Estudio Doctrinal. El coronavirus y la primera plaga de Dios sobre Egipto


La enseñanza que nos deja el relato de las ofrendas que Caín y Abel le presentaron a Dios, nos establece que Dios interviene en la vida del hombre de la misma forma que lo hace un padre con su hijo; por virtud de la imagen y semejanza influida en su formación a partir de Adam y Eva, el hombre no es una sección independiente de Dios, es lo constituyen en un ser sujeto a la Voluntad de Dios, aun a pesar de su camino de maldad,

Epístola a los Filipenses: Estad firmes en la Palabra y en la Revelación por su Espíritu. El reto ante el coronavirus (Capítulo 4:1-7)


Coronavirus, ¿de Dios, o del diablo? Las veces que en la Biblia aparece la palabra “plaga”, la palabra aparece asociada con la intervención de Dios.
Las plagas son enviadas por Dios para mostrarle al hombre que sus dioses no le salvan de los males que él teme; las plagas son enviadas para recordarle al hombre/mujer de fe que su Dios es el Todopoderoso Creador de todas las cosas que existen.

Epístola a los Filipenses: El Señorío de Cristo (Capítulo 3:7-16)


El apóstol Pablo dirige su epístola a la comunidad de fe de Filipos, y en el capítulo 3 les instruye sobre la necesidad en un hombre/mujer de fe de vivir bajo el Señorío de Cristo Jesús. El Señorío de Cristo Jesús es definido por el apóstol como “estar escondido en Jesús”, el apóstol escribe en el versículo 9: “Y ser hallado en él… por la justicia que es de Dios por la fe.

…que sintáis lo mismo, teniendo el mismo amor, unánimes, sintiendo una misma cosa… Filipenses 2:2


¿Cómo llevar a cabo la instrucción de ser de igual intención, de tener igual amor, de ser recíprocos, y de tener igual propuesta? Estableciendo la enseñanza de Jesús que el Espíritu de Verdad les imparta y/o recuerde, sin ninguna alteración. Aunque Dios es el que en vosotros obra así el querer como el hacer, por su buena voluntad (2:13), no se trata de interpretar la Palabra, ni de innovar sobre ella, sino de ejecutarla.