No toquéis al ungido de Jehovah…


La expresión es producto de la convicción en David de que su vida es parte de una operación profética, y es acuñada con el propósito de establecer el valor de la confianza en Dios como fundamento de construcción del Reino de los Cielos sobre la faz de la tierra. La batalla no consiste en cuán diestro sea en el uso de la espada, la batalla consisten en cuánta confianza tenga para exponerse ante el adversario no confiando en las armas.

Sacar a la luz la abominación oculta de las regiones


La guerra espiritual consiste en “desvirtuar” la autoridad del contrario, esto es, cancelar el “derecho legal” del enemigo para así poder reprender y sujetar toda su actividad;
No solo se trata de reprender, es necesario que quien ejerce la autoridad de la fe en Jesús cumpla con condiciones mínimas para asegurarse que su autoridad asestará un golpe contundente a las tinieblas.
Guerra espiritual significa que la autoridad espiritual para expulsar demonios está condicionada, es decir, depende de la ausencia de “desobediencia” en el hombre de fe.