No toquéis al ungido de Jehovah…




Entendiendo los Procesos de Revelación: Caminando en fe para establecer Revelación a través de nuestros actos

Y David respondió a Abisai: No le mates: porque ¿quién extenderá su mano contra el ungido de Jehová, y será inocente? 1 Samuel 26:9

No al ungido de Jehová”, es una expresión muy conocida actualmente dentro del ámbito cristiano, mayormente entre aquellos que ejercen el ministerio de la proclamación del Evangelio. La expresión surge en relación a Saúl, cuando bajo persecución y por el descuido de los hombres de Saúl, David tuvo la oportunidad de matar a Saúl en dos episodios diferentes.

La expresión fue reconocida en su momento como ley y ordenanza espiritual entre los hombres de David; y aunque en los relatos que la refieren describen la expresión como resultado directo de la negativa de David de hacerle daño a Saúl, es decir, sin causa externa que inspirara a David para acuñarla, no obstante, en la Ley de Moisés hay un precepto que corre paralelo a esta expresión de David,

No denostarás a los jueces, ni maldecirás al príncipe de tu pueblo. Éxodo 22:28

Actualmente, la expresión es usada como referencia, más que todo para mostrar el grado de respaldo que una persona al servicio de Dios tiene frente a todos los que se le oponen en el ministerio, mayormente ante las fuerzas satánicas.


¿Cómo surgió en David esta expresión? ¿Qué valor espiritual tiene aun sin descifrar?


Aunque la expresión en su momento identifica a Saúl como el ungido de Jehová,[1] la expresión no fue acuñada por David para parafrasear, no toquéis a Saúl. La expresión de David va más allá de un simple respeto a la persona de Saúl.

¿Por qué no matar a Saúl? ¿es acaso porque Saúl es ungido como rey, a eso se refiere? ¿acaso David no fue también ungido para ser rey por el mismo profeta que ungió a Saúl, y sin embargo Saúl lo persigue para matarlo? ¿Qué significa realmente no toquéis al ungido de Jehová?

La expresión no toquéis al ungido de Jehová es un reconocimiento y exaltación a la soberanía de Dios en los procesos del hombre que Él escoge para su servicio: no toquéis al ungido de Jehová tiene que ver más con David que con Saúl. Para David, Jehová-Dios es el pastor quien guía por sendas de Justicia, quien conforta el alma, y cuyo cayado es el emblema de seguridad. No toquéis al ungido de Jehová significa no intervenir —ni abortar— los procesos de Dios por quien Él en su soberanía ha escogido para establecer el Reino sobre la tierra. Matar a Saúl significaba abrir puerta para que un día alguien se levantara contra él, contra David, y lo matara de la misma forma que él habría matado a Saúl. Es la ley espiritual que les fue impuesto en la construcción del Reino.

Rotura por rotura, ojo por ojo, diente por diente: según la lesión que habrá hecho a otro, tal se hará a él. Levítico 24:20

Jesús lo presentó como consecuencia de lo que cada quien construye a su alrededor,

Entonces Jesús le dice: Vuelve tu espada a su lugar; porque todos los que tomaren espada, á espada perecerán. Mateo 26:52

Y el apóstol Pablo lo declaró como cosecha de lo que cada quien siembra,

No os engañéis: Dios no puede ser burlado: que todo lo que el hombre sembrare, eso también segará. Gálatas 6:7

Así que, aunque la expresión fue acuñada en relación a Saúl, David identifica con ella la validez de un proceso profético que demanda respeto y obediencia a las formas que Dios escoge para establecer enseñanza a los hombres. En el salmo 18, salmo compuesto justo después de que David es librado de la persecución de Saúl, David identifica en la expresión, la oportunidad de ver a Dios interviniendo de forma sobrenatural,

7 Y la tierra fue conmovida y tembló; Y moviéronse los fundamentos de los montes, Y se estremecieron, porque se indignó él. 8 Humo subió de su nariz, Y de su boca consumidor fuego; Carbones fueron por él encendidos. 9 Y bajó los cielos, y descendió; Y oscuridad debajo de sus pies. 10 Y cabalgó sobre un querubín, y voló: Voló sobre las alas del viento. 11 Puso tinieblas por escondedero suyo, su pabellón en derredor de sí; Oscuridad de aguas, nubes de los cielos. 12 Por el resplandor delante de él, sus nubes pasaron; Granizo y carbones ardientes. 13 Y tronó en los cielos Jehová, Y el Altísimo dio su voz; Granizo y carbones de fuego. 14 Y envió sus saetas, y desbaratólos; Y echó relámpagos, y los destruyó. 15 Y aparecieron las honduras de las aguas, Y descubriéronse los cimientos del mundo, A tu reprensión, oh Jehová, Por el soplo del viento de tu nariz. 16 Envió desde lo alto; tomóme, Sacóme de las muchas aguas. 17 Libróme de mi poderoso enemigo, Y de los que me aborrecían, aunque eran ellos más fuertes que yo. Salmo 18:7—17


La expresión es producto de la convicción en David de que su vida es parte de una operación profética, y es acuñada con el propósito de establecer el valor de la confianza en Dios como fundamento de construcción del Reino de los Cielos sobre la faz de la tierra.


David no es un personaje dotado de extraordinarias capacidades físicas, su vida destaca debido a su sujeción al Señor, y a la observancia de los preceptos espirituales sobre los cuales caminó, creyendo que Jehová-Dios era su pastor, y que Él dirigía su vida aunque en momentos tuviera que pasar por el valle de la sombre de muerte.

Su confianza en el Señor había comenzado tiempo atrás, bastante tiempo atrás, desde mucho antes de que fuera sacado de detrás del rebaño; su fortaleza para enfrentar a Goliat la adquirió cuando como pastor de ovejas, y no como hombre de armas, enfrentaba a los osos o leones que arrebataban una de sus ovejas, creyendo que Jehová—Dios lo libraba de las garras del león o del oso,

34 Y David respondió a Saúl: Tu siervo era pastor en las ovejas de su padre, y venía un león, o un oso, y tomaba algún cordero de la manada, 35 Y salía yo tras él, y heríalo, y librábale de su boca: y si se levantaba contra mí, yo le echaba mano de la quijada, y lo hería y mataba. 36 Fuese león, fuese oso, tu siervo lo mataba; pues este Filisteo incircunciso será como uno de ellos, porque ha provocado al ejército del Dios viviente. 37 Y añadió David: Jehová que me ha librado de las garras del león y de las garras del oso, él también me librará de la mano de este Filisteo. Y dijo Saúl a David: Ve, y Jehová sea contigo. 1 Samuel 17:34-37

David aprendió a conocer y a entender la Voluntad de Dios a través de las experiencias diarias; cada experiencia era una lección de vida, y de cada una de ellas extraía una ley y ordenanza espiritual. En el salmo 119, un salmo acróstico en la Biblia hebrea, el salmo más extenso de todos, es en realidad una bitácora espiritual de cómo David aprendió a confiar y a estar sujeto a la instrucción del Señor,

11En mi corazón he guardado tus dichos, Para no pecar contra ti… 22Aparta de mí oprobio y menosprecio; Porque tus testimonios he guardado100Más que los viejos he entendido, Porque he guardado tus mandamientos…. 129[ Pe ] Maravillosos son tus testimonios: Por tanto los ha guardado mi alma…. 167Mi alma ha guardado tus testimonios, Y helos amado en gran manera… 168Guardado he tus mandamientos y tus testimonios; Porque todos mis caminos están delante de ti. Salmo 119:11—168

De modo que la expresión, no tocareis al ungido de Jehová, es la convicción en David de que Saúl no es realmente su enemigo, tanto como lo fue Goliat; que Jehová—Dios le permite a Saúl perseguirlo para hacerle entender —a David— que no solamente con las armas se establece Reino, ni es más fuerte el que las posee, sino aquel que sabe esperar a Jehová, ese es el que será confirmado en el Reino; por eso en uno de sus salmos David escribe,

3Espera en Jehová, y haz bien; Vivirás en la tierra, y en verdad serás alimentado… 5Encomienda á Jehová tu camino, Y espera en él; y él hará7Calla á Jehová, y espera en él: No te alteres con motivo del que prospera en su camino, Por el hombre que hace maldades… 9Porque los malignos serán talados, Mas los que esperan en Jehová, ellos heredarán la tierra34Espera en Jehová, y guarda su camino, Y él te ensalzará para heredar la tierra: Cuando serán talados los pecadores, lo verás… 40Y Jehová los ayudará, Y los librará: y libertarálos de los impíos, y los salvará, Por cuanto en él esperaron. Salmos 37:3—40

Y en otro de sus salmos también escribe,

Al Músico principal: Salmo de David. RESIGNADAMENTE esperé á Jehová, E inclinóse a mí, y oyó mi clamor. Salmos 40:1

La primera vez que David tiene la oportunidad de matar a Saúl es cuando en una cueva en los parajes de En-Gaddi, David tiene de frente a Saúl, dormido e indefenso, pero decide no hacerle ningún daño e impide que sus hombres procedan en venganza hacia él. La expresión es la certificación ante sus hombres de que David no procederá venganza hacia Saúl.

Y dijo a los suyos: Jehová me guarde de hacer tal cosa contra mi señor, el ungido de Jehová, que yo extienda mi mano contra él; porque es el ungido de Jehová. 1 Samuel 24:6

En esa ocasión luego del incidente, Saúl reconoció la fidelidad de David, y reconoció también que David sería su sucesor en el trono,

18 Tú has mostrado hoy que has hecho conmigo bien; pues no me has muerto, habiéndome Jehová puesto en tus manos. 19 Porque ¿quién hallará a su enemigo, y lo dejará ir sano y salvo? Jehová te pague con bien por lo que en este día has hecho conmigo. 20 Y ahora, como yo entiendo que tú has de reinar, y que el reino de Israel ha de ser en tu mano firme y estable, 1 Samuel 24:18-20

Quitarle la vida a Saúl significaba hacerle entender a sus hombres que Jehová—Dios no tenía el suficiente poder para resolver los conflictos de aquel que en Él confía; quitarle la vida a Saúl significaba convertirse en auxiliar de Dios y expropiarle alguna de sus funciones. Por eso, cuando David lo tiene de frente la primera vez, David entendió que aun el haber cortado el borde de la capa de Saúl significaba un atrevimiento de iniquidad hacia Dios, pues es Dios quien adereza mesa aun en presencia de los angustiadores,

Después de lo cual el corazón de David le golpeaba, porque había cortado la orilla del manto de Saúl. 1 Samuel 24:5

De allí que cuando el hecho se repite la segunda, en el collado de Hachîla, David opta en esta ocasión tan solo con quedarse con la lanza y la botija de agua.

Y David respondió a Abisai: No le mates: porque ¿quién extenderá su mano contra el ungido de Jehová, y será inocente? 10 Dijo además David: Vive Jehová, que si Jehová no lo hiriere, o que su día llegue para que muera, o que descendiendo en batalla perezca, 11 Guárdame Jehová de extender mi mano contra el ungido de Jehová; empero toma ahora la lanza que está a su cabecera, y la botija del agua, y vámonos.1 Samuel 26:9:


¿Por qué David no quiso hacerle ningún daño a Saúl? ¿Por qué no lo mató esa noche?


David descubrió que matando a Saúl esa noche se alejaba de la Voluntad de Dios, y no porque el acto fuera considerado como una afrenta al mandamiento de no mataras;[2] se alejaba de la Voluntad de Dios porque descubrió que no era el camino al trono, ni el propósito por el cual él había sido escogido para ser rey. Años más tarde, este mismo establecimiento de fe y confianza en Dios sería utilizado por Jesús para validar el camino de la cruz,

53 ¿Acaso piensas que no puedo ahora orar a mi Padre, y él me daría más de doce legiones de ángeles? 54 ¿Cómo, pues, se cumplirían las Escrituras, que así conviene que sea hecho? Mateo 26:53-54

Esa noche, David añadió algo más a su declaración de confianza en Dios; David dijo: Vive Jehová, que si Jehová no lo hiriere, o que su día llegue para que muera, o que descendiendo en batalla perezca, guárdeme Jehová de extender mi mano contra el ungido de Jehová.

Algún tiempo atrás, David había entendido que Jehová—Dios no solo es un recurso de socorro; David entendió que Jehová—Dios organiza la agenda profética de aquel que es escogido para establecer Reino sobre la tierra. La experiencia con Abigail mujer de Nabal le fue útil para entender que su causa no era personal, que su causa era la causa de Jehová—Dios, y que por lo tanto, él tenía que aprender a esperar en Jehová,

29 Bien que alguien se haya levantado a perseguirte y atentar a tu vida, con todo, el alma de mi señor será ligada en el haz de los que viven con Jehová Dios tuyo, y él arrojará el alma de tus enemigos como de en medio de la palma de una honda…. 31 Entonces, señor mío, no te será esto en tropiezo y turbación de corazón, el que hayas derramado sangre sin causa, o que mi señor se haya vengado por sí mismo. Guárdese pues mi señor, y cuando Jehová hiciere bien a mi señor, acuérdate de tu sierva… 33 Y bendito sea tu razonamiento, y bendita tú, que me has estorbado hoy el ir a derramar sangre, y a vengarme por mi propia mano:… 35 Y recibió David de su mano lo que le había traído, y díjole: Sube en paz a tu casa, y mira que he oído tu voz, y tenídote respeto. 1 Samuel 25:29—35

La experiencia del rechazo de Nabal a la solicitud de David, y su eventual muerte sin causa natural justificada, le sirvió a David para entender que haber matado a Saúl aquella noche hubiera sido una verdadera locura: si a Nabal que no era ningún ungido, Dios le quitó la vida por no haberle suplido provisión para sus hombres, cuanto más a Saúl, que es ungido de Jehovah y que persigue sin causa a David; de allí la expresión de David, que si Jehová no lo hiriere, o que su día llegue para que muera, o que descendiendo en batalla perezca, guárdeme Jehová de extender mi mano contra el ungido de Jehová.


¿Por qué son impresionantes estos dos hechos, y por qué éstas son una muestra de su confianza en el Señor?


Matando a Saúl aquella noche, David pudo haber adelantado su camino al trono; Jehová—Dios le había revelado que él había sido escogido para sustituir a Saúl,[3] el profeta Samuel le había ungido varios años atrás revelándole que Dios lo tomaba para ser rey sobre Israel,[4] y Dios le había anticipado que le entregaba a sus enemigos en sus manos;[5] y sobre todo, ya Saúl había reconocido que David seria su sucesor en el trono.[6] Pero prefirió no hacerlo porque le fue más deleitable ver a Dios actuando sobrenaturalmente en su entorno que disfrutar del placer temporero de verse libre de quien lo perseguía.

Así que, la expresión “No toquéis al ungido de Jehová” es la expresión clímax del proceso de aprendizaje en David sobre cómo confiar y depender del Señor. David ha logrado ver cómo Dios lo esfuerza y lo prepara para enfrentar sin armas a quien lo persigue, de la misma forma como lo esforzó para enfrentar con armas a los osos y leones, y más tarde, a los filisteos. La batalla no consiste en cuán diestro sea en el uso de la espada, la batalla consisten en cuánta confianza tenga para exponerse ante el adversario no confiando en las armas. La victoria viene de Jehová—Dios y es el resultado de la confianza que se tenga en Él. La confianza en Jehová—Dios hace quebrar el arco de acero, esta es su conclusión tan pronto es libertado de Saúl.

33 Quien pone mis pies como pies de ciervas, E hízome estar sobre mis alturas; 34 Quien enseña mis manos para la batalla, Y será quebrado con mis brazos el arco de acero. 35 Dísteme asimismo el escudo de tu salud: Y tu diestra me sustentó, Y tu benignidad me ha acrecentado. Salmos 18:33-35

¿Tuvo coraje David en contra de Saúl? El salmo 18 escrito justamente después de que David es librado de Saúl en Keila, el preámbulo a la escena de En-Gaddi, el salmista expresa el sentimiento de traición que le asaltó, no sabemos por cuánto tiempo,

39 Pues me ceñiste de fortaleza para la pelea; Has agobiado mis enemigos debajo de mí. 40 Y dísteme la cerviz de mis enemigos, Y destruí a los que me aborrecían. 41 Clamaron, y no hubo quien salvase: Aun á Jehová, mas no los oyó. 42 Y molílos como polvo delante del viento; Esparcílos como lodo de las calles. 43 Librásteme de contiendas de pueblo: Pusísteme por cabecera de gentes: Pueblo que yo no conocía, me sirvió. 44 Así que hubo oído, me obedeció; Los hijos de extraños me mintieron; 45 Los extraños flaquearon, Y tuvieron miedo desde sus encerramientos. 46 Viva Jehová, y sea bendita mi roca; Y ensalzado sea el Dios de mi salud: 47 El Dios que me da las venganzas, Y sujetó pueblos a mí. Salmo 18:39—47

Estos hechos muestran el nivel de conocimiento que David desarrolló acerca de la Voluntad de Jehová—Dios. En uno de sus salmos leemos precisamente el deleite de David en hacer la Voluntad de Dios,

El hacer tu voluntad, Dios mío, hame agradado; Y tu ley está en medio de mis entrañas. Salmos 40:8

Saúl fue desechado por Jehová—Dios para ser rey precisamente por no haber cumplido con la instrucción que el Señor le había dado en torno a Amalec; mas sin embargo, habiendo tenido la oportunidad de matar a Saúl y librarse de la persecución, y sobre todo, de llegar al trono según la unción que había recibido del profeta Samuel, David prefirió seguir siendo errante por los desiertos y perseguido por Saúl, hasta que Jehová—Dios determinara lo contrario. Demostró con su decisión lo valioso de saber esperar a Jehová. ¡Qué muestra de confianza en Jehová—Dios!

22 Y Samuel dijo: ¿Tiene Jehová tanto contentamiento con los holocaustos y víctimas, como en obedecer a las palabras de Jehová? Ciertamente el obedecer es mejor que los sacrificios; y el prestar atención que el sebo de los carneros: 23 Porque como pecado de adivinación es la rebelión, y como ídolos é idolatría el infringir. Por cuanto tú desechaste la palabra de Jehová, él también te ha desechado para que no seas rey. 1 Samuel 15:22-23


David entendió que su vida profetizaba sobre alguien más de quien él aun no conocía,


Al Músico principal: Salmo de David. BIENAVENTURADO el que piensa en el pobre: En el día malo lo librará Jehová. 2 Jehová lo guardé, y le dé vida: sea bienaventurado en la tierra, Y no lo entregues a la voluntad de sus enemigos. 3 Jehová lo sustentará sobre el lecho del dolor: Mullirás toda su cama en su enfermedad. 4 Yo dije: Jehová, ten misericordia de mí; Sana mi alma, porque contra ti he pecado. 5 Mis enemigos dicen mal de mí preguntando: ¿Cuándo morirá, y perecerá su nombre? 6 Y si venía a ver me, hablaba mentira: Su corazón se amontonaba iniquidad; Y salido fuera, la hablaba. 7 Reunidos murmuraban contra mí todos los que me aborrecían: Contra mí pensaban mal, diciendo de mí: 8 Cosa pestilencial de él se ha apoderado; Y el que cayó en cama, no volverá a levantarse. 9 Aun el hombre de mi paz, en quien yo confiaba, el que de mi pan comía, Alzó contra mí el calcañar. 10 Mas tú, Jehová, ten misericordia de mí, y hazme levantar, Y daré les el pago. 11 En esto habré conocido que te he agradado, Que mi enemigo no se holgará de mí. 12 En cuanto a mí, en mi integridad me has sustentado, Y me has hecho estar delante de ti para siempre. 13 Bendito sea Jehová, el Dios de Israel, Por siglos de siglos. Amén y Amén. Salmos 41

Tan pronto David es establecido en el trono de Israel e introduce el Arca del Pacto en Jerusalén, David estableció el fundamento de su Reino en el reconocimiento del valor de no tocar al ungido de Jehová,

20 Y andaban de nación en nación, Y de un reino a otro pueblo. 21 No permitió que nadie los oprimiese: Antes por amor de ellos castigó a los reyes. 22No toquéis, dijo, a mis ungidos, Ni hagáis mal a mis profetas. 1 Crónicas 16:20-22

No tocar al ungido de Jehová significa reconocer a Jesús, a quien Dios envió para salvación de su pueblo, para establecer por la sujeción a Él y por el establecimiento de su soberanía, la Voluntad de Dios sobre la tierra. El día cuando David introdujo el Arca del Pacto a Jerusalén, un acto profético, demandó que fuera proclamado todos los días la Presencia de la Salvación del Señor, David dijo: Proclamad día tras día su salvación (יְשׁוּעָתֽוֹ); en el hebreo, sin embargo, se lee: proclamad día tras día su Salvador (su Jesús)

Cantad á Jehová, toda la tierra, Anunciad de día en día su salud (יְשׁוּעָתֽוֹ). 1 Crónicas 16:23

Esta ley y ordenanza que le fue impuesta por el Espíritu quedó registrada como tal en el libro de los Salmos,

No toquéis, dijo, a mis ungidos, Ni hagáis mal a mis profetas. Salmo 105:15

No tocar al ungido de Jehová no significa necesariamente levantarse en contra de alguien, significa levantarse en contra del propósito de Dios, significa oponerse a los planes diseñados por Dios, significa resistirse al camino que Dios trazó para que caminemos por él; significa levantarse en contra de su autoridad.

Todo aquel que se levanta en contra de la autoridad, es seducido por las tinieblas, y en contra de Jehová—Dios se levanta,

Destruyendo consejos, y toda altura que se levanta contra la ciencia de Dios, y cautivando todo intento a la obediencia, de Cristo; 2 Corintios 10:5

Y gana para sí el juicio de Jehová,

Así que, el que se opone a la potestad, a la ordenación de Dios resiste: y los que resisten, ellos mismos ganan condenación para sí. Romanos 13:2

No tocareis al ungido de Jehová no es la excusa para ganar estatus, ni el argumento para buscar el reconocimiento de las gentes; No tocareis al ungido de Jehová es la Revelación de una ordenanza para vivir sobre la tierra conforme a las leyes del Cielo.

No tocareis al ungido de Jehová no significa no hacer nada y quedarse de brazos cruzados, es la confianza de que Dios hará, es la esperanza de ver cumplida la convicción de que Dios tomó nuestra vida, y Él organiza la agenda.

No tocareis al ungido de Jehová significa no tomar venganza por nuestras manos; es no irrumpir en los planes de Dios, es dejar que la Justicia de Dios sea establecida por encima de la justicia del hombre; es la decisión de someterse a la ley del Cielo.

No tocareis al ungido de Jehová significa vivir por Revelación; solo quien se somete a la Revelación de la Escritura puede entender lo que significa No tocareis al ungido de Jehová.


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Las citas bíblicas son tomadas de la Versión Reina-Valera Antigua, 1909 (RVA)

Pastor Pedro Montoya

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[1] 1 Samuel 24:11

[2] Exodo 20:13

[3] 1 Samuel 15:28

[4] Idem 16:1, 13

[5] Idem 24:4

[6] Idem 24:21—23

¿Hasta dónde somos capaces de llegar por cuidar la Revelación que Dios nos ha dado?




Entendiendo los Procesos de Revelación: Caminando en fe para establecer Revelación a través de nuestros actos


Yo, he aquí mi pacto contigo: Serás padre de muchedumbre de gentes: Y no se llamará más tu nombre Abram, sino que será tu nombre Abraham, porque te he puesto por padre de muchedumbre de gentes. Génesis 17:4-5


Hay historias en las Sagradas Escrituras que a los ojos occidentales aparecen como historias absurdas y sin mucho sentido, difíciles de entender por qué el escritor bíblico decidió incluirlas en el relato. Hay historias, inclusive, que se salen de la moral occidental con la cual acostumbramos a interpretar el texto bíblico.

El relato de la historia de Abraham presentando a su esposa como su hermana es un buen ejemplo de este tipo de historias.

Este relato es un caso que no ha tenido mayor interpretación sobre la razón del porqué Abraham —y Sarah— decidieron, no una sino dos veces, fabricar una falsedad para escapar de la vista de aquellos ante los cuales las circunstancias del momento los expusieron.

No faltará quien de forma atrevida opine que se trató de una “debilidad” humana, que flaqueó en ese momento la fe de ambos, y que era más oportuno presentar una “media verdad” que exponerse a la posibilidad de sufrir daño por parte de estos pueblos extraños.

Y fuése Abram, como Jehová le dijo; y fue con él Lot: y era Abram de edad de setenta y cinco años cuando salió de Harán…   11 Y aconteció que cuando estaba para entrar en Egipto, dijo a Sarai su mujer: He aquí, ahora conozco que eres mujer hermosa de vista; 12 Y será que cuando te habrán visto los Egipcios, dirán: Su mujer es: y me matarán a mí, y a ti te reservarán la vida. 13 Ahora pues, di que eres mi hermana, para que yo haya bien por causa tuya, y viva mi alma por amor de ti. Génesis 12:11-13

El anterior argumento podría ser una explicación razonable la primera vez, teniendo en cuenta que Abraham y Sarah recién habían comenzado a conocer a Jehová-Dios,

Y apareció Jehová a Abram, y le dijo: A tu simiente daré esta tierra. Y edificó allí un altar a Jehová, que le había aparecido. Génesis 12:7

Sin embargo, el argumento pierde validez para la segunda vez que ambos repiten el hecho, si se tiene en cuenta que justo antes de que se repita el hecho, Jehová—Dios le había demandado a Abraham que caminara en perfección: presentar una falsedad no es caminar en perfección,

Y SIENDO Abram de edad de noventa y nueve años, aparecióle Jehová, y le dijo: Yo soy el Dios Todopoderoso; anda delante de mí, y sé perfecto. Génesis 17:1

El escritor es sabio al anotar que cuando Jehová—Dios le demanda a Abraham que camine en perfección, Abraham recién ha cumplido los noventa y nueve años, es decir, un año antes de que Isaac nazca. Justo un par de meses después, Abraham y Sarah se ven expuestos nuevamente a repetir de nuevo la misma falsedad,

DE allí partió Abraham a la tierra del Mediodía, y asentó entre Cades y Shur, y habitó como forastero en Gerar. Y dijo Abraham de Sara su mujer: Mi hermana es. Y Abimelech, rey de Gerar, envió y tomó a Sara. Génesis 20:1-2

La explicación que en esta ocasión Abraham presentó fue que él actuó de tal forma porque tuvo miedo de que lo mataran—en realidad, fue la explicación de ambos—,

11 Y Abraham respondió: Porque dije para mí: Cierto no hay temor de Dios en este Lugar, y me matarán por causa de mi mujer. 12 Y a la verdad también es mi hermana, hija de mi padre, mas no hija de mi madre, y toméla por mujer. 13 Y fue que, cuando Dios me hizo salir errante de la casa de mi padre, yo le dije: Esta es la merced que tú me harás, que en todos los lugares donde llegáremos, digas de mí: Mi hermano es. Génesis 20:11-13

Si el lector observa detenidamente los datos de la historia, notará que entre la primera y la segunda vez que Abraham presenta a Sarah como su hermana hay de por medio un aproximado de veinticinco años entre ambos hechos; el lector también notará que durante todo ese tiempo en ningún momento ambos decidieron cambiar el argumento, ¿Por qué?


El hecho solo puede ser entendido desde la perspectiva de fe en la que ambos están caminando.


Revisemos estos hechos desde la fe y Revelación en la que ambos caminan. Abraham confesó la primera vez: Y será que cuando te habrán visto los Egipcios, dirán: Su mujer es: y me matarán a mí, y a ti te reservarán la vida.[1] veinticinco años después, la explicación sigue siendo la misma: Y Abraham respondió: Porque dije para mí: Cierto no hay temor de Dios en este Lugar, y me matarán por causa de mi mujer.[2]

Esta explicación sostenida por casi veinticinco años adquiere sentido y validez —y explica por sí misma— por otro pasaje de la vida de Abraham, por la pregunta que Abraham le formula a Jehová—Dios cuando ambos hicieron pacto de establecimiento de Revelación. En el dialogo, Abraham le pregunta al Señor: ¿qué me has de dar, siendo así que ando sin hijo, y el mayordomo de mi casa es ese Damasceno Eliezer? [3]

Pero la parte más contundente, y la que explica la razón en Abraham y Sarah de sostener ante los extraños la explicación de que Sarah es su hermana, es lo que Abraham añade: Mira que no me has dado prole, y he aquí que es mi heredero uno nacido en mi casa.[4]


¿Por qué Abraham presentó a Sarah como su hermana? ¿tenía Abraham miedo de morir? ¿fue egoísta Abraham al actuar de esta forma?


Abraham presentó a Sarah como su hermana, efectivamente, porque temía que los extraños, los egipcios la primera vez, y luego los filisteos en la segunda ocasión, lo mataran; pero no porque fuera egoísta, ni porque quisiera sacar ventaja de su esposa; sino porque ambos sabían que si él moría antes de procrear un hijo, la promesa de Dios, de que haría de él una gran nación, y de que su simiente heredaría esa tierra,[5] y de que en su simiente serian benditas las familias de la tierra,[6] sería abortada; dejando a Sarah sin posibilidad de convertirse en madre de naciones.[7]

Cuando uno lee esta parte de la historia de Abraham, es casi imposible no forjarse una concepción prejuiciada, de ver a Abraham como un hombre egoísta y hasta casi como un hombre sin escrúpulos, como un hombre de Dios que utiliza a su esposa, y a costa de ella presenta una mentira para poder salir de un embrollo.


¿Hasta dónde somos capaces de cuidar la Revelación que Dios nos ha entregado? ¿Somos capaces de sufrir desprestigio y difamación por tal de mantener viva la Revelación?


Este es el caso de Abraham y Sarah, que tanto ante el pueblo egipcio y ante los filisteos quedaron como faltos de ética por haber mentido; sin embargo, Dios le contó por Justicia no solo su acto de creer, sino más, el haber estado dispuesto a llevarlo hasta los niveles de exponerse aún al desprestigio y la difamación, porque veían que en sus vidas portaban un depósito de Revelación de parte de Jehová—Dios; por eso Dios hizo pacto con él,

Y luego la palabra de Jehová fue a él diciendo: No te heredará éste, sino el que saldrá de tus entrañas será el que te herede. Y sacóle fuera, y dijo: Mira ahora a los cielos, y cuenta las estrellas, si las puedes contar. Y le dijo: Así será tu simiente. Y creyó a Jehová, y contóselo por justicia. Génesis 15:4-6


La respuesta nos ayuda a entender la fe de ambos, y hasta donde se expusieron por cuidar la Revelación que Dios les había entregado.


Jesús, el hijo de Abraham en quien son benditas las familias de la tierra, reafirmó en su doctrina la fe y acción de Abraham, cuando dijo: Y cualquiera que no trae su cruz, y viene en pos de mí, no puede ser mi discípulo.[8] La cruz es desprestigio, difamación, vergüenza, dolor, sacrificio, exposición ante los extraños.


El camino de la fe y la vida de Revelación solo puede ser llevado a cabo por aquellos que entienden que su desarrollo les exigirá sacrificios, hasta el punto de caer incluso en deshonra y difamación.


No mirando cada uno a lo suyo propio, sino cada cual también a lo de los otros. Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús: El cual, siendo en forma de Dios, no tuvo por usurpación ser igual a Dios: Sin embargo, se anonadó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; Y hallado en la condición como hombre, se humilló a sí mismo, hecho obediente hasta la muerte, y muerte de cruz. Filipenses 2:4-8

¿Cómo queremos que Dios haga pacto con nosotros, y nos de Revelación, si no estamos dispuestos a exponernos hasta los límites del desprestigio, por tal de cuidar que se ejecute la Revelación que portamos de parte de Dios?


¿Hasta dónde somos capaces de llegar por cuidar la Revelación que Dios nos ha dado?

 

 

 

 

 

 

 


 

Las citas bíblicas son tomadas de la Versión Reina-Valera Antigua, 1909 (RVA)

 


Pastor Pedro Montoya

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[1] Genesis 12:12

[2] Idem 20:11

[3] Idem 15:2

[4] Idem 15:3

[5] Idem 13:15; 15:4; 15:18—21; 17:21

[6] Idem 12:3;

[7] Idem 17:16

[8] Lucas 14:27

¿Trata Dios al justo de igual forma que al impío?




Entendiendo los Procesos de Revelación: Caminando en fe para establecer Revelación a través de nuestros actos


Y acercóse Abraham y dijo: ¿Destruirás también al justo con el impío? Génesis 18:23

 


Dios no hace acepción de personas, es el primer establecimiento de Verdad y Justicia que la Escritura presenta en cuanto a la Esencia y Naturaleza de Dios.

Sea pues con vosotros el temor de Jehová; guardad y haced: porque en Jehová nuestro Dios no hay iniquidad, ni acepción de personas, ni recibir cohecho. 2 Crónicas 19:7

La Ley misma había establecido preceptos para enseñar al pueblo a no hacer acepción de personas,

No tuerzas el derecho; no hagas acepción de personas, ni tomes soborno; porque el soborno ciega los ojos de los sabios, y pervierte las palabras de los justos. Deuteronomio 16:19

El libro de proverbios denuncia que el hacer acepción de personas establece maldad en la cultura de los pueblos,

Tener acepción de personas, no es bueno: Hasta por un bocado de pan prevaricará el hombre. Proverbios 28:21

El apóstol Pedro reconoció que el Evangelio del Reino de los Cielos se fundamenta sobre el juicio de no hacer acepción de personas,

Entonces Pedro, abriendo su boca, dijo: Por verdad hallo que Dios no hace acepción de personas; Hechos 10:34

Y el apóstol Pablo, de igual forma, estableció en su doctrina apostólica que para Dios no hay acepción de personas, este es el establecimiento de la Justicia del Reino de los Cielos,

Porque no hay acepción de personas para con Dios. Romanos 2:11


Entonces, si es así, ¿Por qué Abraham establece diferencia entre el justo y el impío? Y más aún, ¿Por qué Dios avala la petición de Abraham?

Efectivamente, Dios no hace acepción de personas; en el evangelio de Mateo leemos en la enseñanza de Jesús que Dios hace que su sol salga sobre malos y buenos, y llueve sobre justos e injustos,[1] y según esta doctrina introducida por Jesús, el no hacer acepción de personas es la forma de ser perfectos tal y como el Padre lo es.[2]


Sin embargo, Abraham descubre un nuevo atributo de parte de Dios: Dios no congenia ni soporta la maldad de los pueblos, que hay un límite dentro de la Gracia de Dios que determina hasta cuando Dios ha de tolerarla,

Y en la cuarta generación volverán acá: porque aún no está cumplida la maldad del Amorrheo hasta aquí. Génesis 15:16

Además, la pregunta de Abraham a Dios: ¿Destruirás también al justo con el impío? Nos es útil para entender dos aspectos importantes del valor de un justo delante de la Gracia de Dios.


La presencia de un justo hace que salgan a la luz los juicios de Dios sobre una región

La decisión de destrucción de las ciudades de Sodoma y Gomorra había sido tomada mucho antes del encuentro de Abraham con Jehová—Dios, fue justamente en el camino hacia las ciudades de Sodoma y Gomorra cuando Jehová—Dios dispuso “descubrir” a Abraham el propósito de su jornada al lugar.

Y Jehová dijo: ¿Encubriré yo a Abraham lo que voy a hacer…?, Génesis 18:17

Esta es la forma de operación de Dios sobre la tierra, y la razón de ubicar sobre ella a justos que la bendigan. En el evangelio de Mateo leemos en una enseñanza de Jesús, que un justo es definido como la luz del mundo, y que su función sobre la faz de la tierra es establecer rumbo y dirección en medio de las tinieblas,

Vosotros sois la luz del mundo: una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder. Mateo 5:14

Este mensaje fue establecido por el apóstol Pablo como el Evangelio del Reino a las naciones gentiles,

Porque en otro tiempo erais tinieblas; mas ahora sois luz en el Señor: andad como hijos de luz, Efesios 5:8; 1 Tesalonicenses 5:5; 2 Timoteo 1:10

A razón de ello, los profetas establecieron en sus proclamaciones de Justicia que Dios revelaría sus planes a su pueblo por medio de profetas para que entendieran su Voluntad y caminaran a la luz de sus enseñanzas,

Porque no hará nada el Señor Jehová, sin que revele su secreto a sus siervos los profetas. Amós 3:7


Estad atentos a mí, pueblo mío, y oídme, nación mía; porque de mí saldrá la ley, y mi juicio descubriré para luz de pueblos. Isaías 51:4

Así que, un justo es un elemento de Gracia y de bendición para las naciones, su presencia no es un elemento antagónico para las regiones, es la persona que Dios ubica en los lugares para permitir que por amor a ellos salga a la luz aquellos juicios ocultos, para establecer la Justicia, Juicio y Misericordia del Señor.


La presencia de un justo puede hacer que los juicios de Dios sobre una región sean detenidos

El segundo valor de un justo que se destaca en el relato, el cual a partir de aquí es presentado en la Escritura como su función espiritual sobre una región, es la de hacer que el juicio de Dios sea detenido, dando oportunidad a que los moradores de un lugar procedan al arrepentimiento. En el relato del encuentro de Abraham con Jehová—Dios, leemos:

24 Quizá hay cincuenta justos dentro de la ciudad: ¿destruirás también y no perdonarás al lugar por cincuenta justos que estén dentro de él? 25 Lejos de ti el hacer tal, que hagas morir al justo con el impío y que sea el justo tratado como el impío; nunca tal hagas. El juez de toda la tierra, ¿no ha de hacer lo que es justo? 26 Entonces respondió Jehová: Si hallare en Sodoma cincuenta justos dentro de la ciudad, perdonaré a todo este lugar por amor de ellos. 27 Y Abraham replicó y dijo: He aquí ahora que he comenzado a hablar a mi Señor, aunque soy polvo y ceniza: 28 Quizá faltarán de cincuenta justos cinco: ¿destruirás por aquellos cinco toda la ciudad? Y dijo: No la destruiré, si hallare allí cuarenta y cinco. 29 Y volvió a hablarle, y dijo: Quizá se hallarán allí cuarenta. Y respondió: No lo haré por amor de los cuarenta. 30 Y dijo: No se enoje ahora mi Señor, si hablare: quizá se hallarán allí treinta. Y respondió: No lo haré si hallare allí treinta. 31 Y dijo: He aquí ahora que he emprendido el hablar a mi Señor: quizá se hallarán allí veinte. No la destruiré, respondió, por amor de los veinte. 32 Y volvió a decir: No se enoje ahora mi Señor, si hablare solamente una vez: quizá se hallarán allí diez. No la destruiré, respondió, por amor de los diez. Génesis 18:24—32

La presencia de un justo provoca que la región sea bendecida, y que los juicios que pesan sobre ella sean detenidos o aplazados, no para librar a sus moradores del juicio por sus establecimientos de maldad y dejarlos en libertad, sino para darles oportunidad para que sus moradores procedan al arrepentimiento, tal y como el apóstol Pedro lo explicó en una de sus epístolas,

El Señor no tarda su promesa, como algunos la tienen por tardanza; sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento. 2 Pedro 3:9

De no haber arrepentimiento, los juicios de Dios caerán sobre aquel lugar irremisiblemente,

Y díjole Jehová: Pasa por medio de la ciudad, por medio de Jerusalem, y pon una señal en la frente á los hombres que gimen y que claman á causa de todas las abominaciones que se hacen en medio de ella. Y á los otros dijo á mis oídos: Pasad por la ciudad en pos de él, y herid; no perdone vuestro ojo, ni tengáis misericordia. Matad viejos, mozos y vírgenes, niños y mujeres, hasta que no quede ninguno: mas á todo aquel sobre el cual hubiere señal, no llegaréis; y habéis de comenzar desde mi santuario. Comenzaron pues desde los varones ancianos que estaban delante del templo. Ezequiel 9:4-6

El profeta Ezequiel estableció en sus profecías que la forma de proceder de Jehová—Dios sobre la aplicación de sus juicios sobre una ciudad o región, antes de proceder con ellos busca entre sus habitantes al menos un justo por quien la tierra reciba la Misericordia del Señor,

Y busqué de ellos hombre que hiciese vallado y que se pusiese al portillo delante de mí por la tierra, para que yo no la destruyese; y no lo hallé. Ezequiel 22:30

El apóstol Pablo amonesta en su doctrina apostólica a los justos de cada comunidad de fe, que entiendan cuál es su función sobre la tierra, para que por su presencia e intervención los lugares habitados reciban la bendición de Dios,

1AMONESTO pues, ante todas cosas, que se hagan rogativas, oraciones, peticiones, hacimientos de gracias, por todos los hombres; 2Por los reyes y por todos los que están en eminencia, para que vivamos quieta y reposadamente en toda piedad y honestidad. 3Porque esto es bueno y agradable delante de Dios nuestro Salvador; 1 Timoteo 2:1-3

Así que, la intervención de Abraham ante el Señor aquel día que los ángeles fueron enviados a destruir las ciudades de Sodoma y Gomorra, es relatada en el libro de Génesis no solo con un valor histórico, sino sobre todo, para mostrar el valor espiritual que tiene delante de la Presencia del Señor un justo, y su función de bendición para las regiones y ciudades donde habita.

Entendiendo este misterio de Revelación, caminemos con paciencia nuestra vida de fe, sabiendo que una grande nube de testigos es beneficiada con nuestro caminar sobre la tierra. Dios te prospere.


 

Las citas bíblicas son tomadas de la Versión Reina-Valera Antigua, 1909 (RVA)


Pastor Pedro Montoya

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[1] Mateo 5:45

[2] Idem 5:49

¿Qué despreció Esaú el día que renunció a su primogenitura?




Segunda de dos partes sobre el menosprecio a la primogenitura por parte de Esaú


31Y Jacob respondió: Véndeme en este día tu primogenitura. 32Entonces dijo Esaú: He aquí yo me voy a morir; ¿para qué, pues, me servirá la primogenitura? 33Y dijo Jacob: Júrame lo en este día. Y él le juró, y vendió a Jacob su primogenitura. 34Entonces Jacob dio a Esaú pan y del guisado de las lentejas; y él comió y bebió, y levantóse, y fuése. Así menospreció Esaú la primogenitura. Génesis 25:31-34

Aunque etimológicamente la palabra “primogénito” se refiere al primero de la generación en nacer, en la Biblia no necesariamente está reservada al primer hijo, según el orden de su nacimiento. Conocemos de casos donde el primer hijo no necesariamente se constituyó en el receptor de la primogenitura. El caso de Ismael e Isaac, el caso de Rubén entre los doce hijos de Jacob, y el caso de nuestro estudio, el caso de Jacob y Esaú.

Estos casos “excepcionales” nos llevan a entender que más que un rasgo genético, la primogenitura es un atributo espiritual para conservar a través del primogénito los misterios de Revelación que son entregados por Dios al hombre, de allí la importancia en la Biblia de no mezclar el linaje santo con las naciones paganas de la tierra, en el libro de Esdras,[1] .y el cuidado de no unirse en yugo con los infieles, en las epístolas del apóstol Pablo.[2]

Mas que beneficio de herencia, la primogenitura consiste en sucesión de propósito de Dios para una generación, incluidos todos los beneficios espirituales de lo que significa ser primogénito de una casta.

A la luz de esto último, es importante señalar que en el relato de la formación de Adam y Eva, el escritor  destaca como conclusión que Dios formó “macho” y “hembra”, y usa para ello los términos (זָכָ֥ר zā-ḵār) y (נְקֵבָ֖ה ne-qê-ḇāh),[3] respectivamente, en sustitución de las conocidas (אִ֖ישׁ ish), para “varón”, e  (אִשָּׁ֔ה ishá),[4] para “varona”; el propósito de este cambio de términos para las mismas dos personas no es solo con el interés exclusivo de separar sexos, sino más, para destacar el valor de “generación” que es establecido por ellos; este énfasis es destacado en una referencia del apóstol Pablo en el libro de Hechos de los Apóstoles,

Y de una sangre ha hecho todo el linaje de los hombres, para que habitasen sobre toda la faz de la tierra; y les ha prefijado el orden de los tiempos, y los términos de los habitación de ellos; Hechos 17:26

Así, entonces, ser primogénito significa ser el heredero de un pacto;[5] ser primogénito significa ser la persona quien porta el “derecho” de sucesión;[6] ser primogénito significa tener la autoridad de Dios para operar los propósitos de Dios sobre la tierra.[7]

A partir de esta visión, la primogenitura adquiere en la Biblia un valor primordial dentro de la relación del hombre con Dios, y en ese sentido se considera a todo hijo primogénito como la oportunidad de los padres de iniciar en su generación pacto de fidelidad a Dios,[8] las primicias de las cosechas (producción), y de los animales, son la mejor forma de honrar a Dios.[9]

Dios por su parte establece a través del valor de la primogenitura, la visión de que su obra sobre la tierra tiene el propósito de iniciar procesos de Revelación; así, los levitas son considerados primogénitos de Dios,[10] y con ello se establece el surgimiento de generaciones de Revelación, como es establecido en las Palabras de Jesús a Pedro: bienaventurado eres, Simón, hijo de Jonás, porque no te lo reveló carne ni sangre, mas mi Padre que está en los cielos.[11] En ese mismo sentido, Israel es la nación primogénito de Dios en cuanto a propósito de restauración,[12] Jesús es el primogénito de Dios de quien tomamos la imagen y semejanza del Padre,[13] Jesús es también el primogénito de los muertos,[14] dando a entender con ello que todos los que en Él creen serán resucitados de entre los muertos de la misma forma como Él lo fue.

Volviendo al caso de Esaú, ¿Qué perdió Esaú al renunciar a su primogenitura?


  • Perdió el derecho de dar origen al pueblo de Dios sobre la tierra

Esta es la parte de la primogenitura que más posiblemente se destaca en los escritos bíblicos, más que todo por el hecho de que a partir de la renuncia de Esaú a la primogenitura, Jacob es presentado como la línea de sucesión de donde surge eventualmente el pueblo de Dios.

Y haré de ti una nación grande, y bendecirte he, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición: Génesis 12:2


17Y Jehová dijo: ¿Encubriré yo a Abraham lo que voy a hacer, 18Habiendo de ser Abraham en una nación grande y fuerte, y habiendo de ser benditas en él todas las gentes de la tierra? Génesis 18:17-18


Y dirás á Faraón: Jehová ha dicho así: Israel es mi hijo, mi primogénito. Éxodo 4:22

Basado en este hecho, el apóstol Juan alerta en su epístola a no descuidar el beneficio de la vocación en Jesús, porque podría suceder con otros lo mismo que sucedió con Esaú,

Mirad por vosotros mismos, porque no perdamos las cosas que hemos obrado, sino que recibamos galardón cumplido. 2 Juan 1:8


  • Perdió el derecho a gobernar sobre la tierra

El gobierno de Dios sobre la tierra viene por intermedio del primogénito de Isaac;

27 Y él se llegó, y le besó; y olió Isaac el olor de sus vestidos, y le bendijo, y dijo: Mira, el olor de mi hijo Como el olor del campo que Jehová ha bendecido: 28 Dios, pues, te dé del rocío del cielo, Y de las grosuras de la tierra, Y abundancia de trigo y de mosto. 29 Sírvante pueblos, Y naciones se inclinen a ti: Sé señor de tus hermanos, E inclínense a ti los hijos de tu madre: Malditos los que te maldijeren, Y benditos los que te bendijeren. Génesis 27:27-29

Isaac da cumplimiento profético a las palabras de Dios en el huerto del Edén, donde estipula y declara sobre la autoridad en la tierra del “hijo” de la mujer,

Y enemistad pondré entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya; ésta te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el calcañar. Génesis 3:15

Abraham recibió la promesa de que de su generación se levantaría una nación que regularía la bendición sobre la tierra, en recordatorio de la misión que se le entregó a Adam en el Edén,

Y estableceré mi pacto entre mí y ti, y tu simiente después de ti en sus generaciones, por alianza perpetua, para serte a ti por Dios, y a tu simiente después de ti. 8Y te daré a ti, y a tu simiente después de ti, la tierra de tus peregrinaciones, toda la tierra de Canaán en heredad perpetua; y seré el Dios de ellos. Génesis 17:7—8


En tu simiente serán benditas todas las gentes de la tierra, por cuanto obedeciste a mi voz. Génesis 22:18

Rebeca, la madre de Jacob y Esaú, había recibido la Revelación de que un pueblo sería más fuerte que el otro: וּלְאֹם֙ מִלְאֹ֣ם יֶֽאֱמָ֔ץ (u-le-om mil-om ye-e-matz). Jacob es presentado en el relato bíblico como el menos aventajado y el menos indicado para ello; pero en el relato se destaca que la fortaleza del pueblo más fuerte consiste en el valor de la primogenitura en él.

Bendiciendo te bendeciré, y multiplicando multiplicaré tu simiente como las estrellas del cielo, y como la arena que está a la orilla del mar; y tu simiente poseerá las puertas de sus enemigos: Génesis 22:17

De esta forma, al presentarlo como el menos adecuado para ello, Jacob surge como el planteamiento de una Ley espiritual, que la obra de Dios se lleva acabo no por las cualidades humanas, sino por la disposición de anteponer a Dios ante todo interés personal,

Así que no es del que quiere, ni del que corre, sino de Dios que tiene misericordia. Romanos 9:16


  • Perdió el derecho de levantar un sacerdocio conforme al corazón de Dios y de traer revelación sobre la tierra

El sacerdocio no es solo un elemento cultural producto del desarrollo religioso de un pueblo, el sacerdocio significa Revelación.

Entonces vendrán los sacerdotes hijos de Leví, porque a ellos escogió Jehová tu Dios para que le sirvan, y para bendecir en nombre de Jehová; y por el dicho de ellos se determinará todo pleito y toda llaga. Deuteronomio 21:5

Leví es el hijo tercero de Jacob.[15] Los levitas fueron escogidos para ocupar permanentemente el sacerdocio, y fueron constituidos como tal en virtud de su acción de atender la voz de Dios,

26 Púsose Moisés a la puerta del real, y dijo: ¿Quién es de Jehová? júntese conmigo. Y juntáronse con él todos los hijos de Leví. 27 Y él les dijo: Así ha dicho Jehová, el Dios de Israel: Poned cada uno su espada sobre su muslo: pasad y volved de puerta a puerta por el campo, y matad cada uno a su hermano, y a su amigo, y a su pariente. 28 Y los hijos de Leví lo hicieron conforme al dicho de Moisés: y cayeron del pueblo en aquel día como tres mil hombres. 29 Entonces Moisés dijo: Hoy os habéis consagrado a Jehová, porque cada uno se ha consagrado en su hijo, y en su hermano, para que dé él hoy bendición sobre vosotros. Éxodo 32:26-29

El sacerdocio no solo significa un oficio, o una profesión de índole religiosa, es la manifestación en la tierra de los misterios del cielo,

Y yo me suscitaré un sacerdote fiel, que haga conforme a mi corazón y a mi alma; y yo le edificaré casa firme, y andará delante de mi ungido todo los días. 1 Samuel 2:35

De allí que, a razón de esa visión, el apóstol Pedro descubre que los nacidos del agua y del Espíritu son considerados como sacerdotes del Dios Altísimo,

Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, gente santa, pueblo adquirido, para que anunciéis las virtudes de aquel que os ha llamado de las tinieblas a su luz admirable. 1 Pedro 2:9


  • Perdió el derecho de ser progenitor de Jesús

En el encabezado del evangelio de Mateo, leemos: libro de la generación de Jesús Cristo, hijo de David, hijo de Abraham. Si Jesús es hijo de Abraham, Jesús es hijo del primogénito de su generación. La genealogía de Jesús es la genealogía de los primogénitos. Esaú perdió la oportunidad de ser el iniciador de una generación de redención.

Cuando el profeta Malaquías establece en su confrontación al pueblo que Esaú era hermano de Jacob: ¿No era Esaú hermano de Jacob, dice Jehová, y amé a Jacob?,[16] lo hace destacando que Esaú tuvo el derecho de haber formado pueblo según la Voluntad de Dios, a él le correspondía haber dado vida a un pueblo según la promesa a Abraham, pero renunció  a ello; de allí que la expresión: Yo os he amado, dice Jehová, destaca que Dios se sobrepuso a la decisión de Esaú y mantuvo su promesa dándole vida al pueblo por intermedio de Jacob, quien en comparación a su hermano no tenía ninguna posibilidad de ser heredero.

Así, en virtud de tal decisión de Dios, el profeta Abdías establece juicio sobre ambas generaciones, y dice:

17 Mas en el monte de Sión habrá salvamento, y será santidad, y la casa de Jacob, poseerá sus posesiones. 18 Y la casa de Jacob será fuego, y la casa de José será llama, y la casa de Esaú estopa, y los quemarán, y los consumirán; ni aun reliquia quedará en la casa de Esaú, porque Jehová lo habló. Abdías 1:17—18


Esaú escogió servir antes que gobernar,


Y respondióle Jehová: Dos gentes hay en tu seno, Y dos pueblos serán divididos desde tus entrañas: Y el un pueblo será más fuerte que el otro pueblo, Y el mayor servirá al menor. Génesis 25:23


Esaú escogió vivir por su espada, es decir, vivir por su propio esfuerzo, y servir a su hermano,


Y por tu espada vivirás, y a tu hermano servirás: …   Génesis 27:40a


Esaú solo podría tener respiro cuando fuera lo suficientemente fuerte como para descargar el yugo que su hermano le impondría,


…Y sucederá cuando te enseñorees, Que descargarás su yugo de tu cerviz. Génesis 27:40b


¡Qué poca visión la de Esaú!

Todo comenzó por un antojo, y por haber menospreciado a su hermano.

¿Tiene pertinencia para nosotros todo esto? Sí, claro que sí. El apóstol Pablo estableció por el Espíritu de Dios, que los hechos del pasado son para nuestra admonición,[17] por lo tanto, la experiencia de Esaú establece catedra de corrección. El escritor de la epístola a los Hebreos destaca de esta acción de Esaú, lo profano de su acto, que por un antojo despreció su primogenitura,

Que ninguno sea fornicario, o profano, como Esaú, que por una vianda vendió su primogenitura. Hebreos 12:16

El escritor de la epístola a los Hebreos exhorta a cuidar lo que hemos recibido por la obra de la cruz,

¿Cómo escaparemos nosotros, si tuviéremos en poco una salud tan grande? La cual, habiendo comenzado a ser publicada por el Señor, ha sido confirmada hasta nosotros por los que oyeron; Hebreos 2:3

El apóstol Pablo también exhorta a cuidar la salvación con temor y temblor,

Por tanto, amados míos, como siempre habéis obedecido, no como en mi presencia solamente, sino mucho más ahora en mi ausencia, ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor; Filipenses 2:12

Muchas veces, el no tener visión profética nos impide ver las grandezas a las cuales Dios nos quiere llevar, y malogramos la obra que Dios nos ha entregado.

 

 

 

 

 

Las citas bíblicas son tomadas de la Versión Reina-Valera Antigua, 1909 (RVA)

 

Pastor Pedro Montoya

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[1] Esdras 9:2

[2] 2 Corintios 6:14—15

[3] Génesis 1:27; 5:2

[4] Ídem 2:22—23

[5] Génesis 17:21

[6] Ídem 21:12

[7] Exodo 13:2; Numeros 3:41

[8] Éxodo 13:2

[9] Ídem 22:29

[10] Números 3:12

[11] Mateo 16:17

[12] Éxodo 4:22

[13] Romanos 8:29; Colosenses 1:15; 1 corintios 15:20—23

[14] Colosenses 1:18

[15] Genesis 29:34

[16] Malaquias 1:1—3

[17] 1 Corintios 10:11

¿Qué motivó a Esaú a renunciar de su primogenitura?




Primera de dos partes sobre el menosprecio a la primogenitura por parte de Esaú


31Y Jacob respondió: Véndeme en este día tu primogenitura. 32Entonces dijo Esaú: He aquí yo me voy a morir; ¿para qué, pues, me servirá la primogenitura? 33Y dijo Jacob: Júrame lo en este día. Y él le juró, y vendió a Jacob su primogenitura. 34Entonces Jacob dio a Esaú pan y del guisado de las lentejas; y él comió y bebió, y levantóse, y fuése. Así menospreció Esaú la primogenitura. Génesis 25:31-34

La escena del menosprecio de Esaú por su primogenitura es un caso sensitivo, muy delicado a la hora de establecer interpretación sobre su hecho, pues una apreciación incorrecta de su intención y acto nos puede conducir a construir una plataforma espiritual de ejecución distorsionada, y peligrosa, si queremos elaborar catedra sobre ella.

¿Quién no ha leído acerca de este hecho anteriormente? Esta es una historia hasta cierto punto clásica dentro del ámbito cristiano, y en muchos de los casos, incluso, una historia “moraleja” propuesta desde los pulpitos para advertirnos sobre el cuidado que debemos tener acerca de nuestra salvación.

Sin embargo, me parece que no hemos hecho justicia a este hecho, y aunque no pretendemos cambiar el curso de la historia ni la interpretación sobre ella, el hecho de entrar con un “prejuicio” al análisis del relato nos constituye en constructores de injusticia, y nos separa de la sabiduría de enseñanza que los relatos contienen, para hacerle conocer al lector de la existencia de un Dios soberano, justo y perfecto, que escoge —y desecha— a las personas en función de la sabiduría con la que ejecutan sus acciones,

Ve a la hormiga, oh perezoso Mira sus caminos, y sé sabio; Proverbios 6:6


Atended el consejo, y sed sabios, Y no lo menospreciéis. Proverbios 8:33

Este mismo hecho llevó al profeta a establecer como principio de justicia y sabiduría que Dios había amado a Jacob, y desechado a Esaú,

2Yo os he amado, dice Jehová: y dijisteis: ¿En qué nos amaste? ¿No era Esaú hermano de Jacob, dice Jehová, y amé á Jacob, 3Y á Esaú aborrecí, y torné sus montes en asolamiento, y su posesión para los chacales del desierto? Malaquías 1:2-3

El relato de la escena del menosprecio de Esaú a su primogenitura no es propuesto para hacernos inclinar a uno y desprestigiar al otro, no es ese el propósito; el relato es propuesto para hacer entender al lector, precisamente, cómo una actitud prejuiciada y caprichosa puede conducirnos eventualmente a decir cosas tan solo por salir del paso, sin tener una conciencia real de lo que acabamos de decir.


¿Cuánta hambre pudo haber tenido Esaú que no pudo esperar a prepararse él mismo su comida? ¿Estaba realmente Esaú extremadamente cansado como para entregar a cambio su primogenitura?


El relato presenta una idea falsa —el lector se forja una idea falsa, mas bien— acerca de por qué Esaú se antojó de comer del potaje que Jacob había preparado; la idea que el lector se forja es que Esaú tenía tanto desfallecimiento por causa del hambre que sufría, que pesó más en ese momento su deseo de subsistir que el valor por la primogenitura.

Esta idea “falsa” surge porque en el dialogo se presentan juntas las expresiones de que Esaú volvió del campo “cansado”, con la reflexión suya de que para qué le serviría la primogenitura si al fin de cuentas iba a morir; a razón de ello, el lector piensa que la necesidad de Esaú por comer era tanta que sintió que moriría si no comía algo pronto; lo cual no es lo que realmente se describe en el dialogo.

El escritor tiene mucho cuidado al presentar esta parte de la historia, y si notamos con cuidado, nos daremos cuenta que aunque el escritor concluye el relato diciendo que así menospreció Esaú la primogenitura, esta historia es presentada como una continuidad al relato del nacimiento de ambos; lo cual, para efectos de interpretación, la escena del acto de menosprecio de Esaú a su primogenitura es en realidad una consecuencia de la “rivalidad” que hubo entre ambos aun desde que estuvieron en el vientre de su madre.

Por la forma de como el escritor presenta esta parte de la historia de los dos hermanos, Jacob y Esaú, hijos gemelos de Isaac y Rebeca, la renuncia a su primogenitura por parte de Esaú no aparece como un desprecio total de ella, ni que él no creyera en realidad que no le serviría para nada; la escena de la renuncia a ella es presentada como un argumento mas, de los muchos, que ambos utilizaban para sacar ventaja el uno del otro; en este caso, para mostrar la intención en Esaú de engañar y sacar ventaja de su hermano Jacob.

Ambos reconocieron desde niños el valor de la primogenitura, no tanto por la herencia material que eso conllevaba, sino mas por el carácter de Revelación que ambos padres portaban y que en algún momento habían transferido a sus hijos, junto a la presencia de Abraham cuando aún vivo entre ellos.

Ambos portaban el conocimiento de que eran nietos de Abraham y que por ellos Dios haría proezas entre las naciones. Abraham tenía cien años cuando Isaac nació,[1] Isaac tenía sesenta años cuando ambos niños nacieron,[2] Abraham murió a la edad de ciento setenta y cinco años,[3] lo que significa que Jacob y Esaú tenían quince años cuando Abraham falleció. Ambos conocieron de primera mano la obra de Dios entre ellos, y conocían perfectamente lo que Dios se había propuesto hacer con ellos.

Esaú era el favorito de su padre: Y amó Isaac a Esaú, porque comía de su caza;[4] así que Esaú tenía un voto mayor de confianza ante su padre más que Jacob, ¿necesitaba Esaú de una primogenitura teniendo a su padre de su lado?

Esaú tuvo un antojo por comer del potaje que Jacob preparaba, eso fue todo, un antojo de Esaú; lo que Esaú no esperaba fue la forma cómo Jacob le contestó. Esaú entró en un juego peligroso, no midió el peso de las palabras, y continuó con su antojo de querer sacar ventaja de su hermano, y aunque interpuso juramento, nunca creyó que Jacob fuera capaz de tomarla.

La evidencia de ello es la forma de cómo Esaú reacciona luego de enterarse que Isaac había bendecido a Jacob en calidad de primogénito,

Y Esaú respondió a su padre: ¿No tienes más que una sola bendición, padre mío? bendíceme también a mí, padre mío. Y alzó Esaú su voz, y lloró. Génesis 27:38

El relato nos lo confirma. Observemos en detalle la escena. En primer lugar, veamos la reflexión que Esaú elabora ante la petición de Jacob: Entonces dijo Esaú: He aquí yo me voy a morir; ¿para qué, pues, me servirá la primogenitura? En principio. Esaú no está diciendo, he aquí yo me estoy muriendo, Esaú está admitiendo que en algún momento me voy a morir, lo cual muestra el origen del menosprecio de su primogenitura.


La reflexión de Esaú es elaborada incluyendo a su hermano Jacob: Esaú también está pensando, si para mí no tiene mayor significado, qué valor tendrá para éste.


¿Menospreció realmente Esaú su primogenitura, o fue a Jacob a quien menospreció?


El origen del menosprecio de su primogenitura estuvo basado en el menosprecio por su hermano. Esta historia no puede ser vista aisladamente, es necesario entender que esta historia formó parte de una serie de incidentes de rivalidad entre ellos, cada uno queriendo sacar ventaja del otro, pero en Esaú se fundamentó en el menosprecio por su hermano.

Por eso, la escena del reencuentro de ambos, veinte años después de Jacob haber partido luego de recibir la bendición de su padre, es una escena reconciliadora entre ambos, principalmente de restauración para Esaú, pues por primera vez en la vida de ambos, Esaú no quiso sacar ventaja de su hermano,

Y dijo Esaú: harto tengo yo, hermano mío, sea para ti lo que es tuyo. Génesis 33:9

El menosprecio a la obra y a los propósitos de Dios, el menosprecio a la Revelación, el menosprecio a ser protagonista de las operaciones espirituales de toma de territorio, de las ejecuciones divinas, no comienza con un menosprecio directo a ellas, comienza con el menosprecio a la gente que Dios nos envió para notificarnos de la existencia de ellas.

El menosprecio a Dios y su obra comienza cuando menospreciamos a los que tenemos cerca, particularmente a aquellos que parecen que no nos pueden aportar nada ¿Como podemos amar la obra de Dios, y aborrecer la imagen y semejanza de Dios, a la misma vez? Con justa razón leemos en los escritos del apóstol Juan,

Si alguno dice, Yo amo a Dios, y aborrece a su hermano, es mentiroso. Porque el que no ama a su hermano al cual ha visto, ¿cómo puede amar a Dios a quien no ha visto? 1 Juan 4:20

De las intenciones más impías del hombre, el menosprecio hacia una persona es de las más graves. El apóstol Juan la clasifica en el mismo rango de un homicidio,

Cualquiera que aborrece a su hermano, es homicida; y sabéis que ningún homicida tiene vida eterna permaneciente en sí. 1 Juan 3:15

Aborrecer a otra persona despierta en quien aborrece la intención de desprestigiar, e incluso, insultar, a quien se aborrece. Jesús presentó en su doctrina que este tipo de pasionismo puede conducir a una persona al infierno mismo,

Mas yo os digo, que cualquiera que se enojare locamente con su hermano, será culpado del juicio; y cualquiera que dijere á su hermano, Raca, será culpado del concejo; y cualquiera que dijere, Fatuo, será culpado del infierno del fuego. Mateo 5:22

Todos somos Esaú en potencia. Somos Esaú cuando menospreciamos a la persona por causa de su nacionalidad, cuando menospreciamos a aquel que no tiene estudios, a aquel que solo nos busca para pedir; somos Esaú cuando no vemos el propósito en Dios en aquel que insiste en ayudarnos, en corregirnos, en guiarnos e instruirnos; somos Esaú cuando no vemos la necesidad de tener a alguien cerca. Somos Esaú solo cuando recurrimos a alguien como recurso y no como guía.

Muchos pastores han renunciado al acceso a la Revelación por causa del menosprecio que han tenido de recibir enseñanza de parte de otros…


Esaú corrigió su actitud… ¿Lo podremos hacer nosotros?

 

 

 

 

 


 

Las citas bíblicas son tomadas de la Versión Reina-Valera Antigua, 1909 (RVA)

 


Pastor Pedro Montoya

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[1] Génesis 21:5

[2] Idem 25:26

[3] Idem 25:7

[4] Ídem 25:28

Estrategias de Evangelización y Guerra Espiritual para el Establecimiento de Comunidades de Fe .. Publicación del Libro..



Estamos muy contentos de anunciar la publicación de un nuevo libro, “Estrategias de Evangelización y Guerra Espiritual para el Establecimiento de Comunidades de Fe“, …

Un libro que trata el tema de la Evangelización desde la perspectiva de la guerra espiritual, integrando el aspecto de las estrategias de evangelización descritas en el libro de los Hechos de los Apóstoles.


ESTRATEGIAS DE EVANGELIZACIONEl caso que Jesús presentó acerca del espíritu inmundo que anda buscando reposo luego de salir de una persona,  nos demuestra, primero, que no son los lugares inhabitados los que los demonios buscan, que los demonios optan por vivir en los mismos asentamientos urbanos establecidos por el hombre; y, segundo, nos demuestra que las fuerzas demoniacas dependen del “hombre” para poder ejercer su dominio sobre la tierra; o mejor dicho, dependen de los hechos de éste, o éstos, para operar con derecho sobre la región.

Las Potestades y Principados demoniacos estacionados en una región habitada nunca operan en independencia de las gentes que viven en ellas, son los hechos de sus habitantes los que las convocan, conciertan con ellas y hacen que se establezcan en su región. Basados en este hecho, la única forma de desvirtuar la potestad de las fuerzas espirituales del lugar es invalidando las obras de aquellos que les dieron derecho a establecerse en el sitio.


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 Product details

  • Paperback: 145 pages
  • Publisher: Ministerio Apostólico y Profético Cristo Rey
  • Language: Spanish
  • ISBN-10: 1674981112
  • ISBN-13: 978-1674981116
  • Product Dimensions: 5.5 x 0.3 x 8.5 inches
  • Shipping Weight: 8.6 ounces

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El libro es un manual de instrucción sobre cómo establecer el mensaje del Evangelio en regiones que han estado cerradas al Reino de Dios. Te invitamos a leerlo.

Los hechos del hombre y su aporte en el establecimiento de los Principados y Potestades en una región




Dios es el que juzga al justo: Y Dios está airado todos los días contra el impío. Salmos 7:11

Las Potestades y Principados demoniacos acantonados en una región habitada nunca operan en independencia de las gentes que viven en ellas, son los hechos de sus habitantes los que las convocan, conciertan con ellas y hacen que se establezcan en su región.

El caso que Jesús presentó acerca del espíritu inmundo que anda buscando reposo luego de salir de una persona,[1] nos demuestra, primero, que no son los lugares inhabitados los que los demonios buscan, que los demonios optan por vivir en los mismos asentamientos urbanos establecidos por el hombre; y, segundo, nos demuestra que las fuerzas demoniacas dependen del “hombre” para poder ejercer su dominio sobre la tierra; o mejor dicho, dependen de los hechos de éste, o éstos, para operar con derecho sobre la región.

¿Por qué son tan importantes los hechos de una persona? Los hechos de una persona son una extensión de la esencia de ella, son su definición y la característica de su ser. Los hechos de una persona son para sí lo que los frutos son para un árbol, es la parte de su naturaleza que lo hace ser “semejante” a Dios.

16Por sus frutos los conoceréis. ¿Cógense uvas de los espinos, o higos de los abrojos?…   20Así que, por sus frutos los conoceréis. Mateo 7:16—20

¿A qué se debe que los demonios dependen de los hechos del hombre para poder operar? El hombre no es semejante a Dios solo por su forma, ni solo por el soplo de vida que Dios puso en él; la semejanza de Dios en él consiste en su capacidad de “señorear” sobre todo lo creado. En el relato de su formación se destaca es que la razón de hacerlo a la imagen y semejanza del Creador es para que señoree sobre toda lo creado.

Y dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces de la mar, y en las aves de los cielos, y en las bestias, y en toda la tierra, y en todo animal que anda arrastrando sobre la tierra. Genesis 1:26

Adicionalmente, en el relato de cuando se le coloca en el Edén, se define que Adam es puesto en el huerto para que lo labrara y lo guardase,

Tomó, pues, Jehová Dios al hombre, y le puso en el huerto de Edén, para que lo labrara y lo guardase. Genesis 2:15

Los términos, labrar guardar, corresponden a las palabras עָבְדָהּ (a.bo.daj), y שָׁמְרָהּ (sha.me.raj) respectivamente, ambas en género femenino.

La primera palabra, labrar, es usada también en el libro de Números (4:35, 39 y 43), y en el primer libro de Crónicas (25:1), solo que en todos estos otros textos la palabra עָבְדָהּ (a.bo.daj) es traducida como ministrar, y/o, en el ministerio. La palabra es de uso exclusivo para definir el servicio de los levitas y cantores en el servicio dentro del Tabernáculo, y eventualmente, en el servicio dentro del Templo; el término es usado en los demás otros libros del Antiguo Testamento para referirse a una función sacerdotal.

Así que, la palabra עָבְדָהּ (a.bo.daj) del Genesis, traducida al español como labrar, no necesariamente tiene que ver con un trabajo “agrícola”, como lo sugieren la mayoría de las versiones; se refiere mas bien a una labor “protocolar”, de ordenación y regeneración, similar a la labor de un sacerdote dentro del Templo. Este es el valor de los “hechos” de un hombre.

Es la capacidad innata del hombre de “crear” y la de transformar su medio ambiente —sus hechos— lo que Satanás necesita de él para poder operar sobre la tierra. Satanás no tiene la capacidad de “crear”.

Y enemistad pondré entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya; ésta te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el calcañar. Genesis 3:15

Los Principados y Potestades se ven atraídos por los hechos de las personas, son el “pararrayos” que los invita a estacionarse en un lugar; los hechos del hombre son el “alimento” que potencia la obra satánica sobre la faz de la tierra.

14Y Jehová Dios dijo a la serpiente: Por cuanto esto hiciste, maldita serás entre todas las bestias y entre todos los animales del campo; sobre tu pecho andarás, y polvo comerás todos los días de tu vida:…   17Y al hombre dijo: …   19 En el sudor de tu rostro comerás el pan hasta que vuelvas a la tierra; porque de ella fuiste tomado: pues polvo eres, y al polvo serás tornado. Genesis 3:14—19

No nos referimos a pactos con Satanás, nos referimos a “actos”, la totalidad de los actos del hombre. En el dialogo entre Dios y Caín, luego de que junto a Abel presentaron ofrenda a Dios, Dios le descubre a Caín que los actos de una persona son los que determinan que éste se acerque a Dios, o se acerque a Satanás,

6Entonces Jehová dijo a Caín: ¿Por qué te has ensañado, y por qué se ha inmutado tu rostro? 7Si bien hicieres, ¿no serás ensalzado? y si no hicieres bien, el pecado está a la puerta: con todo esto, a ti será su deseo, y tú te enseñorearás de él. Genesis 4:6—7

Cuando el hombre se aleja de Dios todos sus actos, sin excepción, se constituyen en actos de perversidad, actos de impiedad e injusticia, y actos de malicia e idolatría, y éstos se constituyen en la base legal de la operación de Satanás sobre la localidad.

El hombre que se aleja de Dios es nombrado en la Biblia bajo el término de “impío”. David estableció en uno de sus salmos que Dios está airado contra el hombre impío todos los días,

Dios es el que juzga al justo: Y Dios está airado todos los días contra el impío. Salmos 7:11

¿Por qué Dios está airado Dios en contra del impío? Dios está airado en contra del impío porque por sus hechos, número uno,  la tierra es contaminada:

Hijo del hombre, morando en su tierra la casa de Israel, la contaminaron con sus caminos y con sus obras: como inmundicia de menstruosa fue su camino delante de mí. Y derramé mi ira sobre ellos por las sangres que derramaron sobre la tierra; porque con sus ídolos la contaminaron. Ezequiel 36:17—18

Y, número dos, porque por sus hechos la tierra es entregada a la operación de Principados y Potestades, y se asientan en ella:

Antes digo que lo que los Gentiles sacrifican, a los demonios lo sacrifican, y no a Dios: y no querría que vosotros fueseis partícipes con los demonios. 1 Corintios 10:20; léase también Apocalipsis 9:20; 16:14

El apóstol Pablo explica también que la ira de Dios pesa sobre todos los impíos todos los días de sus vidas, porque sus hechos dispersan desobediencia en el ambiente,

Nadie os engañe con palabras vanas; porque por estas cosas viene la ira de Dios sobre los hijos de desobediencia. Efesios 5:6


Por las cuales cosas la ira de Dios viene sobre los hijos de rebelión. Colosenses 3:6

La ira de Dios sobre los impíos es tan grande que Él no escucha ninguna de sus oraciones, según es establecido en el evangelio de Juan:

Y sabemos que Dios no oye a los pecadores: mas si alguno es temeroso de Dios, y hace su voluntad, a éste oye. Juan 9:31

La ira de Dios sobre un impío lo puede llevar a apartarlo definitivamente de su Presencia, según es establecido en los libros de los profetas:

Yo os he amado, dice Jehová: y dijisteis: ¿En qué nos amaste? ¿No era Esaú hermano de Jacob, dice Jehová, y amé a Jacob, Y a Esaú aborrecí, y torné sus montes en asolamiento, y su posesión para los chacales del desierto? Malaquías 1:2-3, léase también Romanos 9:13

Y esto de que Dios puede apartar al impío de su Presencia definitivamente es porque la Gracia de Dios también incluye “tiempo” para ser aplicada; Gracia no significa espera indefinida:

Y le he dado tiempo para que se arrepienta de la fornicación; y no se ha arrepentido. Apocalipsis 2:21

Así, impío es la clasificación que corresponde a aquellos que se alejan de Dios, y que sus actos le entregan derecho a los Principados y Potestades para asentarse en las regiones habitadas.

Las Sagradas Escrituras clasifican todos estos actos como actos abominables delante de la presencia del Señor; el que Dios aborrezca estos actos es lo que abre espacios espirituales para que fuerzas demoniacas se establezcan en las áreas adyacentes de quienes las practican.

Porque Jehová tu Dios anda por medio de tu campo, para librarte y entregar tus enemigos delante de ti; por tanto será tu real santo: porque él no vea en ti cosa inmunda, y se vuelva de en pos de ti. Deuteronomio 23:14

Basado en estas instrucciones, el apóstol Pablo urge a la comunidad de fe de Corinto sobre la necesidad que debe tener toda comunidad de fe, de limpiarse de contaminaciones satánicas, pues el no hacerlo no solo ponen en riesgo la permanencia del Señor entre ellos, sino que además se exponen a la imposición sobre ellos de una Potestad de maldad,

ASI que, amados, pues tenemos tales promesas, limpiémonos de toda inmundicia de carne y de espíritu, perfeccionando la santificación en temor de Dios. 2 Corintios 7:1

No se trata de una instrucción nueva producto de la doctrina de Jesús, la instrucción está presente en todos los escritos del Antiguo,

23Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón: Pruébame y reconoce mis pensamientos: 24 Y ve si hay en mí camino de perversidad, Y guíame en el camino eterno. Salmos 139:23-24


4Dales conforme a su obra, y conforme a la malicia de sus hechos: Dales conforme a la obra de sus manos, Dales su paga. Porque no atendieron a las obras de Jehová, Ni al hecho de sus manos, Derribarálos, y no los edificará. Salmos 28:4—5


Porque manifiesta es la ira de Dios del cielo contra toda impiedad e injusticia de los hombres, que detienen la verdad con injusticia: Romanos 1:18

A todo esto tenemos que agregar también los actos de perversión sexual. El tema de la perversión sexual es mucho más amplio de lo que nos podemos imaginar, incluye situaciones que van desde la manipulación genital,[2] hasta la deformación natural de los sexos,[3] incluyendo entre estos dos puntos las distintas formas en que se presenta la fornicación.[4]

La perversión sexual está dirigida a atentar contra la imagen y semejanza de Dios impregnada en el hombre, el propósito es borrar en el hombre el nexo que pueda tener acerca de un Dios Todopoderoso. Las formas más comunes de perversión sexual están relacionadas con el tema de la fornicación. Fornicación en el concepto bíblico antiguo se define como prostitución,

13Las viandas para el vientre, y el vientre para las viandas; empero y a él y a ellas deshará Dios. Mas el cuerpo no es para la fornicación, sino para el Señor; y el Señor para el cuerpo: 14Y Dios que levantó al Señor, también a nosotros nos levantará con su poder. 15¿No sabéis que vuestros cuerpos son miembros de Cristo? ¿Quitaré pues los miembros de Cristo, y los haré miembros de una ramera? Lejos sea. 1ra. Corintios 6:13—15

Pablo también clasifica como fornicación las uniones sexuales de un padre con la mujer de su hijo, o viceversa,

DE cierto se oye que hay entre vosotros fornicación, y tal fornicación cual ni aun se nombra entre los Gentiles; tanto que alguno tenga la mujer de su padre. 1ra. Corintios 5:1

La Ley de Moisés reguló y prohibió todo este tipo de uniones; estas uniones son consideradas también como fornicación,

11La desnudez de la hija de la mujer de tu padre, engendrada de tu padre, tu hermana es, su desnudez no descubrirás…. 14La desnudez del hermano de tu padre no descubrirás: no llegarás a su mujer: es mujer del hermano de tu padre. Levítico 18:11—14


11Y cualquiera que se echare con la mujer de su padre, la desnudez de su padre descubrió; ambos han de ser muertos; su sangre será sobre ellos…  20Y cualquiera que durmiere con la mujer del hermano de su padre, la desnudez del hermano de su padre descubrió; su pecado llevarán; morirán sin hijos. Levítico 20:11—20 (Deuteronomio 22:30; 27:20)

En el libro de Esdras se presenta como fornicación las uniones con pueblos impuros,

Porque han tomado de sus hijas para sí y para sus hijos, y la simiente santa ha sido mezclada con los pueblos de las tierras; y la mano de los príncipes y de los gobernadores ha sido la primera en esta prevaricación. Esdras 9:2

Algo similar es presentado en las epístolas del apóstol Pablo,

No os juntéis en yugo con los infieles: porque ¿qué compañía tienes la justicia con la injusticia? ¿y qué comunión la luz con las tinieblas? 2 Corintios 6:14

Estos actos de perversión sexual fueron la causa por la cual Dios dispuso destruir el mundo por medio de un diluvio,

Y ACAECIO que, cuando comenzaron los hombres a multiplicarse sobre la faz de la tierra, y les nacieron hijas, 2Viendo los hijos de Dios que las hijas de los hombres eran hermosas, tomáronse mujeres, escogiendo entre todas. 3Y dijo Jehová: No contenderá mi espíritu con el hombre para siempre, porque ciertamente él es carne: mas serán sus días ciento y veinte años. Génesis 6:1—3

La situación presentada no era por causa de inmoralidad sexual, consistía en no haber guardado la pureza de Revelación entregada a generaciones que Dios escogió para mantener el conocimiento puro de su Presencia entre los hombres; de allí la perversión, pues derivaron la Revelación y la convirtieron en conocimiento disponible aun para los perversos e impíos. Una situación similar la vemos nuevamente manifestada en el caso con las hijas de Moab,

Y REPOSO Israel en Sittim, y el pueblo empezó a fornicar con las hijas de Moab: 2Las cuales llamaron al pueblo a los sacrificios de sus dioses: y el pueblo comió, é inclinóse a sus dioses. 3Y allegóse el pueblo a Baal-peor; y el furor de Jehová se encendió contra Israel. Números 25:1—3

Así que, aunque no tenemos lucha contra sangre y carne,[5] como bien hemos sido instruidos por el apóstol Pablo, no podemos ignorar que los hechos perversos de los “impíos” de la zona es lo que patrocina la permanencia en el lugar de los Principados y Potestades que operan entre ellos.

En su misma epístola Pablo establece que los “hijos de desobediencia” son los que están apoyando con sus actos el funcionamiento de las fuerzas demoniacas asentadas en el lugar.

5Porque sabéis esto, que ningún fornicario, o inmundo, o avaro, que es servidor de ídolos, tiene herencia en el reino de Cristo y de Dios. 6Nadie os engañe con palabras vanas; porque por estas cosas viene la ira de Dios sobre los hijos de desobediencia. 7No seáis pues aparceros con ellos; Efesios 5:5-7

Así, pues, resumiendo, las acciones de la persona en comunidad se constituye en la base de la depravación espiritual en la que toda comunidad desarrolla su forma de proceder, los nuevos miembros son adoctrinados y forzados a aceptar su modus operandi.

Como vemos, la situación perversa de una comunidad no es el resultado del “asalto” de fuerzas espirituales de maldad que irrumpen sorpresivamente en la localidad, es la interacción de los hechos impíos de cada quien en comunidad los que degeneran y se convierte en la materia prima para la construcción de la perversidad de ella, esto queda claramente evidenciado en el relato de la construcción de la torre de Babel.

3Y dijeron los unos a los otros: Vaya, hagamos ladrillo y cozámoslo con fuego. Y fueles el ladrillo en lugar de piedra, y el betún en lugar de mezcla. 4Y dijeron: Vamos, edifiquémonos una ciudad y una torre, cuya cúspide llegue al cielo; y hagámonos un nombre, por si fuéremos esparcidos sobre la faz de toda la tierra. 5Y descendió Jehová para ver la ciudad y la torre que edificaban los hijos de los hombres. Génesis 11:3-5

Pero no todo queda allí, la depravación espiritual de una región se auto fomenta a sí misma a través de los hechos de supremacía que sus habitantes muestran en su afán de querer ser mejores que los demás; es un mal que nace en Caín y que la Biblia lo clasifica como “iniquidad”. Esta tendencia afecta aun a todos los círculos religiosos.

Unos se imponen sobre los otros a través de la violencia, otros a través de cultivar la impiedad y la injusticia; pero una gran mayoría lo hace por prácticas rituales según las ciencias ocultas que han desarrollado para tal fin: la magia en todas sus formas, la hechicería, la brujería, el espiritismo, el vudú, la astrología, y demás otras ciencias ocultas, no son alternativas para resolver los problemas de la gente, como comúnmente se presentan, en su fondo este tipo de prácticas pretenden equipar a las gentes con herramientas perversas para que quienes las ejercen “sobresalgan” sobre sus otros semejantes inmediatos. Este es el principio de la perversión.

La depravación de los hechos impíos de los habitantes de una localidad se transforman en actos de maldición que recae sobre la tierra de la región donde se practican. El libro de Levítico la llama, “contaminación”, y la identifica como la base de operación de los Principados y Potestades satánicos para operar con derecho sobre ella.

25Y la tierra fue contaminada; y yo visité su maldad sobre ella, y la tierra vomitó sus moradores…   27(Porque todas estas abominaciones hicieron los hombres de la tierra, que fueron antes de vosotros, y la tierra fue contaminada) Levítico 18:25—27

El profeta Isaías identifica que una tierra contaminada por los hechos depravados e impíos de sus habitantes, es una tierra que pierde sus propiedades facultativas de germinación,

5Os mostraré pues ahora lo que haré yo a mi viña: Quitaréle su vallado, y será para ser consumida; aportillaré su cerca, y será para ser hollada; 6Haré que quede desierta; no será podada ni cavada, y crecerá el cardo y las espinas: y aun a las nubes mandaré que no derramen lluvia sobre ella. 7Ciertamente la viña de Jehová de los ejércitos es la casa de Israel, y los hombres de Judá planta suya deleitosa. Esperaba juicio, y he aquí vileza; justicia, y he aquí clamor. Isaías 5:5-7

La depravación espiritual de los moradores de una región se manifiesta, por lo general, en el detrimento de la condición urbana en la que viven sus moradores; basado en el principio de que cada quien busca o reproduce en su medio ambiente lo que lleva por dentro, una persona que ha practicado y acumulado perversidad en sus acciones, plasmará en todas sus manifestaciones sociales toda la perversidad que porta por dentro.

En el relato del caso del gadareno poseído por demonios podemos observar que la posesión que un demonio ejerza sobre una persona, o  sobre un lugar, será consecuente con la perversidad a la que la persona se ha expuesto, o que ha practicado,

26Y navegaron a la tierra de los Gadarenos, que está delante de Galilea. 27Y saliendo Él a tierra, le vino al encuentro de la ciudad un hombre que tenía demonios ya de mucho tiempo; y no vestía vestido, ni estaba en casa, sino por los sepulcros. Lucas 8:26—27

El que el endemoniado gadareno no vistiera ropa, que no se bañara y que aun habitara en los sepulcros, solo describe que el gadareno antes de caer bajo la posesión demoniaca, fue una persona con un carácter violento y destructivo, sumamente imponente e intransigente entre la comunidad con la cual convivía; los demonios que lo poseyeron sencillamente “potenciaron” los hechos primeros que los llevaron a poseerlo.

La perversidad que una persona practica y acumula en su fuero interno puede plasmarse también en las construcciones físicas que desarrolla; de allí que por la observación sea fácil determinar el tipo de Principados y Potestades que operan en el lugar. Una inspección visual de las condiciones urbanísticas del lugar nos permite ver en qué condición se encuentran sus moradores.

Todo está plasmado en un mapa a través de lo que el hombre fabrica en su entorno. Los lugares amplios y bien desarrollados pueden ser también formas de plasmar la perversidad de los moradores. Así, la arquitectura del lugar, sus instituciones, su cultura, su urbanismo, y aun sus leyes, son el “maquillaje” con el que se cubre la impiedad e injusticia que se desarrolla en el lugar. Un edificio más alto que otro solo está indicando la supremacía que portan los que viven o trabajan en él; una ciudad llena de jardines y áreas verdes está indicando que la ciudad ha construido sobre engaño y mentira, y que la imaginación, la fantasía y la magia son la materia prima de sus injusticias.

Esta es la base doctrinal que hace posible entender, y entrar, en el evangelismo y en la guerra espiritual de zonas que manifiestan ser regiones donde se han asentado Principados y Potestades satánicos.

Así, en conclusión, las fuerzas demoniacas apostadas en un lugar subsisten por los actos de perversidad de los habitantes de una región; lo que nos resta añadir es que las fuerzas demoniacas tienen potestad cíclica, y su fortaleza se renueva con los ciclos de vida de la comunidad.

24Porque un platero llamado Demetrio, el cual hacía de plata templecillos de Diana, daba a los artífices no poca ganancia; 25 A los cuales, reunidos con los oficiales de semejante oficio, dijo: Varones, sabéis que de este oficio tenemos ganancia;  …  27Y no solamente hay peligro de que este negocio se nos vuelva en reproche, sino también que el templo de la gran diosa Diana sea estimado en nada, y comience a ser destruida su majestad, la cual honra toda el Asia y el mundo. 28Oídas estas cosas, llenarónse de ira, y dieron alarido diciendo: ­Grande es Diana de los Efesios!…  34Mas como conocieron que era Judío, fue hecha un voz de todos, que gritaron casi por dos horas: ­Grande es Diana de los Efesios! 35Entonces el escribano, apaciguado que hubo la gente, dijo: Varones Efesios ¿y quién hay de los hombres que no sepa que la ciudad de los Efesios es honradora de la gran diosa Diana, y de la imagen venida de Júpiter? Hechos 19:24—35

No luchamos contra fuerzas demoniacas que llegaron de la nada, luchamos contra fuerzas de las tinieblas que fueron convocadas, y que subsisten en el lugar porque hay quienes las autorizan a permanecer en dicha región.

Ante esta situación, ¿Cuál es la participación de un hombre y de una mujer de fe dentro de su comunidad? ¿Cómo se libra un hombre y una mujer de fe de ser influenciados por los Principados y Potestades del lugar?

 


Lecturas recomendadas,

 


Las citas bíblicas son tomadas de la Versión Reina-Valera Antigua, 1909 (RVA)

 


Pastor Pedro Montoya

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Twitter: @pastormontoya

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[1] Mateo 12:43; Lucas 11:24

[2] 1ra. Corintios 7:9

[3] Romanos 1:26

[4] 1ra. Corintios 6:8

[5] Efesios 6:12