¿Ver para Creer… o, Hacer para Creer?

Mas hay algunos de vosotros que no creen. Porque Jesús desde el principio sabía quiénes eran los que no creían, y quién le había de entregar. Juan 6:64

Si te tocara evaluarte a ti mismo, a ti misma, ¿Cómo te clasificarías? ¿Crédulo, o incrédulo?

Creer es quizá la mayor dificultad que todos tenemos en cuanto a lo que recibimos diariamente, y no porque sea tan complicado el contenido de lo que recibimos, sino mas bien, porque la incredulidad forma parte de la constitución genética de muchos.

No que Dios nos formó así, mas bien porque en el desarrollo de los pueblos se inculcó como aspecto de formación cultural y social.

Creer es un atributo divino; Dios entrega a la persona la capacidad de creer. En la instrucción dada por Dios mismo al profeta Isaías el lector lee que es Dios quien le otorga al hombre, o quita, la capacidad de creer, de entender y de aceptar.

9Y dijo: Anda, y di a este pueblo: Oíd bien, y no entendáis; ved por cierto, mas no comprendáis. 10Engruesa el corazón de aqueste pueblo, y agrava sus oídos, y ciega sus ojos; porque no vea con sus ojos, ni oiga con sus oídos, ni su corazón entienda, ni se convierta, y haya para él sanidad. Isaías 6:9-10 (referencias de este texto en Mateo 13:15; Hechos 28:27)

Esta discapacidad espiritual es transmitida genéticamente, de generación en generación; constituyéndose unas culturas mas incrédulas que otras, dependiendo de los elementos culturales-religiosos con que cada quien dispuso alimentarse. El apóstol Pablo lo introduce como tema de estudio en su epístola a la comunidad de fe en Roma,

24Por lo cual también Dios los entregó a inmundicia, en las concupiscencias de sus corazones, de suerte que contaminaron sus cuerpos entre sí mismos:   …  26Por esto Dios los entregó a afectos vergonzosos; pues aun sus mujeres mudaron el natural uso en el uso que es contra naturaleza:   …   28Y como a ellos no les pareció tener a Dios en su noticia, Dios los entregó a una mente depravada, para hacer lo que no conviene, Romanos 1:24-28

Creer, sin embargo, es una virtud sujeta al aprendizaje. No se nace creyendo, pero se aprende a creer; y ese es el propósito de nuestra enseñanza el día de hoy. ¿Cómo creer?

Creer es la esencia de la vida en Cristo, es la forma establecida por el Padre para conciliar la perversidad humana con la santidad divina; para que sea el hombre mismo quien se confronte a sí mismo, y descubra que la ambigüedad de su conducta es resultado de la egolatría de su herencia adamica.

El hombre creyó a la serpiente y aceptó la mentira como su estilo de vida; la única forma para renunciar a ella es creyendo a la Palabra del Padre.

Vosotros de vuestro padre el diablo sois, y los deseos de vuestro padre queréis cumplir. Él, homicida ha sido desde el principio, y no permaneció en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, de suyo habla; porque es mentiroso, y padre de mentira. Juan 8:44

Para creer, es necesario reconocer que Él, Jesús, es Dios venido en carne, manifestado para la salvación de todos.

4Porque el fin de la ley es Cristo, para justicia a todo aquel que cree.  …  10Porque con el corazón se cree para justicia; mas con la boca se hace confesión para salud.  …  14¿Cómo, pues invocarán a aquel en el cual no han creído? ¿Y cómo creerán a aquel de quien no han oído? ¿Y cómo oirán sin haber quien les predique?  …  16Mas no todos obedecen al evangelio; pues Isaías dice: Señor, ¿quién ha creído a nuestro anuncio? Romanos 10:4-16


Creer comienza con reconocer a Jesús como Dios

Creer comienza con reconocer a Jesús como Dios, no como un asentimiento racional, sino en disposición de someterse y sujetarse a su señorío; es decir, de perder identidad personal para encontrarla a través de Él; según el Espíritu Santo lo enseñanza en la epístola del apóstol Pablo a la comunidad de fe de Galacia,

Con Cristo estoy juntamente crucificado, y vivo, no ya yo, mas vive Cristo en mí: y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó, y se entregó a sí mismo por mí. Gálatas 2:20

Nadie que no pueda aceptarle como tal puede aprender a creer,

Mas a todos los que le recibieron, dióles potestad de ser hechos hijos de Dios, a los que creen en su nombre: Juan 1:12


16Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.   …   18El que en él cree, no es condenado; mas el que no cree, ya es condenado, porque no creyó en el nombre del unigénito Hijo de Dios.   …   36El que cree en el Hijo, tiene vida eterna; mas el que es incrédulo al Hijo, no verá la vida, sino que la ira de Dios está sobre él. Juan 3:16-36


35Y Jesús les dijo: Yo soy el pan de vida: el que a mí viene, nunca tendrá hambre; y el que en mí cree, no tendrá sed jamás.   …  40Y esta es la voluntad del que me ha enviado: Que todo aquel que ve al Hijo, y cree en él, tenga vida eterna: y yo le resucitaré en el día postrero.   …  47De cierto, de cierto os digo: El que cree en mí, tiene vida eterna.   …  64Mas hay algunos de vosotros que no creen. Porque Jesús desde el principio sabía quiénes eran los que no creían, y quién le había de entregar.   …  69Y nosotros creemos y conocemos que tú eres el Cristo, el Hijo de Dios viviente. Juan 6.35-69

No es reconocerle y aceptarle en el nivel del razonamiento humano; es estar dispuesto a perderlo todo por amor de Él, a renunciar a todo lo que parece ganancia, a morir a sí mismo, a llevar la cruz, aun a sufrir persecución por su causa.

26Si alguno viene a mí, y no aborrece a su padre, y madre, y mujer, e hijos, y hermanos, y hermanas, y aun también su vida, no puede ser mi discípulo. 27Y cualquiera que no trae su cruz, y viene en pos de mí, no puede ser mi discípulo.  …   33Así pues, cualquiera de vosotros que no renuncia a todas las cosas que posee, no puede ser mi discípulo. Lucas 14:26-33

Creer es hacer

Creer es hacer. A diferencia de lo que las ciencias de la sabiduría humana enseñan, creer no es ver, es hacer.

Dícele Jesús: Porque me has visto, Tomás, creíste: bienaventurados los que no vieron y creyeron. Juan 20:29

Para creer es necesario hacer. No se puede creer si no se está dispuesto a hacer; y este es el tranque para muchos, porque no ven necesario hacer; y ha sido porque la proclamación del Evangelio que han recibido destaca excesivamente el principio espiritual de que la Gracia no es por obras. Quienes así lo proclamaron olvidaron que el apóstol hablaba de las obras de la Ley.

Es necesario estar dispuestos a hacer, porque es por fe; porque, ¿cómo podemos decir que creemos si no estamos dispuestos a movernos según lo que creemos?

20¿Mas quieres saber, hombre vano, que la fe sin obras es muerta? 21¿No fue justificado por las obras Abraham nuestro padre, cuando ofreció a su hijo Isaac sobre el altar? 22¿No ves que la fe obró con sus obras, y que la fe fue perfecta por las obras? 23Y fue cumplida la Escritura que dice: Abraham creyó a Dios, y le fue imputado a justicia, y fue llamado amigo de Dios. 24Vosotros veis, pues, que el hombre es justificado por las obras, y no solamente por la fe. 25Asimismo también Rahab la ramera, ¿no fue justificada por obras, cuando recibió los mensajeros, y los echó fuera por otro camino? 26 Porque como el cuerpo sin espíritu está muerto, así también la fe sin obras es muerta. Santiago 2:20-26

Son obras de fe, según los niveles de revelación en los que cada quien camina. No es hacer por hacer, es hacer según nos es demandado a cada quien por el Espíritu.

Si el lector revisa con detalle los pasajes de la Biblia, verá que muchas de las enseñanzas y revelaciones que los hombres y mujeres de Dios recibieron, las recibieron cuando decidieron hacerlas antes de entenderlas;

Y respondiendo Simón, le dijo: Maestro, habiendo trabajado toda la noche, nada hemos tomado; mas en tu palabra echaré la red. 6 Y habiéndolo hecho, encerraron gran multitud de pescado, que su red se rompía.  …  8Lo cual viendo Simón Pedro, se derribó de rodillas a Jesús, diciendo: Apártate de mí, Señor, porque soy hombre pecador.  …  Y Jesús dijo a Simón: No temas: desde ahora pescarás hombres. Lucas 5:5-10

Muchos de los conflictos de fe que confrontan hoy en día los hombres y mujeres piadosos, se debe a la falta de acción. Han convertido la fe en conocimiento, y han levantado culto a la razón humana. Eso es una conducta impía.

Tienen mucho conocimiento, incluso aconsejan a otros, pero dicen y no hacen… no pueden creer… por eso muchos a quienes aconsejaron les llevan la delantera.

No sigas hablando más, haz… la razón del porqué la gente no se convierte a Jesús es porque no ven la contundencia de las acciones.

La gente está cansada de oír, quiere ver…

¿Quieres creer?.. Empieza a hacer…

 

Pastor Pedro Montoya

Tel Cel. (407) 764-2699

Twitter: @pastormontoya

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