la enseñanza impartida por Jesús, la crucifixión de Jesús significó una derrota para todos sus discípulos, ninguno pudo ver el acto como un acto de Dios; días antes de iniciar el viaje a Jerusalén, desde que Jesús comenzó a explicarles el significado del viaje, el escritor del evangelio de Mateo registra las palabras de Pedro tratando de reconvenir a Jesús para que desistiera de la acción,

Y Pedro, tomándole aparte, comenzó a reprenderle, diciendo: Señor, ten compasión de ti, en ninguna manera esto te acontezca. Mateo 16:22

Incluso, habiendo resucitado y pese a los testimonios de algunos de los suyos que lo vieron resucitado, muchos todavía se aferraban a que Él había sido crucificado, mostrando con ello su frustración por el fracaso de no haber visto lo que esperaban,

Dijeronle pues los otros discípulos: Al Señor hemos visto. Y él les dijo: Si no viere en sus manos la señal de los clavos, y metiere mi dedo en el lugar de los clavos, y metiere mi mano en su costado, no creeré. Juan 20:25

Pareciera que estamos describiendo acerca de un caso único, de un caso aislado, pero en realidad es la situación por la que pasan muchos hombres y mujeres de fe, incluso hoy en día.

¿Por qué tanta dificultad de entender y caminar según los procesos de Revelación? ¿A que se debe que no podemos ver la Revelación de Dios en las experiencias que enfrentamos? ¿Qué tenemos que corregir?


Los planes de Dios no son los mismos que los planes de los hombres

La primera respuesta a las preguntas planteadas, es precisamente porque muchos hombres y mujeres de fe no caminan conforme a los planes que Dios tiene con ellos.

Un creyente puede tener conocimiento pero no necesariamente puede tener Revelación, el conocimiento no es sinónimo de Revelación; la Revelación viene de Dios cuando el hombre y la mujer de Dios caminan en obediencia.

Porque como por la desobediencia de un hombre los muchos fueron constituidos pecadores, así por la obediencia de uno los muchos serán constituidos justos. Romanos 5:19

Los planes de Dios dejaron de ser los planes de los hombres desde el momento cuando el hombre incumplió con la Voluntad que Dios le había propuesto. La primera reacción del hombre ante la Voz de Dios fue de “miedo”, y su acción lo llevó a esconderse y a alejarse de Él; por lo tanto, efectivamente, los planes del hombre corren diametralmente opuestos a los planes de Dios, en el libro de Génesis quedó estipulado que tal situación se debe a la maldad que él abrazó cuando dispuso atender la voz de la serpiente,

Y vio Jehová que la malicia de los hombres era mucha en la tierra, y que todo designio de los pensamientos del corazón de ellos era de continuo solamente el mal. Génesis 6:5

La razón del porqué el hombre y mujer de fe no puede entender los planes de Dios es por causa del carácter de desobediencia y rebeldía sobre la que construye su vida y ministerio, porque en su búsqueda religiosa de Dios, busca uno que le satisfaga sus propias necesidades,

Y acercándose Elías a todo el pueblo, dijo: ¿Hasta cuándo claudicaréis vosotros entre dos pensamientos? Si Jehová es Dios, seguidle; y si Baal, id en pos de él. Y el pueblo no respondió palabra. 1 Reyes 18:21

Y aquí enfrentamos la razón básica de por qué es difícil para muchos conocer, entender y caminar según los procesos de Revelación: Muchos hombres y mujeres de fe caminan en desobediencia y rebeldía.

20He aquí yo envío el Ángel delante de ti para que te guarde en el camino, y te introduzca en el lugar que yo he preparado. 21Guárdate delante de él, y oye su voz; no le seas rebelde; porque él no perdonará vuestra rebelión: porque mi nombre está en él. 22Pero si en verdad oyeres su voz, é hicieres todo lo que yo te dijere, seré enemigo a tus enemigos, y afligiré a los que te afligieren. Éxodo 23:20-22

Desobediente y rebelde no es solo el hombre y la mujer sumido en pecado, desobediente y rebelde es aquel hombre o mujer de fe que entendiendo que ejecuta una obra sobrenatural y divina pretende desarrollarla como si tratase de una obra humana,

El pecado, pues, está en aquel que sabe hacer lo bueno, y no lo hace. Santiago 4:17

Desobediente y rebelde es aquel hombre o mujer de fe que asegura que Dios tiene planes para ellos, estableciendo con tal afirmación el egoísmo, vanidad e idolatría de un ministerio que desplaza a Dios del centro de adoración y ocupa su lugar; el propósito de la obra de Dios no es destacar al hombre y a la mujer que Dios escoge para su servicio. Dios no tiene planes para los hombres y mujeres de fe, Dios tiene planes CON los hombres y mujeres de fe para establecer con ellos propósitos de liberación sobre las regiones de la tierra.

14 Y será tu simiente como el polvo de la tierra, y te extenderás al occidente, y al oriente, y al aquilón, y al mediodía; y todas las familias de la tierra serán benditas en ti y en tu simiente. 15Y he aquí, yo soy contigo, y te guardaré por donde quiera que fueres, y te volveré a esta tierra; porque no te dejaré hasta tanto que haya hecho lo que te he dicho. Génesis 28:14—15

Los planes de Dios están dirigidos a la restauración de la obra que quedó inconclusa cuando Adam y Eva abortaron su función dentro del Edén.

Y busqué de ellos hombre que hiciese vallado y que se pusiese al portillo delante de mí por la tierra, para que yo no la destruyese; y no lo hallé. Ezequiel 22:30

Los planes de Dios buscan la restauración de los lugares que una vez fueron lugares escogidos por Dios para hacer habitar allí su nombre y su presencia,

Y edificarán los de ti los desiertos antiguos; los cimientos de generación y generación levantarás: y serás llamado reparador de portillos, restaurador de calzadas para habitar. Isaías 58:12

Los planes de Dios no buscan establecer sobre la faz de la tierra la fama de los hombres que Él escogió para su servicio, los planes de Dios buscan establecer la Gloria de Dios sobre la tierra, para que el hombre y la mujer de fe puedan vivir en comunión con su Señor,

Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis. Jeremías 29:11

La razón de por qué muchos hombres y mujeres de fe no pueden ver ni caminar en Revelación, es porque son egoístas en sus ejecutorias, porque pretenden usar la Revelación como instrumento de gloria personal, para destacar por encima de los demás; la prueba de ello es que cuando Dios les da una instrucción no pueden caminar en pos de ella, la ven difícil de realizar, y/o la posponen porque argumentan que no es el tiempo de cumplirla.

Para aprender Revelación es necesario humillarse ante la Poderosa mano de Dios, y despojarse de todo intento de tomar ventaja por lo que Dios Revela. Humillarse significa aprender a seguir instrucción, y despojarse significa ejecutar la obra sin preguntar por qué tengo que hacerla de esta forma.

Y habiendo ayunado cuarenta días y cuarenta noches, después tuvo hambre. Y llegándose a Él el tentador, dijo: Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se hagan pan. Mas él respondiendo, dijo: Escrito está: No con solo el pan vivirá el hombre, mas con toda palabra que sale de la boca de Dios. Mateo 4:3—4


Es necesario reconciliar y ajustar los intereses personales para que coincidan con los misterios de Dios

Un hombre y una mujer de fe pueden opacar las Revelaciones de Dios por causa de su aferrarse a las ideas preconcebidas con las que acostumbra a ver la obra de Dios.

La primera instrucción de Dios a Abraham fue la de que caminara en perfección;[1] ¿Qué pretendía Dios con darle tal instrucción? El relato descubre que la instrucción estaba dirigida a corregir la forma de pensar de Abraham: Dios le cambió el nombre  antes de darle el hijo por quien recibiría herencia,[2] le dio instrucción sobre la circuncisión cuando la totalidad de su casa estaba compuesta de siervos,[3] le habló del nacimiento de Isaac de parte de Sarah,[4] y le habló de la prosperidad de Ismael  aunque no seria contado como parte de heredad.[5]

¿Por qué esta instrucción? Esta instrucción era necesaria para que Abraham pudiera entender y caminar en la Revelación. Abraham tenía una forma de pensamiento basada en la impotencia, en la limitación, en la mentira, en la ambigüedad de los intereses egoístas.

Reconciliar los intereses personales significa corregir la forma de pensar. Nadie puede entender y caminar en la Revelación de Dios sobre la base de una mente humana y científica; para entender y caminar en Revelación el hombre y la mujer de fe deben, ante todo, “ver” según la visión de Dios.

Siglos más tarde, Pedro, uno de los doce, recibiría también la misma instrucción: Tira a alta mar, y echad vuestras redes para pescar.[6] Un pescador de vasta experiencia, no un neófito, vería en la instrucción la corrección del pensamiento prejuiciado que le había caracterizado como pescador basado en las experiencias del pasado; la corrección de su forma de pensar era como único podría entender y caminar en Revelación.

El establecimiento del apóstol Pablo de que tenemos la mente de Cristo,[7] significa sobre todo, la renovación de la forma de pensar permitiendo la intervención del Espíritu de Dios, para caminar no según el conocimiento sino según instrucción del espíritu de Dios,

Y a renovarnos en el espíritu de vuestra mente, Efesios 4:23


No por obras de justicia que nosotros habíamos hecho, mas por su misericordia nos salvó, por el lavacro de la regeneración, y de la renovación del Espíritu Santo; Tito 3:5

El hombre tiene que ajustarse y sincronizarse a los planes de Dios, de lo contrario nos veremos luchando en contra de los propósitos de Dios, y lo peor aún, no entendiendo lo que Dios nos está demandando para nuestro momento y nuestro entorno,

El que no es conmigo, contra mí es; y el que conmigo no recoge, derrama. Mateo 12:30; Lucas 11:23

Para entender Revelación es imprescindible que el hombre se sintonice con la Voluntad de Dios,

Venid luego, dirá Jehová, y estemos a cuenta: si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos: si fueren rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana. Isaías 1:18


Es determinante que el hombre de Revelación conozca la Escritura

Y en tercer lugar, la Revelación de Dios se descubre, como si se tratase de un tesoro escondido, a través del ejercicio de la fe en la perseverancia de lo que la Escritura ha establecido al respecto. El apóstol Pablo lo explica de la manera siguiente,

Porque en Él la justicia de Dios se descubre de fe en fe; como está escrito: Mas el justo vivirá por la fe. Romanos 1:17

Esta “dificultad” de entendimiento por parte de los discípulos nos recuerda otra historia bastante similar, la manifestación de Jehová—Dios a Samuel, de niño, y Samuel no sabía que era Dios quien lo llamaba;

Y Samuel no había conocido aún a Jehová, ni la palabra de Jehová le había sido revelada. 1 Samuel 3:7

Ambas historias nos sirven para establecer que la Palabra de Dios —la Escritura— no es para leerla como libro devocional, ni siquiera para predicarla; la Palabra es para vivirla; el apóstol Pablo establece en su enseñanza que la doctrina del Evangelio es locura para quienes no están dispuestos a caminar por ella,

18Porque la palabra de la cruz es locura a los que se pierden; mas a los que se salvan, es a saber, a nosotros, es potencia de Dios…   21Porque por no haber el mundo conocido en la sabiduría de Dios a Dios por sabiduría, agradó a Dios salvar a los creyentes por la locura de la predicación…   23Mas nosotros predicamos a Cristo crucificado, a los Judíos ciertamente tropezadero, y a los Gentiles locura; 1 corintios 1:18—23

La Escritura descubre la Revelación de Dios para que el hombre y la mujer de Revelación caminen sobre la tierra de acuerdo a los principios de vida del Cielo.

Antes, como está escrito: Cosas que ojo no vio, ni oreja oyó, Ni han subido en corazón de hombre, Son las que ha Dios preparado para aquellos que le aman. 1 Corintios 2:9

Jesús estableció que la Palabra —la Escritura— es la única forma de verificar que caminamos conforme la Verdad de la Revelación,

Escudriñad las Escrituras, porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí. Juan 5:39

Escudriñar la Escritura es una necesidad de vida y desarrollo de fe, es la forma de entender y caminar en la Revelación de Dios, y la única forma para ser corregidos de la pasada manera prejuiciada de pensar,

Mas el hombre animal no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque le son locura: y no las puede entender, porque se han de examinar espiritualmente. 1 Corintios 2:14

En la escena que el escritor del evangelio de Juan describió sobre la resurrección de Jesús, presentó honestamente la ceguera que todos vivieron ese día; ninguno podía inclusive reconocer a Jesús pese a que tan solo habían transcurrido dos días desde la ultima vez que lo vieron. Juan describió claramente que todo se debió a que ninguno había logrado establecer la Revelación de Jesús como la forma de vivir el Reino de Dios sobre la tierra: Porque aún no sabían la Escritura.

Lucas fue mas atrevido en el relato de ese día, y presentando la historia de los discípulos que viajaban hacia Emaús, estableció en su historia que toda persona que viva sin Revelación puede tener a Jesús al lado suyo, y no conocerlo,

Entonces les abrió el sentido, para que entendiesen las Escrituras; Lucas 24:45

Entender las Escrituras es cuestión de vida, o muerte; pero, ¿cómo creerán si no hay quien la conozca? ¿Cómo creerán si no hay quien la entienda, sin alguien quien viva según la Revelación de ella?

 

¿Cómo, pues invocarán a aquel en el cual no han creído? ¿y cómo creerán a aquel de quien no han oído? ¿y cómo oirán sin haber quien les predique? Romanos 10:14


Muchas veces, el no tener visión profética nos impide ver las grandezas a las cuales Dios nos quiere llevar, y malogramos la obra que Dios nos ha entregado.


Las citas bíblicas son tomadas de la Versión Reina-Valera Antigua, 1909 (RVA)

Pastor Pedro Montoya

Tel Cel. (407) 764-2699

Twitter: @pastormontoya

http://www.ministerioscristorey.com

[1] Genesis 17:1

[2] Idem 17:5—6

[3] Idem 14:14

[4] Idem 17:19

[5] Idem 17:20

[6] Lucas 5:4

[7] 1 Corintios 2:16: Porque ¿quién conoció la mente del Señor? ¿quién le instruyó? Mas nosotros tenemos la mente de Cristo.

¿Qué despreció Esaú el día que renunció a su primogenitura?




Segunda de dos partes sobre el menosprecio a la primogenitura por parte de Esaú


31Y Jacob respondió: Véndeme en este día tu primogenitura. 32Entonces dijo Esaú: He aquí yo me voy a morir; ¿para qué, pues, me servirá la primogenitura? 33Y dijo Jacob: Júrame lo en este día. Y él le juró, y vendió a Jacob su primogenitura. 34Entonces Jacob dio a Esaú pan y del guisado de las lentejas; y él comió y bebió, y levantóse, y fuése. Así menospreció Esaú la primogenitura. Génesis 25:31-34

Aunque etimológicamente la palabra “primogénito” se refiere al primero de la generación en nacer, en la Biblia no necesariamente está reservada al primer hijo, según el orden de su nacimiento. Conocemos de casos donde el primer hijo no necesariamente se constituyó en el receptor de la primogenitura. El caso de Ismael e Isaac, el caso de Rubén entre los doce hijos de Jacob, y el caso de nuestro estudio, el caso de Jacob y Esaú.

Estos casos “excepcionales” nos llevan a entender que más que un rasgo genético, la primogenitura es un atributo espiritual para conservar a través del primogénito los misterios de Revelación que son entregados por Dios al hombre, de allí la importancia en la Biblia de no mezclar el linaje santo con las naciones paganas de la tierra, en el libro de Esdras,[1] .y el cuidado de no unirse en yugo con los infieles, en las epístolas del apóstol Pablo.[2]

Mas que beneficio de herencia, la primogenitura consiste en sucesión de propósito de Dios para una generación, incluidos todos los beneficios espirituales de lo que significa ser primogénito de una casta.

A la luz de esto último, es importante señalar que en el relato de la formación de Adam y Eva, el escritor  destaca como conclusión que Dios formó “macho” y “hembra”, y usa para ello los términos (זָכָ֥ר zā-ḵār) y (נְקֵבָ֖ה ne-qê-ḇāh),[3] respectivamente, en sustitución de las conocidas (אִ֖ישׁ ish), para “varón”, e  (אִשָּׁ֔ה ishá),[4] para “varona”; el propósito de este cambio de términos para las mismas dos personas no es solo con el interés exclusivo de separar sexos, sino más, para destacar el valor de “generación” que es establecido por ellos; este énfasis es destacado en una referencia del apóstol Pablo en el libro de Hechos de los Apóstoles,

Y de una sangre ha hecho todo el linaje de los hombres, para que habitasen sobre toda la faz de la tierra; y les ha prefijado el orden de los tiempos, y los términos de los habitación de ellos; Hechos 17:26

Así, entonces, ser primogénito significa ser el heredero de un pacto;[5] ser primogénito significa ser la persona quien porta el “derecho” de sucesión;[6] ser primogénito significa tener la autoridad de Dios para operar los propósitos de Dios sobre la tierra.[7]

A partir de esta visión, la primogenitura adquiere en la Biblia un valor primordial dentro de la relación del hombre con Dios, y en ese sentido se considera a todo hijo primogénito como la oportunidad de los padres de iniciar en su generación pacto de fidelidad a Dios,[8] las primicias de las cosechas (producción), y de los animales, son la mejor forma de honrar a Dios.[9]

Dios por su parte establece a través del valor de la primogenitura, la visión de que su obra sobre la tierra tiene el propósito de iniciar procesos de Revelación; así, los levitas son considerados primogénitos de Dios,[10] y con ello se establece el surgimiento de generaciones de Revelación, como es establecido en las Palabras de Jesús a Pedro: bienaventurado eres, Simón, hijo de Jonás, porque no te lo reveló carne ni sangre, mas mi Padre que está en los cielos.[11] En ese mismo sentido, Israel es la nación primogénito de Dios en cuanto a propósito de restauración,[12] Jesús es el primogénito de Dios de quien tomamos la imagen y semejanza del Padre,[13] Jesús es también el primogénito de los muertos,[14] dando a entender con ello que todos los que en Él creen serán resucitados de entre los muertos de la misma forma como Él lo fue.

Volviendo al caso de Esaú, ¿Qué perdió Esaú al renunciar a su primogenitura?


  • Perdió el derecho de dar origen al pueblo de Dios sobre la tierra

Esta es la parte de la primogenitura que más posiblemente se destaca en los escritos bíblicos, más que todo por el hecho de que a partir de la renuncia de Esaú a la primogenitura, Jacob es presentado como la línea de sucesión de donde surge eventualmente el pueblo de Dios.

Y haré de ti una nación grande, y bendecirte he, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición: Génesis 12:2


17Y Jehová dijo: ¿Encubriré yo a Abraham lo que voy a hacer, 18Habiendo de ser Abraham en una nación grande y fuerte, y habiendo de ser benditas en él todas las gentes de la tierra? Génesis 18:17-18


Y dirás á Faraón: Jehová ha dicho así: Israel es mi hijo, mi primogénito. Éxodo 4:22

Basado en este hecho, el apóstol Juan alerta en su epístola a no descuidar el beneficio de la vocación en Jesús, porque podría suceder con otros lo mismo que sucedió con Esaú,

Mirad por vosotros mismos, porque no perdamos las cosas que hemos obrado, sino que recibamos galardón cumplido. 2 Juan 1:8


  • Perdió el derecho a gobernar sobre la tierra

El gobierno de Dios sobre la tierra viene por intermedio del primogénito de Isaac;

27 Y él se llegó, y le besó; y olió Isaac el olor de sus vestidos, y le bendijo, y dijo: Mira, el olor de mi hijo Como el olor del campo que Jehová ha bendecido: 28 Dios, pues, te dé del rocío del cielo, Y de las grosuras de la tierra, Y abundancia de trigo y de mosto. 29 Sírvante pueblos, Y naciones se inclinen a ti: Sé señor de tus hermanos, E inclínense a ti los hijos de tu madre: Malditos los que te maldijeren, Y benditos los que te bendijeren. Génesis 27:27-29

Isaac da cumplimiento profético a las palabras de Dios en el huerto del Edén, donde estipula y declara sobre la autoridad en la tierra del “hijo” de la mujer,

Y enemistad pondré entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya; ésta te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el calcañar. Génesis 3:15

Abraham recibió la promesa de que de su generación se levantaría una nación que regularía la bendición sobre la tierra, en recordatorio de la misión que se le entregó a Adam en el Edén,

Y estableceré mi pacto entre mí y ti, y tu simiente después de ti en sus generaciones, por alianza perpetua, para serte a ti por Dios, y a tu simiente después de ti. 8Y te daré a ti, y a tu simiente después de ti, la tierra de tus peregrinaciones, toda la tierra de Canaán en heredad perpetua; y seré el Dios de ellos. Génesis 17:7—8


En tu simiente serán benditas todas las gentes de la tierra, por cuanto obedeciste a mi voz. Génesis 22:18

Rebeca, la madre de Jacob y Esaú, había recibido la Revelación de que un pueblo sería más fuerte que el otro: וּלְאֹם֙ מִלְאֹ֣ם יֶֽאֱמָ֔ץ (u-le-om mil-om ye-e-matz). Jacob es presentado en el relato bíblico como el menos aventajado y el menos indicado para ello; pero en el relato se destaca que la fortaleza del pueblo más fuerte consiste en el valor de la primogenitura en él.

Bendiciendo te bendeciré, y multiplicando multiplicaré tu simiente como las estrellas del cielo, y como la arena que está a la orilla del mar; y tu simiente poseerá las puertas de sus enemigos: Génesis 22:17

De esta forma, al presentarlo como el menos adecuado para ello, Jacob surge como el planteamiento de una Ley espiritual, que la obra de Dios se lleva acabo no por las cualidades humanas, sino por la disposición de anteponer a Dios ante todo interés personal,

Así que no es del que quiere, ni del que corre, sino de Dios que tiene misericordia. Romanos 9:16


  • Perdió el derecho de levantar un sacerdocio conforme al corazón de Dios y de traer revelación sobre la tierra

El sacerdocio no es solo un elemento cultural producto del desarrollo religioso de un pueblo, el sacerdocio significa Revelación.

Entonces vendrán los sacerdotes hijos de Leví, porque a ellos escogió Jehová tu Dios para que le sirvan, y para bendecir en nombre de Jehová; y por el dicho de ellos se determinará todo pleito y toda llaga. Deuteronomio 21:5

Leví es el hijo tercero de Jacob.[15] Los levitas fueron escogidos para ocupar permanentemente el sacerdocio, y fueron constituidos como tal en virtud de su acción de atender la voz de Dios,

26 Púsose Moisés a la puerta del real, y dijo: ¿Quién es de Jehová? júntese conmigo. Y juntáronse con él todos los hijos de Leví. 27 Y él les dijo: Así ha dicho Jehová, el Dios de Israel: Poned cada uno su espada sobre su muslo: pasad y volved de puerta a puerta por el campo, y matad cada uno a su hermano, y a su amigo, y a su pariente. 28 Y los hijos de Leví lo hicieron conforme al dicho de Moisés: y cayeron del pueblo en aquel día como tres mil hombres. 29 Entonces Moisés dijo: Hoy os habéis consagrado a Jehová, porque cada uno se ha consagrado en su hijo, y en su hermano, para que dé él hoy bendición sobre vosotros. Éxodo 32:26-29

El sacerdocio no solo significa un oficio, o una profesión de índole religiosa, es la manifestación en la tierra de los misterios del cielo,

Y yo me suscitaré un sacerdote fiel, que haga conforme a mi corazón y a mi alma; y yo le edificaré casa firme, y andará delante de mi ungido todo los días. 1 Samuel 2:35

De allí que, a razón de esa visión, el apóstol Pedro descubre que los nacidos del agua y del Espíritu son considerados como sacerdotes del Dios Altísimo,

Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, gente santa, pueblo adquirido, para que anunciéis las virtudes de aquel que os ha llamado de las tinieblas a su luz admirable. 1 Pedro 2:9


  • Perdió el derecho de ser progenitor de Jesús

En el encabezado del evangelio de Mateo, leemos: libro de la generación de Jesús Cristo, hijo de David, hijo de Abraham. Si Jesús es hijo de Abraham, Jesús es hijo del primogénito de su generación. La genealogía de Jesús es la genealogía de los primogénitos. Esaú perdió la oportunidad de ser el iniciador de una generación de redención.

Cuando el profeta Malaquías establece en su confrontación al pueblo que Esaú era hermano de Jacob: ¿No era Esaú hermano de Jacob, dice Jehová, y amé a Jacob?,[16] lo hace destacando que Esaú tuvo el derecho de haber formado pueblo según la Voluntad de Dios, a él le correspondía haber dado vida a un pueblo según la promesa a Abraham, pero renunció  a ello; de allí que la expresión: Yo os he amado, dice Jehová, destaca que Dios se sobrepuso a la decisión de Esaú y mantuvo su promesa dándole vida al pueblo por intermedio de Jacob, quien en comparación a su hermano no tenía ninguna posibilidad de ser heredero.

Así, en virtud de tal decisión de Dios, el profeta Abdías establece juicio sobre ambas generaciones, y dice:

17 Mas en el monte de Sión habrá salvamento, y será santidad, y la casa de Jacob, poseerá sus posesiones. 18 Y la casa de Jacob será fuego, y la casa de José será llama, y la casa de Esaú estopa, y los quemarán, y los consumirán; ni aun reliquia quedará en la casa de Esaú, porque Jehová lo habló. Abdías 1:17—18


Esaú escogió servir antes que gobernar,


Y respondióle Jehová: Dos gentes hay en tu seno, Y dos pueblos serán divididos desde tus entrañas: Y el un pueblo será más fuerte que el otro pueblo, Y el mayor servirá al menor. Génesis 25:23


Esaú escogió vivir por su espada, es decir, vivir por su propio esfuerzo, y servir a su hermano,


Y por tu espada vivirás, y a tu hermano servirás: …   Génesis 27:40a


Esaú solo podría tener respiro cuando fuera lo suficientemente fuerte como para descargar el yugo que su hermano le impondría,


…Y sucederá cuando te enseñorees, Que descargarás su yugo de tu cerviz. Génesis 27:40b


¡Qué poca visión la de Esaú!

Todo comenzó por un antojo, y por haber menospreciado a su hermano.

¿Tiene pertinencia para nosotros todo esto? Sí, claro que sí. El apóstol Pablo estableció por el Espíritu de Dios, que los hechos del pasado son para nuestra admonición,[17] por lo tanto, la experiencia de Esaú establece catedra de corrección. El escritor de la epístola a los Hebreos destaca de esta acción de Esaú, lo profano de su acto, que por un antojo despreció su primogenitura,

Que ninguno sea fornicario, o profano, como Esaú, que por una vianda vendió su primogenitura. Hebreos 12:16

El escritor de la epístola a los Hebreos exhorta a cuidar lo que hemos recibido por la obra de la cruz,

¿Cómo escaparemos nosotros, si tuviéremos en poco una salud tan grande? La cual, habiendo comenzado a ser publicada por el Señor, ha sido confirmada hasta nosotros por los que oyeron; Hebreos 2:3

El apóstol Pablo también exhorta a cuidar la salvación con temor y temblor,

Por tanto, amados míos, como siempre habéis obedecido, no como en mi presencia solamente, sino mucho más ahora en mi ausencia, ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor; Filipenses 2:12

Muchas veces, el no tener visión profética nos impide ver las grandezas a las cuales Dios nos quiere llevar, y malogramos la obra que Dios nos ha entregado.

 

 

 

 

 

Las citas bíblicas son tomadas de la Versión Reina-Valera Antigua, 1909 (RVA)

 

Pastor Pedro Montoya

Tel Cel. (407) 764-2699

Twitter: @pastormontoya

http://www.ministerioscristorey.com

[1] Esdras 9:2

[2] 2 Corintios 6:14—15

[3] Génesis 1:27; 5:2

[4] Ídem 2:22—23

[5] Génesis 17:21

[6] Ídem 21:12

[7] Exodo 13:2; Numeros 3:41

[8] Éxodo 13:2

[9] Ídem 22:29

[10] Números 3:12

[11] Mateo 16:17

[12] Éxodo 4:22

[13] Romanos 8:29; Colosenses 1:15; 1 corintios 15:20—23

[14] Colosenses 1:18

[15] Genesis 29:34

[16] Malaquias 1:1—3

[17] 1 Corintios 10:11

Programa Radial “Jesús, Señor y Cristo”. Programa núm. 25: La Santificación (Audio)



 

 


Programa núm.  25: martes 31 diciembre, 2019


El proceso de la santificación


Romanos 6:22: Mas ahora, librados del pecado, y hechos siervos a Dios, tenéis por vuestro fruto la santificación (fruto de la muerte del viejo hombre, por la fe en Jesús), y por fin la vida eterna.

Romanos 6:6:  Sabiendo esto, que nuestro viejo hombre juntamente fue crucificado con él, para que el cuerpo del pecado sea deshecho, a fin de que no sirvamos más al pecado.

1 Corintios 1:30: Mas de él sois vosotros en Cristo Jesús, el cual nos ha sido hecho por Dios sabiduría, y justificación, y santificación, y redención:

2 Tesalonicenses 2:13: Mas nosotros debemos dar siempre gracias a Dios por vosotros, hermanos amados del Señor, de que Dios os haya escogido desde el principio para salud, por la santificación del Espíritu y fe de la verdad:

1 Pedro 1:2: Elegidos según la presciencia de Dios Padre en santificación del Espíritu, para obedecer y ser rociados con la sangre de Jesucristo: Gracia y paz os sea multiplicada.


¿Qué estorba a la santificación?

1 Tesalonicenses 4:3—73Porque la voluntad de Dios es vuestra santificación: que os apartéis de fornicación; 4Que cada uno de vosotros sepa tener su vaso en santificación y honor;…    7Porque no nos ha llamado Dios a inmundicia, sino a santificación.

2 Corintios 7:1: ASI que, amados, pues tenemos tales promesas, limpiémonos de toda inmundicia de carne y de espíritu, perfeccionando la santificación en temor de Dios.

Hebreos 12:10:  Y aquéllos (los padres), a la verdad, por pocos días nos castigaban como a ellos les parecía, mas éste para lo que nos es provechoso, para que recibamos su santificación (de Jesús). (no someterse a la corrección de Dios)

Lucas 1:74-75: 74 Que sin temor librados de nuestros enemigos, Le serviríamos. 75 En santidad y en justicia delante de él, todos los días nuestros.

Levítico 20:23—2623Y no andéis en las prácticas de la gente que yo echaré de delante de vosotros: porque ellos hicieron todas estas cosas, y los tuve en abominación…    26Habéis, pues, de serme santos, porque yo Jehová soy santo, y os he apartado de los pueblos, para que seáis míos.

Josué 7:12: Por esto los hijos de Israel no podrán estar delante de sus enemigos, sino que delante de sus enemigos volverán las espaldas; por cuanto han venido a ser anatema: ni seré más con vosotros, si no destruyereis el anatema de en medio de vosotros.

Efesios 4:22A que dejéis, cuanto a la pasada manera de vivir; el viejo hombre que está viciado conforme a los deseos de error (engaño, apariencia) (τας επιθυμιας της απατης). LO RELATIVO, LO FANTACIOSO,LO APARENTE,

¿Qué motivó a Esaú a renunciar de su primogenitura?




Primera de dos partes sobre el menosprecio a la primogenitura por parte de Esaú


31Y Jacob respondió: Véndeme en este día tu primogenitura. 32Entonces dijo Esaú: He aquí yo me voy a morir; ¿para qué, pues, me servirá la primogenitura? 33Y dijo Jacob: Júrame lo en este día. Y él le juró, y vendió a Jacob su primogenitura. 34Entonces Jacob dio a Esaú pan y del guisado de las lentejas; y él comió y bebió, y levantóse, y fuése. Así menospreció Esaú la primogenitura. Génesis 25:31-34

La escena del menosprecio de Esaú por su primogenitura es un caso sensitivo, muy delicado a la hora de establecer interpretación sobre su hecho, pues una apreciación incorrecta de su intención y acto nos puede conducir a construir una plataforma espiritual de ejecución distorsionada, y peligrosa, si queremos elaborar catedra sobre ella.

¿Quién no ha leído acerca de este hecho anteriormente? Esta es una historia hasta cierto punto clásica dentro del ámbito cristiano, y en muchos de los casos, incluso, una historia “moraleja” propuesta desde los pulpitos para advertirnos sobre el cuidado que debemos tener acerca de nuestra salvación.

Sin embargo, me parece que no hemos hecho justicia a este hecho, y aunque no pretendemos cambiar el curso de la historia ni la interpretación sobre ella, el hecho de entrar con un “prejuicio” al análisis del relato nos constituye en constructores de injusticia, y nos separa de la sabiduría de enseñanza que los relatos contienen, para hacerle conocer al lector de la existencia de un Dios soberano, justo y perfecto, que escoge —y desecha— a las personas en función de la sabiduría con la que ejecutan sus acciones,

Ve a la hormiga, oh perezoso Mira sus caminos, y sé sabio; Proverbios 6:6


Atended el consejo, y sed sabios, Y no lo menospreciéis. Proverbios 8:33

Este mismo hecho llevó al profeta a establecer como principio de justicia y sabiduría que Dios había amado a Jacob, y desechado a Esaú,

2Yo os he amado, dice Jehová: y dijisteis: ¿En qué nos amaste? ¿No era Esaú hermano de Jacob, dice Jehová, y amé á Jacob, 3Y á Esaú aborrecí, y torné sus montes en asolamiento, y su posesión para los chacales del desierto? Malaquías 1:2-3

El relato de la escena del menosprecio de Esaú a su primogenitura no es propuesto para hacernos inclinar a uno y desprestigiar al otro, no es ese el propósito; el relato es propuesto para hacer entender al lector, precisamente, cómo una actitud prejuiciada y caprichosa puede conducirnos eventualmente a decir cosas tan solo por salir del paso, sin tener una conciencia real de lo que acabamos de decir.


¿Cuánta hambre pudo haber tenido Esaú que no pudo esperar a prepararse él mismo su comida? ¿Estaba realmente Esaú extremadamente cansado como para entregar a cambio su primogenitura?


El relato presenta una idea falsa —el lector se forja una idea falsa, mas bien— acerca de por qué Esaú se antojó de comer del potaje que Jacob había preparado; la idea que el lector se forja es que Esaú tenía tanto desfallecimiento por causa del hambre que sufría, que pesó más en ese momento su deseo de subsistir que el valor por la primogenitura.

Esta idea “falsa” surge porque en el dialogo se presentan juntas las expresiones de que Esaú volvió del campo “cansado”, con la reflexión suya de que para qué le serviría la primogenitura si al fin de cuentas iba a morir; a razón de ello, el lector piensa que la necesidad de Esaú por comer era tanta que sintió que moriría si no comía algo pronto; lo cual no es lo que realmente se describe en el dialogo.

El escritor tiene mucho cuidado al presentar esta parte de la historia, y si notamos con cuidado, nos daremos cuenta que aunque el escritor concluye el relato diciendo que así menospreció Esaú la primogenitura, esta historia es presentada como una continuidad al relato del nacimiento de ambos; lo cual, para efectos de interpretación, la escena del acto de menosprecio de Esaú a su primogenitura es en realidad una consecuencia de la “rivalidad” que hubo entre ambos aun desde que estuvieron en el vientre de su madre.

Por la forma de como el escritor presenta esta parte de la historia de los dos hermanos, Jacob y Esaú, hijos gemelos de Isaac y Rebeca, la renuncia a su primogenitura por parte de Esaú no aparece como un desprecio total de ella, ni que él no creyera en realidad que no le serviría para nada; la escena de la renuncia a ella es presentada como un argumento mas, de los muchos, que ambos utilizaban para sacar ventaja el uno del otro; en este caso, para mostrar la intención en Esaú de engañar y sacar ventaja de su hermano Jacob.

Ambos reconocieron desde niños el valor de la primogenitura, no tanto por la herencia material que eso conllevaba, sino mas por el carácter de Revelación que ambos padres portaban y que en algún momento habían transferido a sus hijos, junto a la presencia de Abraham cuando aún vivo entre ellos.

Ambos portaban el conocimiento de que eran nietos de Abraham y que por ellos Dios haría proezas entre las naciones. Abraham tenía cien años cuando Isaac nació,[1] Isaac tenía sesenta años cuando ambos niños nacieron,[2] Abraham murió a la edad de ciento setenta y cinco años,[3] lo que significa que Jacob y Esaú tenían quince años cuando Abraham falleció. Ambos conocieron de primera mano la obra de Dios entre ellos, y conocían perfectamente lo que Dios se había propuesto hacer con ellos.

Esaú era el favorito de su padre: Y amó Isaac a Esaú, porque comía de su caza;[4] así que Esaú tenía un voto mayor de confianza ante su padre más que Jacob, ¿necesitaba Esaú de una primogenitura teniendo a su padre de su lado?

Esaú tuvo un antojo por comer del potaje que Jacob preparaba, eso fue todo, un antojo de Esaú; lo que Esaú no esperaba fue la forma cómo Jacob le contestó. Esaú entró en un juego peligroso, no midió el peso de las palabras, y continuó con su antojo de querer sacar ventaja de su hermano, y aunque interpuso juramento, nunca creyó que Jacob fuera capaz de tomarla.

La evidencia de ello es la forma de cómo Esaú reacciona luego de enterarse que Isaac había bendecido a Jacob en calidad de primogénito,

Y Esaú respondió a su padre: ¿No tienes más que una sola bendición, padre mío? bendíceme también a mí, padre mío. Y alzó Esaú su voz, y lloró. Génesis 27:38

El relato nos lo confirma. Observemos en detalle la escena. En primer lugar, veamos la reflexión que Esaú elabora ante la petición de Jacob: Entonces dijo Esaú: He aquí yo me voy a morir; ¿para qué, pues, me servirá la primogenitura? En principio. Esaú no está diciendo, he aquí yo me estoy muriendo, Esaú está admitiendo que en algún momento me voy a morir, lo cual muestra el origen del menosprecio de su primogenitura.


La reflexión de Esaú es elaborada incluyendo a su hermano Jacob: Esaú también está pensando, si para mí no tiene mayor significado, qué valor tendrá para éste.


¿Menospreció realmente Esaú su primogenitura, o fue a Jacob a quien menospreció?


El origen del menosprecio de su primogenitura estuvo basado en el menosprecio por su hermano. Esta historia no puede ser vista aisladamente, es necesario entender que esta historia formó parte de una serie de incidentes de rivalidad entre ellos, cada uno queriendo sacar ventaja del otro, pero en Esaú se fundamentó en el menosprecio por su hermano.

Por eso, la escena del reencuentro de ambos, veinte años después de Jacob haber partido luego de recibir la bendición de su padre, es una escena reconciliadora entre ambos, principalmente de restauración para Esaú, pues por primera vez en la vida de ambos, Esaú no quiso sacar ventaja de su hermano,

Y dijo Esaú: harto tengo yo, hermano mío, sea para ti lo que es tuyo. Génesis 33:9

El menosprecio a la obra y a los propósitos de Dios, el menosprecio a la Revelación, el menosprecio a ser protagonista de las operaciones espirituales de toma de territorio, de las ejecuciones divinas, no comienza con un menosprecio directo a ellas, comienza con el menosprecio a la gente que Dios nos envió para notificarnos de la existencia de ellas.

El menosprecio a Dios y su obra comienza cuando menospreciamos a los que tenemos cerca, particularmente a aquellos que parecen que no nos pueden aportar nada ¿Como podemos amar la obra de Dios, y aborrecer la imagen y semejanza de Dios, a la misma vez? Con justa razón leemos en los escritos del apóstol Juan,

Si alguno dice, Yo amo a Dios, y aborrece a su hermano, es mentiroso. Porque el que no ama a su hermano al cual ha visto, ¿cómo puede amar a Dios a quien no ha visto? 1 Juan 4:20

De las intenciones más impías del hombre, el menosprecio hacia una persona es de las más graves. El apóstol Juan la clasifica en el mismo rango de un homicidio,

Cualquiera que aborrece a su hermano, es homicida; y sabéis que ningún homicida tiene vida eterna permaneciente en sí. 1 Juan 3:15

Aborrecer a otra persona despierta en quien aborrece la intención de desprestigiar, e incluso, insultar, a quien se aborrece. Jesús presentó en su doctrina que este tipo de pasionismo puede conducir a una persona al infierno mismo,

Mas yo os digo, que cualquiera que se enojare locamente con su hermano, será culpado del juicio; y cualquiera que dijere á su hermano, Raca, será culpado del concejo; y cualquiera que dijere, Fatuo, será culpado del infierno del fuego. Mateo 5:22

Todos somos Esaú en potencia. Somos Esaú cuando menospreciamos a la persona por causa de su nacionalidad, cuando menospreciamos a aquel que no tiene estudios, a aquel que solo nos busca para pedir; somos Esaú cuando no vemos el propósito en Dios en aquel que insiste en ayudarnos, en corregirnos, en guiarnos e instruirnos; somos Esaú cuando no vemos la necesidad de tener a alguien cerca. Somos Esaú solo cuando recurrimos a alguien como recurso y no como guía.

Muchos pastores han renunciado al acceso a la Revelación por causa del menosprecio que han tenido de recibir enseñanza de parte de otros…


Esaú corrigió su actitud… ¿Lo podremos hacer nosotros?

 

 

 

 

 


 

Las citas bíblicas son tomadas de la Versión Reina-Valera Antigua, 1909 (RVA)

 


Pastor Pedro Montoya

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[1] Génesis 21:5

[2] Idem 25:26

[3] Idem 25:7

[4] Ídem 25:28