¿Cuál es la obra de Dios, para que la hagamos?

Y dijéronle: ¿Qué haremos para que obremos las obras de Dios? 29Respondió Jesús, y díjoles: Esta es la obra de Dios, que creáis en el que él ha enviado. Juan 6:28, 29

Es una pregunta sencilla, pero su respuesta es compleja, no tan fácil de entender.

Las versiones más recientes buscando ajustarse a un planteamiento más preciso, han elaborado la misma pregunta en los siguientes términos:

¿Qué debemos hacer para que nuestras obras sean las obras de Dios? ¿Qué es lo que Dios quiere que hagamos? ¿Qué haremos para que obremos las obras de Dios?

Jesús lo definió como creer ¿creer que?

Hacer la obra de Dios es creer, creer en el que el Padre ha enviado;(6:29) es decir, creer en Jesús. A simple vista parece tratarse de una obra sencilla y no muy complicada.

De ser así, hacemos cuando creemos, entre más creemos, mas hacemos. Esta sería la clave para entender la obra de Dios.

Sin embargo, por la intolerancia que los interlocutores de Jesús muestran hacia lo que oían de El, pese a que entendían que Él tenía algo de parte de Dios, nos muestra que creer es más complicado de lo que parece. Lo podemos apreciar mejor en el siguiente argumento.

Nicodemo aseguró, –sabemos que has venido de Dios por maestro; porque nadie puede hacer estas señales que tú haces, si no fuere Dios con él.(3:2); los casi cinco mil hombres que participaron de la multiplicación de los cinco panes de cebada y los dos peces, viendo lo que Jesús había hecho, decían, –Este verdaderamente es el profeta que había de venir al mundo.(6:14); sin embargo, el relato de la multiplicación de los panes termina reconociendo que a partir de las enseñanzas muchos de sus discípulos volvieron atrás, y ya no andaban con él.(6:59,66)

¿Cuál es el verdadero obstáculo?

¿Por qué es tan complicado creer?

¿Estamos hablando del mismo tipo de creer al que estamos acostumbrados?

Jesús admitió que no todos pueden creer, que aquellos que creen y se acercan a Él, a Jesús, es porque el Padre les da que crean y los atrae a Él. Creen solo aquellos que el Padre les permite creer. Eso significa que creer es una atribución divina dada a los hombres de acuerdo con la disposición del Padre.

Ninguno puede venir a mí, si el Padre que me envió no le trajere; y yo le resucitaré en el día postrero. Juan 6:44

Si no a todos les es dado creer, ¿por qué exige y reprocha la incredulidad de la gente? ¿Hay injusticia en Jesús? No, no hay injusticia; y su oprobio y su exigencia son correctos.

El creer del hombre es el resultado de una acción puntual, el hombre cree en el momento por lo que está frente a él, el creer del hombre es una conclusión; el creer de Dios, en cambio, es el resultado de procesos, Dios explica antes de hacer una demanda de fe.

Así que, cuando el hombre es guiado por Dios a creer, su creencia no es una conclusión sino una decisión. El hombre decide escuchar la voz del Padre y actuar de acuerdo a lo que escuchó de Él.

Cree quien escoge escuchar la voz del Padre, no cree quien decidió rechazarla. Esta es la base de la elección.

Por lo tanto, cuando nos enfrentamos a la pregunta, ¿por qué es tan difícil creer? La respuesta es, porque no todos están dispuestos a escuchar la voz de Dios y ser enseñados por Él.

Escrito está en los profetas: Y serán todos enseñados de Dios. Así que, todo aquel que oyó del Padre, y aprendió, viene a mí. Juan 6:45

Oír y aprender del Padre, es una referencia a la Palabra de la Ley dada por Moisés, como ya anteriormente Jesús había establecido, que los escritos de Moisés eran el fundamento de su doctrina,

Escudriñáis[1] las Escrituras, porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí. 40Y no queréis venir a mí, para que tengáis vida. Juan 5:39, 40


Y comenzando desde Moisés, y de todos los profetas, declarábales en todas las Escrituras lo que de él decían. Lucas 24:27

Revisemos lo que tenemos hasta ahora:

La obra de Dios consiste en creer en el que el Padre ha enviado. No se trata de creer en el sentido de entender, admitir, reconocer, como proceso lógico-racional, como ya nos percatamos; sino de estar dispuestos a oír la voz del Padre,

Luego la fe es por el oír; y el oír por la palabra de Dios. Romanos 10:17

Así llegamos a la conclusión de que creer significa identificar en Jesús el único mediador que el Padre ha dispuesto para reconciliar al hombre, y sacarlo de la rebelión en la que cayó por causa de la desobediencia de Adam,

Gloria en las alturas a Dios, Y en la tierra paz, buena voluntad para con los hombres. Lucas 2:14


Y no os conforméis a este siglo; mas reformaos por la renovación de vuestro entendimiento, para que experimentéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta. Romanos 12:2

Creer, significa moverse hacia Jesús. Es un creer activo en el que, quien decide hacerlo, subordina todas sus acciones a la doctrina de reconciliación, y se sujeta al señorío de Cristo.

Creer, significa entender, aceptar y participar del proceso histórico de salvación,

Mas yo tengo mayor testimonio que el de Juan: porque las obras que el Padre me dio que cumpliese, las mismas obras que yo hago, dan testimonio de mí, que el Padre me haya enviado. Juan 5:36

Así que, cree solo quien escucha al Padre. Luego, si creer es oír la voz del Padre, entonces ¿Cuáles son las obras que el Padre nos ha dado para que las hagamos? ¿A qué tipo de obras se refiere Jesús?

Creer es hacer. Creer no es conocimiento, es acción. Quien cree, actúa.


18Pero alguno dirá: Tú tienes fe, y yo tengo obras: muéstrame tu fe sin tus obras, y yo te mostraré mi fe por mis obras.  …   20¿Mas quieres saber, hombre vano, que la fe sin obras es muerta?   …   26Porque como el cuerpo sin espíritu está muerto, así también la fe sin obras es muerta. Santiago 2:18-26

Por lo tanto, las obras que el Padre quiere que hagamos son todas aquellas cosas que creemos pero que no hemos hecho,

El pecado, pues, está en aquel que sabe hacer lo bueno, y no lo hace. Santiago 4:17

Los casos presentados en las parábolas, de esclavos a los cuales se les consideran como administradores de los bienes de su amo, pero no actúan conforme la designación confiada, son ejemplos claros de hombres y mujeres de fe que no hacen las obras del Padre,

Y respondiendo su señor, le dijo: Malo y negligente siervo, sabías que siego donde no sembré y que recojo donde no esparcí; Mateo 25:26


Entonces él le dijo: Mal siervo, de tu boca te juzgo. Sabías que yo era hombre recio, que tomo lo que no puse, y que siego lo que no sembré; Lucas 19:22

Las obras de Dios son acciones para validar la Palabra.

Por la fe Abel ofreció a Dios mayor sacrificio que Caín, por la cual alcanzó testimonio de que era justo, dando Dios testimonio a sus presentes; y difunto, aun habla por ella. Hebreos 11:4

Las obras de Dios son acciones para establecer por la convicción de quien actúa el juicio determinado para las regiones donde las obras son hechas.

Por la fe Noé, habiendo recibido respuesta de cosas que aún no se veían, con temor aparejó el arca en que su casa se salvase: por la cual fe condenó al mundo, y fue hecho heredero de la justicia que es por la fe. Hebreos 11:7

¿Cómo va a demandar Dios que un pueblo, ciudad o país tenga fe, si no hay un justo que esté dispuesto a vivir por ella?

De igual forma, ¿Cómo va a establecer Dios juicio sobre la perversidad de una región, si no hay un justo que quiera repudiar de su vida las obras malas y perversas?

Y busqué de ellos hombre que hiciese vallado y que se pusiese al portillo delante de mí por la tierra, para que yo no la destruyese; y no lo hallé. Ezequiel 22:30

Las obras que Dios quiere que hagamos son acciones sencillas, son obras inadvertidas, obras no divulgadas; pero obras hechas sobre la base de creer a Dios quien las ha entregado para establecer por ellas su Reino sobre la tierra, y que sea hecho sobre la tierra como se hace en el cielo.

Empero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es menester que el que a Dios se allega, crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan.       Hebreos 11:6

Dios lo dijo, Dios hará. Esta es la base de las obras de Dios. Ninguno que no esté dispuesto a hacer lo que cree puede establecer obra de Dios en los lugares asignados por Él.

Dios no es hombre, para que mienta; Ni hijo de hombre para que se arrepienta: Él dijo, ¿y no hará?; Habló, ¿y no lo ejecutará? Números 23:19

 

 

Escrituras tomadas de la versión Reina Valera Antigua (1909)

Pastor Montoya

Twitter: @pastormontoya

Tel. (407) 764-2699

[1] La traducción correcta es “Escudriñáis”, y no, “Escudriñad”. El lector observará que todo el contexto está redactado en presente de Indicativo, y este único verbo aparece en Imperativo. La estructura gramatical del Griego permite la traducción como “Escudriñáis”.

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