Epístola del Apóstol Pablo a la Comunidad de Fe de Colosas. Capítulo 1



El Evangelio a los Gentiles


1:1-2      Pablo, apóstol de Jesús Cristo por la voluntad de Dios, y el hermano Timoteo, A los santos y hermanos fieles en Cristo que están en Colosas: Gracia y paz a vosotros de Dios Padre nuestro, y del Señor Jesús Cristo.

La comunidad de fe de Colosas, destinataria de la epístola, fue una de las varias iglesias de la época que no surgió por la intervención directa del Pablo; la comunidad de fe de Colosas no fue fundada a raíz de la visita que el apóstol hizo a la región, de hecho, en el libro de Hechos de los Apóstoles que es considerado como la bitácora de los viajes de Pablo, no menciona la localidad como una de las regiones visitadas por el apóstol.

La mejor referencia de que Pablo no estuvo en el área son las mismas declaraciones que el apóstol hace en la epístola,

Porque quiero que sepáis cuán gran solicitud tengo por vosotros, y por los que están en Laodicea, y por todos los que nunca vieron mi rostro en carne; (2:1)

En la conclusión de la epístola, Pablo hace mención  también de las comunidades de Hierápolis y Laodicea que junto con la de Colosas nunca fueron visitadas por él,

Porque le doy testimonio, que tiene gran celo por vosotros, y por los que están en Laodicea, y los que en Hierápolis. (4:13)

1:4-6      Habiendo oído vuestra fe en Cristo Jesús, y el amor que tenéis a todos los santos, 5A causa de la esperanza que os está guardada en los cielos, de la cual habéis oído ya por la palabra verdadera del evangelio: 6El cual ha llegado hasta vosotros, como por todo el mundo; y fructifica y crece, como también en vosotros, desde el día que oísteis y conocisteis la gracia de Dios en verdad,

Lo primero que el apóstol hace es reconocer que dichas comunidades de fe son legítimas, y confirma que el Evangelio que llegó a estas regiones es conforme a lo establecido en la doctrina de Cristo según se enseñó desde Jerusalén.

Comparando esta referencia con los relatos de los Hechos de los Apóstoles en cuanto a los movimientos de evangelismo de la región, encontramos que a raíz de la persecución que se desató después de la muerte de Esteban en contra de los discípulos, hubo muchos de ellos que salieron de Jerusalén huyendo de las amenazas de cárcel y muerte que los Libertinos, Cireneos, Alejandrinos, y los de Cilicia y de Asia, todos ellos sectores de la sinagoga,  lanzaron en contra de los que proclamaban el nombre de Jesús.[1] Al parecer, esta persecución fue por causa de una doctrina postulada por los discípulos que contrastaba con el aspecto doctrinal del sector que promovió la revuelta en contra de esteban;

Entonces sobornaron a unos que dijesen que le habían oído hablar palabras blasfemas contra Moisés y Dios. Hechos 6:11

Hay señales en el relato de Hechos que muestran que la persecución contra los discípulos no fue contra toda la iglesia de Jerusalén sino solo contra el sector de ella que provenía de las regiones de Asia Menor, la actual Turquía. Lo anterior se observa claramente en la conjugación de varios relatos que describen cómo se conformó la iglesia de Jerusalén. En primer lugar, el relato de lo sucedido en el día de Shavuot (Pentecostés); el texto refiere que la gran mayoría de los más de tres mil que recibieron la Palabra,[2] provenían de las regiones de Asia Menor que habían llegado con motivo de las fiestas solemnes de Pesaj y Shavuot; muchos de éstos decidieron mudarse a Jerusalén para esperar el retorno de Jesús,

8¿Cómo, pues, les oímos nosotros hablar cada uno en nuestra lengua en que somos nacidos? Partos y Medos, y Elamitas, y los que habitamos en Mesopotamia, en Judea y en Capadocia, en el Ponto y en Asia, 10 En Phrygia y Pamphylia, en Egipto y en las partes de África que está de la otra parte de Cirene, y Romanos extranjeros, tanto Judíos como convertidos, 11 Cretenses y Árabes, les oímos hablar en nuestras lenguas las maravillas de Dios…    45 Y vendían las posesiones, y las haciendas, y repartíanlas a todos, como cada uno había menester.46 Y perseverando unánimes cada día en el templo, y partiendo el pan en las casas, comían juntos con alegría y con sencillez de corazón, Hechos 2:8-46

Luego, cuando Lucas relata lo sucedido después de la muerte de Esteban, describe que quienes salieron huyendo de Jerusalén fue un grupo multicultural, entre judíos y prosélitos, que iban no solo escapando de Jerusalén sino sobre todo, buscando las regiones de donde habían salido originalmente antes de mudarse a Jerusalén,

19Y los que habían sido esparcidos por causa de la tribulación que sobrevino en tiempo de Esteban, anduvieron hasta Fenicia, y Cipro, y Antioquía, no hablando a nadie la palabra, sino sólo a los Judíos. 20 Y de ellos había unos varones Ciprios y Cirenences, los cuales como entraron en Antioquía, hablaron a los Griegos, anunciando el evangelio del Señor Jesús. Hechos 11:19-20

Nótese también que entre los esparcidos por causa de la muerte de Esteban se encuentra Felipe, el diacono,[3] quien en los primeros años de su salida de Jerusalén se refugia en la provincia de Samaria,[4] y luego se reubica posteriormente en Cesárea.[5]

Así que, teniendo en consideración lo anterior, es entendible que muchos de estos que salieron huyendo de Jerusalén aunque se reubicaron originalmente en Antioquia de Siria, eventualmente se movieron por los lugares de Asia Menor hablando la Palabra tanto a judíos como a gentiles, y llegaron hasta las regiones de Colosas, Hierápolis y Laodicea, y sembraron semillas que eventualmente se constituyeron en comunidades de fe similares a la de Jerusalén.

1:7-8      7Como habéis aprendido de Epafras, nuestro consiervo amado, el cual es un fiel ministro de Cristo a favor vuestro; 8El cual también nos ha declarado vuestro amor en el Espíritu.

El apóstol confirma también que las congregaciones de fe de Colosas, Laodicea e Hierápolis, fueron iglesias fundadas por Epafras, quien cuidó de ellas con el celo de un buen pastor,

12Os saluda Epafras, el cual es de vosotros, siervo de Cristo, siempre solícito por vosotros en oraciones, para que estéis firmes, perfectos y cumplidos en todo lo que Dios quiere. 13Porque le doy testimonio, que tiene gran celo por vosotros, y por los que están en Laodicea, y los que en Hierápolis. (4:12-13)

En cuanto a Epafras, la epístola da a entender que Pablo lo conocía de antemano; varias razones nos llevan a asegurarlo:

  • Pablo lo categoriza como “nuestro consiervo amado” (1:7)
  • Pablo lo certifica como “fiel ministro de Cristo” (1:8). En la conclusión de la epístola lo vuelve a certificar como “siervo de Cristo” (4:12)
  • Pablo da fe de que Epafras está siempre solícito por vosotros en oraciones (4:12)
  • Pablo da testimonio de que Epafras tiene gran celo por vosotros, y por los que están en Laodicea, y los que en Hierápolis (4:13)

Pablo no se hubiera atrevido a certificar a Epafras como fiel ministro de Cristo si no hubiera tenido suficientes referencias de Epafras de antemano; la epístola no es una carta de recomendación a favor de Epafras, es una carta apostólica para establecer consolidación de la doctrina de la fe en Jesús, en la que ellos han sido enseñados.

Aunque ya es contundente el hecho de que el apóstol Pablo no llegó a visitar las localidades de Colosas, Laodicea e Hierápolis, ciudades del interior de la provincia de Phrygia, el libro de Hechos de los Apóstoles admite que Pablo cruzó la provincia después de que Pablo deja las ciudades de Listra e Iconio intentando subir a las provincias de Mysia y Bhytinia, regiones del norte de Asia Menor.

 DESPUÉS llegó a Derbe, y a Listra: y he aquí, estaba allí un discípulo llamado Timoteo, hijo de una mujer Judía fiel, mas de padre Griego. 2De éste daban buen testimonio los hermanos que estaban en Listra y en Iconio…   6Y pasando a Phrygia y la provincia de Galacia, les fue prohibido por el Espíritu Santo hablar la palabra en Asia. 7Y como vinieron a Misia, tentaron de ir a Bithynia; mas el Espíritu no les dejó. 8Y pasando a Misia, descendieron á Troas.         Hechos 16:1-8

Por la descripción que las epístolas a los Colosenses, y la epístola a Filemón, hacen del apóstol, Pablo es ya un hombre viejo cuando Epafras aparece al lado de él;[6] así que Epafras no pudo haber conocido a Pablo durante sus primeros dos viajes; lo anterior nos lleva a entender que Pablo conoció a Epafras en Éfeso, pero durante el tercer viaje del apóstol. Es el único tiempo en el ministerio del apóstol donde permaneció por un tiempo largo en un mismo lugar. Observemos la referencia que Lucas hace de la estadía del apóstol en Éfeso,

Y esto fue por espacio de dos años; de manera que todos los que habitaban en Asia, Judíos y Griegos, oyeron la palabra del Señor Jesús. Hechos 19:10

Lucas incluso confirma que la fama del apóstol llegó a trascender las fronteras de la provincia, tanto que las gentes de distintos otros lugares hacían largos viajes para aun llevar sudarios de gentes que estaban enfermos,

11Y hacía Dios singulares maravillas por manos de Pablo: 12De tal manera que aún se llevaban sobre los enfermos los sudarios y los pañuelos de su cuerpo, y las enfermedades se iban de ellos, y los malos espíritus salían de ellos. Hechos 19:11-12

Epafras debió haber coincidido con Pablo en Éfeso para este tiempo, ya sea porque él viviera en el lugar o porque hubiera viajado desde Colosas hasta Éfeso para tal fin; para el mismo tiempo también Pablo debió haber conocido a Filemón, a la amada Apphia y a Archîpo, todos ellos mencionados en la epístola a Filemón. Podemos notar que estas ciudades, al igual que las epístolas enviadas a ellas, gozaron de un valor especial para el apóstol.

Si bien es cierto que Pablo conoció a Epafras con alguna anterioridad, no fue así con respecto a las iglesias, pues en la epístola Pablo admite que comenzó a orar por ellas, desde que supo de sus existencias, mostrándose en la forma de redacción la existencia de un tiempo relativamente corto del conocimiento de la existencia de las iglesias. Lo que sí es seguro es que Pablo fue impactado por el testimonio de Epafras acerca de cómo fueron fundadas las iglesias.

Por lo cual también nosotros, desde el día que lo oímos, no cesamos de orar por vosotros…  (1:9)

Epafras es natural de Colosas, la epístola lo confirma,

Os saluda Epafras, el cual es de vosotros, siervo de Cristo, siempre solícito por vosotros en oraciones, para que estéis firmes, perfectos y cumplidos en todo lo que Dios quiere. (4:12)

Epafras es hecho también prisionero juntamente con Pablo, y por lo visto esta fue la razón del porqué el apóstol escribió a la comunidad de fe de Colosas y Laodicea;

Te saludan Epafras, mi compañero en la prisión por Cristo Jesús, Filemón 1:23

Las comunidades de fe de Colosas, Laodicea e Hierápolis han quedado sin alguien que las pastoree; en la conclusión de la epístola Pablo exhorta a Archîpo para que cumpla el ministerio que ha recibido del Señor, lo que bien puede indicar que Archîpo es la persona que debió ocupar la posición de Epafras. En la epístola a Filemón, Pablo vuelve a mencionarlo, esta vez como compañero de milicia,

1PABLO, prisionero de Jesús Cristo, y el hermano Timoteo, a Filemón amado, y coadjutor nuestro; 2Y a la amada Apphia, y a Archîpo, compañero de nuestra milicia, y a la iglesia que está en tu casa: Filemón 1-2

1:9-20    9Por lo cual también nosotros, desde el día que lo oímos, no cesamos de orar por vosotros, y de pedir que seáis llenos del conocimiento de su voluntad, en toda sabiduría y espiritual inteligencia; 10Para que andéis como es digno del Señor, agradándole en todo, fructificando en toda buena obra, y creciendo en el conocimiento de Dios: 11Corroborados de toda fortaleza, conforme a la potencia de su gloria, para toda tolerancia y largura de ánimo con gozo; 12Dando gracias al Padre que nos hizo aptos para participar de la suerte de los santos en luz: 13Que nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo; 14En el cual tenemos redención por su sangre, la remisión de pecados: 15El cual es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda criatura. 16Porque por él fueron criadas todas las cosas que están en los cielos, y que están en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue criado por él y para él. 17Y él es antes de todas las cosas, y por él todas las cosas subsisten: 18Y él es la cabeza del cuerpo que es la iglesia; él que es el principio, el primogénito de los muertos, para que en todo tenga el primado. 19Por cuanto agradó al Padre que en él habitase toda plenitud, 20Y por él reconciliar todas las cosas a sí, pacificando por la sangre de su cruz, así lo que está en la tierra como lo que está en los cielos.

El contenido doctrinal que el apóstol comparte con ellos muestra una profundidad de Revelación muy poco vista en otras epístolas.

El primer punto que el apóstol establece en su epístola es acerca de la importancia que debe tener para un hombre y una mujer de fe el conocimiento de la Voluntad de Dios: que seáis llenos del conocimiento de su voluntad (1:9). Pablo establece con este principio que la vida de fe consiste en conocer la Voluntad de Dios: Para que andéis como es digno del Señor (1:10a).

El segundo punto que el apóstol establece es con respecto a la doctrina de la perfección: agradándole en todo, fructificando en toda buena obra, y creciendo en el conocimiento de Dios: (1:10b). La perfección consiste en el esfuerzo diario por alcanzar el conocimiento acerca de Dios. En su epístola a los Filipenses escribió en términos bastante similares,

Hermanos, yo mismo no hago cuenta de haber lo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante, Filipenses 3:13

El tercer punto que el apóstol establece es con respecto al animo y fortaleza que debe tener el hombre y la mujer de fe frente a las adversidades y/o persecuciones por causa de la proclamación del Evangelio: Corroborados de toda fortaleza, conforme a la potencia de su gloria, para toda tolerancia y largura de ánimo con gozo. Ninguna persecución o adversidad por causa del Evangelio debe ser motivo de angustia, dolor o tristeza. El hombre y la mujer de fe deben entender que sobrepasarlas no es resultado de la fortaleza humana, sino producto de la potencia de la Gloria de Dios que opera en la persona por el Espíritu de Dios que habita en nosotros.

Esta postura, que a simple vista parece ser el sello distintivo del ministerio de Pablo, es en realidad un tema doctrinal apostólico de la iglesia que nació y se esparció desde Jerusalén. Lucas describe en su segundo tratado, los Hechos de los Apóstoles, cómo los discípulos se gozaban cuando se encontraban en tribulación por causa de la proclamación del mensaje del Evangelio,

40Y convinieron con él: y llamando a los apóstoles, después de azotados, les intimaron que no hablasen en el nombre de Jesús, y soltáronlos. 41Y ellos partieron de delante del concilio, gozosos de que fuesen tenidos por dignos de padecer afrenta por el Nombre. Hechos 5:40-41

El tema de la persecución y/o tribulación por causa del Evangelio fue visto dentro de la iglesia como un tema doctrinal; la persecución es la evidencia de que los discípulos son portadores de la Verdad del Reino de los Cielos; Pablo la presentó como requisito de entrada al Reino de los Cielos,[7] Santiago como motivo de gozo,[8] y el apóstol Pedro como la identificación del discípulo con las enseñanzas de Jesús.[9]

El apóstol Pedro establece en su primera epístola que nadie debe ver la tribulación como una afrenta personal, ni temerla, sino mas bien considerarla como algo transitorio,

Carísimos, no os maravilléis cuando sois examinados por fuego, lo cual se hace para vuestra prueba, como si alguna cosa peregrina os aconteciese; 1ra. Pedro 4:12

Así que, Pablo escribe para establecer doctrina para las iglesias de Colosas, de Laodicea y de Hierápolis, estableciendo que sobre todas las cosas, no deben permitir que esta ausencia entre ellos de Epafras no debe ser la causa de su detenimiento espiritual; por eso él ora para que sean Corroborados de toda fortaleza, conforme a la potencia de su gloria, para toda tolerancia y largura de ánimo con gozo.

El cuarto punto que el apóstol presenta en su epístola es sobre la lucha en contra del reino de las tinieblas: Dando gracias al Padre que nos hizo aptos para participar de la suerte de los santos en luz: Que nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo.

La predicación de la cruz consiste en entender que el discípulo, el hombre y la mujer de fe, han sido trasladados del reino de las tinieblas al Reino de Jesús, y que por lo tanto Satanás ya no tiene jurisdicción sobre ellos. La lucha espiritual es posible porque tenemos suerte con los santos en luz, y a partir de aquí surge también la confesión doctrinal de que la luz no tiene comunión con las tinieblas.[10]

El quinto punto doctrinal que el apóstol establece es sobre la doctrina de Cristo. ¿Quién es Jesús?: ; En el cual tenemos redención por su sangre, la remisión de pecados: El cual es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda criatura. Porque por él fueron criadas todas las cosas que están en los cielos, y que están en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue criado por él y para él. Y él es antes de todas las cosas, y por él todas las cosas subsisten: Y él es la cabeza del cuerpo que es la iglesia; él que es el principio, el primogénito de los muertos, para que en todo tenga el primado. Por cuanto agradó al Padre que en él habitase toda plenitud, Y por él reconciliar todas las cosas a sí, pacificando por la sangre de su cruz, así lo que está en la tierra como lo que está en los cielos.

Es claro en la epístola que Jesús no es presentado como un ángel, Jesús es Dios mismo. El apóstol lo establece con contundencia en la introducción de la epístola: Gracia y paz a vosotros de Dios Padre nuestro, y del Señor Jesús Cristo. Jesús no es un ser extraño ni adicional a Dios-Padre, es la misma esencia de Dios, de lo contrario no lo mencionara “junto” a Dios.

Pablo confirma este tema doctrinal en su misma epístola, estableciendo categóricamente que Jesús está sentado a la diestra de Dios-Padre.

SI habéis pues resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios. (3:1)

En la forma de cómo Pablo presenta a Jesús, destaca de Él, que en Jesús,

  • Tenemos redención por su sangre, (v.14a)
  • Tenemos la remisión de pecados: (v.14b)

Destaca sobre todo los atributos de Jesús en su naturaleza divina,

  • Jesús es la imagen (εικων) del Dios invisible, (v.15a). Pablo establece no solo la idea de una “similitud” en apariencia, sino la similitud de naturaleza.
  • Jesús es el primogénito de toda criatura. (v.15b). Pablo establece con esta confesión que la “imagen” (εἰκόνα) con la cual fue formado Adam fue la imagen de Jesús.
  • Por Jesús fueron criadas todas las cosas que están en los cielos, y que están en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue criado por él y para él. (v.16) Esta confesión establece contundentemente que Jesús es Dios.
  • Jesús es antes de todas las cosas, (v.17a)
  • Por Jesús todas las cosas subsisten: (v.17b)

En cuanto a Jesús como manifestación de Dios en la carne, Pablo establece que,

  • Jesús es puesto por cabeza del cuerpo que es la iglesia; (v.18a)
  • Jesús es el principio de todas las cosas (v.18b)
  • Jesús es el primogénito de los muertos. Pablo establece la doctrina de la resurrección de los muertos. (v.18c)
  • Jesús tiene Señorío sobre todas las cosas: para que en todo tenga el primado. (v.18d)
  • Jesús es quien le da vida a todas las cosas: Por cuanto agradó al Padre que en Él habitase toda plenitud, (v.19). nada subsiste si Él no lo permite.
  • Por Jesús se establece la reconciliación del hombre para con Dios, y por Él todo lo creado vuelve a su estado original como fue creado antes de la desobediencia de Adam: Y por él reconciliar todas las cosas a sí, pacificando por la sangre de su cruz, así lo que está en la tierra como lo que está en los cielos. (v.20)

1:21-23  21 A vosotros también, que erais en otro tiempo extraños y enemigos de ánimo en malas obras, ahora empero os ha reconciliado 22 En el cuerpo de su carne por medio de muerte, para haceros santos, y sin mancha, é irreprensibles delante de él: 23 Si empero permanecéis fundados y firmes en la fe, y sin moveros de la esperanza del evangelio que habéis oído; el cual es predicado a toda criatura que está debajo del cielo; del cual yo Pablo soy hecho ministro.

Las iglesias de Colosas, Laodicea e Hierápolis fueron iglesias de trasfondo gentil, Pablo lo confirma cuando escribe: vosotros también, que erais en otro tiempo extraños y enemigos de ánimo en malas obras, ahora empero os ha reconciliado (v.21). A partir de aquí Pablo inicia la presentación del Evangelio a los gentiles con el cual recorrió  las regiones desde Jerusalén hasta Ilírico, como él confiesa en su epístola a los romanos.[11]

No que sea otro Evangelio, pero no contenía los mismos elementos doctrinales del Evangelio que se proclamó entre los judíos. En el acuerdo del concilio de Jerusalén por causa de quienes demandaban que los gentiles fueran circuncidados y tratados como prosélitos, el concilio determinó  no exigirles que se sometan a prácticas y ritos que son conforme a la justicia de las obras de la Ley, y dispusieron tan solo,

19Por lo cual yo juzgo, que los que de los Gentiles se convierten a Dios, no han de ser inquietados; 20Sino escribirles que se aparten de las contaminaciones de los ídolos, y de fornicación, y de ahogado, y de sangre. Hechos 15:19-20

El Evangelio a los gentiles adopta una presentación singular; el Evangelio no es una forma de proselitismo, la persona no judía no necesita acogerse a las costumbres judaicas para ser beneficiario de la Gracia de Dios. Esta enseñanza fue establecida  claramente por el apóstol Pablo y quedó registrado en casi todos sus escritos,

Así que, cuanto al evangelio, son enemigos por causa de vosotros: mas cuanto a la elección, son muy amados por causa de los padres. Romanos 11:28


Mas ni aun Tito, que estaba conmigo, siendo Griego, fue compelido a circuncidarse. Gálatas 2:3


He aquí yo Pablo os digo, que si os circuncidareis, Cristo no os aprovechará nada. 3Y otra vez vuelvo a protestar a todo hombre que se circuncidare, que está obligado a hacer toda la ley. Gálatas 5: 2-3

El Evangelio a los gentiles presentaba el Reino de Dios en función del Cuerpo de Jesús, a diferencia del Evangelio entre los judíos que lo hacía en función de la visión de un pueblo, del pueblo de Israel, de allí la necesidad según esta visión de que los gentiles tenían que circuncidarse. Pablo escribe a gentiles, así que no les habla acerca de la necesidad de adquirir una nacionalidad sino de mantenerse dentro del cuerpo de Cristo: En el cuerpo de su carne por medio de muerte, para haceros santos, y sin mancha, é irreprensibles delante de él (v.22). Mantenerse dentro del cuerpo de Cristo es la única forma para que el hombre adquiera la reconciliación con Dios, y sea convertido en santo y perfecto ante Dios.

A través de esta declaración de fe, el apóstol establece y consolida dos doctrinas básicas del Evangelio; la primera, la doctrina de bautismos,[12] y la segunda, la doctrina de la esperanza de la salvación por medio de la fe en Jesús.[13]

Discernir el Cuerpo de Cristo como el lugar donde fuimos injertados cuando creímos,[14] es la doctrina que Pablo estableció para enseñar acerca de cómo crecer en fe: Si empero permanecéis fundados y firmes en la fe, y sin moveros de la esperanza del evangelio que habéis oído (v.23). No discernir el Cuerpo de Cristo como el lugar donde nos movemos nos conduce a entrar en un estado de estancamiento espiritual,

29Porque el que come y bebe indignamente, juicio come y bebe para sí, no discerniendo el cuerpo del Señor. 30Por lo cual hay muchos enfermos y debilitados entre vosotros; y muchos duermen. 31Que si nos examinásemos a nosotros mismos, cierto no seríamos juzgados. 1ra. Corintios 11:29-31

1:24-27  24Que ahora me gozo en lo que padezco por vosotros, y cumplo en mi carne lo que falta de las aflicciones de Cristo por su cuerpo, que es la iglesia; 25De la cual soy hecho ministro, según la dispensación de Dios que me fue dada en orden a vosotros, para que cumpla la palabra de Dios; 26A saber, el misterio que había estado oculto desde los siglos y edades, mas ahora ha sido manifestado a sus santos: 27A los cuales quiso Dios hacer notorias las riquezas de la gloria de este misterio entre los Gentiles; que es Cristo en vosotros la esperanza de gloria: 28El cual nosotros anunciamos, amonestando a todo hombre, y enseñando en toda sabiduría, para que presentemos a todo hombre perfecto en Cristo Jesús: 29En lo cual aún trabajo, combatiendo según la operación de él, la cual obra en mí poderosamente.

Esta sección final es parte de una Revelación personal que el apóstol recibió directamente de Dios, y tiene que ver con respecto a su ministerio entre los gentiles; algo de ello puede verse en el relato que Lucas hace en los Hechos de los Apóstoles acerca de la conversión de Pablo; leemos en el dialogo entre Dios y Ananías cómo Dios le describe a Ananías lo que esta determinado para Pablo.

15Y le dijo el Señor: Ve: porque instrumento escogido me es éste, para que lleve mi nombre en presencia de los Gentiles, y de reyes, y de los hijos de Israel: 16Porque yo le mostraré cuánto le sea menester que padezca por mi nombre. Hechos 9:15-16

Aunque desde antes de Pablo hubo gentiles que recibieron la Gracia del Evangelio,[15] es Pablo quien abre oficialmente la puerta para que los gentiles entren a formar parte del Cuerpo de Cristo. A esto obedece la expresión de Pablo de que fue hecho ministro según la dispensación de Dios que le fue dada en orden a vosotros, es decir, con respecto a los gentiles en términos generales:

Pablo entiende la magnitud de su ministerio, por eso él expresa gozo en lo que padezco por vosotros, entendiendo lo necesario que es dentro del Reino de los Cielos que un judío padezca por un gentil, para por su padecimiento, cumplir en mi carne lo que falta de las aflicciones de Cristo por su cuerpo, que es la iglesia. Pablo está presentando un misterio de la Revelación de Dios en favor de todos aquellos que no nacieron dentro de la generación de Abraham en la línea de Israel: A saber, el misterio que había estado oculto desde los siglos y edades, mas ahora ha sido manifestado a sus santos: A los cuales quiso Dios hacer notorias las riquezas de la gloria de este misterio entre los Gentiles; que es Cristo en vosotros la esperanza de gloria: (1:26-27).

 



 

Las citas bíblicas son tomadas de la Versión Reina-Valera Antigua, 1909 (RVA)

 



Pastor Pedro Montoya

Tel Cel. (407) 764-2699

Twitter: @pastormontoya

http://www.ministerioscristorey.com

[1] Hechos 6.9

[2] Ídem 2:41

[3] Ídem 6:5

[4] Ídem 8:5

[5] Ídem 8:40; 21:8

[6] Filemón 1:9

[7] Hechos 14:22

[8] Santiago 1:2-3

[9] 1ra. Pedro 3:16-18

[10] 2da. Corintios 6:14

[11] Romanos 15:19

[12] Romanos 6:3

[13] Idem 10:9

[14] Hechos 17:28

[15] Lucas 8:39 presenta al endemoniado gadareno como el primer apóstol a una región gentil: Vuélvete a tu casa, y cuenta cuán grandes cosas ha hecho Dios contigo. Y él se fue, publicando por toda la ciudad cuán grandes cosas había hecho Jesús con él. Hechos 10:45 presenta a Pedro en la conversión de Cornelio: 45 Y se espantaron los fieles que eran de la circuncisión, que habían venido con Pedro, de que también sobre los Gentiles se derramase el don del Espíritu Santo.

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