La Paz del Señor sea con tu casa.
La cizaña se parece al trigo, así como la apostasía parece verdadera, pero no lo es. Al igual que la cizaña, cuando crece, ocupa espacio, aunque su destino final es el horno de fuego. De la misma manera, la apostasía no está fuera del campo de trigo, sino dentro de él. Parece trigo, pero no lo es; es simplemente cizaña.
El propósito de la cizaña es ocupar espacio y destruir el trigo. Asimismo, la apostasía busca destruir la fe de los hombres y mujeres que Dios ha escogido, llamado e integrado en Su reino. Hoy estudiaremos seis doctrinas apóstatas que afectan nuestras creencias y prácticas.
Ya hemos analizado varios elementos para entender qué es la apostasía. Tenemos su definición etimológica y cómo aparece en las Sagradas Escrituras. Ahora identificaremos doctrinas apóstatas específicas. Descubriremos que muchas están vigentes en nuestras instituciones eclesiásticas, en las creencias de los hombres y mujeres de fe, y en las prácticas de los pueblos a los que pertenecemos.
1. La Doctrina de Balaam
Comencemos con el libro de Apocalipsis, capítulo 2, versículo 14: «Pero tengo unas pocas cosas contra ti, porque tú tienes ahí a los que retienen la doctrina de Balaam, el cual enseñaba a Balac a poner tropiezo delante de los hijos de Israel, a comer de cosas sacrificadas a los ídolos y a cometer fornicación«.
El versículo define claramente en qué consiste esta doctrina. Balaam era un falso profeta; por lo tanto, su enseñanza se basa en un movimiento profético falso, una doctrina pseudoprofética. Su propósito era promover entre los creyentes la participación en actividades y celebraciones idolátricas, especialmente el consumo de comidas sacrificadas a los ídolos y la fornicación.
Muchos piensan que esta doctrina es cosa del pasado, que no está vigente hoy. Pero esta doctrina sigue viva y está tomando fuerza en las instituciones eclesiásticas y los círculos cristianos. Promueve un libertinaje entre los hombres y mujeres de fe, la idea de que todo nos es permitido y que no hay cosas que debamos evitar.
La doctrina de Balaam sugiere que los creyentes deben involucrarse en las prácticas del pueblo para dar testimonio. A simple vista, esto podría parecer correcto, pero es un error. Cuando se trata de actividades dedicadas a fuerzas demoníacas, no podemos participar ni involucrarnos. Como dice 2 Corintios 6: «¿Qué comunión tiene la luz con las tinieblas? ¿Qué concordia hay entre Cristo y Belial?«.
Esta doctrina fomenta que los creyentes participen no solo en actividades, sino también en comidas idolátricas. Algunos podrían decir: «Hoy ya no existen comidas idolátricas». Pero sí las hay. Nos hemos acostumbrado tanto a ellas que forman parte de nuestro régimen alimentario sin que lo notemos.
En muchos pueblos latinoamericanos con un pasado indígena, ciertas comidas fueron consagradas a los ídolos. Aunque alguien diga: «Eso ya pasó, nadie celebra actividades idolátricas hoy», las recetas se han mantenido. Por ejemplo, en algunos países se preparan aves en su propia sangre, una práctica con trasfondo idolátrico que pocos reconocen.
Estas recetas ceremoniales, dedicadas a los ídolos hace siglos, siguen vigentes. En el Antiguo Testamento, se menciona una comida ceremonial como el cabrito cocido en la leche de su madre, prohibida por Dios. Aunque los ídolos originales hayan desaparecido, las recetas conservan su carácter idolátrico.
La doctrina de Balaam enseña que no hay problema en participar en estas cosas. Algunos incluso dicen: «Con oración, todo se purifica». Pero si algo fue declarado abominable por Dios en su origen, conserva esa naturaleza con el tiempo. En Hechos 21:25, los ancianos de Jerusalén instruyeron a los gentiles convertidos a abstenerse de lo sacrificado a los ídolos, la sangre, lo ahogado y la fornicación. Esto confirma que la doctrina de Balaam sigue siendo relevante.
2. La Doctrina de los Nicolaítas
Pasemos a la segunda doctrina, en Apocalipsis 2:15: «Y también tienes a los que retienen la doctrina de los nicolaítas, la cual yo aborrezco«. ¿En qué consiste la doctrina de los nicolaítas? Muchos tienen una idea vaga al respecto. Algunos creen que eran seguidores de Nicolás, un diácono mencionado en Hechos, pero eso es una interpretación errónea.
«Nicolaítas» viene de dos palabras griegas: «Nike», que se refiere a la diosa pagana de la victoria (conocida hoy por la marca comercial), y «laos», que significa «pueblo». Así, «nicolaítas» significa «la victoria del pueblo». Esta doctrina apóstata promovía que los creyentes participaran en celebraciones dedicadas a los ídolos, sin esconderse ni marginarse.
¿Has escuchado el argumento: «¿Cómo dará el pueblo testimonio de tu fe si no participas con ellos?»? Esto muestra cuán vigente está esta doctrina. Sin embargo, la Escritura es clara en 2 Corintios 6: «No toquéis lo inmundo, salid de en medio de ellos«. Los hombres y mujeres de fe no debemos participar en celebraciones paganas.
Algunos dicen: «Ya no hay ídolos». Pero los ídolos no solo están en iglesias católicas; están en la sociedad, el comercio y todos los ambientes. Por ejemplo, la Navidad es una celebración idolátrica no respaldada por la Escritura. ¿Cuántos creyentes y congregaciones participan en ella? Incluso hay quienes se molestan si alguien se niega a celebrarla.
Otras celebraciones paganas incluyen los Reyes Magos el 6 de enero o el 14 de febrero, dedicado a un dios mitológico. En Puerto Rico, las Fiestas de la Calle San Sebastián son un ejemplo de fiestas nicolaítas en las que incluso iglesias participan con cánticos. Esto no es historia; es una realidad actual.
Además, están las iglesias inclusivas que toleran la homosexualidad y el lesbianismo sin exigir cambios. Esto no es doctrina del Evangelio, pues la Palabra dice: «Arrepentíos, porque el Reino de los cielos se ha acercado«. Si no se promueve un cambio en quienes viven en pecado, eso es apostasía, no iglesia del Señor.
Iglesias como la católica, luterana, presbiteriana y metodista han ordenado ministros homosexuales y lesbianas. Esto debe denunciarse, como dice Ezequiel: «Hijo del hombre, ¿no has visto lo que estos hacen en secreto?«. La doctrina de los nicolaítas sigue vigente y fuerte.
3. La Doctrina de la Adoración a las Huestes Celestiales
La tercera doctrina está en Deuteronomio 17:2-4: «Cuando se hallare entre ti, en alguna de tus ciudades que Jehová tu Dios te da, hombre o mujer que haya hecho mal ante los ojos de Jehová tu Dios, traspasando su pacto, y hubiere ido y servido a dioses ajenos, inclinándose a ellos, ya sea al sol, a la luna o a todo el ejército del cielo, lo cual yo no he mandado«.
Esta doctrina incluye a quienes practican la astrología o dependen de los horóscopos. Sofonías 1:4-5 dice: «Extenderé mi mano sobre Judá y sobre todos los moradores de Jerusalén… y a los que se inclinan sobre los tejados al ejército del cielo«. El equinoccio de primavera y el solsticio de invierno son ejemplos de cultos a los astros en los que muchos creyentes participan.
No debemos depender del sol, la luna ni los astros, ni invocar ángeles. Objetos con figuras de soles, lunas o ángeles en hogares cristianos abren la puerta a la apostasía. Esto puede explicar la rebeldía de los hijos, pues hemos permitido estas prácticas en nuestras casas.
En Ezequiel 8:15-16 se describe a hombres adorando al sol en el templo de Jehová. Estas costumbres persisten, como observar la salida o puesta del sol. Debemos arrepentirnos, pues de lo contrario, las tinieblas mantienen derechos legales sobre nuestras vidas, salud y finanzas.
4. La Doctrina del Preterismo
La cuarta doctrina está en 2 Timoteo 2:18: «Que se han descaminado de la verdad, diciendo que la resurrección es ya hecha, y trastornan la fe de algunos«. Esta es la doctrina del preterismo, que asegura que las profecías de Apocalipsis y Mateo 24 ya se cumplieron, incluyendo la venida de Jesús.
El preterismo se basa en palabras como las de Mateo 24:34: «No pasará esta generación sin que estas cosas sean hechas«. Dicen que todo ya ocurrió, pero esto es apostasía. La resurrección y la venida de Jesús no han sucedido; estamos cerca, pero aún no. Quienes abrazaron esta doctrina han trastornado su fe y la de otros.
5. La Doctrina del Arrebatamiento Pretribulacional
La quinta doctrina es la del arrebatamiento pretribulacional. Afirma que la iglesia será levantada antes de la tribulación (unos dicen 3.5 años, otros 7). Pero Mateo 24:29-31 dice: «Después de la aflicción de aquellos días… enviará sus ángeles… y juntarán a sus escogidos«. La venida de Jesús y el arrebatamiento son simultáneos, no previos.
2 Tesalonicenses 2:1 confirma: «En cuanto a la venida de nuestro Señor Jesucristo y nuestro recogimiento a Él«. También 1 Corintios 15:23: «Luego los que son de Cristo, a su venida«. Y 1 Tesalonicenses 4:15-17 describe a los vivos y muertos arrebatados juntos al venir Jesús. Esta doctrina apóstata no prepara a la iglesia para la tribulación.
Muchos creyentes, confiando en un arrebatamiento previo, no se preparan para la persecución. Cuando llegue, podrían negar su fe. La iglesia pasará por tribulación, pero el Espíritu obrará sobrenaturalmente. Debemos renunciar a esta doctrina para no perder la fe, la gracia y la salvación.
6. La Doctrina Económica de la Bestia
La sexta doctrina, en Apocalipsis 13:17, es económica: «Que ninguno pudiese comprar ni vender sino el que tuviere la señal… de la bestia«. Hoy, iglesias adoptan este modelo: «Suscríbete, paga una cuota y recibe enseñanza». Esto mercadea la Palabra, algo que Jesús condenó al expulsar a los cambistas del templo.
Esta doctrina sutil se infiltra en iglesias y comercios: «Hazte miembro y obtén beneficios». Pero la Palabra no se negocia. La apostasía está dentro de la iglesia, no fuera. Revisemos nuestras congregaciones: si toleran el pecado sin exigir cambio, no es de Dios. Debemos salir de lo inmundo, como dice 2 Corintios 6:17.
Padre, gracias por abrir nuestros ojos, oídos y corazones con Tu Palabra. Que ninguno, sabiendo esto, camine en error ni a destrucción. En el nombre de Jesús, amén. Te bendigo; que la paz del Señor y la Gracia del Dios Eterno estén contigo. Amén.
El programa está disponible en la siguiente dirección: https://youtube.com/live/N3lFQPb9N9o
Bendiciones,
Pastor Pedro Montoya
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