Aviso de Juicio Inminente




Los habitantes de las islas del Caribe estamos muy acostumbrados a los boletines de las agencias pertinentes que advierten sobre los cambios bruscos en el clima. Todo natural de las islas sabe lo que significa un aviso de inundación repentina, o una advertencia de tormenta tropical, y así por el estilo.

Los términos se manejan muy bien y dependiendo de su significado, así los preparativos que la población tiene que realizar.

Una noche de éstas, reflexionando sobre estos términos y cómo conocerlos nos ayudan a establecer protocolos de seguridad para el manejo de las emergencias, pensé de momento que en cuestiones de vida espiritual debe de suceder exactamente lo mismo, debe existir un sistema de “advertencias” que preparen a la ciudadanía sobre los juicios que vienen, solo que lamentablemente nadie puede advertir el significado de los “avisos”

¡cómo es posible que la humanidad no pueda entender los “avisos” de Dios de juicio inminente que se ciernen sobre las regiones!

Quizá sea porque este tipo de “advertencias” ha caído en el renglón de los temas de fanatismo religioso, y tan solo con pensar en la idea hace que la gente de media vuelta y se retire incomoda por haberse tratado el tema.

Pero si por un momento lo pensamos detenidamente nos daremos cuenta que el asunto debe despertarnos a verificar adecuadamente lo que sucede a nuestro alrededor. Las cosas nunca suceden por casualidad, existe demasiada matemática en el desarrollo de los eventos como para ver en ellos una simple “casualidad”.

Todos conocemos la historia de Jonás,[1] por ejemplo, que se negó en primera instancia a llevar una “advertencia” a los habitantes de Nínive, una ciudad no piadosa ni interesada en las cosas espirituales; de hecho, razón por la cual la ciudad había caído en perversidad y por eso se cernía juicio de Dios sobre ella. Y aunque no eran una ciudad piadosa, creyeron, y su acción de arrepentimiento evitó el mal anunciado.

Tenemos también el caso del apóstol Pedro que la noche que Jesús fue entregado recibió la “advertencia” de que Satanás lo había señalado para “zarandearlo” como a trigo.[2] Contrario al caso de los habitantes de Nínive que atendieron la “advertencia”, Pedro no la atendió, y al final de esa noche, relata la historia, Pedro “lloró amargamente”.

Y podríamos seguir citando. Estos casos nos descubren que Dios no se goza con ver sufrir, ni ver padecer a nadie, que anticipadamente descubre lo inminente de los juicios que se avecina. ¿Por qué no los detiene? Preguntará alguien. Lo hace, es la respuesta, lo hace advirtiendo. No que lo pueda evitar, pues Dios no es un sirviente de los hombres, lo advierte para que la gente entienda que los únicos que pueden cambiar el curso de los eventos es el hombre mismo.

El hombre dispuso resolver su vida en ausencia de Dios; en el huerto del Edén, Adam y Eva decidieron en ausencia de Dios, y de allí ellos relegaron a Dios con quien antes habían tenido una estrecha relación, a una posición de advertidor de las cosas que les sucedería, por causa de las decisiones que cada quien toma, por supuesto. Dios les advirtió a Adam y Eva que de allí en adelante la tierra seria maldita, y que ella se encargaría de hacerles ver lo duro que es vivir sin Dios: maldita será la tierra por amor de ti; con dolor comerás de ella todos los días de tu vida.[3]

Dios no se goza con ver sufrir, ni ver padecer a nadie, pero antes de que sucedan las desgracias se encarga de advertir a los hombres para que se preparen, y puedan cambiar las cosas cuando así hay posibilidad todavía, pero los hombres no entienden. Encontré en las Sagradas Escrituras un texto que muestra el dolor en Dios por la ignorancia que existe en las gentes,

Por tanto, mi pueblo fue llevado cautivo porque no tuvo ciencia; y su gloria pereció de hambre, y su multitud se secó de sed. Isaías 5:13

El profeta Oseas también escribió en los mismos términos,

Mi pueblo fue talado, porque le faltó sabiduría, Porque tú desechaste la sabiduría, yo te echaré del sacerdocio: y pues que olvidaste la ley de tu Dios, también yo me olvidaré de tus hijos. Oseas 4:6

La tierra es quien se encarga de ejecutar los juicios de Dios por causa de las decisiones de los hombres, por correr desbocados hacia la maldad y por practicar las practicas satánicas buscando fama, riquezas y poder. Un terremoto, un ciclón, una sequía, una hambruna, una plaga, una tierra estéril, fechas repetidas en diferentes años para suceder desgracias nacionales, etc., son “advertencias” de una acción que debe ser corregida de parte de los habitantes de las regiones donde suceden los eventos. Moisés estableció que la tierra tiene la capacidad de ser testigo ante los hombres de la buena intención de Dios por bendecir y guiar a los hombres, y de la maldad de ellos cuando no quieren escuchar a Dios.

Yo pongo hoy por testigos al cielo y a la tierra, que presto pereceréis totalmente de la tierra hacia la cual pasáis el Jordán para poseerla: no estaréis en ella largos días sin que seáis destruidos. Deuteronomio 4:26

Dios no se goza con el dolor humano, pero advierte, solo que los hombres no entienden las advertencias de Dios. El apóstol Pedro escribe con respecto al amor de Dios, y estableció que Dios no quiere que nadie perezca,

El Señor no tarda su promesa, como algunos la tienen por tardanza; sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento. 2da. Pedro 3:9

Estamos bajo una advertencia de juicio inminente, ¿Cómo lo sabes? Porque Dios advirtió por un temblor de gran magnitud que hubo, ¿lo entendemos? ¿Cuál es el protocolo de seguridad que procede? Arrepentimiento, y buscar de Dios.

En tiempo aceptable te he oído, Y en día de salud te he socorrido: he aquí ahora el tiempo aceptable; he aquí ahora el día de salud. 2da. Corintios 6:2

 


Las citas bíblicas son tomadas de la Versión Reina-Valera Antigua, 1909 (RVA)


 

Pastor Pedro Montoya

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[1] Jonas 1:1-3

[2] Lucas 22:31

[3] Genesis 3:17b

Se ha Completado la Maldad de Puerto Rico… ¿Y, Ahora Qué?


Y en la cuarta generación volverán acá: porque aún no está cumplida la maldad del Amorrheo hasta aquí. Génesis 15:16

Según las Escrituras toda situación natural que acontece sobre la faz de la tierra tiene una causa espiritual que la provoca, y es presentada por Dios a los moradores de la tierra como señal de Su Soberanía y Autoridad.

Y no se trata de la invención humana, es diseño divino. La lectura del primer capítulo del primer libro de Moisés, el libro de Génesis, encontramos que el Todopoderoso dispuso el firmamento como tablón de edictos para manifestar al hombre sus designios,

Y dijo Dios: Sean lumbreras en la expansión de los cielos para apartar el día y la noche: y sean por señales, y para las estaciones, y para días y años; Génesis 1:14

El salmista David destaca esta forma particular de Dios de comunicarse con la humanidad como la forma cotidiana de impactar a la humanidad con su Potencia.

Los cielos cuentan la gloria de Dios, Y la expansión denuncia la obra de sus manos. 2El un día emite palabra al otro día, Y la una noche a la otra noche declara sabiduría. 3No hay dicho, ni palabras, Ni es oída su voz. 4Por toda la tierra salió su hilo, Y al cabo del mundo sus palabras. En ellos puso tabernáculo para el sol. Salmo 19:1-4

Aunque no hay palabras audibles, sin embargo nadie es inexcusable para luego decir, no lo supe.

Porque los Gentiles que no tienen ley, naturalmente haciendo lo que es de la ley, los tales, aunque no tengan ley, ellos son ley a sí mismos: Romanos 2:14

Moisés extendió esta forma divina de hablarle a la humanidad, y agregó junto al firmamento, a los cielos y la tierra.

A los cielos y la tierra llamo por testigos hoy contra vosotros, que os he puesto delante la vida y la muerte, la bendición y la maldición: escoge pues la vida, porque vivas tú y tu simiente: Deuteronomio 30:19

Así que, el Todopoderoso habla a través de las situaciones naturales. Nada es casualidad. Es un mensaje, una llamada de atención, una alerta, la promulgación de un juicio sobre los moradores de una región.

El colapso del sistema eléctrico producto de la falla de la Central de Aguirre, el 21 de septiembre de 2016, fue una llamada de atención para hacernos reflexionar sobre el estado espiritual de la nación.

En aquella ocasión planteamos una pregunta: ¿Qué significado espiritual tiene para Puerto Rico el colapso de energía eléctrica del 21 de septiembre de 2016?

No entendimos de lo que este evento nos estaba advirtiendo, y justo un año después, el 20 de septiembre de 2017, fuimos azotados por el huracán Maria, que hoy por hoy tiene en una crisis a la isla.

¿Casualidad? No, no lo es. Nada es casualidad. Es juicio de Dios ante la creciente incredulidad y arrogancia del pueblo que no quiere humillarse ante el propietario de la isla: la isla del Cordero. El que tiene oídos para ‎oír,… ¡que oiga!…‎

Hoy, nuevamente estamos ante una situación natural extraordinaria: a partir del lunes 5 de marzo, y por espacio de 5 dias, se anuncia una histórica marejada con olas de entre 13 a 19 pies, así como olas rompientes de sobre 20 pies. Un evento que tendrá una duración de cinco días, como para que nadie ignore sobre la importancia espiritual y la advertencia por la que fue enviado.

Aunque los meteorólogos están conscientes de su existencia se trata de un evento grande de marejada inusual, por la dirección que corre, de noroeste a norte, usualmente son del norte noreste.

Una condición de huracán sin que haya uno de por medio, como lo fue el apagón general por el fallo de la Central de Aguirre. Es la última advertencia.

¿Qué en realidad es lo que está pasando? ¿A qué obedece este evento grande de marejada?

Desde hace un poco más de cuatro años, Puerto Rico ha estado recibiendo mensajes precisos de Dios. El Señor llamándolo al arrepentimiento, y a la humillación, a volverse en amistad con Él.

El 9 de marzo de 2014, un día domingo, comenzó en el Coliseo de Arecibo un acontecimiento singular, restaurador, dado por Dios para iniciar en esta nación un mover profético sobre la tierra: 40 días de ayuno, como el evento de Jonás ante Nínive.

Tan pronto el acontecimiento concluyó el día 17 de abril, muchos otros municipios siguieron el ejemplo. Lastimosamente un mensaje revelado que el Señor había entregado a un hombre no religioso ni conocido, fue transformado en “moda”, donde lo que menos se hizo fue ayunar y humillarse ante el Creador. La soberbia y vanidad de los líderes religiosos menospreció la Palabra de Dios y se refugió en ritos y costumbres paganos, como el profeta Jeremías denunció,

Porque dos males ha hecho mi pueblo: dejáronme a mí, fuente de agua viva, por cavar para sí cisternas, cisternas rotas que no detienen aguas. Jeremías 2:13

Estamos a escasos 5 días de cumplir cuatro años de que en Arecibo se inició un tiempo de cuarenta días de ayuno, para según fue decretado por el alcalde de Arecibo, traer un gran avivamiento que nos lleve a que nuestro pueblo se una y se levante ante la presencia del Señor.

¿No será que este evento grande de marejada nos estará recordando la proclama divina de humillarnos y buscar al Señor en ayuno?

En el caso de Nínive, un rey pagano que no sabia distinguir entre su mano derecha ni su mano izquierda, estuvo dispuesto a humillarse, y a ayunar, y sin tener garantía de que esto pudiera funcionar, propuso, ¿Quién sabe si se volverá y arrepentirá Dios, y se apartará del furor de su ira, y no pereceremos?[1]

¡Cuánto no más Puerto Rico que sus bases son evangélicas! El orgullo, la vanidad y la soberbia es mucha, y grande, que no nos permite ver lo que Dios nos está diciendo.

Dios está confrontando a la nación entera a través de fenómenos naturales sobre su fe nominal, renuentes a someterse a su señorío.

Puerto Rico se ha rebelado contra el Todopoderoso. Sus líderes políticos, y aun religiosos, han tentado al Señor.

Los líderes políticos se acercan a las iglesias solo en tiempo de elecciones, para buscar votos; y la iglesia ha caído en su juego, pues amenazan con retirar su voto cuando éstos se alejan de los pactos que formalizaron con las comunidades de fe a cambio de su voto.

Han antepuesto la capacidad humana, nadie busca a Dios. Predominan las alianzas, el cabildeo, los negocios, y todo esto es maldad y abominación a Dios. No han creído que el Señor esté interesado en intervenir. Han relegado a Dios a las iglesias.

Este evento grande de marejada nos está advirtiendo de otro evento grande que viene, destructor, como nos advirtió el apagón de Aguirre antes de la llegada del huracán Maria.

Para todo esto hay fecha. Y la fecha es cercana.

Pastor Pedro Montoya

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[1] Jonás 3:9

¿Por qué el huracán María azotó Puerto Rico?


 

¡Vaya pregunta! … Pues porque estamos ubicados en la ruta de ellos.

Todos sabemos que la temporada de huracanes comienza en junio y termina en noviembre, y que siempre existe la posibilidad de que por lo menos una tormenta tropical nos alcance.

Esta es la respuesta científica, técnica. Pero mi pregunta se dirige a encontrar una respuesta espiritual, que de seguro sorprenderá a más de alguno.

¿Por qué nos azotó el huracán María? Desde el año 1998 no nos azotaba un huracán. Los huracanes en el área no obedecen a explicaciones científicas, meteorológicas. Su presencia obedece -obedecían, en realidad- a una causa espiritual.

En el año 2005 el Señor nos introdujo en una serie de estudios sobre el tema de la maldición de la tierra, basado en el texto de Génesis:

Y al hombre dijo: Por cuanto obedeciste á la voz de tu mujer, y comiste del árbol de que te mandé diciendo, No comerás de él; maldita será la tierra por amor de ti; con dolor comerás de ella todos los días de tu vida; Génesis 3:17

Y nos mostró por la Palabra, que hay lugares, regiones, ciudades, que están bajo maldición, y sus moradores lo desconocen.

Un resumen del mismo se encuentra en este mismo blog bajo el tema: ciudades bajo maldición.

Los huracanes planteaban la demanda de África por la sangre de los negros esclavos que fueron arrancados de su tierra y traídos a Occidente, para morir, para ser maltratados como raza inferior, como si Dios no nos hubiera hecho iguales.

Si verifica la ruta de los huracanes notará que siguen la misma ruta triangular de comercio que se entabló entre las islas mayores y las trece colonias británicas, comercio para el cual trajeron a los esclavos: Cultivo de la caña de azucar en el Caribe, su venta en las colonias británicas, y el retorno a Africa por más esclavos para la próxima cosecha. Ciclo que se llevaba a cabo todos los años.

La muerte de Abel en manos de Cain establece que sangre inocente demanda juicios de Dios sobre las regiones donde fue derramada:

 Y él le dijo: ¿Qué has hecho? La voz de la sangre de tu hermano clama a mí desde la tierra. Génesis 4:10

Cuando Dios nos mostró esta causa de maldición, en un acto de fe, y en representación de quienes cometieron tal injusticia, nos arrepentimos de esta maldad, y pedimos perdón a Dios.

Notamos que desde ese momento los huracanes no se acercaban a tierra, que subían o bajaban, pero no se acercaban a Puerto Rico.

¡Se podrá imaginar cómo me sentí cuando nos azotó el huracán María!

Ahora entenderá la pregunta que hago en el título de esta enseñanza.

¿Qué pasó? ¿Se invalidó nuestro acto de fe? Le contaré lo que el Señor me respondió.

El huracán María nos azotó porque Puerto Rico convocó la muerte sobre la isla.

El lunes 4 julio de 2016 un grupo de artistas pintó la conocidisima bandera de Puerto Rico que adorna una puerta de la calle San Juan, en el Viejo San Juan.

La acción de pintar de blanco y negro la enseña nacional pretendió ser un acto de “resistencia”, principalmente, por la aprobación e imposición de una junta federal de control fiscal, según escrito divulgado por el grupo de artistas autores del acto en carta publicada en los principales medios de comunicación.

Puerto Rico está de luto, se proclamó, y desde ese momento banderas de Puerto Rico en blanco y negro -banderas de luto- inundaron la isla. T-shirts, banners, graffiti, … por todos lados se proclamó luto.

El huracán María nos azotó porque Puerto Rico convocó la muerte sobre la isla.

Se cambió una bandera de vida por una de muerte. Una bandera que recibió aprobación internacional cuando el famoso jugador de fútbol soccer, el italiano Andrea Pirlo, visitó la isla y se fotografió en ella, el 9 de diciembre de 2015.

El huracán María nos azotó porque Puerto Rico convocó la muerte sobre la isla.

Sin embargo, vea cómo la Gracia de Dios, y cómo su Bondad nos da vida.
¿Qué sucedió después del huracán? ¡Dios hizo desaparecer las banderas de luto!

Dos o tres días después del huracán las gasolineras empezaron a mostrar escasez de combustible y a formarse kilométricas líneas de carros, buscando combustible; en ese momento Dios plantó de nuevo bandera.

Comenzaron a correr por las autopistas camiones distribuidores de combustible portando grandes banderas de Puerto Rico, todos ellos escoltados por carros patrullas sonando sus sirenas. Fue impresionante. El luto había terminado.

Surgió entonces en todos el deseo de portar banderas, … sin el negro y blanco del luto.

El agente que dirige el tránsito donde no hay semáforo, vehículos de servicio, vehículos particulares, camiones… Banderas pequeñas, banderas grandes… La bandera de Puerto Rico ondeando de nuevo. Dios nos ha resucitado.

¿Estamos hoy más solventes económicamente que antes del huracán? No, definitivamente, incluso muchos han perdido sus pertenencias. Sin embargo hay otra actitud dada por Dios.

Esta experiencia nos ha enseñado acerca del peligro de los acuerdos de ignorancia, de muerte, que podemos invocar sobre nosotros mismos.

Somos seres espirituales, eso es lo que significa entre otras cosas el haber sido formados a imagen y semejanza de Dios. Nuestras acciones tienen peso espiritual, y podemos sin saberlo, firmar nuestra propia destrucción.

Este movimiento político-social de cambiar el color de la bandera de Puerto Rico, aceptado y promovido como moda en todos los estratos sociales, fue en realidad la manifestación física, visible, de la resistencia y soberbia que había fecundado el corazón de toda la sociedad Puertorriqueña.

La resistencia y el desacato nacen y crecen en el corazón cuando nos alejamos de Dios, y se constituyen en acuerdos de muerte y destrucción.

Puerto Rico entró en soberbia. Ha pretendido resolver por sí mismo, por su capacidad, por sus influencias, por sus alianzas.
Puerto Rico se olvidó de Dios. Aún el pueblo cristiano evangélico con sus marchas al Capitolio se constituyó en una fuerza más de oposición, pulseando con el Gobierno y amenazando con su voto electoral, sin contar ni depender de Dios.

Y convocamos la muerte. Llamamos la destrucción para que nos visitara…. Y nadie dijo no a esa convocatoria de muerte.

De la experiencia podemos aprender y hacer el cambio. Establezcamos sobre Puerto Rico:

¡Dios levanta a Puerto Rico, y la levanta para establecer en ella su Reino!

Ciudades bajo Maldición (video)

Pastor Montoya

@pastormontoya

Puerto Rico a cuatro semanas después del paso del Huracán Maria


Mi experiencia con Dios en medio de la oscuridad después haber perdido la comodidad.

Hay textos de la Biblia que no pueden ser interpretados, ni entendidos, sino hasta cuando se pasan por experiencias similares a las que el texto cita.

Me sucedió recientemente, y me refiero al texto conocido del apóstol Pablo, en su epístola a los romanos:

Y sabemos que a los que a Dios aman, todas las cosas les ayudan a bien, es a saber, a los que conforme al propósito son llamados. Romanos 8:28

¡Cuántas veces habré predicado sobre este mismo texto! Pero tengo que admitir, que muy pocas veces lo entendí… hasta el paso del huracán Maria por la isla de Puerto Rico, y la estela de destrucción que dejó a su paso.

El huracán Maria, un huracán categoría 5 con vientos sostenidos de sobre 150 millas por hora. Cruzó transversalmente la isla, entrando por el sureste, por Yabucoa, hasta salir por el noroeste, entre Camuy y Quebradillas, paseándose por el mismo medio de la isla. Se estima que la recuperación de la infraestructura tomará varios meses; y muchos más, la recuperación de la condición de vida de muchos puertorriqueños.

¿Todas las cosas ayudan a bien? ¿Puede la destrucción del huracán Maria ayudar a bien?

Pues, le diré que sí. Y escribo esta palabra para compartir lo que Dios me permitió ver a través de esta experiencia.

  • Dios está trayendo una nueva primavera, la esperanza de un nuevo renacer.

¡De seguro que somos muchos los que nos entusiasmamos cuando llega la primavera! Ver cómo de momento todo comienza a florecer, a reverdecer. En la Biblia se conoce a este tiempo como el tiempo de la vida.[1]

Tres semanas después del paso del huracán Maria todos los arboles comenzaron a retoñar, y todo a reverdecer con un brillo nunca antes visto. En Puerto Rico tuvimos este año 2017 dos primaveras. En abril y en octubre.

¿Qué nos está diciendo este hecho? Dios nos está hablando de su Gracia y de su Bondad. Nos extiende una Palabra de restauración, de restitución, de visitación para volvernos a posicionar como una tierra escogida, bendecida, dentro de la cual se establezca su Reino, y a partir de aquí para toda América continental.

Al momento de escribir estas líneas vino a mi espíritu la Palabra del libro de Ruth:

Entonces se levantó con sus nueras, y volvióse de los campos de Moab: porque oyó en el campo de Moab que Jehová había visitado a su pueblo para darles pan. Ruth 1:6

Esto sucedió al cabo de diez años después de que Noemí, su esposo y sus dos hijos tuvieron que por el hambre en la tierra salir de su ciudad natal.

Hay muchísima gente que está saliendo de Puerto Rico, emigrando hacia los Estados Unidos. Hay gente que tiene que salir, es inevitable. Pero hay gente que no tiene que salir, que están saliendo por el rumor de más mal; otros porque no quieren enfrentar la incomodidad de no tener las comodidades básicas cotidianas a las que estaban acostumbrados. Muchos siguiendo una moda que se inició un par de años atrás.

Dios nos está hablando de oportunidades, de puertas francas que se están abriendo, que estarán disponibles para aquellos que no salgan y que se queden a enfrentar la situación. Si usted revisa el libro completo de Ruth, notará que cuando Noemí regresa encuentra que un pariente de su esposo, Booz, es un hombre acaudalado, y pudiente, y quien le da oportunidad a Ruth de recoger espigas, ¿no estuvo él también expuesto a la misma hambre en la tierra que afectó a Noemí y a su familia?

En Puerto Rico comenzará a innovarse, a rediseñarse los sistemas. Nos dimos cuenta que la mayor desgracia no fueron los arboles caídos, o el tendido eléctrico colapsado. La mayor desgracia fue que mucha infraestructura no respondió inmediatamente para activar de inmediato las operaciones.

Vimos almacenes grandes que no iniciaron operaciones sino hasta dos semanas después porque sus generadores eléctricos no prendieron. Lo mismo sucedió con estaciones de gasolinas, a última hora buscando técnicos para que se las repararan. No les dieron mantenimiento. En Puerto Rico surgirán nuevos protocolos. No estamos preparados.

La mayor pérdida no fue la provocada por los vientos del huracán Maria, fue porque operamos aun con protocolos obsoletos que no han sido revisados en años, por sistemas operativos de emergencia que nunca se activaron, por gente de poca visión que ocupa puestos directivos que obtuvo sus posiciones no por capacidad sino por amiguismo.

En Puerto Rico se levantará una generación de visión, gente emprendedora que saldrá de los escombros, de la ruina, del dolor, de la perdida. Dios nos dio la bendición de tener primavera donde no existía la posibilidad de ella. Es una segunda oportunidad.

  • Dios nos llevó del nuevo al principio de todas las cosas. Él está estableciendo orden.

Su Palabra se cumple: Sea hecha tu Voluntad en la tierra como se hace en el cielo.

Cuando digo que Él nos llevó de nuevo al principio me refiero específicamente al principio de la Creación.

Cuando Dios creo todas las cosas, según el Génesis, las creo deliberadamente desordenadas. Muchos teólogos van a rebatir este planteamiento, pero eso es lo que ensena la Biblia. Las creo deliberadamente en desorden, para establecer orden. !Paradójico!

¿Por qué no crearlas ordenadamente? Dios siempre tiene una escuela para su pueblo. No son las cosas en si las que a Dios le interesa, sino la enseñanza que pueda dejar a todos aquellos que le ven.

La Creación estaba desordena y vacía, e inmediatamente en un tiempo de seis días -una semana- estableció orden y luego se la entregó a Adam y Eva.

Puerto Rico cayó en la desgracia del caos, del desorden, de la deuda, de la angustia, del afán, de la crisis, porque sacó a Dios de su agenda y de sus proyectos. No consultó a Dios. Se arrogó la soberbia de creerse que no necesitaba a Dios.

Aunque nos confesamos que somos una sociedad creyente, cristiana, y aun establecimos días nacionales de clamor, de oración; y se emitieron decretos de que le buscaríamos en oración y ayuno, la verdad fue que nunca nos arrepentimos de haberle abandonado, y construimos altares de arrogancia, de soberbia, de vanidad.

Dios descubrió la vergüenza de la desnudez, como ya estaba escrito en el libro de Deuteronomio:

Servirás por tanto a tus enemigos que enviare Jehová contra ti, con hambre y con sed y con desnudez, y con falta de todas las cosas; y él pondrá yugo de hierro sobre tu cuello, hasta destruirte. Deuteronomio 28:48

Después de ver todo caído, los arboles sin hojas, de nuevo todo ha comenzado a retoñar. Caminar por Puerto Rico es ver gente trabajando, escombros ser removidos, máquinas y equipo pesado ser transportado por las carreteras principales, sirenas de convoyes escoltando generadores, camiones del ejército de Estados Unidos transportándose a zonas de destrucción.

Aquí hay mano de Dios. Hay más construcción hoy en día que en los días antes del huracán. Dios nos llevó de nuevo al principio.

No nos gusta, pero nos intervinieron administrativa, para poner orden. El caos económico será erradicado, y un modelo económico será exportado hacia Latinoamerica.

Orden es la palabra de Dios. El protocolo del orden ya fue echado en marcha.

  • Dios está levantando una generación profética dentro de la isla, y el huracán Maria es el boot Camp para la preparación de los escogidos como tal.

Los hombres y mujeres de Dios se forman dentro de la prueba, dentro de la tribulación. No necesito probárselo porque la historia misma lo confirma. Los hombres y mujeres que sobresalen son los que miran oportunidades de desarrollo en medio de la adversidad.

La Biblia entera presenta casos de hombres y mujeres de Dios que salieron del anonimato y fueron presentados como escogidos de Dios. Salieron de la adversidad, y vencieron.

Encontré en el libro del profeta Isaías que hay una serie de versos que revelan una actividad de convocatoria divina. Dios convocando a hombres de revelación para que asuman su papel protagónico.

Observe como en el siguiente texto la relación entre la convocatoria y los procesos de revelación conferidos a aquellos que responden al llamando. Observe también la relación de sufrimiento y adversidad que se antepone a los escogidos:

2 Porque vine, y nadie pareció; llamé, y nadie respondió. ¿Ha llegado a acortarse mi mano, para no redimir? ¿No hay en mí poder para librar? He aquí que con mi reprensión hago secar la mar; torno los ríos en desierto, hasta pudrirse sus peces, y morirse de sed por falta de agua. 3 Visto de oscuridad los cielos, y torno como saco su cobertura. 4 El Señor Jehová me dio lengua de sabios, para saber hablar en sazón palabra al cansado; despertará de mañana, despertaráme de mañana oído, para que oiga como los sabios. 5 El Señor Jehová me abrió el oído, y yo no fui rebelde, ni me torné atrás. 6Dí mi cuerpo a los heridores, y mis mejillas a los que me mesaban el cabello: no escondí mi rostro de las injurias y esputos. 7 Porque el Señor Jehová me ayudará; por tanto no me avergoncé: por eso puse mi rostro como un pedernal, y sé que no seré avergonzado. 8 Cercano está de mí el que me justifica; ¿quién contenderá conmigo? juntémonos. ¿Quién es el adversario de mi causa? acérquese a mí. 9 He aquí que el Señor Jehová me ayudará; ¿quién hay que me condene? He aquí que todos ellos como ropa de vestir se envejecerán, los comerá polilla. 10 ¿Quién hay entre vosotros que teme a Jehová, y oye la voz de su siervo? el que anda en tinieblas y carece de luz, confíe en el nombre de Jehová, y apóyese en su Dios. 11 He aquí que todos vosotros encendéis fuego, y estáis cercados de centellas: andad a la luz de vuestro fuego, y a las centellas que encendisteis. De mi mano os vendrá esto; en dolor seréis sepultados. Isaías 50:2-11

Entendí entre otras cosas el porqué Dios trajo semejante fenómeno atmosférico sobre Puerto Rico.

Este tiempo de aproximadamente cuatro semanas después del paso del Huracán Maria me ha descubierto el proceso de restauración de los últimos tiempos en una nación pequeña, pero constituida por Dios en modelo espiritual para Latinoamérica de lo que será el establecimiento del tiempo más glorioso sobre la faz de la tierra.

Y sabemos que a los que a Dios aman, todas las cosas les ayudan a bien, es a saber, a los que conforme al propósito son llamados. Romanos 8:28

Pastor Montoya

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[1] Genesis 18:10

¿Cómo Pasó el Bautismo de Juan a Jesús? Serie de enseñanzas sobre el ‎bautismo en agua


Y tres son los que dan testimonio en la tierra, el Espíritu, y el agua, y la sangre: y estos tres concuerdan en uno. 1ra. Juan 5:8

Como tal, el bautismo en agua no es una enseñanza originada dentro de la doctrina de Jesús. Como bien hemos señalado, surgió como extensión del rito de purificación contenida en la ley mosaica, y presentada por Juan el Bautista como bautismo de arrepentimiento.

Ya una vez integrada al cuerpo de la predicación dejó de verse como una modificación del rito de la purificación, aislada, y se asoció con doctrinas de la restauración del Reino, el juicio eterno, y la vida eterna.[1]

Juan el Bautista no era un ministerio profético, permanente, aunque en su tiempo lo identificaron como tal. Juan el Bautista fue un ministerio temporal, llamado para abrir camino e identificar al Mesías:

Y yo no le conocía; más para que fuese manifestado a Israel, por eso vine yo bautizando con agua. 32 Y Juan dio testimonio, diciendo: Vi al Espíritu que descendía del cielo como paloma, y reposó sobre él. 33 Y yo no le conocía; mas el que me envió a bautizar con agua, aquél me dijo: Sobre quien vieres descender el Espíritu, y que reposa sobre él, éste es el que bautiza con Espíritu Santo. 34 Y yo le vi, y he dado testimonio que éste es el Hijo de Dios. Juan 1:31-34

Juan el Bautista fue más que un profeta, o un ministerio activado por el Espíritu Santo. Fue Palabra cumplida en el tiempo que Dios había establecido para manifestarse al mundo en la condición de hombre.[2] Es un dispensador del misterio del Reino de Dios,[3] con la misión de establecer y activar sobre la tierra una operación del Espíritu.

Isaías profeta habló de Juan el Bautista, y lo caracterizó como la voz del que clama en el desierto:[4]

Consolaos, consolaos, pueblo mío, dice vuestro Dios. 2Hablad al corazón de Jerusalem: decidle a voces que su tiempo es ya cumplido, que su pecado es perdonado; que doble ha recibido de la mano de Jehová por todos sus pecados. 3Voz que clama en el desierto: Barred camino a Jehová: enderezad calzada en la soledad a nuestro Dios. 4Todo valle sea alzado, y bájese todo monte y collado; y lo torcido se enderece, y lo áspero se allane. 5Y manifestaráse la gloria de Jehová, y toda carne juntamente la verá; que la boca de Jehová habló.           Isaías 40:1-5

El profeta Malaquías lo definió como mensajero de su faz:[5]

HE aquí, yo envío mi mensajero, el cual preparará el camino delante de mí: y luego vendrá a su templo el Señor a quien vosotros buscáis, y el ángel del pacto, a quien deseáis vosotros. He aquí viene, ha dicho Jehová de los ejércitos. Malaquías 3:1

El ángel Gabriel quien le anunció a Zacarías, su padre, sobre su nacimiento, le advirtió que venía con el espíritu de Elías:

Porque él (Juan) irá delante de él (Jesús) con el espíritu y virtud de Elías, para convertir los corazones de los padres a los hijos, y los rebeldes a la prudencia de los justos, para aparejar al Señor un pueblo apercibido. Lucas 1:17

Jesús dio testimonio de que Juan era un cumplimiento de tiempo y de Palabra para Israel:

7E idos ellos, comenzó Jesús a decir de Juan a las gentes: ¿Qué salisteis a ver al desierto? ¿Una caña que es meneada del viento? 8Mas ¿qué salisteis a ver? ¿Un hombre cubierto de delicados vestidos? He aquí, los que traen vestidos delicados, en las casas de los reyes están. 9Mas ¿qué salisteis a ver? ¿Un profeta? También os digo, y más que profeta. 10Porque éste es de quien está escrito: He aquí, yo envío mi mensajero delante de tu faz, Que aparejará tu camino delante de ti. 11De cierto os digo, que no se levantó entre los que nacen de mujeres otro mayor que Juan el Bautista; mas el que es muy más pequeño en el reino de los cielos, mayor es que él. 12Desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, al reino de los cielos se hace fuerza, y los valientes lo arrebatan. 13Porque todos los profetas y la ley hasta Juan profetizaron. 14Y si queréis recibir, él es aquel Elías que había de venir. Mateo 11:7-14

Los mismos escribas y fariseos daban testimonio de la venida previa al Mesías de uno que establecería el misterio de su manifestación.

Entonces sus discípulos le preguntaron, diciendo: ¿Por qué dicen pues los escribas que es menester que Elías venga primero? Mateo 17:10

Todo esto nos conduce a entender que el bautismo de Juan, o bautismo de arrepentimiento, aunque extensión del rito de purificación, era un establecimiento espiritual, para que por él aquellos que creían que Jesús era el Mesías, pudieran entrar al Reino de los cielos, como bien Jesús instruyó a Nicodemo.[6]

Por esa razón es que el bautismo en agua establecido por Juan se constituyó en la doctrina de Cristo en el requisito para recibir la promesa del Padre.

14Y los apóstoles que estaban en Jerusalem, habiendo oído que Samaria había recibido la palabra de Dios, les enviaron a Pedro y a Juan: 15Los cuales venidos, oraron por ellos, para que recibiesen el Espíritu Santo; 16(Porque aún no había descendido sobre ninguno de ellos, mas solamente eran bautizados en el nombre de Jesús.). Hechos 8:14-16

Lo vemos más claramente de manifiesto en el caso de Cornelio ante la predicación de Pedro:

Entonces respondió Pedro: ¿Puede alguno impedir el agua, para que no sean bautizados éstos que han recibido el Espíritu Santo también como nosotros? Hechos 10:47

El caso contundente es el caso tratado por el apóstol Pablo ante los discípulos de Efeso, que por no haber sido bautizados en el bautismo de Jesús correctamente no habían podido recibir el bautismo del Espíritu Santo.

2Díjoles: ¿Habéis recibido el Espíritu Santo después que creísteis? Y ellos le dijeron: Antes ni aun hemos oído si hay Espíritu Santo. 3Entonces dijo: ¿En qué pues sois bautizados? Y ellos dijeron: En el bautismo de Juan. 4Y dijo Pablo: Juan bautizó con bautismo de arrepentimiento, diciendo al pueblo que creyesen en el que había de venir después de él, es a saber, en Jesús el Cristo. 5Oído que hubieron esto, fueron bautizados en el nombre del Señor Jesús. 6Y habiéndoles impuesto Pablo las manos, vino sobre ellos el Espíritu Santo; y hablaban en lenguas, y profetizaban. Hechos 19:2-6

Para la iglesia, el bautismo tuvo un valor espiritual de establecimiento de Reino. Más que un proceso de purificación, el bautismo fue la declaración escatológica de que la muerte fue sorbida con victoria.[7] Que Jesús en la cruz destruyó al que tenía el imperio de la muerte, es saber al diablo.[8]

El apóstol Pedro hablando del bautismo destacó que demanda una conciencia pura para con Dios:

A la figura de la cual el bautismo que ahora corresponde nos salva (no quitando las inmundicias de la carne, sino como demanda de una buena conciencia delante de Dios,) por la resurrección de Jesucristo: 1ra. Pedro 3:21

El bautismo en la doctrina de Cristo es parte de las Buenas Nuevas de Salvación. Lo vemos en la instrucción de Jesús a Nicodemo: para entrar al Reino, es imperativo nacer del agua y del Espíritu.[9] En la instrucción final a sus discípulos Jesús destaca el valor salvífico:

El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado. Marcos 16:16

Según predicado por el apóstol Pedro el día de la celebración solemne de Shavuot (pentecostés):

Y Pedro les dice: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo. Hechos 2:38

Los discípulos todos lo ejecutaron de la misma forma:

Mas cuando creyeron a Felipe, que anunciaba el evangelio del reino de Dios y el nombre de Jesucristo, se bautizaban hombres y mujeres. Hechos 8:12

El apóstol Pablo destaca también su valor espiritual, y su carácter único:

Un Señor, una fe, un bautismo,… Efesios 4:5

Entendemos por qué entre los fieles que se acogían a la Gracia de Jesús eran bautizados tan pronto como creían. Era parte del Evangelio del Reino, postergar el bautismo es negar la eficacia de la fe en Jesús.

Pastor Montoya

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[1] Mateo 3:11         11Yo a la verdad os bautizo en agua para arrepentimiento; mas el que viene tras mí, más poderoso es que yo; los zapatos del cual yo no soy digno de llevar; él os bautizará en Espíritu Santo y en fuego 12Su aventador en su mano está, y aventará su era: y allegará su trigo en el alfolí, y quemará la paja en fuego que nunca se apagará. Véase también Marcos 1:7; Juan 1:15,30; Hechos 13:25

TOMADO DEL LIBRO “El Bautismo en Agua… Rito, Tradición o un Acto Espiritual

  • ISBN-10: 1548931055
  • ISBN-13: 978-1548931056

[2] Filipenses 2:7

[3] 1ra. Corintios 4:1

[4] Juan 1:23

[5] Hechos 13:24

[6] Juan 3:5

[7] 1ra. Corintios 15:54         Y cuando esto corruptible fuere vestido de incorrupción, y esto mortal fuere vestido de inmortalidad, entonces se efectuará la palabra que está escrita: Sorbida es la muerte con victoria.

[8] Hebreos 2:14    Así que, por cuanto los hijos participaron de carne y sangre, él también participó de lo mismo, para destruir por la muerte al que tenía el imperio de la muerte, es a saber, al diablo,

[9] Juan 3:5