¿Puede alguien Gloriarse de las Tribulaciones?

Y no sólo esto, mas aún nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce paciencia; Romanos 5:3

Las tribulaciones, las angustias, el dolor, el sufrimiento, y temas similares, son vistas en occidente como símbolo de desgracia y de fracaso. Nadie puede entender, ni aceptar, que el Evangelio del Reino considere que la tribulación o angustia viene de Dios y que tiene un propósito de Revelación.

Esta es por supuesto una concepción filosófica, y procede de Grecia. La filosofía griega estableció como medida de bien que la felicidad es el fin último de la vida del hombre, que toda aflicción, dolor o tribulación es sinónimo de tragedia, y que proviene de la intervención satánica (demiurgo).

A partir de allí se estableció socialmente que la angustia es un mal, que el dolor es un castigo, y que la tribulación es un juicio divino, de lo cual se recomienda huir de ellos.

La religión cristiana ha hecho eco de este planteamiento filosófico y ha promovido entre sus doctrinas básicas que buscar y estar a cuentas con Dios es equivalente a vivir bien, a disfrutar de una vida placentera, y la seguridad de que el futuro será próspero y satisfactorio.

Sin embargo, ninguno de estos planteamientos es bíblico. La Biblia claramente señala que las tribulaciones están asociadas a la vida de fe, que ellas vienen para probar la convicción del creyente sobre la verdad de su sometimiento al señorío de Cristo.

El tema de las tribulaciones es parte de la sana doctrina del Evangelio del Reino. Su fundamento es la enseñanza misma de Jesús.

Entonces os entregarán para ser afligidos, y os matarán; y seréis aborrecidos de todas las gentes por causa de mi nombre. Mateo 24:9

En la referencia de la conversión del apóstol Pablo encontramos la revelación que Ananías recibió en torno al apóstol,

Y le dijo el Señor: Ve: porque instrumento escogido me es éste, para que lleve mi nombre en presencia de los Gentiles, y de reyes, y de los hijos de Israel: 16Porque yo le mostraré cuánto le sea menester que padezca por mi nombre. Hechos 9:15,16

Jesús preparó a sus discípulos para que vieran que las tribulaciones son la reacción natural que el mundo levanta para que el creyente desista de su fe en Jesús.

Estas cosas os he hablado, para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción: mas confiad, yo he vencido al mundo. Juan 16:33

La aflicción son turbulencias espirituales, y es por causa de la unión con Cristo. Todos los escritores de los Evangelios lo dejaron establecido en sus respectivos escritos,

En el evangelio de Mateo,

Y seréis aborrecidos de todos por mi nombre; mas el que soportare hasta el fin, éste será salvo. Mateo 10:22

En el evangelio de Marcos,

Y seréis aborrecidos de todos por mi nombre: mas el que perseverare hasta el fin, éste será salvo. Marcos 13:13

En el evangelio de Lucas,

Y seréis aborrecidos de todos por causa de mi nombre. Lucas 21:17

En el evangelio de Juan,

Si el mundo os aborrece, sabed que a mí me aborreció antes que a vosotros. Si fuerais del mundo, el mundo amaría lo suyo; mas porque no sois del mundo, antes yo os elegí del mundo, por eso os aborrece el mundo. Juan 15.18, 19

En las epístolas también encontramos este mismo establecimiento. El apóstol Pablo destacó que la vida de fe se alcanza sobrepasando las tribulaciones,

Confirmando los ánimos de los discípulos, exhortándoles a que permaneciesen en la fe, y que es menester que por muchas tribulaciones entremos en el reino de Dios. Hechos 14:22

El apóstol Pedro exhortó a mantenerse firme y no fluctuar ante la presencia de las tribulaciones,

En lo cual vosotros os alegráis, estando al presente un poco de tiempo afligidos en diversas tentaciones, si es necesario, 7Para que la prueba de vuestra fe, mucho más preciosa que el oro, el cual perece, bien que sea probado con fuego, sea hallada en alabanza, gloria y honra, cuando Jesucristo fuere manifestado: 1ra. Pedro 1:6,7

El apóstol Juan hizo énfasis en que la tribulación es testimonio fiel de la decisión personal por el llamado de Jesús para formar parte del Reino de los Cielos,

Yo Juan, vuestro hermano, y participante en la tribulación y en el reino, y en la paciencia de Jesucristo, estaba en la isla que es llamada Patmos, por la palabra de Dios y el testimonio de Jesucristo. Apocalipsis 1:9

Todo aquel que se une a Jesús enfrentará tribulación. La tribulación no solo es por causa de persecución, surge también por el aborrecimiento que el mundo levanta sobre ellos, en algunos casos, aborrecimiento de parte de la familia misma.

La tribulación viene también porque las fuerzas de las tinieblas provocan enfermedades, escasez y marginación. El caso de Job es un claro ejemplo de este caso.

Todo aquel que se une a Jesús enfrentará tribulación,

Porque si en el árbol verde hacen estas cosas, ¿en el seco, qué se hará? Lucas 23:31

Los hijos de la fe nunca vieron la tribulación y el padecer afrenta como un obstáculo, vieron en ella la participación en las tribulaciones de Jesús,

Y ellos partieron de delante del concilio, gozosos de que fuesen tenidos por dignos de padecer afrenta por el Nombre. Hechos 5:41

El apóstol Pablo, inclusive, entendió que sus tribulaciones complementaban las aflicciones de Cristo por causa de los gentiles,

Que ahora me gozo en lo que padezco por vosotros, y cumplo en mi carne lo que falta de las aflicciones de Cristo por su cuerpo, que es la iglesia; Colosenses 1:24

¿Hay un proceso de Revelación por medio de la tribulación, y si lo hay, de que tipo, y dónde está?

Las tribulaciones, las angustias, el dolor, el sufrimiento, son el camino de la Revelación para el establecimiento de la Justicia del Reino por medio de la fe en Jesús.

Para aquellos que son llamados a desarrollar ministerio de nuevo pacto según el Espíritu, deben entender que huir de la tribulación, de la aflicción, de la angustia, del sufrimiento, los aleja de un ministerio singular, de poder, de lo sobrenatural,

TÉNGANNOS los hombres por ministros de Cristo, y dispensadores de los misterios de Dios. 1ra. Corintios 4:1

Debemos ser guiados por la Palabra y no por planteamientos filosóficos que promueven la comodidad, porque todo ello procede de Satanás,

Porque la Palabra de la cruz es locura a los que se pierden; mas a los que se salvan, es a saber, a nosotros, es potencia de Dios. 1ra. Corintios 1:18

Sin embargo, no se trata de sufrir por sufrir, o ser atribulado por serlo. El dolor, el sufrimiento, la angustia no son por sí solas fundamento de Revelación. Es necesario entender que el propósito de soportarlas es porque en la decisión de someterse al señorío de Cristo, está presente también la decisión de negarse a sí mismo todos los placeres propios de la existencia adámica.

El proceso de Revelación se habilita cuando las tribulaciones se trabajan a la luz de las promesas en la Palabra. Observémoslo en la pregunta que Pablo hace en torno a las tribulaciones de Abraham.

¿QUÉ, pues, diremos que halló Abraham nuestro padre según la carne? Romanos 4:1

Y, tres versículos más adelante del mismo capítulo, respondió,

Empero al que obra, no se le cuenta el salario por merced, sino por deuda. 5 Mas al que no obra, pero cree en aquél que justifica al impío, la fe le es contada por justicia. Romanos 4:4,5

Pablo asegura que Abraham hubiera tenido de que gloriarse en la carne, si él hubiera hecho algo; pero Pablo mismo establece que lo único que Abraham hizo fue creer a la promesa de Dios, y como creer no es obra humana, sino espiritual, divina, Abraham no tiene nada de que gloriarse; pero su acto de creerle a Dios le fue contado por Justicia, porque el sufrimiento de dejar su tierra y su parentela, y la casa de su padre, para caminar hacia una tierra que él no conocía, estableció sobre la tierra que Dios no es hombre, para que mienta; ni hijo de hombre para que se arrepienta.[1]

El dolor de expulsar a su primogénito, Ismael, tan solo porque Dios le dijo: No te heredará éste, sino el que saldrá de tus entrañas será el que te herede,[2] estableció sobre la tierra que es Jehová Dios quien bendice, prospera y hace heredar sobre la tierra.

Y díjole: Yo soy Jehová, que te saqué de Ur de los Caldeos, para darte a heredar esta tierra. Génesis 15:7

La tribulación de saber que al cabo de tres días sacrificaría al hijo de lo sobrenatural, Isaac, en holocausto como cualquier cordero de los que había anteriormente sacrificado, tan solo porque Dios mismo lo había requerido, estableció sobre la tierra que la vida de fe se activa cuando el hombre se despoja de lo que tiene, y lo entrega íntegramente a Dios, sin retener nada para sí,

Entonces el ángel de Jehová le dio voces del cielo, y dijo: Abraham, Abraham. Y él respondió: Heme aquí. 12Y dijo: No extiendas tu mano sobre el muchacho, ni le hagas nada; que ya conozco que temes a Dios, pues que no me rehusaste tu hijo, tu único. Génesis 22:11,12

Ninguna tribulación, ningún dolor, ningún sufrimiento produce por sí mismo Revelación, porque de ser así estaríamos ante la justificación por obras.

La tribulación, el sufrimiento, el dolor producen Revelación solo cuando se ha entendido plenamente que tales aflicciones han llegado por causa de la Palabra que se ha establecido en el corazón, Palabra por la cual se ha nacido a novedad de vida. Dos enseñanzas de Jesús lo establecen,

La primera enseñanza se encuentra como parte de la parábola del sembrador,

Oyendo cualquiera la Palabra del Reino, y no entendiéndola, viene el malo, y arrebata lo que fue sembrado en su corazón: éste es el que fue sembrado junto al camino. Mateo 13:19

La segunda enseñanza la encontramos en lo que se conoce como el sermón del monte,

Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé a un hombre prudente, que edificó su casa sobre la peña; 25 Y descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y combatieron aquella casa; y no cayó: porque estaba fundada sobre la peña. Mateo 7:24,25

Nótese que la lluvia, los ríos y los vientos representan las aflicciones, las tribulaciones y el dolor, que vienen a los que hacen conforme a la Palabra, tanto como a los que no hacen conforme a la Palabra. La diferencia es el resultado de lo que acontece con cada quien.

La Revelación por la tribulación viene cuando surge la convicción que tales aflicciones vienen para alcanzar aquello para lo cual fuimos alcanzados. No hay lugar para sentimientos de pena y de lastima.

No que ya haya alcanzado, ni que ya sea perfecto; sino que prosigo, por ver si alcanzo aquello para lo cual fui también alcanzado de Cristo Jesús. Filipenses 3:12

La tribulación tiene el propósito de deshacer la naturaleza adámica, y transformar la genética de su sustancia,

Levantásteme, e hicísteme cabalgar sobre el viento, Y disolviste mi sustancia. Job 30:22

Es por el convicción de que Dios está trastornando la naturaleza adámica, y formando a Cristo en mí, que se puede ver el proceso de desarrollo del carácter ministerial, necesario para comprender con todos los santos cuál sea la anchura y la longura y la profundidad y la altura, Y conocer el amor de Cristo, que excede a todo conocimiento, para que seáis llenos de toda la plenitud de Dios.[3]

Solamente hasta entonces, y no antes, es que nos podemos gloriar de las tribulaciones,

Y no sólo esto, mas aún nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce paciencia; 4Y la paciencia, prueba; y la prueba, esperanza; 5Y la esperanza no avergüenza; porque el amor de Dios está derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos es dado. Romanos 5:3-5

El texto de Pablo, Palabra del Señor, quiere decir lo siguiente,

La tribulación produce perseverancia;

No es lo mismo paciencia que perseverancia. La paciencia es pasiva: esperar a que suceda algo. Perseverancia es activa: ya está sucediendo algo, por eso persevero en lo que creo.

Y la perseverancia produce el esfuerzo de probar lo que creo;

La expresión del apóstol, δοκιμην, que se tradujo como prueba, significa en griego lo que en ingles significa la expresión, try out, un ejercicio para probar lo que soy capaz de hacer.

El esfuerzo de probar lo que creo produce confianza de ver lo prometido;

La esperanza no es lo que se espera, sino lo que fue prometido, según el mismo apóstol lo definió,

Porque en esperanza somos salvos; mas la esperanza que se ve, no es esperanza; porque lo que alguno ve, ¿a qué esperarlo? 25Empero si lo que no vemos esperamos, por paciencia esperamos. Romanos 8:24,25

Y aquí está el el proceso de desarrollo del carácter ministerial, es decir, el proceso de Revelación de Cristo en mí, a través de la tribulación, de la aflicción, del dolor, de la angustia,

La tribulación produce perseverancia; Y la perseverancia produce el esfuerzo de probar lo que creo; el esfuerzo de probar lo que creo produce confianza de ver lo prometido; y la confianza de ver lo prometido no avergüenza; porque el amor de Dios está derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos es dado (Dios no es mentiroso en cuanto a lo prometido); Romanos 5:3-5

¿Puede alguien gloriarse de la tribulación?

Sí, muchos, porque Cristo está siendo formado, de tal forma que ahora podemos decir, con entendimiento y con certidumbre,

Con Cristo estoy juntamente crucificado, y vivo, no ya yo, mas vive Cristo en mí: y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó, y se entregó a sí mismo por mí. Gálatas 2:20

Por eso, como parte de gloriarnos de las tribulaciones, nuestro entendimiento nos lleva a tomar decisiones,

Porque los que son de Cristo, han crucificado la carne con los afectos y concupiscencias. Gálatas 5:24

No cultivamos el alma, ni alimentamos los sentimientos, ni le ofrendamos culto a la razón, sino que crecemos en la Palabra, en la Revelación de la formación de Cristo en nosotros, esperanza de Gloria.

Por lo tanto,

Hermanos, yo mismo no hago cuenta de haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante, Filipenses 3:13

Entendiendo que la tribulación produce perseverancia,

Antes hiero mi cuerpo, y lo pongo en servidumbre; no sea que, habiendo predicado a otros, yo mismo venga a ser reprobado. 1ra. Corintios 9:27

Y que la perseverancia produce el esfuerzo de mostrar lo que creo,

Hijitos míos, que vuelvo otra vez a estar de parto de vosotros, hasta que Cristo sea formado en vosotros; Gálatas 4:19

¿Puede alguien gloriarse de las tribulaciones?

Estudios recomendados: La FE y la REVELACIÓN se activan con el sufrimiento

Le invitamos a escribirnos: CONTACTO,

Pastor Pedro Montoya

Tel Cel. (407) 764-2699

Twitter: @pastormontoya

[1] Números 23:19

[2] Génesis 15:4

[3]Efesios 3:18

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