La Venida de Jesús… Segunda Parte: El Arrebatamiento de los Fieles en Cristo Jesús.

Luego nosotros, los que vivimos, los que quedamos, juntamente con ellos seremos arrebatados en las nubes a recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor. 1ra. Tesalonicenses 4:17

Un concepto que debemos corregir con respecto al arrebatamiento es sobre la anterioridad del evento con respecto a la venida de Jesús.

La escatología contemporánea presenta este evento como un acontecimiento desarrollado con bastante tiempo de anticipación a la venida de Jesús, y como un acto casi privado. La mayoría de los escatólogos lo presentan con una anterioridad de tres años y medio a la venida de Jesús.

Por lo general, el acontecimiento es presentado como un caos resultado de gente desapareciendo sin dejar rastro, y sin que nadie pueda advertir de su paradero. Esta concepción no es bíblica, es por el contrario una concepción atea, apostata y demoniaca.

El arrebatamiento es un evento simultáneo a la venida de Jesús. En las Palabras de Jesús presentadas en el capítulo 24 del evangelio de Mateo se describen ambos eventos como acontecimientos paralelos, el arrebatamiento como consecuencia de la venida de Jesús.

30Y entonces se mostrará la señal del Hijo del hombre en el cielo; y entonces lamentarán todas las tribus de la tierra, y verán al Hijo del hombre que vendrá sobre las nubes del cielo, con grande poder y gloria.    31Y enviará sus ángeles con gran voz de trompeta, y juntarán sus escogidos de los cuatro vientos, de un cabo del cielo hasta el otro. Mateo 24:30, 31

Nótese la simultaneidad: el Hijo del Hombre, Jesús, aparece en las nubes, e inmediatamente Él envía a sus ángeles a juntar (el arrebatamiento) a sus escogidos.

y verán al Hijo del hombre que vendrá sobre las nubes del cielo, con grande poder y gloria.    31Y enviará sus ángeles con gran voz de trompeta, y juntarán sus escogidos de los cuatro vientos,

No hay evidencia de una anterioridad tal como la escatología contemporánea lo presenta. Un arrebatamiento oculto e independiente, anterior a la venida de Jesús, no es sustentado por la Palabra.

La simultaneidad de ambos eventos aparece también descrita en los escritos del apóstol Pablo,

1EMPERO os rogamos, hermanos, (1)cuanto a la venida de nuestro Señor Jesús Cristo, y (2)nuestro recogimiento a él, 2da. Tesalonicenses 2:1

Nótese de nuevo la simultaneidad: la venida de Jesús, inmediatamente después, nuestro recogimiento a Él.

la venida de nuestro Señor Jesús Cristo, y nuestro recogimiento a él

El arrebatamiento de los santos es un acontecimiento consecuencia de la venida de Jesús.

En su primera epístola a la comunidad de fe de Tesalónica, es donde mejor se aprecia el orden de los eventos,

14Porque si creemos que Jesús murió y resucitó, así también traerá Dios con él a los que durmieron en Jesús. 15Por lo cual, os decimos esto en palabra del Señor: que nosotros que vivimos, que habremos quedado hasta la venida (Παρουσιαν) del Señor, no seremos delanteros a los que durmieron.  16Porque el mismo Señor con aclamación, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero: 17Luego nosotros, los que vivimos, los que quedamos, juntamente con ellos seremos arrebatados (αρπαγησομεθα) en las nubes a recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor.              1ra. Tesalonicenses 4:14-17

Como podemos comprobar, el arrebatamiento de los santos, vivos y resucitados, no es un evento anterior ni independiente a la venida de Jesús; no es tampoco un evento oculto, gente desapareciendo sin que no se pueda dar explicación de su paradero, como se presenta en la actualidad. El arrebatamiento es un acontecimiento desarrollado a la vista de todos.

El arrebatamiento[1] significa una acción divina sobre el hombre de levantarlo de sobre la faz de la tierra para alzarlo hasta el lugar en las nubes donde Él se encuentra. En el acto no interviene la voluntad ni la decisión del hombre, es completamente un acto de la soberanía de Dios sobre el hombre y la mujer justos, de atraerlos hacia Sí.

Tan pronto termina el proceso del arrebatamiento, que todos los participantes han subido a las nubes para reunirse con Jesús, comienza el descenso de Jesús y toda esta magnitud reunida a Él, para posar sus pies sobre el monte de los Olivos, según la profecía de Zacarías,…

4Y afirmaránse sus pies en aquel día sobre el monte de las Olivas, que está en frente de Jerusalem a la parte de oriente: y el monte de las Olivas, se partirá por medio de sí hacia el oriente y hacia el occidente, haciendo un muy grande valle; y la mitad del monte se apartará hacia el norte, y la otra mitad hacia el mediodía. Zacarías 14:4

… y según la instrucción que los apóstoles recibieron de parte de los varones con vestiduras blancas, el día cuando Jesús fue tomado del cielo,

10Y estando con los ojos puestos en el cielo, entre tanto que él iba, he aquí dos varones se pusieron junto a ellos en vestidos blancos; 11Los cuales también les dijeron: Varones Galileos, ¿qué estáis mirando al cielo? este mismo Jesús que ha sido tomado desde vosotros arriba en el cielo, así vendrá como le habéis visto ir al cielo.       Hechos 1:10, 11

Las personas que participan del arrebatamiento no necesariamente son personas que pertenecen a una iglesia; la Biblia es categórica al afirmar que quienes participan de él son personas de fe que por sus convicciones y decisiones acerca de Jesús y Su Palabra, hacen ajustes para vivir según las demandas de su Voluntad.

Mas los que fueren tenidos por dignos de aquel siglo y de la resurrección de los muertos, ni se casan, ni son dados en casamiento: Lucas 20:35

La Biblia presenta a estas personas como, tenidas por dignas, lo cual demuestra que la elección es del Señor conforme a lo establecido en Su Palabra,

No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos: mas el que hiciere la voluntad de mi Padre que está en los cielos. Mateo 7:21

En conclusión, la venida de Jesús y el arrebatamiento de la iglesia no son eventos separados ni aislados; no son eventos independientes el uno del otro.

Como lo hemos comprobado por todos los textos revisados, la venida de Jesús es el evento que provoca que los muertos en Cristo resuciten de sus tumbas, y unidos a los justos vivos transformados, en un mismo grupo suben a reunirse con Jesús en las nubes para eventualmente descender en el monte de los Olivos, e inaugurar el reinado milenial de Jesús sobre la tierra.

La imagen que muchos escatólogos han logrado establecer, lamentablemente falsa, es que el arrebatamiento es un acto invisible, de gente desapareciendo sin dejar rastro, pero que son llevadas a los aires en formas espirituales, y al cabo de tres años y medio “aparecen” acompañando a Jesús en su venida.

El uso del término “parousia”, para referirse a la venida de Jesús, demuestra que en el uso y costumbre de la palabra se tenía el concepto de salir a recibir al que viene, como un sequito de recibimiento, para entrar juntamente con la persona al lugar de destino.

La parábola de las diez vírgenes lo ilustra claramente.  Se trata de diez vírgenes que han sido comisionadas para esperar y recibir al esposo. Cuando finalmente llega el momento, reciben la orden de salid a recibirle, y cuando lo reciben, lo acompañan a entrar al sitio de donde salieron. Fueron su sequito de recibimiento. Eso es “parousia”.

6Y a la media noche fue oído un clamor: He aquí, el esposo viene; salid a recibirle. 7Entonces todas aquellas vírgenes se levantaron, y aderezaron sus lámparas … 10… y las que estaban apercibidas, entraron con él a las bodas; y se cerró la puerta.  Mateo 25:6-10

Otro ejemplo claro es la llegada del apóstol Pablo a Roma. El relato de su llegada describe la presencia de unos creyentes residentes de Roma que salen a recibir al apóstol, y cuando se encuentran con él, lo acompañan a entrar en Roma, la ciudad de donde ellos salieron.

14… luego vinimos a Roma; 15De donde, oyendo de nosotros los hermanos, nos salieron a recibir hasta la plaza de Appio, y Las Tres Tabernas: a los cuales como Pablo vio, dio gracias a Dios, y tomó aliento. 16 Y como llegamos a Roma, …    Hechos 28:14-16

Los creyentes salen de Roma, y se encuentran con Pablo en la plaza de Appio, y Las Tres Tabernas, y acompañan a Pablo a entrar en Roma.

El arrebatamiento se da a la venida de Jesús. Los muertos en Cristo son levantados de sus tumbas, y se unen al grupo de los fieles que están siendo transformados, y juntos suben a las nubes a reunirse con Jesús en las nubes, y descienden en Jerusalén, en el monte de los Olivos.

Los muertos en Cristo se levantan con cuerpo glorificado, semejante al de los fieles que están siendo transformados, con las mismas características del cuerpo de Jesús cuando resucitó, según las mismas Escrituras lo han establecido,

Muy amados, ahora somos hijos de Dios, y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser; pero sabemos que cuando él apareciere, seremos semejantes a él, porque le veremos como él es. 1ra. Juan 3:2

… continuará….

 

pastor Montoya

Twitter: @pastormontoya

Ph (407) 764-2699

[1] El término en griego que se usa para arrebatamiento, es: ἁρπαγησόμεθα (arpagisomeza), y significa, arrebatados. Textos donde aparece en relación a la venida de Jesús,

Luego nosotros, los que vivimos, los que quedamos, juntamente con ellos seremos arrebatados (ἁρπαγησόμεθα) en las nubes a recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor. 1ra. Tesalonicenses 4:17

Otros textos donde aparece su uso,

Y como subieron del agua, el Espíritu del Señor arrebató (ηρπασεν) a Felipe; y no le vio más el eunuco, y se fue por su camino gozoso. Hechos 8:39

Y habiendo grande disensión, el tribuno, teniendo temor de que Pablo fuese despedazado de ellos, mandó venir soldados, y arrebatarle (ἁρπάσαι) de en medio de ellos, y llevarle a la fortaleza. Hechos 23:10

Conozco a un hombre en Cristo, que hace catorce años (si en el cuerpo, no lo sé; si fuera del cuerpo, no lo sé: Dios lo sabe) fue arrebatado (ἁρπαγέντα) hasta el tercer cielo. … 4Que fue arrebatado (ἡρπάγη) al paraíso, donde oyó palabras secretas que el hombre no puede decir.2da. Corintios 12:2, 4

Mas haced salvos a los otros por temor, arrebatándolos (ἁρπάζοντες) del fuego; aborreciendo aun la ropa que es contaminada de la carne. Judas 23

Y ella parió un hijo varón, el cual había de regir todas las gentes con vara de hierro: y su hijo fue arrebatado (ἡρπάσθη) para Dios y a su trono. Apocalipsis 12:5

 

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