Las Bodas del Cordero



Gocémonos y alegrémonos y démosle gloria; porque han llegado las bodas del cordero, y su esposa se ha preparado…  9Y el ángel me dijo: Escribe: Bienaventurados los que son llamados a la cena de las bodas del cordero. Y me dijo: Estas son palabras verdaderas de Dios. Apocalipsis : 19:7

Sabemos de la realización de este acontecimiento escatológico por la única referencia directa hecha en Apocalipsis, en ningún otro escrito del Nuevo Testamento aparece en referencia directa, lo que nos lleva a entender que la enseñanza corresponde a una Revelación directa que Jesús dio a sus discípulos de la cual los discípulos no hablaron sino hasta cuando Dios la certifica a través de los escritos del apóstol Juan.

Las bodas del cordero, en griego, ο γαμος του αρνιου, representa la reunión de Cristo Jesús con los llamados a salir de este mundo, incluidos entre ellos no solo la iglesia de Jesús sino todos aquellos que anterior a Él cumplieron la justicia de Dios. Las bodas del cordero es un acto profético que marca el final de la era adámica, destaca sobre todo, el inicio del reinado mesiánico de Jesús con una duración de mil años, para luego iniciar la etapa espiritual de los cielos nuevos y tierra nueva de la cual también habla Apocalipsis.

Pero nosotros esperamos, según sus promesas, cielos nuevos y tierra nueva, en los cuales mora la justicia. 2da. Pedro : 3:13


Vi un cielo nuevo y una tierra nueva; porque el primer cielo y la primera tierra pasaron, y el mar ya no existía más. Apocalipsis : 21:1


¿Quién es el cordero de Dios, y de dónde surge el término?

El tema del cordero de Dios es introducido en la proclamación del Evangelio por primera vez por Juan el Bautista; es Juan quien presenta a Jesús como el cordero de Dios que quita el pecado del mundo,

El siguiente día vio Juan a Jesús que venía a él, y dijo: He aquí el cordero de Dios, que quita el pecado del mundo…  36Y mirando a Jesús que andaba por allí, dijo: He aquí el cordero de Dios. Juan : 1:29-36

La alusión es en referencia al cordero sacrificado la noche de Pesaj, el día 14 del mes de Abib, en vísperas de la liberación y salida del pueblo de Israel de manos del pueblo egipcio, relato descrito en Éxodo 12,

Y habéis de guardarlo hasta el día catorce de este mes; y lo inmolará toda la congregación del pueblo de Israel entre las dos tardes. 7Y tomarán de la sangre, y pondrán en los dos postes y en el dintel de las casas en que lo han de comer. 8Y aquella noche comerán la carne asada al fuego, y panes sin levadura: con hierbas amargas lo comerán…   12Pues yo pasaré aquella noche por la tierra de Egipto, y heriré a todo primogénito en la tierra de Egipto, así en los hombres como en las bestias: y haré juicios en todos los dioses de Egipto. YO JEHOVA. 13Y la sangre os será por señal en las casas donde vosotros estéis; y veré la sangre, y pasaré de vosotros, y no habrá en vosotros plaga de mortandad, cuando heriré la tierra de Egipto. Éxodo 12:6-13

El cordero de Dios es introducido a partir de esa fecha como una conmemoración anual para recordar la mano fuerte con que Dios los sacó de la esclavitud de Egipto.

Y cuando entréis en la tierra que Jehová os dará, como prometió, guardaréis este rito. 26Y cuando os dijeren vuestros hijos: ¿Qué es este rito vuestro?, 27vosotros responderéis: Es la víctima de la pascua de Jehová, el cual pasó por encima de las casas de los hijos de Israel en Egipto, cuando hirió a los egipcios, y libró nuestras casas. Entonces el pueblo se inclinó y adoró. Éxodo 12:25-27

El profeta Isaías retoma el tema del cordero del Éxodo, solo que a diferencia del animal literal sacrificado para la cena de Pesaj, Isaías lo presenta como una persona, aunque mantiene la misma semblanza del cordero de la pascua, destaca que esta persona morirá en lugar de su pueblo, sobre quienes pende un decreto de muerte. La profecía de Isaías describe la decisión de Dios de traer por una persona, liberación de la esclavitud que el pecado ha ejercido sobre la generación de Adam, a la manera de cómo el pueblo fue libertado de la esclavitud egipcia,

Angustiado él, y afligido, no abrió su boca; como cordero fue llevado al matadero; y como oveja delante de sus trasquiladores, enmudeció, y no abrió su boca. Isaías 53:7

La enseñanza del cordero pascual junto con las profecías de Isaías es retomada por los apóstoles e incluida en la doctrina de Cristo como parte de la doctrina de la Salvación,

El pasaje de la Escritura que leía era este: Como oveja a la muerte fue llevado; Y como cordero mudo delante del que lo trasquila, Así no abrió su boca. Hechos : 8:32 (Isaías 53:7)


Sino con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin contaminación, 1 Pedro : 1:19

Aunque el cordero de Dios es un tema del Evangelio del Reino como parte de la doctrina de la salvación, el termino aparece casi en exclusividad en el libro de Apocalipsis.

Y miré, y vi que en medio del trono y de los cuatro seres vivientes, y en medio de los ancianos, estaba en pie un CORDERO como inmolado, que tenía siete cuernos, y siete ojos, los cuales son los siete espíritus de Dios enviados por toda la tierra…   8Y cuando hubo tomado el libro, los cuatro seres vivientes y los veinticuatro ancianos se postraron delante del CORDERO; todos tenían arpas, y copas de oro llenas de incienso, que son las oraciones de los santos;…   12que decían a gran voz: El CORDERO que fue inmolado es digno de tomar el poder, las riquezas, la sabiduría, la fortaleza, la honra, la gloria y la alabanza. 13Y a todo lo creado que está en el cielo, y sobre la tierra, y debajo de la tierra, y en el mar, y a todas las cosas que en ellos hay, oí decir: Al que está sentado en el trono, y al CORDERO, sea la alabanza, la honra, la gloria y el poder, por los siglos de los siglos. Apocalipsis 5:6-13


Vi cuando el CORDERO abrió uno de los sellos, y oí a uno de los cuatro seres vivientes decir como con voz de trueno: Ven y mira…   16y decían a los montes y a las peñas: Caed sobre nosotros, y escondednos del rostro de aquel que está sentado sobre el trono, y de la ira del CORDERO; Apocalipsis 6:1-16


9Después de esto miré, y he aquí una gran multitud, la cual nadie podía contar, de todas naciones y tribus y pueblos y lenguas, que estaban delante del trono y en la presencia del CORDERO, vestidos de ropas blancas, y con palmas en las manos; 10y clamaban a gran voz, diciendo: La salvación pertenece a nuestro Dios que está sentado en el trono, y al CORDERO…    14Yo le dije: Señor, tú lo sabes. Y él me dijo: Estos son los que han salido de la gran tribulación, y han lavado sus ropas, y las han emblanquecido en la sangre del CORDERO…   17porque el CORDERO que está en medio del trono los pastoreará, y los guiará a fuentes de aguas de vida; y Dios enjugará toda lágrima de los ojos de ellos. Apocalipsis 7:9-17


Y ellos le han vencido por medio de la sangre del CORDERO y de la palabra del testimonio de ellos, y menospreciaron sus vidas hasta la muerte. Apocalipsis 12:11


Y la adoraron todos los moradores de la tierra cuyos nombres no estaban escritos en el libro de la vida del CORDERO que fue inmolado desde el principio del mundo. Apocalipsis 13:8


1Después miré, y he aquí el CORDERO estaba en pie sobre el monte de Sion, y con él ciento cuarenta y cuatro mil, que tenían el nombre de él y el de su Padre escrito en la frente…   4Estos son los que no se contaminaron con mujeres, pues son vírgenes. Estos son los que siguen al CORDERO por dondequiera que va. Estos fueron redimidos de entre los hombres como primicias para Dios y para el CORDERO;…   10él también beberá del vino de la ira de Dios, que ha sido vaciado puro en el cáliz de su ira; y será atormentado con fuego y azufre delante de los santos ángeles y del CORDERO; Apocalipsis 14:1-10


Y cantan el cántico de Moisés siervo de Dios, y el cántico del CORDERO, diciendo: Grandes y maravillosas son tus obras, Señor Dios Todopoderoso; justos y verdaderos son tus caminos, Rey de los santos. Apocalipsis 15:3


Pelearán contra el CORDERO, y el CORDERO los vencerá, porque él es Señor de señores y Rey de reyes; y los que están con él son llamados y elegidos y fieles. Apocalipsis 17:14

El cordero de Dios, también llamado, el cordero como inmolado, es Jesús, quien en el libro de Apocalipsis se presenta como el único digno de abrir el libro y desatar sus sellos. Las bodas del cordero, aunque plural en el español, es un acto singular, y se refiere a la reunión de Jesús con todos aquellos que caminaron a la luz de sus enseñanzas; es decir, con los hijos de la fe, también llamados como los hijos de la justicia, los hijos de las promesas, o los hijos de la Revelación. Según la enseñanza del apóstol Pablo, los llamados a las bodas son aquellos que atendieron la recomendación de Jesús dictada en la Ley,[1] de ser santos así como Él es santo,

25 Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella, 26Para santificarla limpiándola en el lavacro del agua por la palabra, 27Para presentársela gloriosa para sí, una iglesia que no tuviese mancha ni arruga, ni cosa semejante; sino que fuese santa y sin mancha. Efesios 5:25-27

La santidad es presentada por el apóstol Pedro también, solo que en el caso de sus escritos, el tema no aparece como una extensión del mandamiento de Levítico, sino como el requisito para participar de las bodas del cordero, que para los efectos de la doctrina de los apóstoles, es el inicio de una nueva etapa de vida sobre la tierra dirigida por el establecimiento mundial del reino de Jesús,

15Sino como aquel que os ha llamado es santo, sed también vosotros santos en toda conversación: 1ra. Pedro 1:15

La exhortación a la santidad es presentada en el libro de Apocalipsis también, aquí con mucho más énfasis sobre el requisito para participar en las bodas,

Gocémonos y alegrémonos y démosle gloria; porque son venidas las bodas del Cordero, y su esposa se ha aparejado. 8Y le fue dado que se vista de lino fino, limpio y brillante: porque el lino fino son las justificaciones de los santos. Apocalipsis 19:7-8


¿En qué consiste las bodas del cordero?

Las bodas del cordero se desarrolla en paralelo con otro evento descrito en el libro de Apocalipsis, es decir, con el desarrollo de el derramamiento de las copas de la ira de Dios.[2] El proceso es como sigue, mientras en el mundo entero se estarán derramando las copas de la ira, en Jerusalén,  se estará celebrando la actividad privada de las “bodas del cordero”.

Vino entonces a mí uno de los siete ángeles que tenían las siete copas llenas de las siete plagas postreras, y habló conmigo, diciendo: Ven acá, yo te mostraré la desposada, la esposa del CORDERO. Apocalipsis 21:9

Las copas de la ira de Dios es la retribución a las naciones por el trato que dispensaron en conjunto, al pueblo judío, y a los hijos de la fe.

5Una demostración del justo juicio de Dios, para que seáis tenidos por dignos del reino de Dios, por el cual asimismo padecéis. 6Porque es justo para con Dios pagar con tribulación a los que os atribulan; 7Y a vosotros, que sois atribulados, dar reposo con nosotros, cuando se manifestará el Señor Jesús del cielo con los ángeles de su potencia, 2da. Tesalonicenses 1:5-7

El proceso de desarrollo es el siguiente. El profeta Zacarias profetizó que a la venida de Jesús a la tierra, Él se posará en el monte de los Olivos, en el mismo sitio de su ascensión,[3] y justo después de ingresar a Jerusalén para libertarla, pues Jerusalén habrá sido tomada para ese entonces,[4] el monte de los Olivos se partirá en dos haciendo en su lugar un grande valle,

4Y afirmaránse sus pies en aquel día sobre el monte de las Olivas, que está en frente de Jerusalén a la parte de oriente: y el monte de las Olivas, se partirá por medio de sí hacia el oriente y hacia el occidente haciendo un muy grande valle; y la mitad del monte se apartará hacia el norte, y la otra mitad hacia el mediodía. 5Y huiréis al valle de los montes; porque el valle de los montes llegará hasta Hasal; y huiréis de la manera que huisteis por causa del terremoto en los días de Uzzías, rey de Judá: y vendrá Jehová mi Dios, y con él todos los santos. Zacarías 14:4-5

Jerusalén es el lugar del gran rey y el lugar escogido por Dios donde se llevarán a cabo las bodas del cordero. Los evangelios detallan a través de parábolas y enseñanzas aisladas, la forma de cómo el Señor escoge a quienes participarán de las bodas del cordero. Mateo se ocupa de presentar estas enseñanzas y destaca que el ingreso a las bodas es basado en el entendimiento que la persona tenga del valor de su designación.

ENTONCES el reino de los cielos será semejante a diez vírgenes, que tomando sus lámparas, salieron a recibir al esposo. 2Y las cinco de ellas eran prudentes, y las cinco fatuas. 3Las que eran fatuas, tomando sus lámparas, no tomaron consigo aceite; 4Mas las prudentes tomaron aceite en sus vasos, juntamente con sus lámparas. 5Y tardándose el esposo, cabecearon todas, y se durmieron. 6Y a la media noche fue oído un clamor: He aquí, el esposo viene; salid a recibirle. 7Entonces todas aquellas vírgenes se levantaron, y aderezaron sus lámparas. 8Y las fatuas dijeron a las prudentes: Dadnos de vuestro aceite; porque nuestras lámparas se apagan. 9Mas las prudentes respondieron, diciendo. Porque no nos falte a nosotras y a vosotras, id antes a los que venden, y comprad para vosotras. 10Y mientras que ellas iban a comprar, vino el esposo; y las que estaban apercibidas, entraron con él a las bodas; y se cerró la puerta. 11Y después vinieron también las otras vírgenes, diciendo: Señor, Señor, ábrenos. 12Mas respondiendo él, dijo: De cierto os digo, que no os conozco. 13Velad, pues, porque no sabéis el día ni la hora en que el Hijo del hombre ha de venir. Mateo 25:1-13

Mateo presenta otra parábola, según la cual aunque los asistentes a ella no estuvieron originalmente considerados como invitados, sino todos los que los siervos hallaron por los caminos, y muchos de ellos no preparados para asistir a un evento de tal magnitud, se les requiere una preparación mínima que depende de saber valorar la consideración que tuvieron de abrirles la oportunidad de participar de ella,

El reino de los cielos es semejante a un rey que hizo fiesta de bodas a su hijo; 3y envió a sus siervos a llamar a los convidados a las bodas; mas éstos no quisieron venir…    11Y entró el rey para ver los convidados, y vio allí un hombre no vestido de boda. 12Y le dijo: Amigo, ¿cómo entraste aquí no teniendo vestido de boda? Mas él cerró la boca. 13Entonces el rey dijo a los que servían: Atado de pies y de manos tomadle, y echadle en las tinieblas de afuera: allí será el lloro y el crujir de dientes. Mateo 22:1-13

Las tinieblas de afuera, según este texto, representa la condición que significará para el mundo entero el derramamiento de las copas de la ira de Dios.

Apocalipsis 19:9, a diferencia de todas las demás otras referencias, añade que las bodas del cordero incluyen una “cena” (δειπνον). El texto lee: los que son llamados a la cena de las bodas del Cordero (δειπνον του γαμου του αρνιου). Esto concuerda con la enseñanza de Jesús cuando se encuentra con el centurión de Capernaum,

Y os digo que vendrán muchos del oriente y del occidente, y se sentarán con Abraham, e Isaac, y Jacob, en el reino de los cielos: 12Mas los hijos del reino serán echados a las tinieblas de afuera: allí será el lloro y el crujir de dientes. Mateo 8:11-12

El sentarse con Abraham, Isaac y Jacob significa una cena, la forma hebrea de mostrar comunión, según la enseñanza establecida por Jesús en la cena previa al momento de su aprehensión.

Y les dijo: !!Cuánto he deseado comer con vosotros esta pascua antes que padezca! Lucas 22:15

Durante el desarrollo de la cena de esa noche, Jesús manifestó a sus discípulos que la volvería a tomar nuevamente cuando se cumpliera en el Reino de Dios, lo cual claramente confirma que el evento importante dentro de las bodas del cordero está considerado la celebración de la cena del Señor, tal y como la celebró esa noche con sus primeros discípulos.

16Porque os digo que no comeré más de ella, hasta que se cumpla en el reino de Dios. Lucas 22:16

Así que, las bodas del cordero incluye una cena de Pesaj (cordero pascual); con esto se cerraría el ciclo de Revelación iniciado por el pueblo de Israel cuando inauguró la primera cena pascual, a su salida de Egipto; cena que fue confirmada por Jesús posteriormente, cuando Él instituyó la cena del Señor, la noche que Él fue entregado.

20 Cuando pues os juntáis en uno, esto no es comer la cena del Señor…   23Porque yo recibí del Señor lo que también os he enseñado: Que el Señor Jesús, la noche que fue entregado, tomó pan; 24Y habiendo dado gracias, lo partió, y dijo: Tomad, comed: esto es mi cuerpo que por vosotros es partido: haced esto en memoria de mí. 25Asimismo tomó también la copa, después de haber cenado, diciendo: Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre: haced esto todas las veces que bebiereis, en memoria de mí. 26Porque todas las veces que comiereis este pan, y bebiereis esta copa, la muerte del Señor anunciáis hasta que venga. 1ra. Corintios 11:20-26

Es importante señalar que la idea de una vida eterna angélico celestial, al estilo de cómo se presenta el Evangelio en Occidente, no apareció dentro de la doctrina de los apóstoles como una enseñanza propia de la doctrina de la Vida Eterna y aun de la Salvación. Sus enseñanzas siempre destacaron un siglo sobre la faz de la tierra, caracterizado principalmente por el reinado mesiánico de Jesús, y Jerusalén como la capital del Reino. Isaías inclusive presenta en sus escritos una escena de un león pastando junto a un becerro,

Morará el lobo con el cordero, y el tigre con el cabrito se acostará: el becerro y el león y la bestia doméstica andarán juntos, y un niño los pastoreará. Isaías 11:6

En los escritos del apóstol Pablo destaca siempre el regreso de Jesús como el inicio de una época de Gloria para Israel, y de allí para el resto del mundo; él incluso llegó a creer que estaría vivo para su regreso,

Por lo cual, os decimos esto en palabra del Señor: que nosotros que vivimos, que habremos quedado hasta la venida del Señor, no seremos delanteros a los que durmieron. 1ra. Tesalonicenses 4:15

No que neguemos la realidad de una Vida Eterna angélico-celestial futura, pero no fue esa la visión que los apóstoles transmitieron en sus enseñanzas en los primeros años del establecimiento de las comunidades de fe; así que, para poder entender acerca del valor de las bodas del cordero, es importante que veamos en las enseñanzas de los evangelios una continuidad de la historia humana a la venida de Jesús, en este caso, marcada por la celebración de las bodas del cordero en Jerusalén, como el inicio del reinado milenial de Jesús.

Esto nos lleva a entender que la concepción de las bodas del cordero está contenida indirectamente en otras expresiones de Jesús, tal el caso de la expresión, entrar en la vida,[5] término que en la mayoría de los casos se ha identificado con la Vida Eterna de la Salvación celestial. El termino no hace alusión a la vida angélico-celestial de la vida de la Eternidad como se presenta en la visión cristiana, sino a una vida bajo el Señorío milenial de Jesús,

8Por tanto, si tu mano o tu pie te fuere ocasión de caer, córtalo y échalo de ti: mejor te es entrar cojo o manco en la vida, que teniendo dos manos o dos pies ser echado en el fuego eterno. 9Y si tu ojo te fuere ocasión de caer, sácalo y échalo de ti: mejor te es entrar con un solo ojo en la vida, que teniendo dos ojos ser echado en el infierno del fuego. Mateo 18:8-9


Y él le dijo: ¿Por qué me llamas bueno? Ninguno es bueno sino uno, es a saber, Dios: y si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos. Mateo 19:17

La vida significa la inmortalidad alcanzada en Jesús a través de la resurrección, y manifestada plenamente en la vida bajo el reinado milenial de Jesús; esta vida comienza con las bodas del cordero,

Bienaventurado y santo el que tiene parte en la primera resurrección; la segunda muerte no tiene potestad en éstos; antes serán sacerdotes de Dios y de Cristo, y reinarán con él mil años. Apocalipsis 20:6

La concepción de las bodas del cordero está contenida indirectamente también en la expresión “siglo venidero”. El termino muestra nuevamente el inicio del reinado milenial de Jesús,

Y cualquiera que hablare contra el Hijo del hombre, le será perdonado: mas cualquiera que hablare contra el Espíritu Santo, no le será perdonado, ni en este siglo, ni en el venidero. Mateo 12:32

Esta expresión es de las expresiones más difundidas por los evangelistas,

Que no reciba cien tantos ahora en este tiempo, casas, y hermanos, y hermanas, y madres, e hijos, y heredades, con persecuciones; y en el siglo venidero la vida eterna. Marcos 10:30


Que no haya de recibir mucho más en este tiempo, y en el siglo venidero la vida eterna. Lucas 18:30


Y asimismo gustaron la buena palabra de Dios, y las virtudes del siglo venidero, Hebreos 6:5

La Doctrina de la Resurrección de los Muertos y el Retorno de Jesús a la Tierra establece que al retorno de Jesús, la muerte no tiene más jurisdicción sobre los que resucitaron de los muertos, así que, con vida eterna no se hace referencia “exclusiva” a la Vida Eterna Celestial, sino a la inmortalidad que reciben aquellos que han resucitado en la primera resurrección; lo cual para los efectos, es el inicio de la Vida Eterna que al cabo de los mil años se ha de manifestar como una vida angélico-celestial.

Y el postrer enemigo que será deshecho, será la muerte. 1ra. Corintios 15:26


Así que, por cuanto los hijos participaron de carne y sangre, él también participó de lo mismo, para destruir por la muerte al que tenía el imperio de la muerte, es a saber, al diablo, 15 Y librar a los que por el temor de la muerte estaban por toda la vida sujetos a servidumbre. Hebreos 2:14

Así que, queda claro, que aunque el termino de las bodas del cordero aparece citado explícitamente en el libro de Apocalipsis, el concepto fue establecido como enseñanza de Jesús a sus discípulos e integrada posteriormente por los apóstoles como la doctrina de Cristo, o doctrina de los apóstoles.[6]

POR tanto, dejando la palabra del comienzo en la doctrina de Cristo, vamos adelante a la perfección; no echando otra vez el fundamento del arrepentimiento de obras muertas, y de la fe en Dios, Hebreos 6:1


Cualquiera que se rebela, y no persevera en la doctrina de Cristo, no tiene a Dios: el que persevera en la doctrina de Cristo, el tal tiene al Padre y al Hijo. 2da. Juan 9



 

Las citas bíblicas son tomadas de la Versión Reina-Valera Antigua, 1909 (RVA)

 



Pastor Pedro Montoya

Tel Cel. (407) 764-2699

Twitter: @pastormontoya

http://www.ministerioscristorey.com

[1] Levítico 20:7

[2] Apocalipsis 15:7; 16:1

[3] Hechos 1:11-12

[4] Zacarias 14:2

[5] Mateo 18:8-9; 19:17; Marcos 9:43-45; 10:30; Lucas 12:5; 18:30

[6] Hechos 2:42

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