Acerca de las estrategias de Evangelización




¿Es posible tener estrategias de evangelización? ¿Es bíblico hablar de estrategias?


Aunque no hay referencia directa y expresa sobre que los evangelistas bíblicos siguieron instrucciones precisas para llevar a cabo la evangelización de las regiones, es posible ver no obstante en los relatos de los evangelios y de Hechos de los Apóstoles una secuencia de acciones metódicas que caracterizó a quienes estuvieron involucrados con ella.

En el caso de Jesús, en primer lugar, los evangelios describen que la evangelización de la Galilea siguió un patrón de acción bien definido el cual bien puede ser considerado como la estrategia que Jesús utilizó para la evangelización de la región. Todos los escritores dejaron evidencia en sus relatos que cuando Jesús llegaba a una población diferente, lo primero que visitaba era la sinagoga del lugar,

Y rodeó Jesús toda Galilea, enseñando en las sinagogas de ellos, y predicando el evangelio del reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo. Mateo 4:23 (véase también Mateo 9:35; 12:9; 13:54; Marcos 1:21; 1:39; 3:1; 6:2; Lucas 4:44; 6:6; 13:10; Juan 6:59; 18:20)

El escritor del evangelio de Lucas describe claramente que esta actividad sistemática de Jesús fue la costumbre (ειωθος) optada por Él para proclamar el mensaje del Evangelio,

Y vino a Nazaret, donde había sido criado; y entró, conforme a su costumbre (ειωθος), el día del sábado en la sinagoga, y se levantó a leer. Lucas 4:16

Y aunque en la redacción de la descripción de este dato operacional en Jesús da la idea de que se trata de un hábito más que de una estrategia, el uso del término ειωθος rompe con esta idea, pues el termino es usado para definir una “norma” más que un “hábito”. Ειωθος tiene su raíz en έθος de donde procede la palabra “ética”, y su uso en el texto bíblico apela a la idea de establecer algo convenientemente dispuesto de tal forma que sea la forma de llevar a cabo algún proyecto. Un hábito, συνήθεια, en cambio, es una práctica asociada a un estímulo en muchos de los casos inconsciente, tal y como aparece en los siguientes textos,

Empero vosotros tenéis costumbre (συνήθεια), que os suelte uno en la Pascua: ¿queréis, pues, que os suelte al Rey de los Judíos? Juan 18:39

Mas no en todos hay esta ciencia: porque algunos con conciencia (συνειδησει) del ídolo hasta aquí, comen como sacrificado a ídolos; y su conciencia (συνειδησις), siendo flaca, es contaminada. 1ra. Corintios 8:7

Con todo eso, si alguno parece ser contencioso, nosotros no tenemos tal costumbre (συνηθειαν), ni las iglesias de Dios. 1ra. Corintios 11:16

Observemos que Lucas usa el termino ειωθος, y no συνήθεια, lo cual demuestra que Lucas identificó en esta forma de proceder, la estrategia de evangelización que Jesús utilizó para la evangelización de la Galilea. No se trató de una simple costumbre regional, fue la trayectoria que Él se propuso para alcanzar toda la región.

Lo mismo sucede con sus visitas a Jerusalén, aunque el escritor del evangelio de Juan no utilizó el mismo termino de Lucas, en el relato de la aprehensión no obstante Juan dejó clara evidencia de que esta forma de proceder fue también su costumbre (ειωθος) cada vez que subía a  Jerusalén,

En aquella hora dijo Jesús a las gentes: ¿Como a ladrón habéis salido con espadas y con palos a prenderme? Cada día me sentaba con vosotros enseñando en el templo, y no me prendisteis. Mateo 26:55

Posteriormente, en los relatos del libro de Hechos de los Apóstoles, Lucas reconoce que esta misma forma de operación de Jesús fue la que también el apóstol Pablo utilizó para evangelizar las regiones gentiles,

Y Pablo, como acostumbraba (ειωθος), entró a ellos, y por tres sábados disputó con ellos de las Escrituras, Hechos 17:2 (véase también Hechos 9:20; 13:5;   13:14, 15, 42;   14:1;   15:21;   17:1, 10, 17;   18:4, 7, 8, 17, 19, 26;   19:8)

Los escritores de los evangelios también reportan que Jesús acostumbraba enseñar cada vez que estaba frente a una multitud, sea porque la multitud buscaba sanidad para sí mismos, porque le seguían para oír sus enseñanzas, o porque fuera una reunión ocasional; en todo caso, Jesús utilizaba la reunión para establecer enseñanza sobre el Evangelio del Reino.

Y PARTIENDOSE de allí, vino a los términos de Judea y tras el Jordán: y volvió el pueblo a juntarse a él; y de nuevo les enseñaba como solía (ειωθει). Marcos 10:1 (véase también Marcos 3:7—8; 7:14; 9:25; 15:8)


Así que, sí; hay estrategias de evangelización, son bíblicas, y en el caso de Jesús tenemos una clara evidencia de ellas.

En el libro de los Hechos de los Apóstoles encontramos otra estrategia de evangelización, en el relato de cuando Jesús antes de ascender al cielo les dio instrucciones sobre las regiones que debían evangelizar,

Mas recibiréis la virtud del Espíritu Santo que vendrá sobre vosotros; y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, y Samaria, y hasta lo último de la tierra. Hechos 1:8

La instrucción de evangelización es sin lugar a dudas una estrategia de operación, desde Jerusalén hasta el resto del mundo, es decir, desde un punto geográfico  hasta cubrir toda una región, y de allí pasar a otra región.

Esta estrategia de evangelización la vemos claramente desarrollada a partir de la persecución de la iglesia de Jerusalén justo con la muerte de Esteban; el relato describe que la doctrina del Camino, que así era como se conocía la doctrina del Evangelio en sus inicios,[1] se había centralizado en Jerusalén convirtiéndose prácticamente en la capital del Evangelio; a partir de la persecución en el tiempo de Esteban la doctrina se movió parcialmente hacia afuera, constituyéndose otras ciudades de Chipre, Fenicia y Siria en nuevas capitales regionales; la más importante de ellas fue Antioquia de Siria, que con la llegada de Bernabé, Pablo, y posteriormente con la visita de Judas (Barsabas) y Silas (Silvano),[2] Antioquia de Siria se convirtió en una segunda capital del Evangelio. En años posteriores sucedió el mismo desarrollo moviéndose hacia otras ciudades euroasiáticas.

19Y los que habían sido esparcidos por causa de la tribulación que sobrevino en tiempo de Esteban, anduvieron hasta Fenicia, y Cipro, y Antioquía, no hablando a nadie la palabra, sino sólo a los Judíos. 20Y de ellos había unos varones Ciprios y Cirenences, los cuales como entraron en Antioquía, hablaron a los Griegos, anunciando el evangelio del Señor Jesús. 21Y la mano del Señor era con ellos: y creyendo, gran número se convirtió al Señor. 22Y llegó la fama de estas cosas a oídos de la iglesia que estaba en Jerusalén: y enviaron a Bernabé que fuese hasta Antioquía. 23El cual, como llegó, y vio la gracia de Dios, regocijóse; y exhortó a todos a que permaneciesen en el propósito del corazón en el Señor. 24Porque era varón bueno, y lleno de Espíritu Santo y de fe: y mucha compañía fue agregada al Señor. Hechos 11:19-24

Esta fue sin duda la estrategia de evangelización que más utilizó el apóstol Pablo en cada uno de sus viajes. En el primer viaje, el apóstol cubre tres regiones; la primera, la isla de Chipre,[3] y de allí a la región de Pisidia,[4] hasta llegar a la región de Licaonia.[5] Las ciudades visitadas fueron, Salamina[6] y Phafo[7] en la isla de Chipre; Antioquia[8] e Iconio[9] en la provincia de Pisidia; y finalmente, Listra y Derbe[10] en la provincia de Licaonia. De regreso a Antioquia de Siria, predicaron en Perge ciudad de la provincia de Pamphylia.[11] Con el tiempo, Antioquia de Pisidia se convertiría en un lugar estratégico de los viajes del apóstol, y lugar estratégico también para la proyección del Evangelio desde allí hacia Galacia, Capadocia y el Ponto.

Esta selección de un punto estratégico se hace más evidente a partir del segundo viaje apostólico; en el relato de los Hechos de los Apóstoles se observa que Pablo quiso lanzarse hacia una proyección mayor, hacia las provincias del norte, es decir, hacia las provincias de Bithynia y el Ponto, es aquí donde se observa lo estratégico de la posición de Antioquia de Pisidia, porque su proyecto lo inició desde este punto. El escritor de Hechos refiere que no alcanzó a llegar a las provincias de Bithynia y el Ponto porque el Espíritu no se los permitió; sin embargo, en su afán por proyectarse más hacia el norte llegaron hasta la ciudad de Troas,

6Y pasando a Phrygia y la provincia de Galacia, les fue prohibido por el Espíritu Santo hablar la palabra en Asia. 7Y como vinieron a Misia, tentaron de ir a Bithynia; mas el Espíritu no les dejó. 8Y pasando a Misia, descendieron á Troas. 9Y fue mostrada a Pablo de noche una visión: Un varón Macedonio se puso delante, rogándole, y diciendo: Pasa a Macedonia, y ayúdanos. Hechos 16:6-9

A partir de aquí nos dedicaremos a destacar las estrategias de evangelización que el apóstol Pablo desarrolló en su esfuerzo por alcanzar las comunidades gentiles.

Una estrategia de evangelización muy singular en su entonces fueron la constitución de iglesias. Esta fue una disposición del apóstol Pablo, no hay registros documentados de que la constitución de iglesias fuera una disposición administrativa de la iglesia de Jerusalén.

Aunque los creyentes de la época conocían acerca de la iglesia por estar asociada con las enseñanzas de Jesús, el termino en el principio de la predicación apelaba a un concepto espiritual más que a uno institucional.

Y es que en realidad, el termino ἐκκλησίας (iglesia) no era nuevo para ellos, el termino no fue acuñado por Jesús, los judíos de la época conocían lo que era una iglesia, pero la conocían como una reunión festiva del pueblo no como una institución del Evangelio. La Septuaginta traduce en los siguientes textos, “asamblea” (קָּהָֽל qahal)[12] como iglesia (ἐκκλησίας),

Y dióme Jehová las dos tablas de piedra escritas con el dedo de Dios; y en ellas estaba escrito conforme a todas las palabras que os habló Jehová en el monte de en medio del fuego, el día de la asamblea (Heb. קָּהָֽל  / Gr. ἐκκλησίας). Deuteronomio 9:10

Conforme a todo lo que pediste á Jehová tu Dios en Horeb el día de la asamblea (Heb. קָּהָ֖ל / Gr. ἐκκλησίας), diciendo: No vuelva yo a oír la voz de Jehová mi Dios, ni vea yo más este gran fuego, porque no muera. Deuteronomio 18:16

DESPUÉS dijo el rey David a toda la asamblea (Heb. קָּהָ֔ל / Gr. ἐκκλησίᾳ). A solo Salomón mi hijo ha elegido Dios; él es joven y tierno, y la obra grande; porque la casa no es para hombre, sino para Jehová Dios. 1 Crónicas 29:1

Así que, iglesia tenía que ver con la reunión de los santos cuando se juntaban para celebrar su fe, y esto lo hacían por lo general cada día de reposo, que era lo usual entre ellos según la costumbre heredada por su participación en la sinagoga. Las iglesias fueron instituidas por Pablo como un centro permanente de identificación de la fe.

21 Y como hubieron anunciado el evangelio a aquella ciudad, y enseñado a muchos, volvieron a Listra, y a Iconio, y a Antioquía, 22 Confirmando los ánimos de los discípulos, exhortándoles a que permaneciesen en la fe, y que es menester que por muchas tribulaciones entremos en el reino de Dios. 23 Y habiéndoles constituido ancianos en cada una de las iglesias, y habiendo orado con ayunos, los encomendaron al Señor en el cual habían creído. Hechos 14:21-23

Pablo instituyó iglesias a partir de judíos, los primeros conversos a la fe en cada ciudad visitada provenían de las sinagogas, y eran judíos y/o prosélitos, a partir de allí se añadieron conversos gentiles. El propósito de Pablo de establecer iglesias no fue porque con ello evitaba que los creyentes se contaminaran con las doctrinas de los judíos que habían dispuesto no creer al Evangelio; la iglesia para Pablo fue una estrategia única para la evangelización de las provincias. Pablo pretendía que de ellas salieran pregoneros de Paz hacia nuevas regiones, de la misma forma como lo fue Jerusalén para Antioquia.

El fundamento de esta disposición estratégica puede observarse claramente en un dato que aparece como parte de su defensa ante el rey Agripa,

10Lo cual también hice en Jerusalén, y yo encerré en cárcel es a muchos de los santos, recibida potestad de los príncipes de los sacerdotes; y cuando eran matados, yo di mi voto. 11Y muchas veces, castigándolos por todas las sinagogas, los forcé a blasfemar; y enfurecido sobremanera contra ellos, los perseguí hasta en las ciudades extrañas. Hechos 26:10—11

El apóstol confiesa que él perseguía a los creyentes en Jesús y los sacaba de las sinagogas. Este dato es importante, aparece también descrito por Lucas en el relato original,

Y SAULO, respirando aún amenazas y muerte contra los discípulos del Señor, vino al príncipe de los sacerdotes, 2Y demandó de él letras para Damasco a las sinagogas, para que si hallase algunos hombres o mujeres de esta secta, los trajese presos a Jerusalén. Hechos 9:1-2

Nótese que ambos relatos, las referencias son acerca de la acción de Pablo, antes Saulo, hacia los creyentes en Jesús, es decir, la persecución de Saulo en contra de hombres y mujeres del Evangelio de Jesús; no se trata de judíos cualesquiera, son hombres y mujeres a quien él mismo llama posteriormente en sus epístolas, “santos”[13] ¿Por qué los saca de dentro de las sinagogas? Podría pensarse que si eran creyentes en Jesús deberían estar dentro de una iglesia, ¿no?

Estos textos demuestran que cuando un judío profesaba fe en Jesús no veía la necesidad de salir de las sinagogas, se seguían congregando en ella como antes de haber hecho confesión de fe por Jesús. De hecho, en el relato de la persecución contra Esteban, Lucas tiene cuidado de relatar dos hechos importantes; el primero, que el número de los discípulos se multiplicaba mucho en Jerusalén;[14] nótese que en la descripción Lucas cuida de describir que eran los discípulos quienes se multiplicaban, no lo presenta como que la iglesia era la que crecía. En segundo lugar, en el relato Lucas también cuida de describir que quienes se levantaron en contra de Esteban son parte de la sinagoga.

Se levantaron entonces unos de la sinagoga que se llama de los Libertinos, y Cireneos, y Alejandrinos, y de los de Cilicia, y de Asia, disputando con Esteban. Hechos 6:9

¿Por qué los miembros de una sinagoga se levantan en contra de Esteban? Sencillamente porque ningún judío converso abandonó la sinagoga como parte de su decisión por seguir a Jesús. Esto es una contundente prueba de que los creyentes en sus inicios no vieron el cristianismo como una nueva y diferente doctrina; no lo vieron como algo aparte de la Ley, ni aparte a la sinagoga.

Los convertidos a la fe en Jesús no veían la necesidad de salir de las sinagogas, y formar iglesias; fue Pablo quien las instituyó, principalmente en las regiones gentiles, como parte de su esfuerzo por alcanzar las provincias completas a partir de ellas. No todas sin embargo vieron este propósito estratégico. Con el tiempo algunas se asimilaron nuevamente con el judaísmo,[15] otras incluyeron doctrinas paganas,[16] y otras se disiparon completamente convirtiéndose en centros de reunión idolátrica.[17] Es sorprendente que de siete iglesias que se mencionan en el Apocalipsis, solo dos fueron consideradas como iglesias con sana doctrina.[18]

Las estrategias de evangelización tienen que ver también con escoger adecuadamente los centros de operación. En los primeros años de ministerio, Pablo utilizó la comunidad de fe de Antioquia de Siria como su centro de operación,

Y de allí navegaron a Antioquía, donde habían sido encomendados a la gracia de Dios para la obra que habían acabado. Hechos 14:26 (véase también Hechos 13:1; 15:22—23; 30; 35)

A medida los viajes se multiplicaron y el tiempo de estadía en cada una de las ciudades visitadas fue más prolongado, otros lugares fueron escogidos para tal fin. Uno de esos lugares fue Éfeso, el apóstol residió en Éfeso por espacio de dos años completos y desde aquí cubrió toda la provincia de Asia.

Y entrando él dentro de la sinagoga, hablaba libremente por espacio de tres meses, disputando y persuadiendo del reino de Dios. Mas endureciéndose algunos y no creyendo, maldiciendo el Camino delante de la multitud, apartándose Pablo de ellos separó a los discípulos, disputando cada día en la escuela de un cierto Tyranno. 10 Y esto fue por espacio de dos años; de manera que todos los que habitaban en Asia, Judíos y Griegos, oyeron la palabra del Señor Jesús. Hechos 19:8—10

Otro lugar escogido por el apóstol como centro de operaciones fue Troas. En Troas, ciudad marítima, fue donde el apóstol recibió la visión de pasar a Macedonia;[19] en Troas fue donde el joven Eutichô cayó del tercer piso,[20] y el punto de regreso del tercer viaje apostólico.[21] Troas fue el sitio escogido por el apóstol para ocuparse en el estudio de la Palabra.[22] El apóstol reconoce que Troas fue un lugar abierto para el Evangelio.[23]

Los centros de operación tienen que ser lugares de fácil acceso a la región con la cual se está trabajando. La razón principal de por qué el apóstol abandonó Antioquia de Siria fue porque la ciudad se encontraba demasiado lejos de la recién región que Pablo había abierto en Asia y Macedonia. Nuevas regiones de evangelización exigen nuevos centros de operación.

Aunque no es mencionado expresamente, una estrategia de evangelización en Pablo fueron sus múltiples epístolas. No todo lo que Pablo escribió sobrevivió al tiempo y/o fueron guardados celosamente por algunas familias para no hacerlas públicas. Como haya sido el caso, Pablo fue un prolífico escritor; el apóstol Pedro reconoce que entre sus epístolas hay algunas difíciles de entender,[24] lo cual demuestra que hubo epístolas que circularon ampliamente y a las cuales tuvo acceso mucha gente.

Pablo escribió muchas epístolas no porque quiso consagrarse como escritor, ni aun porque viera la necesidad de dejar plasmada la Revelación que había recibido; Pablo escribió muchas epístolas porque vio la necesidad de corregir el rumbo que estaban tomando algunas comunidades de fe ante la cada vez mayor amenaza de apostasía con la que eran atacadas.

Otra razón en Pablo para escribir epístolas fue por causa de la imposibilidad de poderse mover con rapidez para llegar a las distintas regiones. Muchos de los viajes del apóstol por tierra los hacía prácticamente a pie, en muchos de los casos por caminos sumamente peligrosos,

25 Tres veces he sido azotado con varas; una vez apedreado; tres veces he padecido naufragio; una noche y un día he estado en lo profundo de la mar; 26 En caminos muchas veces, peligros de ríos, peligros de ladrones, peligros de los de mi nación, peligros de los Gentiles, peligros en la ciudad, peligros en el desierto, peligros en la mar, peligros entre falsos hermanos; 27 En trabajo y fatiga, en muchas vigilias, en hambre y sed, en muchos ayunos, en frío y en desnudez; 2da. Corintios 11:25-27

Así que, era las epístolas son estrategias de evangelización; era mucho más estratégico escribir epístolas porque compartiéndolas con otras regiones aledañas, alcanzaba otras regiones mientras él a la misma vez visitaba otras,

Y cuando esta carta fuere leída entre vosotros, haced que también sea leída en la iglesia de los Laodicenses; y la de Laodicea que la leáis también vosotros. Colosenses 4:16

Las epístolas no solo son instrucciones sobre cómo sobrellevar la vida en Cristo, son también instrucciones sobre cómo evangelizar la zona donde ellos están ubicados.

Y si no fuere tan presto, para que sepas cómo te conviene conversar en la casa de Dios, que es la iglesia del Dios vivo, columna y apoyo de la verdad. 1ra. Timoteo 3:15


25Que con mansedumbre corrija a los que se oponen: si quizá Dios les dé que se arrepientan para conocer la verdad, 26Y se zafen del lazo del diablo, en que están cautivos á voluntad de él. 2da. Timoteo 2:25-26


Por esta causa te dejé en Creta, para que corrigieses lo que falta, y pusieses ancianos por las villas, así como yo te mandé: Tito 1:5

Hay epístolas del apóstol Pablo que bien pueden considerarse como un mini curso del proceso de desarrollo de la vida en Cristo, tal el caso de la epístola a los Romanos; en la epístola se lleva al lector a entender sobre el sentido de la Ley y cómo Jesús es presentado como el que concilia la Ley y la Justificación por medio de la fe. Otra epístola similar es la epístola a los Hebreos, en ella se presenta un resumen sobre la Ley Mosaica, y se explica por qué Jesús es considerado como el Sumo Sacerdote que ofrece un sacrificio perfecto, único, con el cual hace cumplir toda la Ley. Cada epístola tiene un propósito especifico, y como el mismo apóstol señala en una de ellas, sirven para enseñar, para redargüir, para corregir, para instituir en justicia.[25]

Otro recurso de evangelización que debe mencionarse como estrategia de evangelización característica del apóstol, fue su marcado énfasis de hacerse acompañar en todos sus viajes de un cuerpo ministerial. Ningún otro predicador del Nuevo Testamento tuvo tal énfasis como el mostrado por Pablo en este asunto.

Esta característica ministerial aparece como una forma de trabajo que con el tiempo se convirtió en su sello ministerial, y con la cual logró cubrir una vasta región, desde Jerusalén, y por los alrededores hasta Ilírico,[26] como él mismo lo confiesa. En su primer viaje apostólico vemos a Bernabé y a su sobrino, Juan Marcos, formando con él un equipo evangelístico,[27] al menos hasta que salen del puerto de Pafos, en Chipre; de allí en adelante, por la forma de cómo el escritor redacta, el relato deja entrever que “otros” que no eran necesariamente Bernabé y Juan Marcos se le habían sumado para acompañarlo por el resto de su viaje.

Leemos en Hechos 13:13: Y partidos de Papho, Pablo y sus compañeros arribaron a Perge de Pamphylia. Notemos cómo el escritor cambia su forma de redacción al usar la expresión, compañeros. El escritor describe la experiencia de la siguiente forma, οι περι τον παυλον (TR1550): los (que estaban) alrededor a Pablo, en una aparente referencia a Bernabé y a Juan Marcos, que la mayoría de las versiones traduce como los compañeros de Pablo; sin embargo, si se observa en todo el relato anterior a este hecho, Juan Marcos fue compañero de ellos desde que salieron de Antioquia,  sin embargo en ningún momento se mostró en la redacción que él era parte del grupo hasta que él decidió regresarse a Jerusalén; así que, ¿por qué usar ahora la expresión, οι περι τον παυλον: los que acompañaban a Pablo, si siempre el grupo estuvo conformado por los mismos integrantes durante todo el camino?

La redacción da a entender con el uso de esta expresión que “otros”, definitivamente residentes de la isla de Chipre, se les habían sumado para continuar con ellos por el resto del viaje. No debemos perder de vista que Chipre estuvo habitada desde el tiempo de la muerte de Esteban por un grupo de discípulos que habían venido de Jerusalén,

Y los que habían sido esparcidos por causa de la tribulación que sobrevino en tiempo de Esteban, anduvieron hasta Fenicia, y Cipro, y Antioquía, no hablando a nadie la palabra, sino sólo a los Judíos. Hechos 11:19

Hubo una comunidad de expatriados bastante considerable que se asentó en Chipre, y que movió a los apóstoles a visitarla como parte de los esfuerzos por subsanar la persecución que Pablo desarrolló en contra de los discípulos. Por otra parte, ¿quiénes fueron los ancianos que Pablo constituyó como encargados de las recién fundadas iglesias de las provincias de Pisidia y Licaonia, si ellos los discípulos de esas provincias eran prácticamente neófitos?

Y habiéndoles constituido ancianos (πρεσβυτερους) en cada una de las iglesias, y habiendo orado con ayunos, los encomendaron al Señor en el cual habían creído. Hechos 14:23

Aunque originalmente el término fue utilizado para definir a gente con pelo cano, el término “ancianos” en los textos del Nuevo Testamento no se usa con el significado literal de gente de edad avanzada, aunque en muchos casos la coincidencia estuviera presente. El término “anciano” es una designación de honorabilidad en reconocimiento principalmente por su capacidad de juzgar.

Los “ancianos” fueron un cuerpo administrativo de la iglesia, constituido en paralelismo con las instrucciones sobre las cuales se construyó el gobierno de Israel,

1Y DIJO a Moisés: Sube a Jehová, tú, y Aarón, Nadab, y Abiú, y setenta de los ancianos de Israel; y os inclinaréis desde lejos…   9Y subieron Moisés y Aarón, Nadab y Abiú, y setenta de los ancianos de Israel;…  14Y dijo a los ancianos: Esperadnos aquí hasta que volvamos a vosotros: y he aquí Aarón y Hur están con vosotros: el que tuviere negocios, lléguese a ellos. Éxodo 24:1—14

Así, pues, los “ancianos” debieron haber tenido una mayor trayectoria que aquellos discípulos de Pisidia y Licaonia que recién habían creído al mensaje; y éstos debieron haber venido con Pablo, unidos a él desde Chipre.

Pero, ¿Por qué éstos quisieron habérseles unido para continuar con Pablo en el viaje? La respuesta a esta pregunta nos la da el relato de la sanidad del hombre impotente de los pies, de Listra. El escritor enfatiza que la sanidad de este hombre fue tan notoria entre todos los moradores de la ciudad, tanto que la multitud se arrojó a las calles con una actitud de hacer sacrificios a Júpiter; el escritor explicando este detalle escribe en los siguientes términos: “alzaron la voz, diciendo en lengua licaónica:

El texto es contundente al ratificar que la gente de esas ciudades hablaba lengua licaónica. ¿Cómo se comunicaba Pablo con ellos? Pablo necesitó de intérpretes para hacerse entender de ellos. En otras palabras, los que acompañaron a Pablo lo hicieron porque Pablo sabía muy bien que las regiones que visitarían no hablaban el griego ni el latín, que eran los idiomas del imperio romano.

Así que llegamos al punto de entender el porqué este énfasis de Pablo de hacerse acompañar de un equipo ministerial, el mismo es considerado como una estrategia de evangelismo.

No todas las regiones hablaban en griego y/o en latín; las expresiones scytha[28] y bárbaro,[29] por ejemplo, son términos para referirse a idiomas extraños y no tanto a nacionalidades; así que, el propósito de reunir alrededor de sí y hacerse acompañar de un cuerpo ministerial, fue porque Pablo necesitó para todos sus viajes de “interpretes” que le tradujeran mientras él visitaba regiones cuyas lenguas no eran los idiomas que él dominaba.

Así, veremos que a partir de su segundo viaje apostólico cómo Pablo “recluta” a Timoteo para que le acompañe durante el resto de su viaje; Timoteo se constituyó en interprete para Pablo. El relato del encuentro de Pablo con Timoteo describe que Timoteo tenía buen testimonio de los de Listra y de los de Iconio,[30] lo cual si revisamos nuevamente el caso de la sanidad del impotente de los pies de Listra, podemos reconocer que Timoteo hablaba la lengua licaónica, razón por la cual Pablo lo toma; Timoteo fue en sus inicios un recurso de traducción para el apóstol.

Mas adelante, según las regiones visitadas se multiplican, Pablo se hace acompañar de otros acompañantes que hablaban las lenguas regionales para que le asistan en la traducción del mensaje. Por ejemplo, veamos las siguientes referencias:

Y le acompañaron hasta Asia Sopater Bereense, y los Tesalonicenses, Aristarco y Segundo; y Gayo de Derbe, y Timoteo; y de Asia, Tychîco y Trófimo. Hechos 20:4

Esta referencia describe cuatro regiones diferentes, las cuales, para los efectos, representan cuatro lenguas regionales diferentes.

Sin embargo, esta estrategia de evangelización tuvo también un doble propósito. Por una parte buscaba subsanar la deficiencia lingüística del apóstol ante los idiomas nativos que él no dominaba; pero con el tiempo estos mismos traductores se convirtieron en portadores del mensaje, algunos de ellos trascendieron tanto que llegaron a convertirse en apóstoles igual que Pablo. Este propósito de capacitación ministerial puede observarse casi en todas sus epístolas,

Y lo que has oído de mí entre muchos testigos, esto encarga a los hombres fieles que serán idóneos para enseñar también a otros. 2da. Timoteo 2:2


Por esta causa te dejé en Creta, para que corrigieses lo que falta, y pusieses ancianos por las villas, así como yo te mandé: Tito 1:5


Y habiéndoles constituido ancianos en cada una de las iglesias, y habiendo orado con ayunos, los encomendaron al Señor en el cual habían creído. Hechos 14:23


Ora en orden a Tito, es mi compañero y coadjutor para con vosotros; o acerca de nuestros hermanos, los mensajeros son de las iglesias, y la gloria de Cristo. 2da. Corintios 8:23


Porque Demas me ha desamparado, amando este siglo, y se ha ido a Tesalónica; Crescente a Galacia, Tito a Dalmacia. 2da. Timoteo 4:10

Así que, en conclusión, sí hay estrategias de evangelización, son bíblicas, y son convenientes definirlas para desarrollar mucha mayor efectividad dentro del ministerio que el Señor nos ha entregado. No debemos confundirlas con metodologías de evangelización, las cuales son inapropiadas puesto que la naturaleza del Evangelio es espiritual. Las estrategias son formas para abarcar áreas geográficas, son formas de penetración ante obstáculos naturales como el idioma, la cultura, los accesos propios del lugar, etc., que sin una buena estrategia algunos lugares pueden ser inalcanzables.


¡La Paz del Señor!

 



Las citas bíblicas son tomadas de la Versión Reina-Valera Antigua, 1909 (RVA)

 


Pastor Pedro Montoya

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[1] Léase Hechos 16:17; 18:25—26; 19:9, 23; 22:4; 24:14

[2] Hechos 15:22

[3] Hechos 13:4

[4] Ídem 13:14

[5] Ídem 14:6

[6] Ídem 13:5

[7] Ídem 13:6

[8] Ídem 13:14

[9] Ídem 13:51

[10] Ídem 14:6—7

[11] Ídem 14:25

[12] La palabra קָּהָ֔ל (qahal) aparece 50 veces en todo el Antiguo Testamento

[13] Léase tan solo las referencias en la epístola a los Romanos. Romanos 1:7; 8:27; 12:13; 15:25—31; 16:2, 15.

[14] Hechos 6:7

[15] Gálatas 1:5-7

[16] 1ra. Timoteo 1:20; 2da. Timoteo 2:18

[17] 1ra. Juan 2:19

[18] https://ministerioscristorey.com/2017/01/30/las-siete-iglesias-del-apocalipsis-auditoria-del-estado-espiritual-de-la-iglesia-de-los-ultimos-tiempos/

[19] Ídem 16:7—9

[20] Ídem 20:9

[21] Ídem 20:25

[22] 2da. Timoteo 4:12-14

[23] 2da. Corintios 2:12

[24] 2da. Pedro 3:16

[25] 2da. Timoteo 3:16

[26] Romanos 15:19

[27] Hechos 13:13

[28] Colosenses 3:11

[29] 1ra. Corintios 14:11

[30] Hechos 16:2

Epístola del Apóstol Pablo a la Comunidad de Fe de Colosas. Capítulo 3




La Virtud de la Vida en Cristo


3:1-4      SI habéis pues resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios. Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra. Porque muertos sois, y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios. Cuando Cristo, vuestra vida, se manifestare, entonces vosotros también seréis manifestados con él en gloria.

En el capítulo tres de su epístola, el apóstol trata el tema de la vida en Cristo, lo que significa y los alcances que tiene en la regeneración de una vida que ha pasado toda su existencia bajo los efectos del paganismo ateo.

Ya en los capítulos anteriores, Pablo había introducido al lector en la enseñanza de que la vida en Cristo es una vida vivida conforme a la Revelación del misterio que había estado oculto desde los siglos y edades (1:26); misterio según la Revelación que Pablo ha recibido, ha sido manifestado a sus santos, es decir, al pueblo judío, pero en su Gracia, Dios la extendió también entre los Gentiles; Pablo llama a este misterio con el nombre de: Cristo en vosotros la esperanza de gloria (1:27)

Así que, fundamentado sobre este establecimiento doctrinal, Pablo explica que la vida en Cristo es una vida por fe, es decir, una vida desarrollada sobre la doctrina de que quienes han venido a Jesús han sido resucitados juntamente con Él por medio de la fe en su nombre.

  • Resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios. (3:1)

Se trata de una confesión de fe que comienza con el reconocimiento público de que Jesús es Señor y Cristo,[1] le sigue el testimonio también público de que han muerto con Jesús por el bautismo,[2] para establecer finalmente, que la vida en Cristo es una vida nueva vivida a través de la confesión de que el hombre y la mujer de fe ha resucitado juntamente con Jesús; y no solo eso, sino que aunque siga viviendo aun sobre la tierra, el hombre y la mujer de fe también está en lugares celestiales juntamente con Él.[3]

La vida en Cristo consiste en buscar las cosas de arriba; buscar y ocuparse de las cosas de la tierra provoca que la persona retroceda en cuanto a la fe, y hace que pierda de vista a Jesús, el autor y consumador de la fe.

  • Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra. (3:2)

Pero Pablo no se queda solo con esta definición de la vida en Cristo, que de por sí ya es contundente, sino que la amplía aún más explicando que la fe no es un acto puntual, sino un progreso que se nutre de la perseverancia doctrinal de que vivir en Cristo es equivalente a estar muerto a todos los intentos humanos que buscan acercarse a Dios por sus propios esfuerzos.

  • Porque muertos sois, y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios. (3:3)

La vida en Cristo para Pablo significa haber resucitado a la vida que Dios ha dado por Jesús, pero haber muerto al pecado y a la Ley, y a cualquier otro ritual pagano que religiosamente induce a las personas a justificarse por ellas. Pablo explica en otra de sus epístolas que por la fe en Jesús, ni el pecado, ni la Ley, ni la muerte tienen más jurisdicción sobre el hombre y la mujer de fe.

2En ninguna manera. Porque los que somos muertos al pecado, ¿cómo viviremos aún en él?…   6Sabiendo esto, que nuestro viejo hombre juntamente fue crucificado con él, para que el cuerpo del pecado sea deshecho, a fin de que no sirvamos más al pecado…   7Porque el que es muerto, justificado es del pecado…   10Porque el haber muerto, al pecado murió una vez; mas el vivir, a Dios vive. Romanos 6:2-10

La vida en Cristo es la única forma establecida por Dios por medio de la cual el hombre y la mujer de fe podrán disfrutar de la resurrección de entre los muertos. La vida en Cristo es el único medio establecido por Dios por la cual el hombre puede alcanzar la salvación.

  • Cuando Cristo, vuestra vida, se manifestare, entonces vosotros también seréis manifestados con él en gloria. (3:4)


3:5-9      5Amortiguad, pues, vuestros miembros que están sobre la tierra: fornicación, inmundicia, molicie, mala concupiscencia, y avaricia, que es idolatría: 6Por las cuales cosas la ira de Dios viene sobre los hijos de rebelión. 7En las cuales vosotros también anduvisteis en otro tiempo viviendo en ellas. 8Mas ahora, dejad también vosotros todas estas cosas: ira, enojo, malicia, maledicencia, torpes palabras de vuestra boca. 9No mintáis los unos a los otros, habiéndoos despojado del viejo hombre con sus hechos,

La vida en Cristo no puede crecer juntamente con las manifestaciones propias de la carne, así que Pablo exhorta a toda la comunidad de fe de Colosas a hacer morir los vínculos que todavía los une a las formas culturales de cómo la región les enseñó a vivir; ya anteriormente el apóstol había establecido la necesidad de buscar las cosas de arriba, y junto a ello, que el hombre y la mujer de fe son muertos al pecado, a la Ley y a toda forma humana de reivindicarse ante Dios; Pablo ahora establece la forma divina de cómo el hombre y la mujer de fe deben vivir la vida en Cristo.

  • Amortiguad, pues, vuestros miembros que están sobre la tierra: fornicación, inmundicia, molicie, mala concupiscencia, y avaricia, que es idolatría: (3:5)

Lo primero que el hombre y la mujer de fe tienen que hacer es hacer morir (νεκρωσατε) las costumbres regionales que alimentan los hábitos de vida usuales; y explica, hagan morir todo aquello que tenga que ver con fornicación (πορνειαν), lo cual incluye la prostitución en todas sus formas, y por extensión, idolatría; hagan morir todo aquello que tenga que ver con inmundicia (ακαθαρσιαν), lo cual incluye la masturbación, y las prácticas sexuales que denigren al matrimonio; hagan morir todo aquello que tenga que ver con pasiones (παθος), lo cual incluye el lesbianismo, el homosexualismo, el bestialismo y las tendencias sexuales basadas en la lujuria y en la sensualidad; hagan morir todo aquello que tenga que ver con mala concupiscencia (επιθυμιαν κακην), lo cual incluye los deseos desmedidos por alcanzar algo, los afanes, las envidias y los hurtos; hagan morir todo aquello que tenga que ver con la avaricia (πλεονεξίαν), lo cual tiene que ver con el amor excesivo por las riquezas y/o propiedades. Todo esto, explica Pablo, es equivalente a practicar idolatría (είδωλοατρεια).

Pablo establece que la ira de Dios viene a ciertas regiones precisamente por la práctica que sus moradores hacen de ellas,

  • Por las cuales cosas la ira de Dios viene sobre los hijos de rebelión. (3:6)

La vida en Cristo consiste en despojarse  del viejo hombre, es decir, la vieja forma de vida conforme a las costumbres paganas de la región. Pablo exhorta a identificar las manifestaciones del viejo hombre a través de sus frutos: ira (venganza οργην), enojo (furia, rabia, θυμον), malicia (maldad oculta, simulación, κακιαν), maledicencia (llamar bueno a lo malo, doble sentido, βλασφημιαν), torpes palabras (vocabulario vulgar y soez, αισχρολογιαν), mentira (ψευδεσθε).

  • 8Mas ahora, dejad también vosotros todas estas cosas: ira, enojo, malicia, maledicencia, torpes palabras de vuestra boca. 9No mintáis los unos a los otros, habiéndoos despojado del viejo hombre con sus hechos, (3:8-9)


3:10-12  10 Y revestidos del nuevo, el cual por el conocimiento es renovado conforme a la imagen del que lo crio; 11 Donde no hay Griego ni Judío, circuncisión ni incircuncisión, bárbaro ni Scytha, siervo ni libre; mas Cristo es el todo, y en todos. 12 Vestíos pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de entrañas de misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de tolerancia;

Pablo había establecido anteriormente que el hombre y la mujer de fe están escondidos con Cristo en Dios. Pablo amplia aquí la enseñanza estableciendo que estar escondido en Cristo significa vestirse de Cristo, es decir, permitir que Cristo se manifieste en él como si Jesús volviera nuevamente a vivir, solo que esta vez a través del hombre y de la mujer de fe.

  • Y revestidos del nuevo, el cual por el conocimiento es renovado conforme a la imagen del que lo crio; (3:10)

La vida en Cristo no reconoce nacionalidad; la vida en Cristo es Jesús mismo manifestado en aquel que cree,

  • Donde no hay Griego ni Judío, circuncisión ni incircuncisión, bárbaro ni Scytha, siervo ni libre; mas Cristo es el todo, y en todos. (3:11)

La vida en Cristo es la manifestación sobre la tierra de cómo se vive en los cielos. La vida en Cristo es vivir como escogidos de Dios, es vivir manifestando la santidad de Dios, es mostrar a los demás, a los que no han creído, el amor  de Dios hacia ellos. Las entrañas de misericordia es el amor de la madre por el hijo, es un amor con devoción, con entrega, con compromiso; un amor de entrega, de formación. Es un amor de padre hacia los hijos, ese es el amor de la vida en Cristo.

  • Vestíos pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de entrañas de misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de tolerancia; (3:12)

Claro está que el apóstol no esta sugiriendo que “adopten” una conducta uniforme, como si se tratase de una subcultura religiosa para que los otros “vean” en ellos a un pueblo “escogido”; ya anteriormente Jesús mismo había denunciado la práctica hipócrita de los fariseos, que todas sus obras hacen para ser mirados de los hombres; porque ensanchan sus filacterias, y extienden los flecos de sus mantos.[4] Así que, a todas luces, la exhortación de Pablo no es la sugerencia para que adopten una postura externa; la exhortación de Pablo está dirigida a dejar las costumbres paganas para en su búsqueda de las cosas de arriba, cada uno traiga para sí la imagen del celestial.[5]


3:13-16  13 Sufriéndoos los unos a los otros, y perdonándoos los unos a los otros si alguno tuviere queja del otro: de la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros. 14Y sobre todas estas cosas vestíos de caridad, la cual es el vínculo de la perfección. 15Y la paz de Dios gobierne en vuestros corazones, a la cual asimismo sois llamados en un cuerpo; y sed agradecidos. 16La palabra de Cristo habite en vosotros en abundancia en toda sabiduría, enseñándoos y exhortándoos los unos a los otros con salmos é himnos y canciones espirituales, con gracia cantando en vuestros corazones al Señor.

El siguiente bloque de la epístola está dirigido a recordarle a la comunidad de fe de Colosas que la vida en Cristo consiste en seguir el modelo de vida de Jesús. Pablo anteriormente les ha enseñando cómo él a través de sus muchas tribulaciones y cárceles está completando en su carne lo que falta de las aflicciones de Cristo por su cuerpo, que es la iglesia (1:24); por lo tanto, sufriéndose los unos a los otros significa que cada quien completa en sus propios cuerpos lo que falta de las aflicciones de Cristo por los hermanos, lo cual debe hacerse con gozo. Para Pablo esta instrucción es vital para la formación y la salvación de los unos por los otros, no se trata solo de un “sufrir” estoico sino la Gloria del Evangelio de cómo los unos ayudan a la formación de los otros; Pablo concluye la instrucción, diciendo: de la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros.

Pablo presenta la enseñanza de que la iglesia es una comunidad formativa y educativa, él dice que cada miembro de ella debe aportar a la formación de los demás, de allí que las recomendaciones son:

  • vestíos de caridad, la cual es el vínculo de la perfección. (3:14)

  • Y la paz de Dios gobierne en vuestros corazones, a la cual asimismo sois llamados en un cuerpo; y sed agradecidos. (3:15)

  • La palabra de Cristo habite en vosotros en abundancia en toda sabiduría, enseñándoos y exhortándoos los unos a los otros con salmos é himnos y canciones espirituales, con gracia cantando en vuestros corazones al Señor. (3:16)

Amor, paz y abundancia de Palabra son la máxima instrucción para una vida plena conforme a la fe en Jesús.


3:17        Y todo lo que hacéis, sea de palabra, o de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por él.

Esta exhortación es básicamente el centro de la epístola; con esta instrucción se resume todas las demás otras instrucciones del apóstol. La vida por fe consiste en hacerlo todo en el nombre de Jesús, es decir, hacerlo entendiendo que cada quien manifiesta a Jesús a través de sí; así que haciéndolo en el nombre de Jesús es como si Jesús mismo lo hubiera hecho, y las demás personas tienen testimonio doctrinal de lo que significa Cristo en vosotros la esperanza de Gloria. (1:27)


3:18-22 18Casadas, estad sujetas  a vuestros maridos, como conviene en el Señor. 19Maridos, amad a vuestras mujeres, y no seáis desapacibles con ellas. 20Hijos, obedeced a vuestros padres en todo; porque esto agrada al Señor. 21Padres, no irritéis a vuestros hijos, porque no se hagan de poco ánimo. 22Siervos, obedeced en todo a vuestros amos carnales, no sirviendo al ojo, como los que agradan a los hombres, sino con sencillez de corazón, temiendo a Dios:

Las siguientes son recomendaciones generales que el apóstol agrega prácticamente en todas sus epístolas.

  • Casadas, estad sujetas a vuestros maridos, como conviene en el Señor. (3:18)

La razón de por qué Pablo exhorta a las casadas a estar bajo sujeción de sus maridos no es porque sea un elemento cultural de las regiones del Asia menor, es por causa del testimonio de la vida en Cristo que ellas pueden dar a sus propios maridos, lo leemos en otra de sus epístolas:

A ser templadas, castas, que tengan cuidado de la casa, buenas, sujetas a sus maridos: porque la palabra de Dios no sea blasfemada. Tito 2:5

El apóstol Pedro también lo recomienda como parte del testimonio de las esposas a sus propios maridos,

ASIMISMO vosotras, mujeres, sed sujetas a vuestros maridos; para que también los que no creen a la palabra, sean ganados sin palabra por la conversación de sus mujeres, 1ra. Pedro 3:1

  • Maridos, amad a vuestras mujeres, y no seáis desapacibles con ellas. (3:19)

  • Hijos, obedeced a vuestros padres en todo; porque esto agrada al Señor. (3:20)

  • Padres, no irritéis a vuestros hijos, porque no se hagan de poco ánimo. (3:21)

  • Siervos, obedeced en todo a vuestros amos carnales, no sirviendo al ojo, como los que agradan a los hombres, sino con sencillez de corazón, temiendo a Dios: (3:22)


3:23-25 23Y todo lo que hagáis, hacedlo de ánimo, como al Señor, y no a los hombres; 24Sabiendo que del Señor recibiréis la compensación de la herencia: porque al Señor Cristo servís. 25Mas el que hace injuria, recibirá la injuria que hiciere; que no hay acepción de personas.

Pablo está casi a punto de concluir a su epístola. En tres capítulos ha enseñado sobre el Evangelio a los gentiles, ha explicado cómo los gentiles fueron incluidos en la Gracia de Jesús, y no porque fueron exigidos a convertirse en prosélitos. Pablo ha explicado sobre que hay doctrinas, como las judaicas, que atentan contra la legitimidad del Evangelio y cómo el hombre y la mujer de fe pueden guardarse de no caer en tales errores; y finalmente ha explicado sobre la vida en Cristo, en qué consiste y las recomendaciones que deben tenerse en cuenta para crecer en el conocimiento de Dios.

Aunque Pablo manifestó en la introducción de su epístola que él tenía un conflicto por no poder estar con ellos en forma personal, para para fortalecer sus corazones, y para dirigirlos con amor, para que entiendan y no desistan de las riquezas del conocimiento revelado de Dios, y del Padre, y de Cristo (2:1-2), Pablo ha encontrado la forma por la enseñanza de solventar su conflicto y hacer que ellos mismo tengan una regla de fe para medir sus propias acciones. Pablo establece la medida de fe en las siguientes palabras: Y todo lo que hagáis, hacedlo de ánimo, como al Señor, y no a los hombres; (3:23)

Pablo pretende que cada uno juzgue sus propias acciones, y que cada uno determine cuánto de lo que hacen está consagrado para el Señor. Es una regla de fe con sabiduría: Sabiendo que del Señor recibiréis la compensación de la herencia: porque al Señor Cristo servís. (3:24) Está basado en las palabras de Jesús

Mas cuando haces banquete, llama a los pobres, los mancos, los cojos, los ciegos; 14 Y serás bienaventurado; porque no te pueden retribuir; mas te será recompensado en la resurrección de los justos. Lucas 14:13-15

Las últimas palabras de Pablo son prácticamente una cita directa de la Ley mosaica: Mas el que hace injuria, recibirá la injuria que hiciere; que no hay acepción de personas. (3:25)

Rotura por rotura, ojo por ojo, diente por diente: según la lesión que habrá hecho a otro, tal se hará a él. Levítico 24:20



 

Las citas bíblicas son tomadas de la Versión Reina-Valera Antigua, 1909 (RVA)

 


Pastor Pedro Montoya

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Twitter: @pastormontoya

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[1] Romanos 10:9:  Que si confesares con tu boca al Señor Jesús, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo.

[2] Romanos 6:3: ¿O no sabéis que todos los que somos bautizados en Cristo Jesús, somos bautizados en su muerte?

[3] Efesios 1:3:  Bendito el Dios y Padre del Señor nuestro Jesús Cristo, el cual nos bendijo con toda bendición espiritual en lugares celestiales en Cristo:

[4] Mateo 23:5

[5] 1ra. Corintios 15:49

Epístola del Apóstol Pablo a la Comunidad de Fe de Colosas. Capítulo 2




La Amenaza al Evangelio


2:1-2      PORQUE quiero que sepáis cuán gran solicitud tengo por vosotros, y por los que están en Laodicea, y por todos los que nunca vieron mi rostro en carne; 2Para que sean confortados sus corazones, unidos en amor, y en todas riquezas de cumplido entendimiento para conocer el misterio de Dios, y del Padre, y de Cristo;

El apóstol está transmitiendo el dolor que hay en su corazón por causa de la amenaza que se cierne sobre esas comunidades, amenaza doctrinal falsa que atenta con hacerlos desistir del conocimiento del Evangelio que recibieron de Epafras, y que las ha hecho sobresalir como comunidades de fe en Cristo Jesús.

Las versiones de la Biblia no logran traducir adecuadamente el mensaje del apóstol. Lo que Pablo está manifestando es su impotencia por no enfrentar a aquellos que están introduciendo enseñanzas que tergiversan la sana doctrina. Una traducción libre se lee así,

Quiero que ustedes sepan cuan gran conflicto tengo por no estar con ustedes, por los de Laodicea, y por todos aquellos que no conozco personalmente. Quisiera estar con ustedes para fortalecer sus corazones, y para dirigirlos con amor, para que entiendan y no desistan de las riquezas del conocimiento revelado de Dios, y del Padre, y de Cristo.

Pablo denuncia que detrás de las enseñanzas que han recibido los residentes de Colosas, y principalmente los de Laodicea, de parte de los judíos hay atentados contra el Evangelio que profesan; quienes han introducido estas nuevas enseñanzas pretenden trastocar el conocimiento de la Verdad acerca de Dios encarnado y manifestado en Jesús.


1:3-15    (y de Cristo)…3En el cual están escondidos todos los tesoros de sabiduría y conocimiento. 4Y esto digo, para que nadie os engañe con palabras persuasivas. 5Porque aunque estoy ausente con el cuerpo, no obstante con el espíritu estoy con vosotros, gozándome y mirando vuestro concierto, y la firmeza de vuestra fe en Cristo. 6Por tanto, de la manera que habéis recibido al Señor Jesús Cristo, andad en él: 7Arraigados y sobreedificados en él, y confirmados en la fe, así como habéis aprendido, creciendo en ella con hacimiento de gracias. 8Mirad que ninguno os engañe por filosofías y vanas sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme a los elementos del mundo, y no según Cristo: 9Porque en él habita toda la plenitud de la divinidad corporalmente: 10Y en él estáis cumplidos, el cual es la cabeza de todo principado y potestad: 11En el cual también sois circuncidados de circuncisión no hecha con manos, con el despojamiento del cuerpo de los pecados de la carne, en la circuncisión de Cristo; 12Sepultados juntamente con él en la bautismo, en el cual también resucitasteis con él, por la fe de la operación de Dios que le levantó de los muertos. 13Y á vosotros, estando muertos en pecados y en la incircuncisión de vuestra carne, os vivificó juntamente con él, perdonándoos todos los pecados, 14Rayendo la cédula de los ritos que nos era contraria, que era contra nosotros, quitándola de en medio y enclavándola en la cruz; 15Y despojando los principados y las potestades, sacólos a la vergüenza en público, triunfando de ellos en sí mismo.

Pablo expone a continuación acerca de los beneficios que representa para el hombre y mujer de fe el reconocer a Jesús como Señor y Cristo. El listado que el apóstol hace de los beneficios es sencillamente sorprendente:

  • En el cual (en Cristo) están escondidos todos los tesoros de sabiduría y conocimiento.(v.3).

Esta confesión doctrinal le ayuda a Pablo a establecer que fuera de Jesús no hay ni sabiduría ni Revelación; así que, concluye, para que van a ir a buscar sabiduría fuera de Él: Y esto digo, para que nadie os engañe con palabras persuasivas. Porque aunque estoy ausente con el cuerpo, no obstante con el espíritu estoy con vosotros, gozándome y mirando vuestro concierto, y la firmeza de vuestra fe en Cristo. (v.4, 5)

  • Por tanto, de la manera que habéis recibido al Señor Jesús Cristo, andad en él. (v.6)

La exhortación de Pablo está dirigida a que ellos entiendan que no les está permitido cambiar nada de lo que han aprendido.

  • Arraigados y sobreedificados en él (en Jesús), y confirmados en la fe, (v.7).

Pablo enfatiza la fe en Jesús como la única fuente de Revelación y sabiduría: así como habéis aprendido, creciendo en ella con hacimiento de gracias.

  • Porque en él (en Jesús) habita toda la plenitud de la divinidad corporalmente: (v.9).

Esta confesión doctrinal es determinante para entender acerca de la divinidad de Jesús. Jesús es Dios manifestado en carne.

  • Y en él (en Jesús) estáis cumplidos, (v.10a)

El apóstol vuelve a establecer que en Jesús están completos, que no necesitan nada fuera de Él.

  • El cual (Jesús) es la cabeza de todo principado y potestad: (v10b).

Pablo establece que Jesús tiene gobierno sobre toda potestad, terrenal y espiritual, que existe sobre la faz de la tierra.

  • En el cual (en Jesús) también sois circuncidados de circuncisión no hecha con manos, (v.11).

Pablo explica cómo se les atribuye la circuncisión a los gentiles: con el despojamiento del cuerpo de los pecados de la carne, en la circuncisión de Cristo;

  • Sepultados juntamente con él (con Jesús) en el bautismo, (v.12).

Pablo explica lo que significa espiritualmente el bautismo en agua, y el poder que tiene en cuanto a la liberación de la carne y del pecado: en el cual también resucitasteis con él, por la fe de la operación de Dios que le levantó de los muertos.

  • Y a vosotros (los gentiles), estando muertos en pecados y en la incircuncisión de vuestra carne, (Jesús).. os vivificó juntamente con él, perdonándoos todos los pecados, (v.13).

Pablo explica cómo los gentiles han sido injertados en el Cuerpo de Jesús para ser constituidos en herederos de la Salvación.

  • (Jesús).. Rayendo la cédula de los ritos que nos era contraria, que era contra nosotros, quitándola de en medio y enclavándola en la cruz;(v.14).

Pablo explica por qué los gentiles no tienen necesidad de someterse a los rituales judíos. Pablo explica que ya no hay necesidad de ellos, pues el propósito era cubrir la multitud de pecados; cuando Cristo se ofrece a sí mismo, su sacrificio abolió la efectividad de los rituales.

  • (Jesús).. despojando los principados y las potestades, (v.15).

Pablo explica en qué consistió el sacrificio de la cruz, la cruz fue el lugar donde Jesús venció a Satanás: sacólos a la vergüenza en público, triunfando de ellos en sí mismo.

En el versículo ocho Pablo expone crudamente lo que significan todas las enseñanzas con fundamento judaico, Pablo las define como filosofías y vanas sutilezas según las tradiciones de los hombres. Pablo expone el peligro que ellas representan, son enseñanzas apostatas que en realidad lo que pretenden es desvirtuar la Verdad de la Palabra de la cruz.

Mirad que ninguno os engañe por filosofías y vanas sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme a los elementos del mundo, y no según Cristo: (v.8)


1:16-23  16Por tanto, nadie os juzgue en comida, o en bebida, o en parte de día de fiesta, o de nueva luna, o de sábados: 17Lo cual es la sombra de lo por venir; mas el cuerpo es de Cristo. 18Nadie os prive de vuestro premio, afectando humildad y culto a los ángeles, metiéndose en lo que no ha visto, vanamente hinchado en el sentido de su propia carne, 19Y no teniendo la cabeza, de la cual todo el cuerpo, alimentado y conjunto por las ligaduras y conjunturas, crece en aumento de Dios. 20Pues si sois muertos con Cristo cuanto a los rudimentos del mundo, ¿por qué como si vivieseis al mundo, os sometéis a ordenanzas, 21Tales como, No manejes, ni gustes, ni aun toques, 22(Las cuales cosas son todas para destrucción en el uso mismo), en conformidad a mandamientos y doctrinas de hombres? 23Tales cosas tienen a la verdad cierta reputación de sabiduría en culto voluntario, y humildad, y en duro trato del cuerpo; no en alguna honra para el saciar de la carne.

En la conclusión del capítulo, Pablo une todo lo que ha expuesto en ambos capítulos.

La conclusión corre bien sencilla. Pablo establece la siguiente comparación: si, en Jesús tenemos redención por su sangre (1:13a), y la remisión de pecados: (1.13b). Si Jesús es la imagen (εικων) del Dios invisible (1:15a), y Él es el primogénito de toda criatura (1:15b), y por Él fueron criadas todas las cosas que están en los cielos, y que están en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue criado por él y para él (1:16); y Jesús es antes de todas las cosas (1:17a), y por Jesús todas las cosas subsisten: (1:17b); y además, dado que Jesús es puesto por cabeza del cuerpo que es la iglesia (1:18a), y Jesús es el principio de todas las cosas (1:18b), y Jesús es el primogénito de los muertos. Y no solo eso, sino que también, Jesús tiene Señorío sobre todas las cosas: para que en todo tenga el primado (1:18d), y Jesús es quien le da vida a todas las cosas: Por cuanto agradó al Padre que en Él habitase toda plenitud, (1:19), y por Jesús se establece la reconciliación del hombre para con Dios, y por Él todo lo creado vuelve a su estado original como fue creado antes de la desobediencia de Adam: Y por él reconciliar todas las cosas a sí, pacificando por la sangre de su cruz, así lo que está en la tierra como lo que está en los cielos (1:20); Pablo concluye, ¿Qué hacen ustedes permitiendo enseñanzas adicionales que en nada superan todo lo que se les ha enseñado por el Evangelio?

Así que, a manera de certificación del mensaje del Evangelio, Pablo decreta, nadie os juzgue en comida, o en bebida, o en parte de día de fiesta, o de nueva luna, o de sábados: (2:16),  nadie os prive de vuestro premio, afectando humildad y culto a los ángeles (2:18a). El apóstol deja bien claro que quienes han visitado a las comunidades con este tipo de enseñanzas, enseñan lo que no ha visto, vanamente hinchado en el sentido de su propia carne (2:18b), y no están unidos a la cabeza (2:19a), y por lo tanto no están siendo alimentados ni coordinados en el cuerpo, según el crecimiento en aumento de Dios (2:19b).

Pablo finaliza con una exhortación: Si sois muertos con Cristo cuanto a los rudimentos del mundo, ¿por qué como si vivieseis al mundo, os sometéis a ordenanzas, Tales como, No manejes, ni gustes, ni aun toques, (Las cuales cosas son todas para destrucción en el uso mismo), en conformidad a mandamientos y doctrinas de hombres?  Tales cosas tienen a la verdad cierta reputación de sabiduría en culto voluntario, y humildad, y en duro trato del cuerpo; no en alguna honra para el saciar de la carne.

 


Las citas bíblicas son tomadas de la Versión Reina-Valera Antigua, 1909 (RVA)

 


Pastor Pedro Montoya

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Epístola del Apóstol Pablo a la Comunidad de Fe de Colosas. Capítulo 1




El Evangelio a los Gentiles


1:1-2      Pablo, apóstol de Jesús Cristo por la voluntad de Dios, y el hermano Timoteo, A los santos y hermanos fieles en Cristo que están en Colosas: Gracia y paz a vosotros de Dios Padre nuestro, y del Señor Jesús Cristo.

La comunidad de fe de Colosas, destinataria de la epístola, fue una de las varias iglesias de la época que no surgió por la intervención directa del Pablo; la comunidad de fe de Colosas no fue fundada a raíz de la visita que el apóstol hizo a la región, de hecho, en el libro de Hechos de los Apóstoles que es considerado como la bitácora de los viajes de Pablo, no menciona la localidad como una de las regiones visitadas por el apóstol.

La mejor referencia de que Pablo no estuvo en el área son las mismas declaraciones que el apóstol hace en la epístola,

Porque quiero que sepáis cuán gran solicitud tengo por vosotros, y por los que están en Laodicea, y por todos los que nunca vieron mi rostro en carne; (2:1)

En la conclusión de la epístola, Pablo hace mención  también de las comunidades de Hierápolis y Laodicea que junto con la de Colosas nunca fueron visitadas por él,

Porque le doy testimonio, que tiene gran celo por vosotros, y por los que están en Laodicea, y los que en Hierápolis. (4:13)

1:4-6      Habiendo oído vuestra fe en Cristo Jesús, y el amor que tenéis a todos los santos, 5A causa de la esperanza que os está guardada en los cielos, de la cual habéis oído ya por la palabra verdadera del evangelio: 6El cual ha llegado hasta vosotros, como por todo el mundo; y fructifica y crece, como también en vosotros, desde el día que oísteis y conocisteis la gracia de Dios en verdad,

Lo primero que el apóstol hace es reconocer que dichas comunidades de fe son legítimas, y confirma que el Evangelio que llegó a estas regiones es conforme a lo establecido en la doctrina de Cristo según se enseñó desde Jerusalén.

Comparando esta referencia con los relatos de los Hechos de los Apóstoles en cuanto a los movimientos de evangelismo de la región, encontramos que a raíz de la persecución que se desató después de la muerte de Esteban en contra de los discípulos, hubo muchos de ellos que salieron de Jerusalén huyendo de las amenazas de cárcel y muerte que los Libertinos, Cireneos, Alejandrinos, y los de Cilicia y de Asia, todos ellos sectores de la sinagoga,  lanzaron en contra de los que proclamaban el nombre de Jesús.[1] Al parecer, esta persecución fue por causa de una doctrina postulada por los discípulos que contrastaba con el aspecto doctrinal del sector que promovió la revuelta en contra de esteban;

Entonces sobornaron a unos que dijesen que le habían oído hablar palabras blasfemas contra Moisés y Dios. Hechos 6:11

Hay señales en el relato de Hechos que muestran que la persecución contra los discípulos no fue contra toda la iglesia de Jerusalén sino solo contra el sector de ella que provenía de las regiones de Asia Menor, la actual Turquía. Lo anterior se observa claramente en la conjugación de varios relatos que describen cómo se conformó la iglesia de Jerusalén. En primer lugar, el relato de lo sucedido en el día de Shavuot (Pentecostés); el texto refiere que la gran mayoría de los más de tres mil que recibieron la Palabra,[2] provenían de las regiones de Asia Menor que habían llegado con motivo de las fiestas solemnes de Pesaj y Shavuot; muchos de éstos decidieron mudarse a Jerusalén para esperar el retorno de Jesús,

8¿Cómo, pues, les oímos nosotros hablar cada uno en nuestra lengua en que somos nacidos? Partos y Medos, y Elamitas, y los que habitamos en Mesopotamia, en Judea y en Capadocia, en el Ponto y en Asia, 10 En Phrygia y Pamphylia, en Egipto y en las partes de África que está de la otra parte de Cirene, y Romanos extranjeros, tanto Judíos como convertidos, 11 Cretenses y Árabes, les oímos hablar en nuestras lenguas las maravillas de Dios…    45 Y vendían las posesiones, y las haciendas, y repartíanlas a todos, como cada uno había menester.46 Y perseverando unánimes cada día en el templo, y partiendo el pan en las casas, comían juntos con alegría y con sencillez de corazón, Hechos 2:8-46

Luego, cuando Lucas relata lo sucedido después de la muerte de Esteban, describe que quienes salieron huyendo de Jerusalén fue un grupo multicultural, entre judíos y prosélitos, que iban no solo escapando de Jerusalén sino sobre todo, buscando las regiones de donde habían salido originalmente antes de mudarse a Jerusalén,

19Y los que habían sido esparcidos por causa de la tribulación que sobrevino en tiempo de Esteban, anduvieron hasta Fenicia, y Cipro, y Antioquía, no hablando a nadie la palabra, sino sólo a los Judíos. 20 Y de ellos había unos varones Ciprios y Cirenences, los cuales como entraron en Antioquía, hablaron a los Griegos, anunciando el evangelio del Señor Jesús. Hechos 11:19-20

Nótese también que entre los esparcidos por causa de la muerte de Esteban se encuentra Felipe, el diacono,[3] quien en los primeros años de su salida de Jerusalén se refugia en la provincia de Samaria,[4] y luego se reubica posteriormente en Cesárea.[5]

Así que, teniendo en consideración lo anterior, es entendible que muchos de estos que salieron huyendo de Jerusalén aunque se reubicaron originalmente en Antioquia de Siria, eventualmente se movieron por los lugares de Asia Menor hablando la Palabra tanto a judíos como a gentiles, y llegaron hasta las regiones de Colosas, Hierápolis y Laodicea, y sembraron semillas que eventualmente se constituyeron en comunidades de fe similares a la de Jerusalén.

1:7-8      7Como habéis aprendido de Epafras, nuestro consiervo amado, el cual es un fiel ministro de Cristo a favor vuestro; 8El cual también nos ha declarado vuestro amor en el Espíritu.

El apóstol confirma también que las congregaciones de fe de Colosas, Laodicea e Hierápolis, fueron iglesias fundadas por Epafras, quien cuidó de ellas con el celo de un buen pastor,

12Os saluda Epafras, el cual es de vosotros, siervo de Cristo, siempre solícito por vosotros en oraciones, para que estéis firmes, perfectos y cumplidos en todo lo que Dios quiere. 13Porque le doy testimonio, que tiene gran celo por vosotros, y por los que están en Laodicea, y los que en Hierápolis. (4:12-13)

En cuanto a Epafras, la epístola da a entender que Pablo lo conocía de antemano; varias razones nos llevan a asegurarlo:

  • Pablo lo categoriza como “nuestro consiervo amado” (1:7)
  • Pablo lo certifica como “fiel ministro de Cristo” (1:8). En la conclusión de la epístola lo vuelve a certificar como “siervo de Cristo” (4:12)
  • Pablo da fe de que Epafras está siempre solícito por vosotros en oraciones (4:12)
  • Pablo da testimonio de que Epafras tiene gran celo por vosotros, y por los que están en Laodicea, y los que en Hierápolis (4:13)

Pablo no se hubiera atrevido a certificar a Epafras como fiel ministro de Cristo si no hubiera tenido suficientes referencias de Epafras de antemano; la epístola no es una carta de recomendación a favor de Epafras, es una carta apostólica para establecer consolidación de la doctrina de la fe en Jesús, en la que ellos han sido enseñados.

Aunque ya es contundente el hecho de que el apóstol Pablo no llegó a visitar las localidades de Colosas, Laodicea e Hierápolis, ciudades del interior de la provincia de Phrygia, el libro de Hechos de los Apóstoles admite que Pablo cruzó la provincia después de que Pablo deja las ciudades de Listra e Iconio intentando subir a las provincias de Mysia y Bhytinia, regiones del norte de Asia Menor.

 DESPUÉS llegó a Derbe, y a Listra: y he aquí, estaba allí un discípulo llamado Timoteo, hijo de una mujer Judía fiel, mas de padre Griego. 2De éste daban buen testimonio los hermanos que estaban en Listra y en Iconio…   6Y pasando a Phrygia y la provincia de Galacia, les fue prohibido por el Espíritu Santo hablar la palabra en Asia. 7Y como vinieron a Misia, tentaron de ir a Bithynia; mas el Espíritu no les dejó. 8Y pasando a Misia, descendieron á Troas.         Hechos 16:1-8

Por la descripción que las epístolas a los Colosenses, y la epístola a Filemón, hacen del apóstol, Pablo es ya un hombre viejo cuando Epafras aparece al lado de él;[6] así que Epafras no pudo haber conocido a Pablo durante sus primeros dos viajes; lo anterior nos lleva a entender que Pablo conoció a Epafras en Éfeso, pero durante el tercer viaje del apóstol. Es el único tiempo en el ministerio del apóstol donde permaneció por un tiempo largo en un mismo lugar. Observemos la referencia que Lucas hace de la estadía del apóstol en Éfeso,

Y esto fue por espacio de dos años; de manera que todos los que habitaban en Asia, Judíos y Griegos, oyeron la palabra del Señor Jesús. Hechos 19:10

Lucas incluso confirma que la fama del apóstol llegó a trascender las fronteras de la provincia, tanto que las gentes de distintos otros lugares hacían largos viajes para aun llevar sudarios de gentes que estaban enfermos,

11Y hacía Dios singulares maravillas por manos de Pablo: 12De tal manera que aún se llevaban sobre los enfermos los sudarios y los pañuelos de su cuerpo, y las enfermedades se iban de ellos, y los malos espíritus salían de ellos. Hechos 19:11-12

Epafras debió haber coincidido con Pablo en Éfeso para este tiempo, ya sea porque él viviera en el lugar o porque hubiera viajado desde Colosas hasta Éfeso para tal fin; para el mismo tiempo también Pablo debió haber conocido a Filemón, a la amada Apphia y a Archîpo, todos ellos mencionados en la epístola a Filemón. Podemos notar que estas ciudades, al igual que las epístolas enviadas a ellas, gozaron de un valor especial para el apóstol.

Si bien es cierto que Pablo conoció a Epafras con alguna anterioridad, no fue así con respecto a las iglesias, pues en la epístola Pablo admite que comenzó a orar por ellas, desde que supo de sus existencias, mostrándose en la forma de redacción la existencia de un tiempo relativamente corto del conocimiento de la existencia de las iglesias. Lo que sí es seguro es que Pablo fue impactado por el testimonio de Epafras acerca de cómo fueron fundadas las iglesias.

Por lo cual también nosotros, desde el día que lo oímos, no cesamos de orar por vosotros…  (1:9)

Epafras es natural de Colosas, la epístola lo confirma,

Os saluda Epafras, el cual es de vosotros, siervo de Cristo, siempre solícito por vosotros en oraciones, para que estéis firmes, perfectos y cumplidos en todo lo que Dios quiere. (4:12)

Epafras es hecho también prisionero juntamente con Pablo, y por lo visto esta fue la razón del porqué el apóstol escribió a la comunidad de fe de Colosas y Laodicea;

Te saludan Epafras, mi compañero en la prisión por Cristo Jesús, Filemón 1:23

Las comunidades de fe de Colosas, Laodicea e Hierápolis han quedado sin alguien que las pastoree; en la conclusión de la epístola Pablo exhorta a Archîpo para que cumpla el ministerio que ha recibido del Señor, lo que bien puede indicar que Archîpo es la persona que debió ocupar la posición de Epafras. En la epístola a Filemón, Pablo vuelve a mencionarlo, esta vez como compañero de milicia,

1PABLO, prisionero de Jesús Cristo, y el hermano Timoteo, a Filemón amado, y coadjutor nuestro; 2Y a la amada Apphia, y a Archîpo, compañero de nuestra milicia, y a la iglesia que está en tu casa: Filemón 1-2

1:9-20    9Por lo cual también nosotros, desde el día que lo oímos, no cesamos de orar por vosotros, y de pedir que seáis llenos del conocimiento de su voluntad, en toda sabiduría y espiritual inteligencia; 10Para que andéis como es digno del Señor, agradándole en todo, fructificando en toda buena obra, y creciendo en el conocimiento de Dios: 11Corroborados de toda fortaleza, conforme a la potencia de su gloria, para toda tolerancia y largura de ánimo con gozo; 12Dando gracias al Padre que nos hizo aptos para participar de la suerte de los santos en luz: 13Que nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo; 14En el cual tenemos redención por su sangre, la remisión de pecados: 15El cual es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda criatura. 16Porque por él fueron criadas todas las cosas que están en los cielos, y que están en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue criado por él y para él. 17Y él es antes de todas las cosas, y por él todas las cosas subsisten: 18Y él es la cabeza del cuerpo que es la iglesia; él que es el principio, el primogénito de los muertos, para que en todo tenga el primado. 19Por cuanto agradó al Padre que en él habitase toda plenitud, 20Y por él reconciliar todas las cosas a sí, pacificando por la sangre de su cruz, así lo que está en la tierra como lo que está en los cielos.

El contenido doctrinal que el apóstol comparte con ellos muestra una profundidad de Revelación muy poco vista en otras epístolas.

El primer punto que el apóstol establece en su epístola es acerca de la importancia que debe tener para un hombre y una mujer de fe el conocimiento de la Voluntad de Dios: que seáis llenos del conocimiento de su voluntad (1:9). Pablo establece con este principio que la vida de fe consiste en conocer la Voluntad de Dios: Para que andéis como es digno del Señor (1:10a).

El segundo punto que el apóstol establece es con respecto a la doctrina de la perfección: agradándole en todo, fructificando en toda buena obra, y creciendo en el conocimiento de Dios: (1:10b). La perfección consiste en el esfuerzo diario por alcanzar el conocimiento acerca de Dios. En su epístola a los Filipenses escribió en términos bastante similares,

Hermanos, yo mismo no hago cuenta de haber lo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante, Filipenses 3:13

El tercer punto que el apóstol establece es con respecto al animo y fortaleza que debe tener el hombre y la mujer de fe frente a las adversidades y/o persecuciones por causa de la proclamación del Evangelio: Corroborados de toda fortaleza, conforme a la potencia de su gloria, para toda tolerancia y largura de ánimo con gozo. Ninguna persecución o adversidad por causa del Evangelio debe ser motivo de angustia, dolor o tristeza. El hombre y la mujer de fe deben entender que sobrepasarlas no es resultado de la fortaleza humana, sino producto de la potencia de la Gloria de Dios que opera en la persona por el Espíritu de Dios que habita en nosotros.

Esta postura, que a simple vista parece ser el sello distintivo del ministerio de Pablo, es en realidad un tema doctrinal apostólico de la iglesia que nació y se esparció desde Jerusalén. Lucas describe en su segundo tratado, los Hechos de los Apóstoles, cómo los discípulos se gozaban cuando se encontraban en tribulación por causa de la proclamación del mensaje del Evangelio,

40Y convinieron con él: y llamando a los apóstoles, después de azotados, les intimaron que no hablasen en el nombre de Jesús, y soltáronlos. 41Y ellos partieron de delante del concilio, gozosos de que fuesen tenidos por dignos de padecer afrenta por el Nombre. Hechos 5:40-41

El tema de la persecución y/o tribulación por causa del Evangelio fue visto dentro de la iglesia como un tema doctrinal; la persecución es la evidencia de que los discípulos son portadores de la Verdad del Reino de los Cielos; Pablo la presentó como requisito de entrada al Reino de los Cielos,[7] Santiago como motivo de gozo,[8] y el apóstol Pedro como la identificación del discípulo con las enseñanzas de Jesús.[9]

El apóstol Pedro establece en su primera epístola que nadie debe ver la tribulación como una afrenta personal, ni temerla, sino mas bien considerarla como algo transitorio,

Carísimos, no os maravilléis cuando sois examinados por fuego, lo cual se hace para vuestra prueba, como si alguna cosa peregrina os aconteciese; 1ra. Pedro 4:12

Así que, Pablo escribe para establecer doctrina para las iglesias de Colosas, de Laodicea y de Hierápolis, estableciendo que sobre todas las cosas, no deben permitir que esta ausencia entre ellos de Epafras no debe ser la causa de su detenimiento espiritual; por eso él ora para que sean Corroborados de toda fortaleza, conforme a la potencia de su gloria, para toda tolerancia y largura de ánimo con gozo.

El cuarto punto que el apóstol presenta en su epístola es sobre la lucha en contra del reino de las tinieblas: Dando gracias al Padre que nos hizo aptos para participar de la suerte de los santos en luz: Que nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo.

La predicación de la cruz consiste en entender que el discípulo, el hombre y la mujer de fe, han sido trasladados del reino de las tinieblas al Reino de Jesús, y que por lo tanto Satanás ya no tiene jurisdicción sobre ellos. La lucha espiritual es posible porque tenemos suerte con los santos en luz, y a partir de aquí surge también la confesión doctrinal de que la luz no tiene comunión con las tinieblas.[10]

El quinto punto doctrinal que el apóstol establece es sobre la doctrina de Cristo. ¿Quién es Jesús?: ; En el cual tenemos redención por su sangre, la remisión de pecados: El cual es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda criatura. Porque por él fueron criadas todas las cosas que están en los cielos, y que están en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue criado por él y para él. Y él es antes de todas las cosas, y por él todas las cosas subsisten: Y él es la cabeza del cuerpo que es la iglesia; él que es el principio, el primogénito de los muertos, para que en todo tenga el primado. Por cuanto agradó al Padre que en él habitase toda plenitud, Y por él reconciliar todas las cosas a sí, pacificando por la sangre de su cruz, así lo que está en la tierra como lo que está en los cielos.

Es claro en la epístola que Jesús no es presentado como un ángel, Jesús es Dios mismo. El apóstol lo establece con contundencia en la introducción de la epístola: Gracia y paz a vosotros de Dios Padre nuestro, y del Señor Jesús Cristo. Jesús no es un ser extraño ni adicional a Dios-Padre, es la misma esencia de Dios, de lo contrario no lo mencionara “junto” a Dios.

Pablo confirma este tema doctrinal en su misma epístola, estableciendo categóricamente que Jesús está sentado a la diestra de Dios-Padre.

SI habéis pues resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios. (3:1)

En la forma de cómo Pablo presenta a Jesús, destaca de Él, que en Jesús,

  • Tenemos redención por su sangre, (v.14a)
  • Tenemos la remisión de pecados: (v.14b)

Destaca sobre todo los atributos de Jesús en su naturaleza divina,

  • Jesús es la imagen (εικων) del Dios invisible, (v.15a). Pablo establece no solo la idea de una “similitud” en apariencia, sino la similitud de naturaleza.
  • Jesús es el primogénito de toda criatura. (v.15b). Pablo establece con esta confesión que la “imagen” (εἰκόνα) con la cual fue formado Adam fue la imagen de Jesús.
  • Por Jesús fueron criadas todas las cosas que están en los cielos, y que están en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue criado por él y para él. (v.16) Esta confesión establece contundentemente que Jesús es Dios.
  • Jesús es antes de todas las cosas, (v.17a)
  • Por Jesús todas las cosas subsisten: (v.17b)

En cuanto a Jesús como manifestación de Dios en la carne, Pablo establece que,

  • Jesús es puesto por cabeza del cuerpo que es la iglesia; (v.18a)
  • Jesús es el principio de todas las cosas (v.18b)
  • Jesús es el primogénito de los muertos. Pablo establece la doctrina de la resurrección de los muertos. (v.18c)
  • Jesús tiene Señorío sobre todas las cosas: para que en todo tenga el primado. (v.18d)
  • Jesús es quien le da vida a todas las cosas: Por cuanto agradó al Padre que en Él habitase toda plenitud, (v.19). nada subsiste si Él no lo permite.
  • Por Jesús se establece la reconciliación del hombre para con Dios, y por Él todo lo creado vuelve a su estado original como fue creado antes de la desobediencia de Adam: Y por él reconciliar todas las cosas a sí, pacificando por la sangre de su cruz, así lo que está en la tierra como lo que está en los cielos. (v.20)

1:21-23  21 A vosotros también, que erais en otro tiempo extraños y enemigos de ánimo en malas obras, ahora empero os ha reconciliado 22 En el cuerpo de su carne por medio de muerte, para haceros santos, y sin mancha, é irreprensibles delante de él: 23 Si empero permanecéis fundados y firmes en la fe, y sin moveros de la esperanza del evangelio que habéis oído; el cual es predicado a toda criatura que está debajo del cielo; del cual yo Pablo soy hecho ministro.

Las iglesias de Colosas, Laodicea e Hierápolis fueron iglesias de trasfondo gentil, Pablo lo confirma cuando escribe: vosotros también, que erais en otro tiempo extraños y enemigos de ánimo en malas obras, ahora empero os ha reconciliado (v.21). A partir de aquí Pablo inicia la presentación del Evangelio a los gentiles con el cual recorrió  las regiones desde Jerusalén hasta Ilírico, como él confiesa en su epístola a los romanos.[11]

No que sea otro Evangelio, pero no contenía los mismos elementos doctrinales del Evangelio que se proclamó entre los judíos. En el acuerdo del concilio de Jerusalén por causa de quienes demandaban que los gentiles fueran circuncidados y tratados como prosélitos, el concilio determinó  no exigirles que se sometan a prácticas y ritos que son conforme a la justicia de las obras de la Ley, y dispusieron tan solo,

19Por lo cual yo juzgo, que los que de los Gentiles se convierten a Dios, no han de ser inquietados; 20Sino escribirles que se aparten de las contaminaciones de los ídolos, y de fornicación, y de ahogado, y de sangre. Hechos 15:19-20

El Evangelio a los gentiles adopta una presentación singular; el Evangelio no es una forma de proselitismo, la persona no judía no necesita acogerse a las costumbres judaicas para ser beneficiario de la Gracia de Dios. Esta enseñanza fue establecida  claramente por el apóstol Pablo y quedó registrado en casi todos sus escritos,

Así que, cuanto al evangelio, son enemigos por causa de vosotros: mas cuanto a la elección, son muy amados por causa de los padres. Romanos 11:28


Mas ni aun Tito, que estaba conmigo, siendo Griego, fue compelido a circuncidarse. Gálatas 2:3


He aquí yo Pablo os digo, que si os circuncidareis, Cristo no os aprovechará nada. 3Y otra vez vuelvo a protestar a todo hombre que se circuncidare, que está obligado a hacer toda la ley. Gálatas 5: 2-3

El Evangelio a los gentiles presentaba el Reino de Dios en función del Cuerpo de Jesús, a diferencia del Evangelio entre los judíos que lo hacía en función de la visión de un pueblo, del pueblo de Israel, de allí la necesidad según esta visión de que los gentiles tenían que circuncidarse. Pablo escribe a gentiles, así que no les habla acerca de la necesidad de adquirir una nacionalidad sino de mantenerse dentro del cuerpo de Cristo: En el cuerpo de su carne por medio de muerte, para haceros santos, y sin mancha, é irreprensibles delante de él (v.22). Mantenerse dentro del cuerpo de Cristo es la única forma para que el hombre adquiera la reconciliación con Dios, y sea convertido en santo y perfecto ante Dios.

A través de esta declaración de fe, el apóstol establece y consolida dos doctrinas básicas del Evangelio; la primera, la doctrina de bautismos,[12] y la segunda, la doctrina de la esperanza de la salvación por medio de la fe en Jesús.[13]

Discernir el Cuerpo de Cristo como el lugar donde fuimos injertados cuando creímos,[14] es la doctrina que Pablo estableció para enseñar acerca de cómo crecer en fe: Si empero permanecéis fundados y firmes en la fe, y sin moveros de la esperanza del evangelio que habéis oído (v.23). No discernir el Cuerpo de Cristo como el lugar donde nos movemos nos conduce a entrar en un estado de estancamiento espiritual,

29Porque el que come y bebe indignamente, juicio come y bebe para sí, no discerniendo el cuerpo del Señor. 30Por lo cual hay muchos enfermos y debilitados entre vosotros; y muchos duermen. 31Que si nos examinásemos a nosotros mismos, cierto no seríamos juzgados. 1ra. Corintios 11:29-31

1:24-27  24Que ahora me gozo en lo que padezco por vosotros, y cumplo en mi carne lo que falta de las aflicciones de Cristo por su cuerpo, que es la iglesia; 25De la cual soy hecho ministro, según la dispensación de Dios que me fue dada en orden a vosotros, para que cumpla la palabra de Dios; 26A saber, el misterio que había estado oculto desde los siglos y edades, mas ahora ha sido manifestado a sus santos: 27A los cuales quiso Dios hacer notorias las riquezas de la gloria de este misterio entre los Gentiles; que es Cristo en vosotros la esperanza de gloria: 28El cual nosotros anunciamos, amonestando a todo hombre, y enseñando en toda sabiduría, para que presentemos a todo hombre perfecto en Cristo Jesús: 29En lo cual aún trabajo, combatiendo según la operación de él, la cual obra en mí poderosamente.

Esta sección final es parte de una Revelación personal que el apóstol recibió directamente de Dios, y tiene que ver con respecto a su ministerio entre los gentiles; algo de ello puede verse en el relato que Lucas hace en los Hechos de los Apóstoles acerca de la conversión de Pablo; leemos en el dialogo entre Dios y Ananías cómo Dios le describe a Ananías lo que esta determinado para Pablo.

15Y le dijo el Señor: Ve: porque instrumento escogido me es éste, para que lleve mi nombre en presencia de los Gentiles, y de reyes, y de los hijos de Israel: 16Porque yo le mostraré cuánto le sea menester que padezca por mi nombre. Hechos 9:15-16

Aunque desde antes de Pablo hubo gentiles que recibieron la Gracia del Evangelio,[15] es Pablo quien abre oficialmente la puerta para que los gentiles entren a formar parte del Cuerpo de Cristo. A esto obedece la expresión de Pablo de que fue hecho ministro según la dispensación de Dios que le fue dada en orden a vosotros, es decir, con respecto a los gentiles en términos generales:

Pablo entiende la magnitud de su ministerio, por eso él expresa gozo en lo que padezco por vosotros, entendiendo lo necesario que es dentro del Reino de los Cielos que un judío padezca por un gentil, para por su padecimiento, cumplir en mi carne lo que falta de las aflicciones de Cristo por su cuerpo, que es la iglesia. Pablo está presentando un misterio de la Revelación de Dios en favor de todos aquellos que no nacieron dentro de la generación de Abraham en la línea de Israel: A saber, el misterio que había estado oculto desde los siglos y edades, mas ahora ha sido manifestado a sus santos: A los cuales quiso Dios hacer notorias las riquezas de la gloria de este misterio entre los Gentiles; que es Cristo en vosotros la esperanza de gloria: (1:26-27).

 



 

Las citas bíblicas son tomadas de la Versión Reina-Valera Antigua, 1909 (RVA)

 



Pastor Pedro Montoya

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Twitter: @pastormontoya

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[1] Hechos 6.9

[2] Ídem 2:41

[3] Ídem 6:5

[4] Ídem 8:5

[5] Ídem 8:40; 21:8

[6] Filemón 1:9

[7] Hechos 14:22

[8] Santiago 1:2-3

[9] 1ra. Pedro 3:16-18

[10] 2da. Corintios 6:14

[11] Romanos 15:19

[12] Romanos 6:3

[13] Idem 10:9

[14] Hechos 17:28

[15] Lucas 8:39 presenta al endemoniado gadareno como el primer apóstol a una región gentil: Vuélvete a tu casa, y cuenta cuán grandes cosas ha hecho Dios contigo. Y él se fue, publicando por toda la ciudad cuán grandes cosas había hecho Jesús con él. Hechos 10:45 presenta a Pedro en la conversión de Cornelio: 45 Y se espantaron los fieles que eran de la circuncisión, que habían venido con Pedro, de que también sobre los Gentiles se derramase el don del Espíritu Santo.