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La fe del centurión romano. La llave del entendimiento sobre cómo crecer en la fe de Jesús.


La vida en Cristo Jesús es una vida de fe; nadie puede venir a Jesús por ningún otro medio, la fe es el único camino para acercarse a Él.

Empero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es menester que el que a Dios se allega, crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan.

Hebreos 11:6

La fe, no obstante, no es efecto de la actividad religiosa del hombre; la epístola a los Romanos establece en su doctrina que la fe por medio de la cual el hombre se acerca a Dios, y cree en Él, es una fe básica, es una medida de fe que Dios entrega para que el hombre tenga la capacidad espiritual de reconocerle como Dios, [1] y pueda ingresar por esa fe, a la Gracia de Jesús. No obstante, esta medida de fe es una fe provisional, es una fe de ingreso al Reino, pero  no es suficiente como para vivir y alcanzar la Salvación de la Gracia. El hombre y la mujer que se acercan a Jesús ‘tienen’ que crecer en la fe, de lo contrario no pueden seguir avanzando en el desarrollo de la vida espiritual; el mejor ejemplo que ilustra esta situación es la parábola del sembrador, en ella Jesús explicó que la semilla es ‘La Palabra del Reino’,[2] y destacó que la Palabra puede ser ‘arrebatada’ por el maligno (la semilla que cayó junto al camino), puede ser ‘estorbada’ por causa de la persecución (la semilla que cayó en pedregales), y puede ser ‘ahogada’ por el afán de este siglo (la semilla que cayó entre espinas).

19 Oyendo cualquiera la palabra del reino, y no entendiéndola, viene el malo, y arrebata lo que fue sembrado en su corazón: éste es el que fue sembrado junto al camino. 20 Y el que fue sembrado en pedregales, éste es el que oye la palabra, y luego la recibe con gozo. 21 Mas no tiene raíz en sí, antes es temporal que venida la aflicción o la persecución por la palabra, luego se ofende. 22 Y el que fue sembrado en espinas, éste es el que oye la palabra; pero el afán de este siglo y el engaño de las riquezas, ahogan la palabra, y hácese infructuosa.

Mateo 13:19-22

Esta parábola destaca —y exhorta, a la vez— que la vida espiritual no consiste solo en creer, sino sobre todo, en permanecer en lo que se ha creído, de allí la necesidad de mantenerse en la Palabra de las enseñanzas de Jesús.

Y muchos de sus discípulos oyendo lo, dijeron: Dura es esta palabra: ¿quién la puede oír?

Juan 6:60

La fe es el fundamento de la vida en Cristo Jesús, pero no solamente como medio para obtener las peticiones que presentamos en oración, sino sobre todo como propósito para construir la vida en el Reino. Ustedes lo pueden ver en el capítulo 11 de la epístola a los Hebreos, cuando dice que por la fe ganaron reinos, obraron justicia, alcanzaron promesas, taparon las bocas de leones, apagaron fuegos impetuosos, evitaron filo de cuchillo, convalecieron de enfermedades, fueron hechos fuertes en batallas, trastornaron campos de extraños. Las mujeres recibieron sus muertos por resurrección; unos fueron estirados, no aceptando el rescate, para ganar mejor resurrección.[3]

Cada quien tiene que crecer en la fe para superar el embate del mundo que pretende detener el desarrollo espiritual de los nacidos en la fe de Jesús. La fe no consiste en creer, sino en actuar según la enseñanza de Jesús. Cada acción se establece por la fe, no hay otra forma; el Espíritu conduce al hombre y mujer de fe en la preparación adecuada según la opresión que el mundo le envía; así según el texto de Hebreos, no todas las personas pueden apagar fuegos impetuosos, no todas las personas pueden conquistar reinos, no todos pueden recibir a sus muertos por resurrección; solamente aquellos que crecieron en la fe para tal acción son quien únicos lo pueden hacer. Cada acción tiene una fe particular, es la responsabilidad del hombre y de la mujer en ella para ser sostenido en medio del embate del mundo.

Aunque ande en valle de sombra de muerte, No temeré mal alguno; porque tú estarás conmigo: Tu vara y tu cayado me infundirán aliento.

Salmos 23:4

La fe que vence al mundo no es una super fe; la fe que vence al mundo es una fe sencilla que no demanda de quien aspira a ella que tenga un gran conocimiento acerca de las cosas angélicas y/o espirituales. La fe que vence al mundo se fundamenta en Jesús, su obra y sus enseñanzas; este es el mensaje de la cruz.

Porque todo aquello que es nacido de Dios vence al mundo: y esta es la victoria que vence al mundo, nuestra fe. 5¿Quién es el que vence al mundo, sino el que cree que Jesús es el Hijo de Dios?

1 Juan 5:4-5

El ejemplo lo tenemos en el acto de fe del centurión romano de Capernahum. El centurión era un hombre preparado para la guerra, antes de su encuentro con Jesús, el conocimiento que tenía acerca de lo espiritual era prácticamente nulo; sin embargo, su acto de fe basado en la experiencia propia en las líneas de autoridad dentro de las cuales él se desempeñaba, le ayudó a establecer una relación con la fe, y entender que la vida de fe depende de la posición que la persona ocupe frente a la Palabra de Dios. De allí que el mayor logro del centurión no fue la sanidad de su sirviente, sino el haber recibido la dignidad declarada por Jesús de que se sentaría a la mesa juntamente con Abraham, con Isaac y con Jacob.

¿Qué hizo que un hombre sin nada de conocimiento de las cosas espirituales recibiera tal dignidad? ¿Cuál es el camino de fe que el centurión nos traza al resto de los creyentes no judíos?

El acto de fe del centurión romano no consistió en creer, no podía ‘creer’ pues su trasfondo cultural no había desarrollado tal idiosincrasia; el apóstol Pablo hablando de la idiosincrasia de los pueblos escribe en la primera epístola a los Corintios, que la idiosincrasia de los Judíos es pedir señales, y la de los Griegos la búsqueda de la sabiduría;[4] la idiosincrasia de los romanos era la de seguir instrucciones, y lo vemos claramente en las palabras del centurión.

Así que si seguimos el ejemplo del centurión tenemos que admitir que la fe del centurión se fundamentó en el entendimiento que él desarrolló haciendo una asociación entre su idiosincrasia político-militar, y la doctrina y obra de Jesús como representante del Reino de los cielos.

¿Qué tipo de entendimiento desarrolló el centurión romano? En las palabras del centurión se pueden ver manifestadas por lo menos cuatro entendimientos bien claros que él tuvo acerca de Jesús y su obra.

Y entrando Jesús en Capernaum, vino a él un centurión, rogándole,Y diciendo: Señor, mi mozo yace en casa paralítico, gravemente atormentado. Y Jesús le dijo: Yo iré y le sanaré. Y respondió el centurión, y dijo: Señor, no soy digno de que entres debajo de mi techado; mas solamente di la palabra, y mi mozo sanará. Porque también yo soy hombre bajo de potestad, y tengo bajo de mí soldados: y digo a éste: Ve, y va; y al otro: Ven, y viene; y a mi siervo: Haz esto, y lo hace. 10 Y oyendo Jesús, se maravilló, y dijo a los que le seguían: De cierto os digo, que ni aun en Israel he hallado fe tanta. 11 Y os digo que vendrán muchos del oriente y del occidente, y se sentarán con Abraham, e Isaac, y Jacob, en el reino de los cielos: 12 Mas los hijos del reino serán echados a las tinieblas de afuera: allí será el lloro y el crujir de dientes.

Mateo 8:5-12

El entendimiento de la Santidad de Dios: “..Señor, no soy digno de que entres debajo de mi techado;..

El primer entendimiento que el centurión desarrolló sobre Jesús fue acerca de Su Santidad.  Observemos por un minuto la respuesta del centurión romano fue: Señor, no soy digno de que entres debajo de mi techado. A simple vista tal respuesta pudiera ser considerada como un sentimiento de baja autoestima, o quizá como un mea culpa por su inmoralidad; no obstante reconociendo el valor del centurión y sus ejecutorias entre los judíos, tales impresiones no tienen validez, pues de lo contrario nunca hubiera solicitado la intervención de Jesús.

El “No soy digno de que entres debajo de mí techado”, por el contrario, muestra el gran concepto que el centurión tuvo acerca de Jesús; Juan el Bautista también manifestó ese mismo entendimiento cuando expresó: no soy digno de desatar encorvado la correa de sus zapatos.[5] La negativa del centurión a dejarlo entrar en su casa es tan solo la evidencia del reconocimiento en Jesús de una Santidad y perfección con la cual no estaba acostumbrado a exponerse. En el relato de Lucas el relato presenta al centurión interactuando con Jesús por intermedio de mensajeros.[6]

La fe demanda que tengamos un claro entendimiento acerca de la Santidad de Dios; Dios es santo y llama a quienes han creído en Él a ser santos.[7] No se trata de un reconocimiento religioso, se trata de entender que la Santidad de Dios nos rodea en todo lo que emprendemos:

Hacer las cosas teniendo en cuenta Su Santidad, movernos en los ambientes teniendo en cuenta Su Santidad, hablar con los demás teniendo en cuenta Su Santidad.

No es una lección nueva, fue la primera lección que Dios le entregó a Moisés en el escenario de la zarza que estaba ardiendo: quita tus zapatos de tus pies, porque el lugar en que tú estás, tierra santa es. El texto dice que Moisés se cubrió los ojos porque tuvo miedo ver a Dios. Ninguno que no entienda cerca de la Santidad de Dios puede tener fe, ninguno. La fe consiste en entender la Santidad de Dios.

En su primera epístola a Timoteo, Pablo enseña sobre que Dios habita en luz inaccesible y que ninguno de los hombres lo ha visto, ni puede verlo. El que Dios habite en luz inaccesible significa que nadie lo puede ver por causa de su Santidad; Dios es tan Santo como para que el ojo humano lo pueda tolerar.

Quien sólo tiene inmortalidad, que habita en luz inaccesible; a quien ninguno de los hombres ha visto ni puede ver: al cual sea la honra y el imperio sempiterno. Amén.

1 Timoteo 6:16:

En la epístola a los Hebreos leemos que entender acerca de la Santidad de Dios es lo que nos capacita para poder acercarnos a Él.

Seguid la paz con todos, y la Santidad, sin la cual nadie verá al Señor:

Hebreos 12:14:

En la epístola a los Efesios leemos que la fe es parte de la vida de una nueva creación en Cristo Jesús.

Y vestir el nuevo hombre que es criado conforme a Dios en justicia y en Santidad de verdad.

Efesios 4:24:

El entendimiento del Temor de Dios: “..Señor, no soy digno de que entres debajo de mi techado; mas solamente di la palabra,..

Junto con el entendimiento de la Santidad de Jesús, el centurión desarrolló también el entendimiento acerca del Temor de Dios. Temor de Dios y Santidad caminan juntos, no se pueden separar.

‘Señor, no soy digno de que entres debajo de mi techado’, no es más que la manifestación del Temor de Dios que el centurión desarrolló a causa de la acción de Jesús de querer visitar su casa; el centurión no estaba acostumbrado a que una dignidad romana visitara su casa, eran llamados para que se presentase en palacio, pero nunca visitados, no era el orden protocolar de la milicia romana; así que cuando Jesús accedió a su solicitud y se dirigió hacia su casa, el acto de Jesús le impactó, y lo llevó a entender que no estaba a la altura, en dignidad, a Jesús. El relato paralelo de Lucas refiere que el centurión no fue ni siquiera al encuentro con Jesús sino que envió mensajeros a decir: ni aun me tuve por digno de venir a ti.[8]

Temor de Dios significa lo finito que el hombre se ve frente a lo infinito de Dios; Temor de Dios es el entendimiento de que Dios está en todo lugar, y que Él pesa los corazones de todos.

Todo camino del hombre es recto en su opinión: Mas Jehová pesa los corazones.

Proverbios 21:2:

Si dijeres: Ciertamente no lo supimos; ¿No lo entenderá el que pesa los corazones? El que mira por tu alma, él lo conocerá, Y dará al hombre según sus obras.

Proverbios 24:12:

La fe crece cuando se construye sobre el entendimiento de la Santidad de Dios, y del Temor de Dios.

El entendimiento de la Soberanía y Majestad de Dios: “..yo soy hombre bajo de potestad,.. y digo a éste: Ve, y va; y al otro: Ven, y viene; y a mi siervo: Haz esto, y lo hace.

El tercer entendimiento que el centurión desarrolló fue acerca de la Soberanía y Majestad de Dios. Este entendimiento parece superfluo e innecesario, pues, ¿Cómo resuelve mi situación de enfermedad saber que Dios es Soberano y Majestuoso sobre toda la Creación?

El centurión descubrió que todo gobierno tiene un orden, él sabía que las líneas de mando se fundamentan sobre la fidelidad a la autoridad de todos los que son eslabones de ella, si alguien desobedece es considerado un desertor, y el desertor provoca mucho daño y desestabilidad en la tropa, incluso la disolución de toda la compañía. Si Jesús predica sobre el Reino de los cielos, su Palabra tiene autoridad, su Palabra no es tan solo la proclamación de una doctrina. El centurión entendió que Jesús es Soberano y Majestuoso, y que como tal su autoridad supera la distancia geográfica.

¿Cómo es posible que un hombre sin ningún conocimiento de Dios supiera cómo Dios actúa?

Dios aunque invisible no es un ser abstracto; su Presencia está presente en todo lugar, y ve aun los pensamientos mas insignificantes de los seres humanos.

4Para que sea tu limosna en secreto: y tu Padre que ve en secreto, él te recompensará en público…  6Mas tú, cuando oras, éntrate en tu cámara, y cerrada tu puerta, ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en secreto, te recompensará en público…   18Para no parecer a los hombres que ayunas, sino a tu Padre que está en secreto: y tu Padre que ve en secreto, te recompensará en público.

Mateo 6:4-18: 

Viniendo de la parte del norte la dorada claridad. En Dios hay una majestad terrible.

Job 37:22:

Métete en la piedra, escóndete en el polvo, de la presencia espantosa de Jehová y del resplandor de su majestad.

Isaías 2:10:

El cual siendo el resplandor de su gloria, y la misma imagen de su sustancia, y sustentando todas las cosas con la palabra de su potencia, habiendo hecho la purgación de nuestros pecados por sí mismo, se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas,

Hebreos 1:3:

El entendimiento del Señorío de Jesús: “..tan solo di la Palabra..

El cuarto entendimiento del centurión romano fue acerca del Señorío de Jesús. Tan solo di la Palabra no es tan solo la expresión de convicción en el centurión de que su siervo sanaría, era la expresión que manifestaba su disposición de convertirse en ‘soldado’ de Jesús. Tan solo di la Palabra representaba la aceptación del centurión a someterse bajo la línea de autoridad de Jesús.

¿Qué significa el Señorío de Jesús? Señorío de Jesús significa ‘acatar’ la doctrina de Su Palabra; Señorío de Jesús significa la disposición a obedecer sus preceptos; Señorío de Jesús significa la decisión de dejarse ‘crucificar’ juntamente con Jesús.

Y cualquiera que no trae su cruz, y viene en pos de mí, no puede ser mi discípulo.

Lucas 14:27:

Y Jesús le dijo: Ninguno que poniendo su mano al arado mira atrás, es apto para el reino de Dios.

Lucas 9:62:

Con Cristo estoy juntamente crucificado, y vivo, no ya yo, mas vive Cristo en mí: y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó, y se entregó a sí mismo por mí.

Gálatas 2:20:

20 La cual obró en Cristo, resucitándole de los muertos, y colocándole a su diestra en los cielos, 21 Sobre todo principado, y potestad, y potencia, y señorío, y todo nombre que se nombra, no sólo en este siglo, mas aun en el venidero: 22 Y sometió todas las cosas debajo de sus pies, y diólo por cabeza sobre todas las cosas a la iglesia, 23 La cual es su cuerpo, la plenitud de Aquel que hinche todas las cosas en todos.

Efesios 1:20-23:

El acto de fe del centurión romano que se acercó a Jesús para pedir por la sanidad de su sirviente nos deja una grande lección. Cómo un hombre sin mucho conocimiento de Dios y de las cosas espirituales superó en fe a aquellos que tenían un amplio conocimiento sobre el tema, que incluso habían sido criados en ella. La más grande lección que el acto de fe del centurión nos deja tiene que ver con el desarrollo de la fe y de la vida en Cristo Jesús; la fe no consiste ‘solo’ en creer, si no hay entendimiento y acción acerca de lo que creemos, cualquier conocimiento que tengamos se convierte tan solo en información. Permita Dios que es estudio de este caso nos impacte a nosotros también a hacer lo mismo.


Pastor Montoya


[1]              Romanos 12:3: Digo pues por la gracia que me es dada, a cada cual que está entre vosotros, que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener, sino que piense de sí con templanza, conforme a la medida de la fe que Dios repartió a cada uno.

[2]              Mateo 13:19: Oyendo cualquiera la palabra del Reino,…

[3]              Hebreos 11:33-35

[4]              1 Corintios 1:22

[5]              Marcos 1:7; Lucas 3:16; Juan 1:27

[6]              Lucas 7:6

[7]              Levitico 20:7

[8]              Lucas 7:7

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Life in Christ Jesus is the result of faith, of believing that Jesus of Nazareth is God incarnate and manifested as the Son of God, in order to, by His doctrine and example, reveal the way of reconciliation with the Creator whom He presented as the Father. Faith is a Revelation in itself, because no one can believe that God becomes man and maintains his status as God at the same time; faith is therefore the only way to find Jesus.