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¿Cómo entender si no hay quien me explique?

¿Entiendes lo que lees?, fue la pregunta de Felipe al eunuco que regresaba a su tierra, después de haber subido a Jerusalem. Una pregunta que tiene que estar en el repertorio de preguntas que debemos hacernos todos los días.
Pero más interesante fue la respuesta del eunuco: — ¡y cómo entenderlo si no hay nadie que me enseñe!
Comencé con esta historia porque quiero comentar sobre otra Palabra que hemos citado mucho, del Antiguo Testamento: «mi pueblo fue llevado cautivo por falta de conocimiento».
¿Es el verdadero problema la falta de conocimiento, o la falta de enseñanza? Si consideramos que un judío promedio había sido enseñado en las Sagradas Escrituras desde niños, como bien lo afirmó el joven rico: todo esto lo hecho desde mi juventud, es entonces absurdo pensar que la causa del cautiverio había sido por falta de «conocimiento». El problema radica en la falta de “enseñanza”, o por lo menos, de la capacidad de ser enseñados.
Me asusta pensar que en un momento nosotros también, creyentes, conversos, cristianos, con una fe en Jesús, podamos estar expuestos a un señalamiento tal como la del profeta.
¿Cuándo es que ya tenemos todo el conocimiento? Nunca, siempre estamos aprendiendo, pero este es el problema de nuestras sociedades: el creer que no necesitamos que alguien nos enseñe. Solo el que cree que ya no necesita ser enseñado es el que está expuesto a la palabra del profeta, de ser llevado cautivo.
Precisamente los de Berea fueron clasificados como «más nobles» porque recibieron la palabra de Pablo con entusiasmo, pero revisando las Escrituras para saber si lo que Pablo les compartía era cierto.
Te animo a que este día te acerques con la motivación correcta: necesito ser enseñado. Que el Todopoderoso te prospere.

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El pastor Pedro Montoya y su esposa Yolanda Montoya son los fundadores del Ministerio Apostólico y Profético Cristo Rey, un ministerio con sede en Puerto Rico y con énfasis en la formación ministerial. Los pastores Montoya desarrollan programas de capacitación en las áreas de formación del carácter según la vida en Cristo, y capacitan sobre cómo implementar el modelo apostólico y profético para el establecimiento de comunidades de fe. Además, los pastores Montoya han desarrollado el Programa de Capacitación Ministerial en el Hogar, un programa de capacitación ministerial por Internet basado en el modelo de educación en el hogar (home schooling), a partir del cual se está capacitando a muchas personas en América Latina; el programa está orientado a desarrollar funciones ministeriales no convencionales en preparación para el regreso de Jesús a la tierra.