Integridad según la Biblia

El que camina en integridad, anda confiado: Mas el que pervierte sus caminos, será quebrantado. Proverbios 10:9

En el Antiguo Testamento, el término en el idioma hebreo que se traduce al español por integridad, es: תָם (tam), תָמִים (tamim, en plural), que literalmente significa, ser o estar completo, estar terminado, estar finalizado.

Pero su sentido va más allá de un significado etimológico, la palabra en hebreo presenta la idea de que la persona a quien se clasifica como integro es la persona que ha agotado todas sus fuerzas, a nivel de exhaustividad, para alcanzar el grado más alto de excelencia en su esfuerzo por mostrar sus verdaderas intenciones.

El concepto de integridad en la Biblia se ha formado a partir de las aportaciones de los hombres y mujeres que han interactuado en forma directa con Dios.

Así por ejemplo, integridad en el tiempo de Abraham se define como la disposición del corazón asociada con una actitud honesta. La persona se esfuerza por no actuar movido por una razón oculta. Su acción es sincera, no esconde ninguna trampa, ni busca obtener un resultado que no ha manifestado con anticipación. La integridad es definida como una disposición de ánimo, equivalente a ser sincero.

Y díjole Dios en sueños: Yo también sé que con integridad de tu corazón has hecho esto; y yo también te detuve de pecar contra mí, y así no te permití que la tocases. – Génesis 20:6

En el tiempo de Moisés, de Josué y los jueces, la integridad está asociada con el esfuerzo de mantenerse fiel a la verdad. Ser integro significa ser veraz, es la persona que actúa conforme a la verdad. La persona clasificada como íntegra no engaña, no comete fraude, no defrauda la confianza de quienes en él confían.

Ser integro ante Dios significa presentarse ante Él creyendo que Él es único Dios, que fuera de Él no hay nada, ni nadie. La idolatría es considerada como un síntoma de que la persona adolece de ausencia de integridad,

Ahora pues, temed a Jehová, y servidle con integridad y en verdad; y quitad de en medio los dioses a los cuales sirvieron vuestros padres de esta otra parte del río, y en Egipto; y servid a Jehová. – Josué 24:14

En el tiempo de los reyes, la integridad está asociada con actos de justicia. Integridad es el esfuerzo de la persona por mantenerse en una actitud constante conforme a la justicia de Dios.

Y fui íntegro para con él, Y guardéme de mi iniquidad. … Con el bueno eres benigno, Y con el íntegro te muestras íntegro; 2 Samuel 22:24-26


Jehová juzgará los pueblos: Júzgame, oh Jehová, conforme a mi justicia y conforme a mi integridad. – Salmos 7:8

Este concepto lo encontramos también presente en el tiempo de los patriarcas,

Péseme Dios en balanzas de justicia, Y conocerá mi integridad. – Job 31:6

Así pues, la integridad aunque se presenta como condición de vida, la integridad se construye a través del esfuerzo de la persona por mostrar que sus intenciones son conforme a una disposición honesta del corazón, conforme a verdad, conforme a justicia. El grado de esfuerzo determina la calidad de la integridad.

Cuando llegamos a Jesús, el concepto ha perdido completamente su vigencia, y el pueblo carece de integridad.

De allí que en su doctrina, Él añade otras definiciones. En el caso de su enseñanza en el sermón del monte, se define íntegro a la persona que no rehuye a hacer tareas aunque no le correspondan, aunque no sean su responsabilidad.

Y al que quisiere ponerte a pleito y tomarte tu ropa, déjale también la capa; 41Y a cualquiera que te cargare por una milla, ve con él dos. Mateo 5:40, 41

…integro es tambien quien da, quien no retiene, quien no toma para si, aquel que desarrolla la cualidad de no apegarse a las cosas materiales, porque haciendo así acumula tesoros en los cielos.

Integro es aquel que no escatima esfuerzo por mostrarle a los demás que sus intenciones no están basadas en intereses mezquinos, egoístas. Su esfuerzo está dirigido a mostrarle a los demás que sus sentimientos son verdaderos, no tan solo son apariencia.

En otra sección de sus enseñanzas encontramos a Jesús presentando la parábola de los tres siervos a quienes se les entregan talentos,[1] y la parábola de los diez siervos a quienes se les entregó diez minas.[2]

En ambas parábolas, tanto el siervo malo, de la parábola de los talentos, como el mal siervo de la parábola de las minas, ambos son juzgados por su ausencia de integridad. No hubo esfuerzo en ellos por alcanzar aquello que se le confió. La dureza del castigo es conforme al grado de integridad que se esperaba de ellos.

Íntegro es aquel a quien no se le puede reprochar que no se esforzara por ser fiel hacia algo, o hacia alguien, o por no alcanzar aquella operación que se le confió.

Cuando llegamos al Nuevo Testamento, la palabra integridad aparece una sola vez traducida como tal (Tito 2:7), y es el apóstol Pablo quien le agrega una concepción adicional al concepto que viene desde el Antiguo Testamento.

El término en el idioma griego traducido al español como integridad, es: αφθοριαν (afthorian), y significa literalmente, incorruptible, inmortalidad.

  • Romanos 2:7 (ἀφθαρσίαν: inmortalidad);
  • 1ra. Corintios 15:42 (ἀφθαρσίᾳ: incorrupción);
  • 1ra. Corintios 15:50 (ἀφθαρσίαν: incorrupción);
  • 1ra. Corintios 15:53 (ἀφθαρσίαν: incorrupción/inmortalidad);
  • 1ra. Corintios 15:54 (ἀφθαρσίαν: incorrupción/inmortalidad);
  • Efesios 6:24 (ἀφθαρσίᾳ: sinceridad);
  • 2da. Timoteo 1:10 (ἀφθαρσίαν: inmortalidad);
  • Tito 2:7 (αφθοριαν: integridad)

Se define como íntegro algo que no puede, o no está sujeto a la corrupción. Integridad es un sentimiento, una convicción o una acción que permanece inalterable.

Integro es la persona que persevera, la persona que persiste, la que se mantiene en su resolución, la que dura hasta el final,

La integridad se asocia también con acciones, acciones amparadas con palabras, es decir, integro es la persona que hace conforme a lo que dice. La integridad se demuestra, no solo es a nivel de teoría.

ENTONCES habló Jesús a las gentes y a sus discípulos, 2Diciendo: Sobre la cátedra de Moisés se sentaron los escribas y los Fariseos: 3Así que, todo lo que os dijeren que guardéis, guardadlo y hacedlo; mas no hagáis conforme a sus obras: porque dicen, y no hacen. Mateo 23:1-3


Mostrándote en todo por ejemplo de buenas obras; en doctrina haciendo ver integridad, gravedad, – Tito 2:7

Aunque secularmente se asocia con una cualidad moral, la integridad no tiene nada que ver con moralidad humana, es la decisión de las personas de actuar conforme a instrucciones según la disposición divina. La integridad es acción que involucra esfuerzo y denuedo.

Nunca tal acontezca que yo os justifique: Hasta morir no quitaré de mí mi integridad. – Job 27:5


El que en integridad camina, será salvo; Mas el de perversos caminos caerá en alguno. – Proverbios 28:18

La integridad es una virtud equivalente a la sabiduría. Quien la alcanza obtiene la fama de ser una persona de dignidad y honra,

Porque sol y escudo es Jehová Dios: Gracia y gloria dará Jehová: No quitará el bien a los que en integridad andan. Salmo 84:11

La integridad desarrolla la capacidad de establecer la Voluntad de Dios sobre la tierra. Quien es integro es respaldado por Dios mismo.

Y dijo: Oh Jehová, ruégote te acuerdes ahora que he andado delante de ti en verdad y con íntegro corazón, y que he hecho lo que ha sido agradable delante de tus ojos. Y lloró Ezechîas con gran lloro. Isaías 38:3

La integridad es el esfuerzo diario por alcanzar aquello para lo cual fuimos alcanzados por el Señor.

No que ya haya alcanzado, ni que ya sea perfecto; sino que prosigo, por ver si alcanzo aquello para lo cual fuí también alcanzado de Cristo Jesús. Hermanos, yo mismo no hago cuenta de haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante, Filipenses 3:12, 13

No podemos terminar esta enseñanza sin dejar de mencionar el paso final del proceso de la integridad: Reconocer nuestros fallos, y enmendarlos.

Y David dijo á Jehová, cuando vió al ángel que hería al pueblo: Yo pequé, yo hice la maldad: ¿qué hicieron estas ovejas? Ruégote que tu mano se torne contra mí, y contra la casa de mi padre. – 2 Samuel 24:17


Es íntegro quien reconoce sus errores, sus fallos, sus pecados, pide perdón.. y los enmienda..

Pastor Pedro Montoya

Tel Cel. (407) 764-2699

Twitter: @pastormontoya

http://www.ministerioscristorey.com

[1] Mateo 25:14-30

[2] Lucas 19:12-26

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