¡Entrad por sus puertas…!

Entrad por sus puertas con reconocimiento, Por sus atrios con alabanza: Alabadle, bendecid su nombre. Salmo 100:4

En la Biblia, las puertas son un tema de enseñanza espiritual, en algunos casos, incluso, profético. En razón de ello es que al revisar los libros de la Biblia, encontramos que el tema de las puertas ha estado relacionado con aspectos de fe, de compromiso, de elección, incluso con situaciones de carácter apóstata.

Encontramos, entre muchos ejemplos, que la bendición de Jehová-Dios sobre la que descansa la prosperidad de los descendientes de Abraham tuvo que ver con puertas, en este caso, de poseer las puertas de sus enemigos.[1] Encontramos de igual forma que la nueva Jerusalén que desciende del cielo tiene doce puertas;[2] y aun en Jesús mismo, Él se presenta como la puerta de las ovejas.[3]

Precisamente, por su establecimiento espiritual y por el valor de su enseñanza, encontramos también descripciones precisas para su construcción, incluyendo medidas y materiales.

¿Qué es en realidad una puerta?

En el tiempo bíblico, las puertas de la ciudad ocuparon un papel determinante en la vida y desarrollo de las comunidades. No solo eran el sitio por el cual se ingresaba a la ciudad, y aunque en muchos relatos se destaca el elemento de seguridad, su uso no era solo para impedir el paso de los enemigos. Las puertas adquirieron el valor espiritual relacionado con la verdad, la integridad, la honestidad; así, para evidenciar que la palabra comprometida en algún acuerdo era fidedigna, se declaraba el acuerdo en las puertas de la ciudad en presencia de todos los que entraban y salían por ella. Las puertas de la ciudad se constituyeron en el lugar de acuerdos.

Las puertas de la ciudad funcionaron como una casa de leyes, allí se llegaban a acuerdos comerciales, legales, de herencia, inclusive, de pactos con Dios.

Y BOOZ subió a la puerta y sentóse allí: y he aquí pasaba aquel pariente del cual había Booz hablado, y díjole: Eh, fulano, ven acá y siéntate. Y él vino, y sentóse. …  11Y dijeron todos los del pueblo que estaban a la puerta con los ancianos: Testigos somos. Jehová haga a la mujer que entra en tu casa como a Rachêl y a Lea, las cuales dos edificaron la casa de Israel; y tú seas ilustre en Ephrata, y tengas nombradía en Beth-lehem; Ruth 4:1-11

Algunas ciudades convirtieron las puertas de la ciudad en centros de adoración idolátrica, y hay testimonios en las Escrituras de varios gobernantes que colocaron en ella, y en las puertas del Templo, iconos de adoración idolátrica.[4]

El tema de las puertas es amplio y no es el cometido nuestro, al menos en este momento, de agotar el tema. Queremos más bien destacar algunos énfasis espirituales, básicos, que nos ayuden no solo a entender la enseñanza espiritual, sino mas, a movernos adecuadamente en el crecimiento espiritual del Supremo llamamiento.

  • Las puertas son el punto donde se establece, y se concentra, lo bueno o lo malo de las personas que moran en ellas.

Es evidente en el caso de cuando Dios confronta a Caín por la muerte de su hermano; note el dialogo, el pecado está a la puerta,

Si bien hicieres, ¿no serás ensalzado? y si no hicieres bien, el pecado está a la puerta: con todo esto, a ti será su deseo, y tú te enseñorearás de él. Génesis 4:7

En razón de ello, también, se puede entender la instrucción del Señor, de pintar con sangre el dintel de las casas la noche de la primera celebración del cordero pascual, en Egipto; el mensaje presentado con la sangre en los dinteles es que quienes se encuentran dentro de ella son una casa justa,

Porque Jehová pasará hiriendo a los Egipcios; y como vera la sangre en el dintel y en los dos postes, pasará Jehová aquella puerta, y no dejará entrar al heridor en vuestras casas para herir. Éxodo 12:22-23

Las puertas de la casa es el lugar donde converge, como el residuo de una mezcla que se ubica en el fondo del envase, lo bueno o lo malo de lo que se construye dentro de la casa.

Este es el principio espiritual que opera en la instrucción dada por la Ley, de escribir la Palabra en los dinteles de las puertas de la casa, no por cuestiones rituales, sino para establecer el impacto espiritual de que quienes viven dentro de ella son una casa digna,

Y las escribirás en los postes de tu casa, y en tus portadas: Deuteronomio 11:20

Una persona con un alto nivel de discernimiento puede discernir tan solo con llegar a la puerta de una casa si el morador de ella es una buena persona, o mala persona. Jesús recomendó sacudir el polvo del calzado a la puerta de la casa de quien no reciba el mensaje del Evangelio.[5]

  • Las puertas representan condiciones espirituales, acceso a nuevos estados espirituales, o simplemente, punto de transición.

La puerta ancha representa el camino de la perdición, la puerta angosta es el camino de la vida.

Entrad por la puerta estrecha: porque ancha es la puerta, y espacioso el camino que lleva a perdición, y muchos son los que entran por ella. 14Porque estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan. Mateo 7:13-14

Cuando Jesús se presenta a sí mismo como la puerta de las ovejas, la enseñanza espiritual presentada no solo es de Salvación a través de Jesús, sino más, de la necesidad de despojarse de la grandeza humana, esto es, humillarse, como Él mismo lo hizo, para entrar a (transicionar) un nuevo estado de revelación con el Padre.

Este punto es evidenciado cuando Jesús ante la negativa del joven rico, concluyó que era más fácil que un camello entrara por el ojo de una aguja. Para que un camello pueda entrar por una abertura, primero tiene que doblar sus patas delanteras, bajar la cabeza, y empezar a arrastrase hasta llegar al otro lado.

El mensaje es claro. Entrar por la puerta de las ovejas demanda humillarse ante el Padre,

¿Quién subirá al monte de Jehová? ¿Y quién estará en el lugar de su santidad? 4El limpio de manos, y puro de corazón: El que no ha elevado su alma a la vanidad, Ni jurado con engaño. Salmo 24:3-5

Pero hay todavía un énfasis mayor, y es el que nos compete presentar; es el que está contenido en el salmo 100.

David hace una invitación,

Entrad por sus puertas con reconocimiento, Por sus atrios con alabanza:…

Aparentemente se trata de una invitación a adorar; pero en realidad, dado que su adoración no pertenece ni esta prescrita en la Ley, es la invitación a entrar a nuevos espacios espirituales, a nuevas y diferentes experiencias de koinonia con el Señor; así que, la invitación se convierte a su vez en requisito de ingreso: reconocimiento, ¿reconocimiento de que, o de quién? en este caso, de la Grandeza del Creador.

Y esto nos lleva a establecer el énfasis mayor del uso de las puertas,

  • Las puertas son condición de ingreso, se presentan como requisitos para las nuevas etapas propuestas.

Entrad por sus puertas con reconocimiento

Desde el momento en que el salmista agrega un complemento a su invitación, con reconocimiento, la invitación deja de ser una invitación y se convierte en una instrucción para entrar a los recintos sagrados; así que, el complemento, reconocimiento, es en realidad el requisito de entrada.

Lo mismo sucede con la oración que sigue a continuación,

Por sus atrios con alabanza…

En ambos casos, reconocimiento y alabanza, son actitudes y disposiciones del corazón, no todos están obligados a desarrollarlas, solo aquellos comprometidos con el Señor.

Ello nos ayuda a entender la razón del porqué muchas personas enfrentan estancamiento espiritual: no cumplen con los requisitos para pasar a los otros niveles de crecimiento y madurez espiritual.

El crecimiento espiritual está condicionado; aunque por Gracia, sin embargo Dios no le entrega nada a nadie que no esté comprometido con Él, o que no esté dispuesto a cuidar lo que Él entrega,

Y el que da simiente al que siembra, también dará pan para comer, y multiplicará vuestra sementera, y aumentará los crecimientos de los frutos de vuestra justicia; 2da. Corintios 9:10

Así que, las nuevas etapas de desarrollo, de madurez, de crecimiento, de revelación, todas tienen una condición de ingreso, descubrirlas es nuestro trabajo.

Gloria de Dios es encubrir la palabra; Mas honra del rey es escudriñar la palabra. Proverbios 25:2

El otro aspecto de la instrucción de David. La invitación del salmista puede ser entendida como una prohibición,

No entres por sus puertas si no tienes reconocimiento…

No entres, no te atrevas, no se te ocurra entrar por sus puertas si no tienes reconocimiento de la grandeza del Creador.

Es la invitación a entrar, pero incluye la condición de acceso para hacerlo, y para permanecer en ese estado.

Y este aspecto nos ayuda a entender también la razón del porqué muchas veces no nos hemos podido mantener en algunos espacios, en algunos lugares, o ante algunas circunstancias: porque nos hace falta la condición que el lugar, o la circunstancia, demandan para que podamos permanecer allí.

Un ejemplo lo tenemos en la siguiente parábola,

Y entró el rey para ver los convidados, y vio allí un hombre no vestido de boda. 12Y le dijo: Amigo, ¿cómo entraste aquí no teniendo vestido de boda? Mas él cerró la boca. Mateo 22:11-12

En conclusión, como se señaló al inicio del escrito, el tema de las puertas es un tema de enseñanza espiritual, en algunos casos, incluso, profético.

Pasar por una puerta debe ser un recordatorio, de lo bueno o lo malo que vamos a encontrar del otro lado, de la condición o estado espiritual en que nos encontramos, del nivel de revelación al que nos exponemos; pero sobre todo, un recordatorio de los requisitos que Dios nos demanda para promovernos de posición.

Y aunque un tema espiritual, es necesario entender también que las puertas físicamente tienen un peso de sabiduría a la hora de acceder por ellas.

Algunas personas son descartadas para ocupar incluso nuevas posiciones administrativas, precisamente porque no cuidan sus pasos a la hora de pasar de un ambiente a otro; incluso, hay quienes incurren en ambientes apostatas por frecuentar lugares que producen contaminación.

No todo lugar nos es permitido, o no nos conviene visitar; incluso, no a toda persona debemos llevar a nuestros hogares, porque los depósitos de contaminación que cargan dejan residuos de maldad en nuestros espacios.

Una puerta es la entrada a una etapa de crecimiento, es el punto de transición entre dos etapas de revelación, es el requisito para cualificar a otros niveles de autoridad.

 

Pastor Pedro Montoya

Tel Cel. (407) 764-2699

Twitter: @pastormontoya

http://www.ministerioscristorey.com

[1] Génesis 22:17

[2] Apocalipsis 21:12

[3] Juan10:7

[4] 2 Reyes 21:7

[5] Mateo 10:14

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