¿Puede Dios proveer en nuestro tiempo de la misma forma que lo hizo en el pasado?


El problema que enfrentamos en los tiempos actuales, no obstante, no es porque Dios no quiera proveer, o porque Dios actúa con los de este tiempo de forma diferente a los del pasado, o peor aún, porque Dios actúa para con Israel de una forma y con los gentiles de otra, explicaciones que de seguro el lector habrá escuchado en más de un predicador darlo como explicación (excusa) de por qué no vemos la misma sobrenaturalidad de Dios en el presente.

¿Puede Dios ayudar en tiempo de crisis? Y si ayuda, ¿Cómo lo hace?


¿Puede Dios ayudar en tiempo de crisis? Sí, definitivamente Dios interviene, y ayuda en medio de los tiempos de crisis, y lo hace literal. Basta con abrir cualquier libro de la Biblia en donde se narra el sufrimiento, individual o colectivo, de uno que ha dispuesto creer en Él, como para darse cuenta de la forma milagrosa y sobrenatural que Dios utiliza para “salvar” a aquellos que le invocan. La Biblia también nos dice que Dios es el mismo por todos los siglos,[1] que en Él no hay sombra de variación;[2] esto, para aquellos que puedan argumentar que tal intervención sobrenatural fue cosa del pasado, y que en el presente lo hace solo mediante los recursos científicos que el hombre ha desarrollado.

“El Evangelio en tiempos de Coronavirus” versión electrónica gratuita


“El Evangelio en tiempos de Coronavirus” es una colección de varias enseñanzas contextuales acerca de la pandemia de la COVID-19; surge como una respuesta pastoral a la creciente inquietud de las comunidades de fe en Jesús sobre cómo entender el sorpresivo ataque mundial de la pandemia en un contexto cristiano donde se proclama que lo bueno viene de Dios, y lo malo procede de Satanás.

Este mismo Jesús que ha sido tomado en el cielo, así vendrá como le habéis visto ir al cielo…


Jesús estableció en su enseñanza que a su retorno a la tierra viene entre y/o con las nubes, lo cual es establecido para mostrar lo impactante y sobrenatural de su regreso a la tierra; esta descripción destaca lo evidente que será para todo el mundo la venida de Jesús, el texto no presenta una presencia “oculta”