No toquéis al ungido de Jehovah…




Entendiendo los Procesos de Revelación: Caminando en fe para establecer Revelación a través de nuestros actos

Y David respondió a Abisai: No le mates: porque ¿quién extenderá su mano contra el ungido de Jehová, y será inocente? 1 Samuel 26:9

No toquéis al ungido de Jehová”, es una expresión muy conocida actualmente dentro del ámbito cristiano, mayormente entre aquellos que ejercen el ministerio de la proclamación del Evangelio. La expresión surge en relación a Saúl, cuando bajo persecución y por el descuido de los hombres de Saúl, David tuvo la oportunidad de matar a Saúl en dos episodios diferentes.

La expresión fue reconocida en su momento como ley y ordenanza espiritual entre los hombres de David; y aunque en los relatos que la refieren describen la expresión como resultado directo de la negativa de David de hacerle daño a Saúl, es decir, sin causa externa que inspirara a David para acuñarla, no obstante, en la Ley de Moisés hay un precepto que corre paralelo a esta expresión de David,

No denostarás a los jueces, ni maldecirás al príncipe de tu pueblo. Éxodo 22:28

Actualmente, la expresión es usada como referencia, más que todo para mostrar el grado de respaldo que una persona al servicio de Dios tiene frente a todos los que se le oponen en el ministerio, mayormente ante las fuerzas satánicas.


¿Cómo surgió en David esta expresión? ¿Qué valor espiritual tiene aun sin descifrar?


Aunque la expresión en su momento identifica a Saúl como el ungido de Jehová,[1] la expresión no fue acuñada por David para parafrasear, no toquéis a Saúl. La expresión de David va más allá de un simple respeto a la persona de Saúl.

¿Por qué no matar a Saúl? ¿es acaso porque Saúl es ungido como rey, a eso se refiere? ¿acaso David no fue también ungido para ser rey por el mismo profeta que ungió a Saúl, y sin embargo Saúl lo persigue para matarlo? ¿Qué significa realmente no toquéis al ungido de Jehová?

La expresión no toquéis al ungido de Jehová es un reconocimiento y exaltación a la soberanía de Dios en los procesos del hombre que Él escoge para su servicio: no toquéis al ungido de Jehová tiene que ver más con David que con Saúl. Para David, Jehová-Dios es el pastor quien guía por sendas de Justicia, quien conforta el alma, y cuyo cayado es el emblema de seguridad. No toquéis al ungido de Jehová significa no intervenir —ni abortar— los procesos de Dios por quien Él en su soberanía ha escogido para establecer el Reino sobre la tierra. Matar a Saúl significaba abrir puerta para que un día alguien se levantara contra él, contra David, y lo matara de la misma forma que él habría matado a Saúl. Es la ley espiritual que les fue impuesto en la construcción del Reino.

Rotura por rotura, ojo por ojo, diente por diente: según la lesión que habrá hecho a otro, tal se hará a él. Levítico 24:20

Jesús lo presentó como consecuencia de lo que cada quien construye a su alrededor,

Entonces Jesús le dice: Vuelve tu espada a su lugar; porque todos los que tomaren espada, á espada perecerán. Mateo 26:52

Y el apóstol Pablo lo declaró como cosecha de lo que cada quien siembra,

No os engañéis: Dios no puede ser burlado: que todo lo que el hombre sembrare, eso también segará. Gálatas 6:7

Así que, aunque la expresión fue acuñada en relación a Saúl, David identifica con ella la validez de un proceso profético que demanda respeto y obediencia a las formas que Dios escoge para establecer enseñanza a los hombres. En el salmo 18, salmo compuesto justo después de que David es librado de la persecución de Saúl, David identifica en la expresión, la oportunidad de ver a Dios interviniendo de forma sobrenatural,

7 Y la tierra fue conmovida y tembló; Y moviéronse los fundamentos de los montes, Y se estremecieron, porque se indignó él. 8 Humo subió de su nariz, Y de su boca consumidor fuego; Carbones fueron por él encendidos. 9 Y bajó los cielos, y descendió; Y oscuridad debajo de sus pies. 10 Y cabalgó sobre un querubín, y voló: Voló sobre las alas del viento. 11 Puso tinieblas por escondedero suyo, su pabellón en derredor de sí; Oscuridad de aguas, nubes de los cielos. 12 Por el resplandor delante de él, sus nubes pasaron; Granizo y carbones ardientes. 13 Y tronó en los cielos Jehová, Y el Altísimo dio su voz; Granizo y carbones de fuego. 14 Y envió sus saetas, y desbaratólos; Y echó relámpagos, y los destruyó. 15 Y aparecieron las honduras de las aguas, Y descubriéronse los cimientos del mundo, A tu reprensión, oh Jehová, Por el soplo del viento de tu nariz. 16 Envió desde lo alto; tomóme, Sacóme de las muchas aguas. 17 Libróme de mi poderoso enemigo, Y de los que me aborrecían, aunque eran ellos más fuertes que yo. Salmo 18:7—17


La expresión es producto de la convicción en David de que su vida es parte de una operación profética, y es acuñada con el propósito de establecer el valor de la confianza en Dios como fundamento de construcción del Reino de los Cielos sobre la faz de la tierra.


David no es un personaje dotado de extraordinarias capacidades físicas, su vida destaca debido a su sujeción al Señor, y a la observancia de los preceptos espirituales sobre los cuales caminó, creyendo que Jehová-Dios era su pastor, y que Él dirigía su vida aunque en momentos tuviera que pasar por el valle de la sombre de muerte.

Su confianza en el Señor había comenzado tiempo atrás, bastante tiempo atrás, desde mucho antes de que fuera sacado de detrás del rebaño; su fortaleza para enfrentar a Goliat la adquirió cuando como pastor de ovejas, y no como hombre de armas, enfrentaba a los osos o leones que arrebataban una de sus ovejas, creyendo que Jehová—Dios lo libraba de las garras del león o del oso,

34 Y David respondió a Saúl: Tu siervo era pastor en las ovejas de su padre, y venía un león, o un oso, y tomaba algún cordero de la manada, 35 Y salía yo tras él, y heríalo, y librábale de su boca: y si se levantaba contra mí, yo le echaba mano de la quijada, y lo hería y mataba. 36 Fuese león, fuese oso, tu siervo lo mataba; pues este Filisteo incircunciso será como uno de ellos, porque ha provocado al ejército del Dios viviente. 37 Y añadió David: Jehová que me ha librado de las garras del león y de las garras del oso, él también me librará de la mano de este Filisteo. Y dijo Saúl a David: Ve, y Jehová sea contigo. 1 Samuel 17:34-37

David aprendió a conocer y a entender la Voluntad de Dios a través de las experiencias diarias; cada experiencia era una lección de vida, y de cada una de ellas extraía una ley y ordenanza espiritual. En el salmo 119, un salmo acróstico en la Biblia hebrea, el salmo más extenso de todos, es en realidad una bitácora espiritual de cómo David aprendió a confiar y a estar sujeto a la instrucción del Señor,

11En mi corazón he guardado tus dichos, Para no pecar contra ti… 22Aparta de mí oprobio y menosprecio; Porque tus testimonios he guardado100Más que los viejos he entendido, Porque he guardado tus mandamientos…. 129[ Pe ] Maravillosos son tus testimonios: Por tanto los ha guardado mi alma…. 167Mi alma ha guardado tus testimonios, Y helos amado en gran manera… 168Guardado he tus mandamientos y tus testimonios; Porque todos mis caminos están delante de ti. Salmo 119:11—168

De modo que la expresión, no tocareis al ungido de Jehová, es la convicción en David de que Saúl no es realmente su enemigo, tanto como lo fue Goliat; que Jehová—Dios le permite a Saúl perseguirlo para hacerle entender —a David— que no solamente con las armas se establece Reino, ni es más fuerte el que las posee, sino aquel que sabe esperar a Jehová, ese es el que será confirmado en el Reino; por eso en uno de sus salmos David escribe,

3Espera en Jehová, y haz bien; Vivirás en la tierra, y en verdad serás alimentado… 5Encomienda á Jehová tu camino, Y espera en él; y él hará7Calla á Jehová, y espera en él: No te alteres con motivo del que prospera en su camino, Por el hombre que hace maldades… 9Porque los malignos serán talados, Mas los que esperan en Jehová, ellos heredarán la tierra34Espera en Jehová, y guarda su camino, Y él te ensalzará para heredar la tierra: Cuando serán talados los pecadores, lo verás… 40Y Jehová los ayudará, Y los librará: y libertarálos de los impíos, y los salvará, Por cuanto en él esperaron. Salmos 37:3—40

Y en otro de sus salmos también escribe,

Al Músico principal: Salmo de David. RESIGNADAMENTE esperé á Jehová, E inclinóse a mí, y oyó mi clamor. Salmos 40:1

La primera vez que David tiene la oportunidad de matar a Saúl es cuando en una cueva en los parajes de En-Gaddi, David tiene de frente a Saúl, dormido e indefenso, pero decide no hacerle ningún daño e impide que sus hombres procedan en venganza hacia él. La expresión es la certificación ante sus hombres de que David no procederá venganza hacia Saúl.

Y dijo a los suyos: Jehová me guarde de hacer tal cosa contra mi señor, el ungido de Jehová, que yo extienda mi mano contra él; porque es el ungido de Jehová. 1 Samuel 24:6

En esa ocasión luego del incidente, Saúl reconoció la fidelidad de David, y reconoció también que David sería su sucesor en el trono,

18 Tú has mostrado hoy que has hecho conmigo bien; pues no me has muerto, habiéndome Jehová puesto en tus manos. 19 Porque ¿quién hallará a su enemigo, y lo dejará ir sano y salvo? Jehová te pague con bien por lo que en este día has hecho conmigo. 20 Y ahora, como yo entiendo que tú has de reinar, y que el reino de Israel ha de ser en tu mano firme y estable, 1 Samuel 24:18-20

Quitarle la vida a Saúl significaba hacerle entender a sus hombres que Jehová—Dios no tenía el suficiente poder para resolver los conflictos de aquel que en Él confía; quitarle la vida a Saúl significaba convertirse en auxiliar de Dios y expropiarle alguna de sus funciones. Por eso, cuando David lo tiene de frente la primera vez, David entendió que aun el haber cortado el borde de la capa de Saúl significaba un atrevimiento de iniquidad hacia Dios, pues es Dios quien adereza mesa aun en presencia de los angustiadores,

Después de lo cual el corazón de David le golpeaba, porque había cortado la orilla del manto de Saúl. 1 Samuel 24:5

De allí que cuando el hecho se repite la segunda, en el collado de Hachîla, David opta en esta ocasión tan solo con quedarse con la lanza y la botija de agua.

Y David respondió a Abisai: No le mates: porque ¿quién extenderá su mano contra el ungido de Jehová, y será inocente? 10 Dijo además David: Vive Jehová, que si Jehová no lo hiriere, o que su día llegue para que muera, o que descendiendo en batalla perezca, 11 Guárdame Jehová de extender mi mano contra el ungido de Jehová; empero toma ahora la lanza que está a su cabecera, y la botija del agua, y vámonos.1 Samuel 26:9:


¿Por qué David no quiso hacerle ningún daño a Saúl? ¿Por qué no lo mató esa noche?


David descubrió que matando a Saúl esa noche se alejaba de la Voluntad de Dios, y no porque el acto fuera considerado como una afrenta al mandamiento de no mataras;[2] se alejaba de la Voluntad de Dios porque descubrió que no era el camino al trono, ni el propósito por el cual él había sido escogido para ser rey. Años más tarde, este mismo establecimiento de fe y confianza en Dios sería utilizado por Jesús para validar el camino de la cruz,

53 ¿Acaso piensas que no puedo ahora orar a mi Padre, y él me daría más de doce legiones de ángeles? 54 ¿Cómo, pues, se cumplirían las Escrituras, que así conviene que sea hecho? Mateo 26:53-54

Esa noche, David añadió algo más a su declaración de confianza en Dios; David dijo: Vive Jehová, que si Jehová no lo hiriere, o que su día llegue para que muera, o que descendiendo en batalla perezca, guárdeme Jehová de extender mi mano contra el ungido de Jehová.

Algún tiempo atrás, David había entendido que Jehová—Dios no solo es un recurso de socorro; David entendió que Jehová—Dios organiza la agenda profética de aquel que es escogido para establecer Reino sobre la tierra. La experiencia con Abigail mujer de Nabal le fue útil para entender que su causa no era personal, que su causa era la causa de Jehová—Dios, y que por lo tanto, él tenía que aprender a esperar en Jehová,

29 Bien que alguien se haya levantado a perseguirte y atentar a tu vida, con todo, el alma de mi señor será ligada en el haz de los que viven con Jehová Dios tuyo, y él arrojará el alma de tus enemigos como de en medio de la palma de una honda…. 31 Entonces, señor mío, no te será esto en tropiezo y turbación de corazón, el que hayas derramado sangre sin causa, o que mi señor se haya vengado por sí mismo. Guárdese pues mi señor, y cuando Jehová hiciere bien a mi señor, acuérdate de tu sierva… 33 Y bendito sea tu razonamiento, y bendita tú, que me has estorbado hoy el ir a derramar sangre, y a vengarme por mi propia mano:… 35 Y recibió David de su mano lo que le había traído, y díjole: Sube en paz a tu casa, y mira que he oído tu voz, y tenídote respeto. 1 Samuel 25:29—35

La experiencia del rechazo de Nabal a la solicitud de David, y su eventual muerte sin causa natural justificada, le sirvió a David para entender que haber matado a Saúl aquella noche hubiera sido una verdadera locura: si a Nabal que no era ningún ungido, Dios le quitó la vida por no haberle suplido provisión para sus hombres, cuanto más a Saúl, que es ungido de Jehovah y que persigue sin causa a David; de allí la expresión de David, que si Jehová no lo hiriere, o que su día llegue para que muera, o que descendiendo en batalla perezca, guárdeme Jehová de extender mi mano contra el ungido de Jehová.


¿Por qué son impresionantes estos dos hechos, y por qué éstas son una muestra de su confianza en el Señor?


Matando a Saúl aquella noche, David pudo haber adelantado su camino al trono; Jehová—Dios le había revelado que él había sido escogido para sustituir a Saúl,[3] el profeta Samuel le había ungido varios años atrás revelándole que Dios lo tomaba para ser rey sobre Israel,[4] y Dios le había anticipado que le entregaba a sus enemigos en sus manos;[5] y sobre todo, ya Saúl había reconocido que David seria su sucesor en el trono.[6] Pero prefirió no hacerlo porque le fue más deleitable ver a Dios actuando sobrenaturalmente en su entorno que disfrutar del placer temporero de verse libre de quien lo perseguía.

Así que, la expresión “No toquéis al ungido de Jehová” es la expresión clímax del proceso de aprendizaje en David sobre cómo confiar y depender del Señor. David ha logrado ver cómo Dios lo esfuerza y lo prepara para enfrentar sin armas a quien lo persigue, de la misma forma como lo esforzó para enfrentar con armas a los osos y leones, y más tarde, a los filisteos. La batalla no consiste en cuán diestro sea en el uso de la espada, la batalla consisten en cuánta confianza tenga para exponerse ante el adversario no confiando en las armas. La victoria viene de Jehová—Dios y es el resultado de la confianza que se tenga en Él. La confianza en Jehová—Dios hace quebrar el arco de acero, esta es su conclusión tan pronto es libertado de Saúl.

33 Quien pone mis pies como pies de ciervas, E hízome estar sobre mis alturas; 34 Quien enseña mis manos para la batalla, Y será quebrado con mis brazos el arco de acero. 35 Dísteme asimismo el escudo de tu salud: Y tu diestra me sustentó, Y tu benignidad me ha acrecentado. Salmos 18:33-35

¿Tuvo coraje David en contra de Saúl? El salmo 18 escrito justamente después de que David es librado de Saúl en Keila, el preámbulo a la escena de En-Gaddi, el salmista expresa el sentimiento de traición que le asaltó, no sabemos por cuánto tiempo,

39 Pues me ceñiste de fortaleza para la pelea; Has agobiado mis enemigos debajo de mí. 40 Y dísteme la cerviz de mis enemigos, Y destruí a los que me aborrecían. 41 Clamaron, y no hubo quien salvase: Aun á Jehová, mas no los oyó. 42 Y molílos como polvo delante del viento; Esparcílos como lodo de las calles. 43 Librásteme de contiendas de pueblo: Pusísteme por cabecera de gentes: Pueblo que yo no conocía, me sirvió. 44 Así que hubo oído, me obedeció; Los hijos de extraños me mintieron; 45 Los extraños flaquearon, Y tuvieron miedo desde sus encerramientos. 46 Viva Jehová, y sea bendita mi roca; Y ensalzado sea el Dios de mi salud: 47 El Dios que me da las venganzas, Y sujetó pueblos a mí. Salmo 18:39—47

Estos hechos muestran el nivel de conocimiento que David desarrolló acerca de la Voluntad de Jehová—Dios. En uno de sus salmos leemos precisamente el deleite de David en hacer la Voluntad de Dios,

El hacer tu voluntad, Dios mío, hame agradado; Y tu ley está en medio de mis entrañas. Salmos 40:8

Saúl fue desechado por Jehová—Dios para ser rey precisamente por no haber cumplido con la instrucción que el Señor le había dado en torno a Amalec; mas sin embargo, habiendo tenido la oportunidad de matar a Saúl y librarse de la persecución, y sobre todo, de llegar al trono según la unción que había recibido del profeta Samuel, David prefirió seguir siendo errante por los desiertos y perseguido por Saúl, hasta que Jehová—Dios determinara lo contrario. Demostró con su decisión lo valioso de saber esperar a Jehová. ¡Qué muestra de confianza en Jehová—Dios!

22 Y Samuel dijo: ¿Tiene Jehová tanto contentamiento con los holocaustos y víctimas, como en obedecer a las palabras de Jehová? Ciertamente el obedecer es mejor que los sacrificios; y el prestar atención que el sebo de los carneros: 23 Porque como pecado de adivinación es la rebelión, y como ídolos é idolatría el infringir. Por cuanto tú desechaste la palabra de Jehová, él también te ha desechado para que no seas rey. 1 Samuel 15:22-23


David entendió que su vida profetizaba sobre alguien más de quien él aun no conocía,


Al Músico principal: Salmo de David. BIENAVENTURADO el que piensa en el pobre: En el día malo lo librará Jehová. 2 Jehová lo guardé, y le dé vida: sea bienaventurado en la tierra, Y no lo entregues a la voluntad de sus enemigos. 3 Jehová lo sustentará sobre el lecho del dolor: Mullirás toda su cama en su enfermedad. 4 Yo dije: Jehová, ten misericordia de mí; Sana mi alma, porque contra ti he pecado. 5 Mis enemigos dicen mal de mí preguntando: ¿Cuándo morirá, y perecerá su nombre? 6 Y si venía a ver me, hablaba mentira: Su corazón se amontonaba iniquidad; Y salido fuera, la hablaba. 7 Reunidos murmuraban contra mí todos los que me aborrecían: Contra mí pensaban mal, diciendo de mí: 8 Cosa pestilencial de él se ha apoderado; Y el que cayó en cama, no volverá a levantarse. 9 Aun el hombre de mi paz, en quien yo confiaba, el que de mi pan comía, Alzó contra mí el calcañar. 10 Mas tú, Jehová, ten misericordia de mí, y hazme levantar, Y daré les el pago. 11 En esto habré conocido que te he agradado, Que mi enemigo no se holgará de mí. 12 En cuanto a mí, en mi integridad me has sustentado, Y me has hecho estar delante de ti para siempre. 13 Bendito sea Jehová, el Dios de Israel, Por siglos de siglos. Amén y Amén. Salmos 41

Tan pronto David es establecido en el trono de Israel e introduce el Arca del Pacto en Jerusalén, David estableció el fundamento de su Reino en el reconocimiento del valor de no tocar al ungido de Jehová,

20 Y andaban de nación en nación, Y de un reino a otro pueblo. 21 No permitió que nadie los oprimiese: Antes por amor de ellos castigó a los reyes. 22No toquéis, dijo, a mis ungidos, Ni hagáis mal a mis profetas. 1 Crónicas 16:20-22

No tocar al ungido de Jehová significa reconocer a Jesús, a quien Dios envió para salvación de su pueblo, para establecer por la sujeción a Él y por el establecimiento de su soberanía, la Voluntad de Dios sobre la tierra. El día cuando David introdujo el Arca del Pacto a Jerusalén, un acto profético, demandó que fuera proclamado todos los días la Presencia de la Salvación del Señor, David dijo: Proclamad día tras día su salvación (יְשׁוּעָתֽוֹ); en el hebreo, sin embargo, se lee: proclamad día tras día su Salvador (su Jesús)

Cantad á Jehová, toda la tierra, Anunciad de día en día su salud (יְשׁוּעָתֽוֹ). 1 Crónicas 16:23

Esta ley y ordenanza que le fue impuesta por el Espíritu quedó registrada como tal en el libro de los Salmos,

No toquéis, dijo, a mis ungidos, Ni hagáis mal a mis profetas. Salmo 105:15

No tocar al ungido de Jehová no significa necesariamente levantarse en contra de alguien, significa levantarse en contra del propósito de Dios, significa oponerse a los planes diseñados por Dios, significa resistirse al camino que Dios trazó para que caminemos por él; significa levantarse en contra de su autoridad.

Todo aquel que se levanta en contra de la autoridad, es seducido por las tinieblas, y en contra de Jehová—Dios se levanta,

Destruyendo consejos, y toda altura que se levanta contra la ciencia de Dios, y cautivando todo intento a la obediencia, de Cristo; 2 Corintios 10:5

Y gana para sí el juicio de Jehová,

Así que, el que se opone a la potestad, a la ordenación de Dios resiste: y los que resisten, ellos mismos ganan condenación para sí. Romanos 13:2

No tocareis al ungido de Jehová no es la excusa para ganar estatus, ni el argumento para buscar el reconocimiento de las gentes; No tocareis al ungido de Jehová es la Revelación de una ordenanza para vivir sobre la tierra conforme a las leyes del Cielo.

No tocareis al ungido de Jehová no significa no hacer nada y quedarse de brazos cruzados, es la confianza de que Dios hará, es la esperanza de ver cumplida la convicción de que Dios tomó nuestra vida, y Él organiza la agenda.

No tocareis al ungido de Jehová significa no tomar venganza por nuestras manos; es no irrumpir en los planes de Dios, es dejar que la Justicia de Dios sea establecida por encima de la justicia del hombre; es la decisión de someterse a la ley del Cielo.

No tocareis al ungido de Jehová significa vivir por Revelación; solo quien se somete a la Revelación de la Escritura puede entender lo que significa No tocareis al ungido de Jehová.


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Las citas bíblicas son tomadas de la Versión Reina-Valera Antigua, 1909 (RVA)

Pastor Pedro Montoya

WhatsApp. 1 (407) 764-2699

Twitter: @pastormontoya

http://www.ministerioscristorey.com

[1] 1 Samuel 24:11

[2] Exodo 20:13

[3] 1 Samuel 15:28

[4] Idem 16:1, 13

[5] Idem 24:4

[6] Idem 24:21—23

Sobre el Derecho Legal de las Tinieblas y su Forma de Operar


Lecciones de Guerra Espiritual


Derecho Legal es un término que se utiliza en liberación y guerra espiritual para referirse al derecho que Satanás obtiene para operar dentro de una comunidad de fe.

Decimos que es un derecho, porque es conforme la autorización que los hijos de la fe le otorgan para operar en su medio.

Satanás no puede obrar dentro de una comunidad de fe, aquella que está fundamentada en los principios bíblicos y espirituales del Reino de Dios y su Justicia.

Los siguientes textos lo confirman:

Sabemos que cualquiera que es nacido de Dios, no peca; mas el que es engendrado de Dios, se guarda a sí mismo, y el maligno no le toca. 1ra. Juan 5:18


¿Por qué maldeciré yo al que Dios no maldijo? ¿Y por qué he de execrar al que Jehová no ha execrado? Números 23:8

El texto por excelencia, el salmo 91,

EL que habita al abrigo del Altísimo, Morará bajo la sombra del Omnipotente. 2 Diré yo a Jehová: Esperanza mía, y castillo mío; Mi Dios, en él confiaré. 3 Y Él te librará del lazo del cazador: De la peste destruidora. Salmo 91:1-3

Casos como el de Job,

Y Jehová dijo a Satán: ¿No has considerado a mi siervo Job, que no hay otro como él en la tierra, varón perfecto y recto, temeroso de Dios, y apartado de mal? 9Y respondiendo Satán a Jehová, dijo: ¿Teme Job a Dios de balde? 10¿No le has tú cercado a él, y a su casa, y a todo lo que tiene en derredor? Al trabajo de sus manos has dado bendición; por tanto su hacienda ha crecido sobre la tierra. 11Mas extiende ahora tu mano, y toca a todo lo que tiene, y verás si no te blasfema en tu rostro. 12Y dijo Jehová a Satán: He aquí, todo lo que tiene está en tu mano: solamente no pongas tu mano sobre él. Y salióse Satán de delante de Jehová. Job 1:1-12

Y el caso del apóstol Pedro, la noche que Jesús fue entregado,

Dijo también el Señor: Simón, Simón, he aquí Satanás os ha pedido para zarandaros como a trigo; Lucas 22:31

Nos muestran que Satanás no tiene permiso, ni autoridad, para actuar dentro de un medio de fe; que si opera es porque se le ha conferido el debido derecho a hacerlo.

El término no aparece como tal en el texto bíblico, aunque sí la definición de su significado. Revisamos dos textos que nos establecen el principio de la definición.

El texto de Isaías 49:24, 25

¿Será quitada la presa al valiente? o ¿libertaráse la cautividad legítima? Así empero dice Jehová: Cierto, la cautividad será quitada al valiente, y la presa del robusto será librada; y tu pleito yo lo pleitearé, y yo salvaré a tus hijos. Isaías 49:24, 25 (RVA)

La definición surge del concepto que en el texto tienen los términos, valiente (גִּבּוֹר gibbor), y, cautividad legitima (שְׁבִי צַדִּיק sebi tsadik).

El primer término, (גִּבּוֹר) gibbor, traducido en otros textos como, esforzado, poderoso, valeroso, es usado para identificar a alguien que en batalla vence a otro, o que tiene la suficiente fortaleza de ánimo para enfrentarse ante otro. El término no necesariamente alude a fortaleza física. En ese sentido, Gedeón, David son valientes,[1] como lo es Goliath.[2]

El segundo término, que es el que nos compete, (שְׁבִי צַדִּיק sebi tsadik), se refiere a la presa alcanzada por victoria, por derecho, la presa no arrebatada. Le asiste derecho para quedarse con ella.

La Septuaginta traduce esta parte, como,

¿Se quedará con el botín si se ganare incorrectamente?

Esta es la definición de derecho legal. Es un derecho ganado, otorgado por quien fue derrotado en pleno goce de derechos; y por lo tanto, cualquier decisión y eventual acción tomada sobre la presa por quien la tiene en su poder no puede ser detenida por el antiguo propietario, sino hasta que la recupere de nuevo en los mismos términos en que la perdió.

El versículo 25 establece la disposición de que el derecho legal puede ser disuelto, y además establece la manera en que el derecho legal puede ser anulado.

El texto de Génesis 3:14-19

Y Jehová Dios dijo a la serpiente: Por cuanto esto hiciste, maldita serás entre todas las bestias y entre todos los animales del campo; sobre tu pecho andarás, y polvo comerás todos los días de tu vida: Génesis 3:14


Y al hombre dijo: Por cuanto obedeciste a la voz de tu mujer, y comiste del árbol de que te mandé diciendo, No comerás de él; maldita será la tierra por amor de ti; con dolor comerás de ella todos los días de tu vida; 18Espinos y cardos te producirá, y comerás hierba del campo; 19En el sudor de tu rostro comerás el pan hasta que vuelvas a la tierra; porque de ella fuiste tomado: pues polvo eres, y al polvo serás tornado. Génesis 3:17-19

La definición de derecho legal surge de la comparación y conjugación de las palabras que Jehová-Dios le dirigió a la serpiente, y al hombre, por separado.

Observemos detenidamente el texto. Note el estatuto de vida que Dios le establece a la serpiente. Se le establece que comerá polvo todos los días de su vida.

Ahora note el estatuto degenerativo de su condición física que se le impone al hombre. El hombre es polvo, y al polvo será devuelto.

Ahora, conjuguemos ambas declaraciones.

¿De qué se alimenta la serpiente? y por extensión, en vista de que la serpiente es representante de satanás, ¿De qué se alimenta Satanás?

La serpiente se alimenta de polvo.

Ahora, ¿Que es el hombre? el hombre es polvo.

Significa entonces que la serpiente se alimenta del hombre, ¿lo tiene claro?

Ampliemos la idea. ¿De qué se alimenta satanás? se alimenta de todo lo que el hombre le entrega de lo suyo propio, incluyendo su vida misma. Se alimenta de lo que el hombre autoriza a la serpiente a que haga uso de ello.

Derecho legal es la autorización que el hombre de fe le concede a Satanás de operar dentro de su comunidad y actividad. Y enfatizamos, un hombre de fe, porque como señalamos al inicio del tema, es la única comunidad donde Satanás no tiene autoridad de operación.

Hablar de derecho legal en un incrédulo, en un impío, en un ateo, en uno no nacido de la Gracia del Señor es inconcebible, pues ellos están dentro del reino de las tinieblas, y Satanás tiene libre operación con ellos.

El derecho legal es la base que Satanás tiene para tomar territorios, y establecer en ellos su gobierno de maldad.

Esto nos lleva a plantearnos una pregunta,

¿Qué sucede con los países que sufren violencia y manifiestan patrones de maldad?

Lo que hasta ahora ha sido considerado como ataques del enemigo, refiriéndonos a los escenarios de violencia y maldad que una ciudad, o país, sufren, es en realidad derechos legales adquiridos por Satanás para operar en el área.

Regiones sometidas a la opresión, tales los casos de países latinoamericanos como, Venezuela, Honduras, El Salvador, Bolivia, Perú, no sufren simples ataques satánicos sobre la región; son posicionamientos de potestades establecidos en el país con la autorización para operar.

Son derechos legales que la comunidad de fe entregó, y por los cuales las tinieblas han establecido un ambiente de violencia y maldad. Se trata de injusticias toleradas dentro del seno de la iglesia, no denunciadas, que permitieron a las tinieblas apostarse en el área.

Iglesias que se levantan unas contra otras, difamación de ministerios, rebeliones y divisiones dentro de las iglesias, tolerancia de pecado, robo y desfalco de los dineros de las ofrendas, chisme institucionalizado, tolerancia de doctrinas heréticas, son la causa del derecho legal que las comunidades de fe le han entregado a Satanás.

Esta situación no se resuelve decretando, ni es suficiente con concentraciones masivas, de iglesias y ministerios. Estas actividades por el contrario, hace que el derecho legal se fortalezca y que se alargue el tiempo del posicionamiento de las tinieblas en el lugar.

Como cancelar el derecho legal

El derecho legal solo puede ser cancelado bajo la cobertura del Señorío de Cristo. Es el hombre o la mujer de fe los únicos que pueden cancelar el derecho legal, y solo es posible hacerlo cuando ellos identifican, reconocen y admiten la causa que le otorgo derecho a satanás de actuar, antes no.

Para cancelar el derecho legal tiene que enfrentarse a satanás en el mismo punto y en los mismos términos donde se le entrego derecho a actuar. El derecho legal se anula cuando el hombre o la mujer de fe reconocen su desvarío, y procede a restituir el daño provocado por su desvarío.

Entonces Zaqueo, puesto en pie, dijo al Señor: He aquí, Señor, la mitad de mis bienes doy a los pobres; y si en algo he defraudado a alguno, lo vuelvo con el cuatro tanto. 9Y Jesús le dijo: Hoy ha venido la salvación a esta casa; por cuanto él también es hijo de Abraham. 10Porque el Hijo del hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido. Lucas 19:8-10

Es un proceso que comienza con el arrepentimiento, pero se complementa con resarcir del daño, esta última parte es la que muchos no consideran necesaria.

El principio está presente en la Ley de Moisés.

Y pagará aquello de las cosas santas en que hubiere pecado, y añadirá a ello el quinto, y lo dará al sacerdote: y el sacerdote hará expiación por él con el carnero del sacrificio por el pecado, y será perdonado. Levítico 5:16


O todo aquello sobre que hubiere jurado falsamente; lo restituirá, pues, por entero, y añadirá a ello la quinta parte, que ha de pagar a aquel a quien pertenece en el día de su expiación. Levítico 6:5


Y el que por yerro comiere cosa sagrada, añadirá a ella su quinto, y darálo al sacerdote con la cosa sagrada. Levítico 22:14

Es necesario humillarse ante Dios, y revocar el derecho legal entregado por medio de la restitución del daño cometido.

Mas este es pueblo saqueado y hollado, todos ellos enlazados en cavernas y escondidos en cárceles: son puestos a saco, y no hay quien libre; hollados, y no hay quien diga, Restituid. Isaías 42:22

La estrategia que se aplica en guerra espiritual es primero encontrar el derecho legal que Satanás ha adquirido y por el cual está operando en tal persona, o en tal región.

Solamente tendrá victoria sobre Satanás cuando haya quitado el derecho legal que le permitió operar en el medio.

Pastor Pedro Montoya

Tel Cell. (407) 764-2699

Twitter: @pastormontoya

[1] Jueces 6:12; I Samuel 16:18

[2] I Samuel 17:51

Fascinaciones y Encantamientos contra el Evangelio del Reino de los Cielos (audio)


EL Reino de los cielos sufre violencia…

¡Cómo imaginarse que semejante violencia tendría que ver con encantamientos!

El relato de la tentación y eventual caída de Eva y Adam, por parte de la serpiente, es la prueba fehaciente de la capacidad de encantamiento que es dirigido contra el Evangelio del Reino.

Se trata de una operación hipnótica para buscar que la actividad a la que fuimos convocados para desarrollar sea trastocada, y terminemos desarrollando un protocolo diseñado por Satanás mismo, en acuerdo con la filosofía de este mundo.

Se podrá advertir lo sutil de la forma de operar de Satanás. De la parábola del trigo y la cizaña aprendemos que la cizaña es plantada en el campo por falta del cuidado de quienes fueron comisionados para “velar” el cultivo, así que con este estudio pretendemos presentar un alerta a la tentación a la que estamos siendo expuestos.

¡Porque ya está obrando el misterio de iniquidad:…!


3No os engañe nadie en ninguna manera; porque no vendrá sin que venga antes la apostasía, y se manifieste el hombre de pecado, el hijo de perdición, 4Oponiéndose, y levantándose contra todo lo que se llama Dios, o que se adora; tanto que se asiente en el templo de Dios como Dios, haciéndose parecer Dios. 5¿No os acordáis que cuando estaba todavía con vosotros, os decía esto? 6Y ahora vosotros sabéis lo que impide, para que a su tiempo se manifieste. 7Porque ya está obrando el misterio de iniquidad: solamente espera hasta que sea quitado de en medio el que ahora impide. 2da. Tesalonicenses 2:3-7

La iniquidad es definida en la Biblia como la actitud y actividad de levantarse en contra de otra persona. En el relato de la muerte de Abel a manos de su hermano Caín, se destaca en el relato que Caín se levantó contra su hermano Abel, y le mató.[1] La definición de este acto de levantarse en contra de Abel es definida por el mismo Caín como iniquidad, cuando él mismo admite: Y dijo Caín a Jehová: Grande es mi iniquidad para ser perdonada.[2]

La definición se extiende hacia Dios, en el texto de la segunda epístola a los Tesalonicenses, porque cuando alguien se levanta en contra de su hermano, se levanta en contra de Dios. Lo vemos claramente explicado en los siguientes textos:

Mas si es de Dios, no la podréis deshacer; no seáis tal vez hallados resistiendo a Dios. Hechos 5:39

Y levantóse un gran clamor: y levantándose los escribas de la parte de los Fariseos, contendían diciendo: Ningún mal hallamos en este hombre; que si espíritu le ha hablado, o ángel, no resistamos a Dios. Hechos 23:9

Así que, el que se opone a la potestad, a la ordenación de Dios resiste: y los que resisten, ellos mismos ganan condenación para sí. Romanos 13:2

¿Tú quién eres que juzgas al siervo ajeno? para su señor está en pie, o cae: mas se afirmará; que poderoso es el Señor para afirmarle. Romanos 14:4

El misterio de iniquidad es la operación satánica implantada sobre la tierra para promover en el hombre y la mujer, principalmente en los hijos de la fe, una actitud de levantarse en contra de su hermano, y en contra todo aquello que le sugiere autoridad.

La iniquidad se ha arraigado en el corazón del hombre y de la mujer, y se procrea en iniquidad. Es una operación muy sutil de la cual el hombre y la mujer de fe no se percatan, porque se presenta en forma de comentario, de señalamiento, de crítica constructiva, de derechos personales que se defienden. De muchas formas asolapadas.

Es la iniquidad —la rebeldía en el corazón del hombre—la que genera la violencia que azota, y asola, muchas de las ciudades que actualmente habitamos.

En el texto del libro de Génesis observamos que justo cuando Caín admite su pecado, reconoce también que en algún momento alguien le matará de igual forma como él mató a su hermano: y seré errante y extranjero en la tierra; y sucederá que cualquiera que me hallare, me matará.[3]

Caín engendró una generación con rebeldía en sus corazones, y Lamech, tataranieto de Caín, operó en la arrogancia de establecer la iniquidad como el estilo de vida de su casa: 23Y dijo Lamech a sus mujeres: Ada y Zilla, oíd mi voz; Mujeres de Lamech, escuchad mi dicho: Que varón mataré por mi herida, Y mancebo por mi golpe: 24 Si siete veces será vengado Caín, Lamech en verdad setenta veces siete lo será. [4]

La violencia en nuestras ciudades no es el resultado de crisis sociales, de conflictos económicos, de marginación de grupos; es el resultado de rebeldía arraigada en el corazón de hombres y mujeres, que establecen como el caso de Lamech estilos de vida personales e individualistas, en completa oposición a lo dispuesto en el corazón de Dios.

Fue la violencia, precisamente, la que provocó que Dios dispusiera raer los hombres de sobre la faz de la tierra. La tierra estaba llena de violencia.[5]

Pero no solo es la rebeldía del corazón de los hombres y mujeres alejados de Dios la que provoca la violencia en nuestras ciudades; sino mas, y sobre todo, la rebeldía que se ha pegado al corazón de hombres y mujeres de fe, porque por ella Satanás obtiene derecho legal para poder operar con libertad en las ciudades violentadas.

La definición dada por el escritor de la epístola a los Hebreos, inspirado por el Espíritu Santo, que lo que se ve es hecho de lo que no se veía,[6] no solo sirve para explicar cómo fueron formadas las cosas materiales siguiendo el modelo de las cosas espirituales, sino que nos permite también entender, y establecer, que las situaciones evidentes que aquejan a una ciudad —esposo o esposa infiel—surgen a partir de lo que se ha establecido en el corazón de hombres y mujeres fieles, posicionados allí por Dios para que santifiquen la ciudad.

El establecimiento de la revelación en Jesús, de que los hombres y mujeres de fe son la sal de la tierra, autentica la doctrina predicada por el apóstol Pablo: así como el esposo o esposa fiel santifica al conyugue infiel, son los hombres y mujeres de fe los que santifican la ciudad donde son ubicados por Dios. Es la sal de la alianza la que detiene los juicios de Dios sobre las ciudades:

Y sazonarás toda ofrenda de tu presente con sal; y no harás que falte jamás de tu presente la sal de la alianza de tu Dios: en toda ofrenda tuya ofrecerás sal. Levítico 2:13

Un corazón de un hombre o mujer de fe invadido por la iniquidad, rebeldía, rebelión y oposición a lo que Dios demanda para una región es lo que potencia de las distintas situaciones adversas que Satanás usará para oponerse y levantarse en contra de Dios mismo.

Es precisamente el apóstol Santiago quien estableció que cada uno es tentado, cuando de su propia concupiscencia es atraído, y cebado. Santiago tiró por tierra la idea religiosa de que los conflictos personales y sociales que confrontamos son producidos y permitidos por Dios; es el hombre y la mujer de fe quienes los avivan con los elementos de iniquidad que se han establecido en su corazón: Cuando alguno es tentado, no diga que es tentado de Dios: porque Dios no puede ser tentado de los malos, ni él tienta a alguno.[7]

La concupiscencia, después que ha concebido, pare el pecado: y el pecado, siendo cumplido, engendra muerte. Lo que vemos en nuestras sociedades en forma descontrolada, y en cantidades desmedidas, es potenciada por la rebeldía que se ha arraigado en el corazón de hombres y mujeres de fe. Rebeldía a los procesos de Dios, y a lo establecido por Él.

¿Cómo es posible? —preguntaría alguien, si se supone que ellos deberían bendecir las familias de la tierra. Precisamente por ello es que la rebeldía en el corazón de un hombre o mujer de fe puede potenciar la violencia en nuestras ciudades.

Lo explicamos de la siguiente forma: Pablo le explicó a la comunidad de fe de Corinto que el hombre y mujer de fe tienen la capacidad espiritual de santificar al conyugue infiel: Porque el marido infiel es santificado en la mujer (fiel), y la mujer infiel en el marido (fiel).[8] Ahora, revisemos: ¿Qué sucede si la mujer o el hombre de fe (fiel) permite que se arraigue en su corazón la rebeldía? Su capacidad de santificar se verá menguada, y por el contrario, su capacidad de santificar será cambiada por la capacidad de alimentar la violencia que ya forma parte del estilo de vida del hombre y de la mujer infiel.

Otra forma de examinarlo es siguiendo la capacidad de bendecir que el hombre y mujer de fe recibió a través de Abraham, de que en él serian benditas todas las familias de la tierra. Si en el hombre y mujer de fe se arraiga la rebeldía, rebelión e iniquidad, su capacidad de bendecir será maldición y se convertirá en el motor que potenciará la violencia de aquellos que están alejados de Dios. Está establecido en el libro del profeta Malaquías:

Si no oyereis, y si no acordareis dar gloria a mi nombre, ha dicho Jehová de los ejércitos, enviaré maldición sobre vosotros, y maldeciré vuestras bendiciones; y aun las he maldecido, porque no lo ponéis en vuestro corazón. Malaquías 2:2

Así que, la violencia de nuestras ciudades y comunidades, solo es la evidencia de la iniquidad que se ha arraigado en los hombres y mujeres de fe de tales comunidades.

Iniquidad es un comentario adverso hecho a una persona de un tercero en ausencia de éste. Es una crítica constructiva; es una difamación; es no permitirle a alguien la oportunidad de defenderse ante los señalamientos de otros, y darlos por válidos.

Iniquidad es levantarse contra el hermano. Jesús destacó que cualquiera que dijere, Fatuo, será culpado del infierno del fuego.[9]

Iniquidad es no tolerar al hermano, es creerlo inferior e incapaz de realizar las mismas cosas que nosotros hacemos. Jesús sufrió la rebeldía aun de sus mismos discípulos, uno de ellos lo denigró a tal grado que no creyó que de su comunidad saliera algo bueno.[10]

La iniquidad —la rebeldía en el corazón del hombre— es oposición a lo dispuesto en el corazón de Dios. Jesús estableció la forma de medir la rebeldía en el corazón de un hombre y mujer de fe, cuando dijo:

8 Mas vosotros, no queráis ser llamados Rabbí; porque uno es vuestro Maestro, el Cristo; y todos vosotros sois hermanos. 9 Y vuestro padre no llaméis a nadie en la tierra; porque uno es vuestro Padre, el cual está en los cielos. 10 Ni seáis llamados maestros; porque uno es vuestro Maestro, el Cristo. 11 El que es el mayor de vosotros, sea vuestro siervo. 12 Porque el que se ensalzare, será humillado; y el que se humillare, será ensalzado. Mateo 23:8-12

Según esta regla, iniquidad —rebeldía en el corazón— es la tendencia a desarrollar seguidores (fans); la tendencia a destacar los logros personales para ser admirados por otros; la arrogancia de no permitir que otros consiervos nos enseñen, y creer que no los necesitamos; creernos únicos y exclusivos, y arrogarnos derechos sobre la revelación.

¿Hay iniquidad —rebeldía— en el corazón de hombres y mujeres de fe?

¿Qué de lo que dijimos que Dios no habló? ¿Qué de lo que hicimos que Dios no nos mandó a hacer? ¿Qué de lo que certificamos como bueno que Dios había descartado? ¿Qué de lo que levantamos que Dios no aprobó? ¿Qué de lo que ofrecimos que Dios no se enteró? ¿Qué de las estrategias que usamos para plantar y hacer crecer iglesias que Dios no diseñó? ¿Qué de la vanidad con que usamos el nombre de Dios?.  Esto tambien es iniquidad.

El profeta Oseas denunció la iniquidad del pueblo que hacían y decían lo que Dios no había dicho ni ordenado:

Ellos hicieron reyes, mas no por mí; constituyeron príncipes, mas yo no lo supe: de su plata y de su oro hicieron ídolos para sí, para ser talados. Oseas 8:4

¿Hay iniquidad —rebeldía— en el corazón de hombres y mujeres de fe?

Maria, la hermana de Aarón y Moisés, se levantó en contra de Moisés, y su arrogancia de cómo Dios la había usado como profetiza, menospreciando a su hermano Moisés, la llevó a padecer de lepra por espacio de siete días. La iglesia está llena de lepra, y se ha convertido en inmunda.

Nos hemos levantado en contra del hermano, y en contra de Dios. Cuando queramos resolver la violencia de nuestras ciudades, no pensemos en reuniones conjuntas de iglesias, en cadenas de oración, e inclusive ayunos, tales estrategias sin la debida realización de que es necesario arrepentirnos por habernos levantado en contra de nuestros hermanos, y en contra de Dios, tan solo sacará a la luz los niveles de hipocresía —actitud farisaica— que se ha arraigado en nuestro corazón, y potenciará más el derecho legal entregado a Satanás.

 

Pastor Montoya

Ministerio Apostólico y Profético Cristo Rey, Inc.

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Tel. (407) 764-2699

pmontoya@ministerioscristorey.com

[1] Génesis 4:8

[2]Ídem 4.13

[3] Génesis 4:14

[4] Ídem 4:22

[5] Ídem 6:7-11

[6] Hebreos 11:3

[7] Santiago 1:13

[8] 1ra. Corintios 7:14

[9] Mateo 5:22

[10] Juan 1:46