conocer a Dios, doctrina de Cristo, Evangelio, llaves del reino

Todo aquél que es de la Verdad, oye mi voz…

37Díjole entonces Pilato: ¿Luego rey eres tú? Respondió Jesús: Tú dices que yo soy rey. Yo para esto he nacido, y para esto he venido al mundo, para dar testimonio a la verdad. Todo aquél que es de la verdad, oye mi voz. 38Dícele Pilato: ¿Qué cosa es verdad? Y como hubo dicho esto, salió otra vez a los Judíos, y díceles: Yo no hallo en él ningún crimen.

Juan 18:37-38

Escuchar la voz del Señor no solo es asunto de sensibilidad espiritual, lo escucha aquel que actúa según la Verdad. Aunque la Verdad es una cualidad del ambiente espiritual-angélico, y atributo también de Jehovah-Dios, en uno de los salmos de David descubrimos que la Verdad es un conocimiento espiritual enseñable,

Encamíname en tu verdad, y enséñame; Porque tú eres el Dios de mi salud: En ti he esperado todo el día.

Salmos 25:5

Definitivamente que Verdad no tiene que ver con ‘hablar’ según hechos comprobables y/o con información tenida por valida por dos o más testigos; si David demanda la intervención de Jehová-Dios, y le pide que lo encamine en Su Verdad, es porque entonces la Verdad goza de la esencia misma de la naturaleza de Jehová-Dios, Él no enseña sobre asuntos inferiores a Su divinidad.

La Verdad es entonces no solo una característica de vida construida sobre la integridad, sino sobre todo,  el requisito necesario para acercarnos al Señor, y escuchar Su Voz. Quien no camina en Verdad no tiene ‘comunión’ con el Señor.[1] Con todo lo escrito anteriormente podemos darnos cuenta de la importancia de conocer sobre el tema.


En términos de la Justicia del Reino de los Cielos, ¿Qué es Verdad? ¿Cómo se define? ¿Cómo se obtiene?

La Verdad, אֶמֶת (e-meth) en hebreo, y αληθεια (alithia) en griego, es la conciencia que se despierta en una persona sobre la existencia de un conocimiento-ley que regula el desarrollo del orden natural de las cosas iniciadas por la intervención del hombre.

La Verdad es soporte espiritual de validación para hacer que la actividad del hombre trascienda a lo espiritual.

El mejor ejemplo para ilustrar sobre este proceso, lo encontramos en el relato de cuando el apóstol Pedro fue enviado por el Señor a casa de Cornelio,[2] un centurión romano, gentil para los efectos, y por lo tanto un hombre ‘non grato’ a los judíos; Pedro admitió durante la reunión con ellos, por el conocimiento que Jehovah-Dios le había comunicado el día anterior, que Dios no hace acepción de personas, Verdad que para Pedro era desconocida hasta ese momento; la admisión de dicho conocimiento-ley le abrió la puerta a los gentiles para ser partícipes de la Gracia de la Salvación.

Entonces Pedro, abriendo su boca, dijo: Por verdad hallo que Dios no hace acepción de personas;

Hechos 10:34

Esta concepción no es una sección anexa al Evangelio como puede parecer, hay evidencias de que los escritores bíblicos tenían este conocimiento, uno de esos casos es el que refiere el apóstol Pablo cuando en su epístola a la comunidad de fe de Roma les descubre cómo son evaluados por Jehovah-Dios aquellos pueblos que no tienen acceso a la Ley de Moisés,

1Porque los Gentiles que no tienen ley, naturalmente haciendo lo que es de la ley, los tales, aunque no tengan ley, ellos son ley a sí mismos: 15 Mostrando la obra de la ley escrita en sus corazones, dando testimonio juntamente sus conciencias, y acusándose y también excusándose sus pensamientos unos con otros; 16 En el día que juzgará el Señor lo encubierto de los hombres, conforme a mi evangelio, por Jesucristo.

Romanos 2:14-16

Así entonces, verificamos, que Verdad es el reconocimiento en la conciencia del hombre de que existe un orden natural que regula el desarrollo de todas las acciones; cada acción tiene su propia disposición, la observación de ellas conduce a la persona a construir una vida de rectitud y justicia. En virtud de ello, la Verdad es ‘potestad’ de funcionamiento óptimo; las acciones ejecutadas con Verdad son prosperadas,

En mis ordenanzas caminare, y guardare mis derechos para hacer verdad, éste es justo: éste vivirá, dice el Señor Jehová.

Ezequiel 18:9

Por lo cual la ley es debilitada, y el juicio no sale verdadero: por cuanto el impío asedia al justo, por eso sale torcido el juicio.

Habacuc 1:4

La Verdad establece un orden natural de prioridades sobre todas las cosas que el hombre/mujer realiza bajo el sol,

Tornéme, y vi debajo del sol, que ni es de los ligeros la carrera, ni la guerra de los fuertes, ni aun de los sabios el pan, ni de los prudentes las riquezas, ni de los elocuentes el favor; sino que tiempo y ocasión acontece a todos.

Eclesiastés 9:11

Las Palabras de Jesús ante Pilato, ..he venido al mundo, para dar testimonio ala verdad, son la llave de entendimiento para comprender acerca de cómo caminar en la Verdad; lo primero que debemos comprender es que la Verdad es preexistente a la Creación material, es decir, la Verdad no es parte de este mundo, es cualidad del ambiente espiritual-angélico introducida en este mundo para dar soporte y validez a toda actividad humana; y lo segundo, la Verdad tiene vida en sí misma, y da vida a quien camina en ella. [3]

Vayamos a las Palabras de Jesús nuevamente. Nótese bien, si Jesús vino para dar ‘testimonio’ de ella, es decir, para validar la trascendencia de la Verdad, es porque ella tiene la misma naturaleza de la esencia de Jehovah-Dios; de otra manera, ¿para qué tanto esfuerzo si su valor fuera intrascendente y/o menor a la naturaleza misma de Jesús? ¿Cómo se puede dar ‘testimonio’ a la Verdad si ésta es un concepto abstracto? ¿Se puede afirmar algo que no existe?

La Verdad no es solo el atributo de la Soberanía y Omnipotencia de Jehovah-Dios, es sobre todo, la esencia misma del ambiente donde Él se mueve. Jehovah-Dios es Verdad y todo lo que hace lo hace con Verdad,[4] así que la Verdad es establecimiento de sabiduría sobre el cual fue construido el universo,

Y RESPONDIO Jehová a Job desde un torbellino, y dijo: 2¿Quién es ése que oscurece el consejo Con palabras sin sabiduría? 3Ahora ciñe como varón tus lomos; Yo te preguntaré, y hazme saber tú. 4¿Dónde estabas cuando yo fundaba la tierra? Hazme lo saber, si tienes inteligencia. 5¿Quién ordenó sus medidas, si lo sabes? ¿O quién extendió sobre ella cordel? 6¿Sobre qué están fundadas sus basas? ¿O quién puso su piedra angular,

Job 38:1-6

Operacionalmente hablando, la Verdad es introducida y establecida en este mundo por/con la Palabra con la cual Jehovah-Dios certificó que Su obra es verdadera: la expresión, “y vio Dios que era bueno”,[5] expresión con la cual concluyó la obra de cada uno de los primeros seis días de la Creación, significa no solo que su obra es Perfecta y Adecuada en sí misma, sino sobre todo, que ella establecía la Verdad de la realidad de las cosas para lo cual Él la había creado, es decir, que cada uno de los elementos de la Creación tendría un propósito y acción definida, irrumpir ese propósito y esa acción provocaría un ambiente de mentira.

Él confirmó el conocimiento que de antemano Él mismo sabía que era bueno, y lo hizo así en cada uno de los días de Su Creación hasta concluirla, mostrando con ello que la Verdad se establece sobre el fundamento de que lo que Jehovah-Dios hace es bueno, su obra no es perjudicial al hombre, aun cuando a los ojos humanos sea un inconveniente.

21Y dijo: Desnudo salí del vientre de mi madre, y desnudo tornaré allá. Jehová dio, y Jehová quitó: sea el nombre de Jehová bendito. 22En todo esto no pecó Job, ni atribuyó a Dios despropósito alguno.

Job 1:21-22

La expresión, “y vio Dios que era bueno”, muestra que todo lo que no es de la Verdad se opone al principio de Creación establecido por el Señor. La obra de las tinieblas establece ‘rebelión’ a lo que Jehovah-Dios hace. La Verdad es absoluta.

Y sabemos que a los que a Dios aman, todas las cosas les ayudan a bien, es a saber, a los que conforme al propósito son llamados.

Romanos 8:28

La Verdad está asociada con el consejo, la sabiduría la inteligencia y el Temor de Jehovah.

El impide el labio a los que dicen verdad, Y quita a los ancianos el consejo.

Job 12:20

La Verdad se descubre cuando la persona se mueve según la recomendación de la Palabra de Jehovah-Dios, la Verdad tiene vida (Ζῶν) en sí misma, y energiza (ἐνεργὴς) a todo aquello donde ella se establece;

Porque la palabra de Dios es viva (Ζῶν: zon) y eficaz (ἐνεργὴς: energis), y más penetrante que toda espada de dos filos: y que alcanza hasta partir el alma, y aun el espíritu, y las coyunturas y tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón.

Hebreos 4:12

La fe se fundamenta sobre la base de la Verdad, de allí que para que la fe pueda prosperar, no basta solo con creer,[6] es necesario que la persona se mueva en Verdad,

Así también la fe, si no tuviere obras, es muerta en sí misma.

Santiago 2:17 (20; 26)

La Verdad le pertenece a Jehovah-Dios, sin embargo, las civilizaciones actuales son civilizaciones en crisis, en su afán por ser sociedades progresistas han ‘fabricado’ verdades ficticias que lejos de convertirlas en sociedades de Verdad, las ha llevado a ser sociedades paganas que sencillamente alimentan el ego, la avaricia y la codicia; es la condición también de muchas comunidades cristianas, la deficiencia doctrinal de lo que significa la Verdad del Evangelio,[7] ha llevado a muchos a construir una fe filosófica y científica, en donde el valor de la vida de fe consiste en lo que Dios puede, y debe, hacer por el creyente, y no en lo que Dios demanda del creyente para establecer su fe como vinculo de la proclamación del Reino de los Cielos; a simple vista el problema realmente no es grave ni pone en riesgo la salvación de nadie, sin embargo, cuando se revisa la doctrina del Evangelio y comparamos con lo que se predica como evangelio, veremos que en realidad se trata de vientos de apostasía que ya han arropado a muchas comunidades de fe. Así que, la tarea principal de todo aquel que está interesado en conocer sobre la Verdad de la Justicia del Reino de los Cielos es quitar del camino los escollos que la entorpecen.

El primer escollo que debemos rebasar es el escollo de la definición filosófica; la Verdad no es un concepto abstracto, no es un concepto relativo, ni mucho menos, un concepto subordinado a las circunstancias y/o situaciones de los eventos, atribuciones todas ellas que usualmente han servido para impactar su definición, por lo menos en occidente.

El segundo escollo que debemos rebasar es el escollo de la definición moral; la Verdad no es sinónimo de bueno, ni la mentira sinónimo de malo; la Verdad no depende ni siquiera de las intenciones/motivaciones del corazón de las personas; la Verdad no es un concepto moral, no se origina en ninguno de sus postulados básicos, ni recibe aportaciones de ella.


En cuanto a la doctrina del Evangelio, ¿Cómo se aprende a conocer la Verdad?

La Verdad es la esencia de la naturaleza que constituye a la persona: Dios es verdadero, el hombre es mentiroso

En ninguna manera; antes bien sea Dios verdadero, mas todo hombre mentiroso; como está escrito: Para que seas justificado en tus dichos, Y venzas cuando de ti se juzgare.

Romanos 3:4

La Verdad es la esencia de la naturaleza de Jehovah-Dios. De seguro que hemos leído cómo el apóstol Juan define a Jehovah-Dios: “El que no ama, no conoce a Dios; porque Dios es amor”;[8] en su definición, Juan reconoce que la ‘esencia’ de la naturaleza de Dios es amor; de la misma forma, cuando Jesús expresó: “Yo soy el camino, y la verdad, y la vida: nadie viene al Padre, sino por mí”,[9] Él estaba afirmando que la ‘esencia’ de su naturaleza es Verdad; el hombre fue formado también con la atribución de ser verdadero, pero la desobediencia a la Palabra del Señor lo degradó y lo convirtió en un ser ‘mentiroso’. La presencia de Jesús en la tierra es para que el hombre/mujer encuentre el camino para constituirse nuevamente en verdadero, y deje de vivir por la mentira,

Porque no es buen árbol el que da malos frutos; ni árbol malo el que da buen fruto.

Lucas 6:43 (véase también Mateo 7:16)

O haced el árbol bueno, y su fruto bueno, o haced el árbol corrompido, y su fruto dañado; porque por el fruto es conocido el árbol.

Mateo 12:33

Por lo cual, dejada la mentira, hablad verdad cada uno con su prójimo; porque somos miembros los unos de los otros.

Efesios 4:25

De allí que, cuando Jesús estableció: “Y conoceréis la verdad, y la verdad os libertará”,[10] su propósito era mostrar que la Verdad no consiste solo en conocimiento que se aprende, sino en Revelación de propósitos para por ella adquirir la transformación de naturaleza por la fe en Jesús.

3Respondió Jesús, y díjole: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere otra vez, no puede ver el reino de Dios. 4Dícele Nicodemo: ¿Cómo puede el hombre nacer siendo viejo? ¿puede entrar otra vez en el vientre de su madre, y nacer? 5Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios. 6Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es.

Juan 3:3-6

La única forma de adquirir la Verdad es por la fe en Jesús, no hay otro camino; se obtiene por la transformación que el Espíritu de Verdad opera en la persona cuando éste se sujeta al Señorío de Jesús establecido en/por las enseñanzas del Evangelio.

El hombre no puede cambiar por sí mismo, la mujer no puede cambiar por sí misma; cada quien ha nacido en un estado de pecado y su naturaleza es mentira, el hombre miente por naturaleza, no por habito o costumbre; para que haya transformación el hombre/mujer tiene que sujetar su actitud, su intención, su motivación, su pensamiento y su decisión a la doctrina del Evangelio; la transformación se logra cuando la persona dispone no ser de doble corazón, ni sacar ventaja personal de las situaciones,

Porque cual es su pensamiento en su alma, tal es él. Come y bebe, te dirá; Mas su corazón no está contigo.

Proverbios 23:7

Y Jehová respondió a Samuel: No mires a su parecer, ni a lo grande de su estatura, porque yo lo desecho; porque Jehová mira no lo que el hombre mira; pues que el hombre mira lo que está delante de sus ojos, mas Jehová mira el corazón.

1 Samuel 16:7

Las diferentes situaciones a las que tanto el hombre como la mujer son expuestos diariamente tienen el propósito de sacar a la luz la esencia de su naturaleza;

21Oísteis que fue dicho a los antiguos: No matarás; mas cualquiera que matare, será culpado del juicio. 22Mas yo os digo, que cualquiera que se enojare locamente con su hermano, será culpado del juicio; y cualquiera que dijere a su hermano, Raca, será culpado del concejo; y cualquiera que dijere, Fatuo, será culpado del infierno del fuego.

Mateo 5:21-22

27Oísteis que fue dicho: No adulterarás: 28Mas yo os digo, que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón.

Mateo 5:27-28

No se trata de asuntos de ética, como lo presenta la filosofía religiosa, se trata de entender que el hombre es mentiroso por naturaleza, y que la única forma de ser verdadero es permitiendo que el Espíritu de Verdad haga la transformación de su naturaleza.


La Verdad no es cuestión de verificación de hechos: una persona es verdadera no porque ‘habla’ Verdad, sino porque ‘actúa’ Verdad

Una situación no es Verdad tan solo porque las referencias se ajustan a la realidad fehaciente de cómo se desarrollaron los hechos, la Verdad es la capacidad de mantenerse en la línea original de la obra del Señor. La enseñanza la establece el caso de cuando Samuel sube a Belén a ungir a David como escogido por Jehovah-Dios para sustituir a Saúl; Samuel dice que subió a “ofrecer sacrificio”, lo cual no necesariamente era cierto, él subió a ungir a David como sucesor de Saúl,

Hizo pues Samuel como le dijo Jehová: y luego que él llegó a Beth-lehem, los ancianos de la ciudad le salieron a recibir con miedo, y dijeron: ¿Es pacífica tu venida? Y él respondió: Sí, vengo a sacrificar a Jehová; santificaos, y venid conmigo al sacrificio. Y santificando él a Isaí y a sus hijos, llamólos al sacrificio.

I Samuel 16:4-5

El versículo uno del mismo capítulo establece claramente que el propósito de Samuel era ungir a David;

Y DIJO Jehová a Samuel: ¿Hasta cuándo has tú de llorar a Saúl, habiéndolo yo desechado para que no reine sobre Israel? Hinche tu cuerno de aceite, y ven, te enviaré a Isaí de Beth-lehem: porque de sus hijos me he provisto de rey.

1 Samuel 16:1

La enseñanza aquí establece que una persona es verdadera no porque habla Verdad sino porque actúa Verdad; actuar Verdad significa mantenerse en la continuidad de la obra original de Jehovah-Dios según la operación que el Espíritu ha iniciado en un lugar, y/o con una persona. Samuel vio a Saúl crecer y desarrollarse como rey, y le dolió profundamente cuando Jehovah-Dios se arrepintió de haberlo puesto como rey, y lo desechó, sin embargo, su aprecio por Saúl no le impidió seguir con la obra que el Señor le encomendó de ungir a David como sucesor de Saúl. La Verdad se establece no con/por las palabras, sino con acciones consecuentes con la línea hacia donde se conduce la obra del Señor.

Otro ejemplo que lo ilustra es el caso del apóstol Pedro cuando expresa que Jesús es el Cristo.[11]  Observe cómo Jesús reconoce que Pedro ha recibido del Padre la Revelación de que Él es el Cristo, no obstante, unos versos más adelante en el mismo relato encontramos a Jesús reprendiendo la conducta de Pedro, y tratándole como Satanás,[12] ¿Por qué? Pedro perdió continuidad de la operación del Espíritu; Pedro no fue verdadero en su relación con Jesús, su dualidad lo llevó a negarlo en tres ocasiones consecutivas la noche cuando fue hecho prisionero en Getsemaní. Una persona deja al descubierto la ‘mentira’ en la que vive cuando actúa bajo conductas de doble ánimo y es inconstante en cuanto a las acciones que inicia.

Una persona es verdadera no porque sus palabras se ajustan a la veracidad de la información, o de los hechos, sino porque se mantiene firme actuando según la disposición de Jehovah-Dios ha determinado para ese hecho.

Y no te apartes de todas las palabras que yo os mando hoy, ni a diestra ni a siniestra, para ir tras dioses ajenos para servirles.

Deuteronomio 28:14

La Verdad es el entendimiento de que Jehovah-Dios sigue operando aun por encima de las ‘caídas’ del hombre;

En la experiencia de David cuando huía de Saúl, David expresa un dato no cierto, sin embargo sus palabras no desvirtúan la obra que Jehovah-Dios estaba estableciendo sobre él.

Y VINO David á Nob, á Ahimelech sacerdote: y sorprendióse Ahimelech de su encuentro, y díjole: ¿Cómo tú solo, y nadie contigo? 2 Y respondió David al sacerdote Ahimelech: El rey me encomendó un negocio, y me dijo: Nadie sepa cosa alguna de este negocio a que yo te envío, y que yo te he mandado; y yo señalé a los criados un cierto lugar.

1 Samuel 21:1-2

El otro caso de David que corre paralelo juntamente con este, es el caso cuando David incurre en el acto de dar órdenes sobre Uría heteo, para exponerlo a la muerte; su acto según la Ley mosaica es considerado como un pecado de muerte,[13] sin embargo, el pecado de David fue remitido sin mediación de sacrificio de cordero,[14] y eventualmente, de la unión con Betzabé nació Salomón,[15] y Nathan,[16] de quien procede la genealogía de Jesús.[17]

El conocimiento de la Verdad nos hace entender cómo Jehovah-Dios juzga todas las cosas, y cómo establece Él su Verdad en medio de los pueblos.


La Verdad no se mide por cómo las sociedades la definen, se mide según la Justicia del Reino de los Cielos; la Justicia del Reino se establece por el ‘espíritu’ de la Ley,

Una persona puede haber eliminado de su vocabulario la mentira, sin embargo ello no necesariamente es evidencia de que la persona es verdadera; la Verdad se mide según el ‘espíritu’ de la Ley que promueve la Justicia del Reino de los Cielos. La decisión de José de no querer infamar a María cuando supo que ella estaba en cinta es un caso que contradice la forma de actuar que la sociedad judía había establecido como correcta; aunque dicha forma tradicional de actuar se fundamentaba en la Ley de Moisés, el texto bíblico en referencia dice que José era ‘justo’, ¿Cómo un hombre que actúa contrario a la Ley de Moisés puede continuar siendo ‘justo’?

Y José su marido, como era justo, y no quisiese infamarla, quiso dejarla secretamente.

Mateo 1:19

La Ley de Moisés demandaba que el prometido la denunciara y que ésta fuera apedreada,

20 Mas si este negocio fue verdad, que no se hubiere hallado virginidad en la moza, 21 Entonces la sacarán a la puerta de la casa de su padre, y la apedrearán con piedras los hombres de su ciudad, y morirá; por cuanto hizo vileza en Israel fornicando en casa de su padre: así quitarás el mal de en medio de ti.

Deuteronomio 22:20-21

¿Cómo entender esta situación? El ‘espíritu’ de la Ley establecía que el propósito de la Ley no era tan solo castigar al infractor, sino quitar el mal de en medio de ellos.[18]

Veamos otro caso. La Biblia misma establece el respaldo de Jehovah-Dios sobre las leyes civiles de los pueblos, incluso, exhorta a observarlas y respetarlas;[19] sin embargo, el apóstol Pablo denuncia que no es correcto llevar la causa de los justos delante de los injustos;[20] estableciendo con ello que las leyes humanas no pueden imponerse sobre la Verdad del Evangelio, ni sobre ninguna operación que el Espíritu Santo haya iniciado dentro del Reino. En otra sección de sus escritos, Pablo establece que si un hermano tiene mujer ‘infiel’ y ella consiente en habitar con él, que no la despida,[21] ‘despida’ aquí es sinónimo de divorcio; el apóstol Pablo establece con esta instrucción que el divorcio es permitido en el Evangelio por causa de que uno de ellos no es compatible con la fe en Cristo Jesús, sin embargo, ninguna ley civil la tiene considerada como una causal permitida para el divorcio.

Las leyes de los hombres, ni sus costumbres, no pueden imponer acciones sobre las decisiones del Reino, ni imponer a ningún hombre de fe etiquetas de infractor tan solo porque no actúan conforme a ellas; todo aquello que el hombre de fe hace en obediencia a las leyes civiles, pero que contradice la dirección del Espíritu, es considerado como ‘mentira’, y el hombre de fe se constituye en ‘mentiroso’.

El que no es conmigo, contra mí es; y el que conmigo no recoge, desparrama.

Lucas 11:23

La Verdad es tema de Revelación, solo quien vive por ella es hombre/mujer de Verdad. La mentira consiste en vivir por la discreción que dicta la formación religiosa.

No se debe tolerar lo falso porque con ello se establece mentira. Si te das cuenta que algo no está bien, es decir, que algo no camina conforme a lo estipulado, y no haces nada por corregirlo, entonces te constituyes en tolerante de la falsedad, y por ello estableces mentira. Quien establece falsedad, o se acostumbra a tolerarla, es mentiroso.

¿Por qué tanta falsedad? ¿Por qué tanta mentira? Hay muchas personas que viven en un ambiente de mentira, y lo permiten, y al hacerlo ellos mismo son trastocados en mentira. A cada quien le viene justamente aquello que sembró, o que toleró.

Los cuales mudaron la verdad de Dios en mentira, honrando y sirviendo a las criaturas antes que al Criador, el cual es bendito por los siglos. Amén.

Romanos 1:25

La Verdad es un ejercicio diario, solo la podrá alcanzar aquel o aquella que se ejercite en sus hechos; recuerda, no es verdadero/verdadera quien ‘habla’ Verdad, sino aquel/aquella que ‘actúa’ Verdad. Cada uno de nosotros escribimos una lección nueva de Verdad cada día, según descubramos en nosotros mismos la naturaleza de mentira en la que hemos vivido, y la erradiquemos.

Enséñame tú lo que yo no veo: Que si hice mal, no lo haré más.

Job 34:32

La Verdad no se ampara en los sentimientos, ni emociones que una persona pueda sentir con respecto a algo, ni aun de los pensamientos que pueda tener; de hecho, la mejor forma para identificar el ‘grado’ de Verdad que la persona ha alcanzado es evaluando los niveles de ‘reacción’ ante agresiones a su persona; el mentiroso toma las cosas de forma personal, y reacciona con venganza; el verdadero no reacciona en lo absoluto.


Las citas bíblicas son tomadas de la Versión Reina-Valera Antigua, 1909 (RVA)


Pastor Pedro Montoya

Twitter: @pastormontoya


[1] Deuteronomio 13:4: En pos de Jehová vuestro Dios andaréis, y a él temeréis, y guardaréis sus mandamientos, y escucharéis su voz, y a él serviréis, y a él os allegaréis. Deuteronomio 15:5: Si empero escuchares fielmente la voz de Jehová tu Dios, para guardar y cumplir todos estos mandamientos que yo te intimo hoy. Salmos 85:8: Escucharé lo que hablará el Dios Jehová: Porque hablará paz a su pueblo y a sus santos, Para que no se conviertan a la locura. Jeremías 6:17: Desperté también sobre vosotros atalayas, que dijesen: Escuchad a la voz de la trompeta. Y dijeron ellos: No escucharemos. Ezequiel 2:5: Acaso ellos escuchen; y si no escucharen, (porque son una rebelde familia,) siempre conocerán que hubo profeta entre ellos. Amós 5:23: Quita de mí la multitud de tus cantares, que no escucharé las salmodias de tus instrumentos.

[2] Hechos de los Apóstoles 10:19-20

[3] 1 Juan 5:20: Empero sabemos que el Hijo de Dios es venido, y nos ha dado entendimiento para conocer al que es verdadero: y estamos en el verdadero, en su Hijo Jesucristo. Este es el verdadero Dios, y la vida eterna.

[4] Deuteronomio 32:4: Él es la Roca, cuya obra es perfecta, Porque todos sus caminos son rectitud: Dios de verdad, y ninguna iniquidad en él: Es justo y recto. Compárese con las Palabras de Jesús, en Juan 14:6: Jesús le dice: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida: nadie viene al Padre, sino por mí.

[5] Genesis 1:10, 12, 18, 21, 25, 31

[6] Santiago 2:19: Tú crees que Dios es uno; bien haces: también los demonios creen, y tiemblan

[7] Gálatas 2:5; 14; Efesios 1:13; Colosenses 1:5

[8] 1 Juan 4:8, 16

[9] Juan 14:6

[10] Ídem 8:32

[11] Ídem 16:17

[12] Ídem 16:23

[13] Éxodo 20:13; Deuteronomio 21:22; 1 Juan 5:16

[14] 2 Samuel 12:13: Entonces dijo David á Nathán: Pequé contra Jehová. Y Nathán dijo a David: También Jehová ha remitido tu pecado: no morirás.

[15] Ídem 12:24: Y consoló David a Bath-sheba su mujer, y entrando a ella, durmió con ella; y parió un hijo, y llamó su nombre Salomón, al cual amó Jehová:

[16] Ídem: Estos son los nombres de los que le nacieron en Jerusalem: Sammua, y Sobab, y Nathán, y Salomón,

[17] Lucas 3:31: Que fue de Melea, que fue de Mainán, que fue de Mattatha, que fue de Nathán,

[18] Deuteronomio 13:5;17:7; 21:21; 22:21-24

[19] Romanos 13:1-7

[20] 1 Corintios 6:1-6

[21] Ídem 7:12-14

por

El pastor Pedro Montoya y su esposa Yolanda Montoya son los fundadores del Ministerio Apostólico y Profético Cristo Rey, un ministerio con sede en Puerto Rico y con énfasis en la formación ministerial. Los pastores Montoya desarrollan programas de capacitación en las áreas de formación del carácter según la vida en Cristo, y capacitan sobre cómo implementar el modelo apostólico y profético para el establecimiento de comunidades de fe. Además, los pastores Montoya han desarrollado el Programa de Capacitación Ministerial en el Hogar, un programa de capacitación ministerial por Internet basado en el modelo de educación en el hogar (home schooling), a partir del cual se está capacitando a muchas personas en América Latina; el programa está orientado a desarrollar funciones ministeriales no convencionales en preparación para el regreso de Jesús a la tierra.