No toquéis al ungido de Jehovah…




Entendiendo los Procesos de Revelación: Caminando en fe para establecer Revelación a través de nuestros actos

Y David respondió a Abisai: No le mates: porque ¿quién extenderá su mano contra el ungido de Jehová, y será inocente? 1 Samuel 26:9

No toquéis al ungido de Jehová”, es una expresión muy conocida actualmente dentro del ámbito cristiano, mayormente entre aquellos que ejercen el ministerio de la proclamación del Evangelio. La expresión surge en relación a Saúl, cuando bajo persecución y por el descuido de los hombres de Saúl, David tuvo la oportunidad de matar a Saúl en dos episodios diferentes.

La expresión fue reconocida en su momento como ley y ordenanza espiritual entre los hombres de David; y aunque en los relatos que la refieren describen la expresión como resultado directo de la negativa de David de hacerle daño a Saúl, es decir, sin causa externa que inspirara a David para acuñarla, no obstante, en la Ley de Moisés hay un precepto que corre paralelo a esta expresión de David,

No denostarás a los jueces, ni maldecirás al príncipe de tu pueblo. Éxodo 22:28

Actualmente, la expresión es usada como referencia, más que todo para mostrar el grado de respaldo que una persona al servicio de Dios tiene frente a todos los que se le oponen en el ministerio, mayormente ante las fuerzas satánicas.


¿Cómo surgió en David esta expresión? ¿Qué valor espiritual tiene aun sin descifrar?


Aunque la expresión en su momento identifica a Saúl como el ungido de Jehová,[1] la expresión no fue acuñada por David para parafrasear, no toquéis a Saúl. La expresión de David va más allá de un simple respeto a la persona de Saúl.

¿Por qué no matar a Saúl? ¿es acaso porque Saúl es ungido como rey, a eso se refiere? ¿acaso David no fue también ungido para ser rey por el mismo profeta que ungió a Saúl, y sin embargo Saúl lo persigue para matarlo? ¿Qué significa realmente no toquéis al ungido de Jehová?

La expresión no toquéis al ungido de Jehová es un reconocimiento y exaltación a la soberanía de Dios en los procesos del hombre que Él escoge para su servicio: no toquéis al ungido de Jehová tiene que ver más con David que con Saúl. Para David, Jehová-Dios es el pastor quien guía por sendas de Justicia, quien conforta el alma, y cuyo cayado es el emblema de seguridad. No toquéis al ungido de Jehová significa no intervenir —ni abortar— los procesos de Dios por quien Él en su soberanía ha escogido para establecer el Reino sobre la tierra. Matar a Saúl significaba abrir puerta para que un día alguien se levantara contra él, contra David, y lo matara de la misma forma que él habría matado a Saúl. Es la ley espiritual que les fue impuesto en la construcción del Reino.

Rotura por rotura, ojo por ojo, diente por diente: según la lesión que habrá hecho a otro, tal se hará a él. Levítico 24:20

Jesús lo presentó como consecuencia de lo que cada quien construye a su alrededor,

Entonces Jesús le dice: Vuelve tu espada a su lugar; porque todos los que tomaren espada, á espada perecerán. Mateo 26:52

Y el apóstol Pablo lo declaró como cosecha de lo que cada quien siembra,

No os engañéis: Dios no puede ser burlado: que todo lo que el hombre sembrare, eso también segará. Gálatas 6:7

Así que, aunque la expresión fue acuñada en relación a Saúl, David identifica con ella la validez de un proceso profético que demanda respeto y obediencia a las formas que Dios escoge para establecer enseñanza a los hombres. En el salmo 18, salmo compuesto justo después de que David es librado de la persecución de Saúl, David identifica en la expresión, la oportunidad de ver a Dios interviniendo de forma sobrenatural,

7 Y la tierra fue conmovida y tembló; Y moviéronse los fundamentos de los montes, Y se estremecieron, porque se indignó él. 8 Humo subió de su nariz, Y de su boca consumidor fuego; Carbones fueron por él encendidos. 9 Y bajó los cielos, y descendió; Y oscuridad debajo de sus pies. 10 Y cabalgó sobre un querubín, y voló: Voló sobre las alas del viento. 11 Puso tinieblas por escondedero suyo, su pabellón en derredor de sí; Oscuridad de aguas, nubes de los cielos. 12 Por el resplandor delante de él, sus nubes pasaron; Granizo y carbones ardientes. 13 Y tronó en los cielos Jehová, Y el Altísimo dio su voz; Granizo y carbones de fuego. 14 Y envió sus saetas, y desbaratólos; Y echó relámpagos, y los destruyó. 15 Y aparecieron las honduras de las aguas, Y descubriéronse los cimientos del mundo, A tu reprensión, oh Jehová, Por el soplo del viento de tu nariz. 16 Envió desde lo alto; tomóme, Sacóme de las muchas aguas. 17 Libróme de mi poderoso enemigo, Y de los que me aborrecían, aunque eran ellos más fuertes que yo. Salmo 18:7—17


La expresión es producto de la convicción en David de que su vida es parte de una operación profética, y es acuñada con el propósito de establecer el valor de la confianza en Dios como fundamento de construcción del Reino de los Cielos sobre la faz de la tierra.


David no es un personaje dotado de extraordinarias capacidades físicas, su vida destaca debido a su sujeción al Señor, y a la observancia de los preceptos espirituales sobre los cuales caminó, creyendo que Jehová-Dios era su pastor, y que Él dirigía su vida aunque en momentos tuviera que pasar por el valle de la sombre de muerte.

Su confianza en el Señor había comenzado tiempo atrás, bastante tiempo atrás, desde mucho antes de que fuera sacado de detrás del rebaño; su fortaleza para enfrentar a Goliat la adquirió cuando como pastor de ovejas, y no como hombre de armas, enfrentaba a los osos o leones que arrebataban una de sus ovejas, creyendo que Jehová—Dios lo libraba de las garras del león o del oso,

34 Y David respondió a Saúl: Tu siervo era pastor en las ovejas de su padre, y venía un león, o un oso, y tomaba algún cordero de la manada, 35 Y salía yo tras él, y heríalo, y librábale de su boca: y si se levantaba contra mí, yo le echaba mano de la quijada, y lo hería y mataba. 36 Fuese león, fuese oso, tu siervo lo mataba; pues este Filisteo incircunciso será como uno de ellos, porque ha provocado al ejército del Dios viviente. 37 Y añadió David: Jehová que me ha librado de las garras del león y de las garras del oso, él también me librará de la mano de este Filisteo. Y dijo Saúl a David: Ve, y Jehová sea contigo. 1 Samuel 17:34-37

David aprendió a conocer y a entender la Voluntad de Dios a través de las experiencias diarias; cada experiencia era una lección de vida, y de cada una de ellas extraía una ley y ordenanza espiritual. En el salmo 119, un salmo acróstico en la Biblia hebrea, el salmo más extenso de todos, es en realidad una bitácora espiritual de cómo David aprendió a confiar y a estar sujeto a la instrucción del Señor,

11En mi corazón he guardado tus dichos, Para no pecar contra ti… 22Aparta de mí oprobio y menosprecio; Porque tus testimonios he guardado100Más que los viejos he entendido, Porque he guardado tus mandamientos…. 129[ Pe ] Maravillosos son tus testimonios: Por tanto los ha guardado mi alma…. 167Mi alma ha guardado tus testimonios, Y helos amado en gran manera… 168Guardado he tus mandamientos y tus testimonios; Porque todos mis caminos están delante de ti. Salmo 119:11—168

De modo que la expresión, no tocareis al ungido de Jehová, es la convicción en David de que Saúl no es realmente su enemigo, tanto como lo fue Goliat; que Jehová—Dios le permite a Saúl perseguirlo para hacerle entender —a David— que no solamente con las armas se establece Reino, ni es más fuerte el que las posee, sino aquel que sabe esperar a Jehová, ese es el que será confirmado en el Reino; por eso en uno de sus salmos David escribe,

3Espera en Jehová, y haz bien; Vivirás en la tierra, y en verdad serás alimentado… 5Encomienda á Jehová tu camino, Y espera en él; y él hará7Calla á Jehová, y espera en él: No te alteres con motivo del que prospera en su camino, Por el hombre que hace maldades… 9Porque los malignos serán talados, Mas los que esperan en Jehová, ellos heredarán la tierra34Espera en Jehová, y guarda su camino, Y él te ensalzará para heredar la tierra: Cuando serán talados los pecadores, lo verás… 40Y Jehová los ayudará, Y los librará: y libertarálos de los impíos, y los salvará, Por cuanto en él esperaron. Salmos 37:3—40

Y en otro de sus salmos también escribe,

Al Músico principal: Salmo de David. RESIGNADAMENTE esperé á Jehová, E inclinóse a mí, y oyó mi clamor. Salmos 40:1

La primera vez que David tiene la oportunidad de matar a Saúl es cuando en una cueva en los parajes de En-Gaddi, David tiene de frente a Saúl, dormido e indefenso, pero decide no hacerle ningún daño e impide que sus hombres procedan en venganza hacia él. La expresión es la certificación ante sus hombres de que David no procederá venganza hacia Saúl.

Y dijo a los suyos: Jehová me guarde de hacer tal cosa contra mi señor, el ungido de Jehová, que yo extienda mi mano contra él; porque es el ungido de Jehová. 1 Samuel 24:6

En esa ocasión luego del incidente, Saúl reconoció la fidelidad de David, y reconoció también que David sería su sucesor en el trono,

18 Tú has mostrado hoy que has hecho conmigo bien; pues no me has muerto, habiéndome Jehová puesto en tus manos. 19 Porque ¿quién hallará a su enemigo, y lo dejará ir sano y salvo? Jehová te pague con bien por lo que en este día has hecho conmigo. 20 Y ahora, como yo entiendo que tú has de reinar, y que el reino de Israel ha de ser en tu mano firme y estable, 1 Samuel 24:18-20

Quitarle la vida a Saúl significaba hacerle entender a sus hombres que Jehová—Dios no tenía el suficiente poder para resolver los conflictos de aquel que en Él confía; quitarle la vida a Saúl significaba convertirse en auxiliar de Dios y expropiarle alguna de sus funciones. Por eso, cuando David lo tiene de frente la primera vez, David entendió que aun el haber cortado el borde de la capa de Saúl significaba un atrevimiento de iniquidad hacia Dios, pues es Dios quien adereza mesa aun en presencia de los angustiadores,

Después de lo cual el corazón de David le golpeaba, porque había cortado la orilla del manto de Saúl. 1 Samuel 24:5

De allí que cuando el hecho se repite la segunda, en el collado de Hachîla, David opta en esta ocasión tan solo con quedarse con la lanza y la botija de agua.

Y David respondió a Abisai: No le mates: porque ¿quién extenderá su mano contra el ungido de Jehová, y será inocente? 10 Dijo además David: Vive Jehová, que si Jehová no lo hiriere, o que su día llegue para que muera, o que descendiendo en batalla perezca, 11 Guárdame Jehová de extender mi mano contra el ungido de Jehová; empero toma ahora la lanza que está a su cabecera, y la botija del agua, y vámonos.1 Samuel 26:9:


¿Por qué David no quiso hacerle ningún daño a Saúl? ¿Por qué no lo mató esa noche?


David descubrió que matando a Saúl esa noche se alejaba de la Voluntad de Dios, y no porque el acto fuera considerado como una afrenta al mandamiento de no mataras;[2] se alejaba de la Voluntad de Dios porque descubrió que no era el camino al trono, ni el propósito por el cual él había sido escogido para ser rey. Años más tarde, este mismo establecimiento de fe y confianza en Dios sería utilizado por Jesús para validar el camino de la cruz,

53 ¿Acaso piensas que no puedo ahora orar a mi Padre, y él me daría más de doce legiones de ángeles? 54 ¿Cómo, pues, se cumplirían las Escrituras, que así conviene que sea hecho? Mateo 26:53-54

Esa noche, David añadió algo más a su declaración de confianza en Dios; David dijo: Vive Jehová, que si Jehová no lo hiriere, o que su día llegue para que muera, o que descendiendo en batalla perezca, guárdeme Jehová de extender mi mano contra el ungido de Jehová.

Algún tiempo atrás, David había entendido que Jehová—Dios no solo es un recurso de socorro; David entendió que Jehová—Dios organiza la agenda profética de aquel que es escogido para establecer Reino sobre la tierra. La experiencia con Abigail mujer de Nabal le fue útil para entender que su causa no era personal, que su causa era la causa de Jehová—Dios, y que por lo tanto, él tenía que aprender a esperar en Jehová,

29 Bien que alguien se haya levantado a perseguirte y atentar a tu vida, con todo, el alma de mi señor será ligada en el haz de los que viven con Jehová Dios tuyo, y él arrojará el alma de tus enemigos como de en medio de la palma de una honda…. 31 Entonces, señor mío, no te será esto en tropiezo y turbación de corazón, el que hayas derramado sangre sin causa, o que mi señor se haya vengado por sí mismo. Guárdese pues mi señor, y cuando Jehová hiciere bien a mi señor, acuérdate de tu sierva… 33 Y bendito sea tu razonamiento, y bendita tú, que me has estorbado hoy el ir a derramar sangre, y a vengarme por mi propia mano:… 35 Y recibió David de su mano lo que le había traído, y díjole: Sube en paz a tu casa, y mira que he oído tu voz, y tenídote respeto. 1 Samuel 25:29—35

La experiencia del rechazo de Nabal a la solicitud de David, y su eventual muerte sin causa natural justificada, le sirvió a David para entender que haber matado a Saúl aquella noche hubiera sido una verdadera locura: si a Nabal que no era ningún ungido, Dios le quitó la vida por no haberle suplido provisión para sus hombres, cuanto más a Saúl, que es ungido de Jehovah y que persigue sin causa a David; de allí la expresión de David, que si Jehová no lo hiriere, o que su día llegue para que muera, o que descendiendo en batalla perezca, guárdeme Jehová de extender mi mano contra el ungido de Jehová.


¿Por qué son impresionantes estos dos hechos, y por qué éstas son una muestra de su confianza en el Señor?


Matando a Saúl aquella noche, David pudo haber adelantado su camino al trono; Jehová—Dios le había revelado que él había sido escogido para sustituir a Saúl,[3] el profeta Samuel le había ungido varios años atrás revelándole que Dios lo tomaba para ser rey sobre Israel,[4] y Dios le había anticipado que le entregaba a sus enemigos en sus manos;[5] y sobre todo, ya Saúl había reconocido que David seria su sucesor en el trono.[6] Pero prefirió no hacerlo porque le fue más deleitable ver a Dios actuando sobrenaturalmente en su entorno que disfrutar del placer temporero de verse libre de quien lo perseguía.

Así que, la expresión “No toquéis al ungido de Jehová” es la expresión clímax del proceso de aprendizaje en David sobre cómo confiar y depender del Señor. David ha logrado ver cómo Dios lo esfuerza y lo prepara para enfrentar sin armas a quien lo persigue, de la misma forma como lo esforzó para enfrentar con armas a los osos y leones, y más tarde, a los filisteos. La batalla no consiste en cuán diestro sea en el uso de la espada, la batalla consisten en cuánta confianza tenga para exponerse ante el adversario no confiando en las armas. La victoria viene de Jehová—Dios y es el resultado de la confianza que se tenga en Él. La confianza en Jehová—Dios hace quebrar el arco de acero, esta es su conclusión tan pronto es libertado de Saúl.

33 Quien pone mis pies como pies de ciervas, E hízome estar sobre mis alturas; 34 Quien enseña mis manos para la batalla, Y será quebrado con mis brazos el arco de acero. 35 Dísteme asimismo el escudo de tu salud: Y tu diestra me sustentó, Y tu benignidad me ha acrecentado. Salmos 18:33-35

¿Tuvo coraje David en contra de Saúl? El salmo 18 escrito justamente después de que David es librado de Saúl en Keila, el preámbulo a la escena de En-Gaddi, el salmista expresa el sentimiento de traición que le asaltó, no sabemos por cuánto tiempo,

39 Pues me ceñiste de fortaleza para la pelea; Has agobiado mis enemigos debajo de mí. 40 Y dísteme la cerviz de mis enemigos, Y destruí a los que me aborrecían. 41 Clamaron, y no hubo quien salvase: Aun á Jehová, mas no los oyó. 42 Y molílos como polvo delante del viento; Esparcílos como lodo de las calles. 43 Librásteme de contiendas de pueblo: Pusísteme por cabecera de gentes: Pueblo que yo no conocía, me sirvió. 44 Así que hubo oído, me obedeció; Los hijos de extraños me mintieron; 45 Los extraños flaquearon, Y tuvieron miedo desde sus encerramientos. 46 Viva Jehová, y sea bendita mi roca; Y ensalzado sea el Dios de mi salud: 47 El Dios que me da las venganzas, Y sujetó pueblos a mí. Salmo 18:39—47

Estos hechos muestran el nivel de conocimiento que David desarrolló acerca de la Voluntad de Jehová—Dios. En uno de sus salmos leemos precisamente el deleite de David en hacer la Voluntad de Dios,

El hacer tu voluntad, Dios mío, hame agradado; Y tu ley está en medio de mis entrañas. Salmos 40:8

Saúl fue desechado por Jehová—Dios para ser rey precisamente por no haber cumplido con la instrucción que el Señor le había dado en torno a Amalec; mas sin embargo, habiendo tenido la oportunidad de matar a Saúl y librarse de la persecución, y sobre todo, de llegar al trono según la unción que había recibido del profeta Samuel, David prefirió seguir siendo errante por los desiertos y perseguido por Saúl, hasta que Jehová—Dios determinara lo contrario. Demostró con su decisión lo valioso de saber esperar a Jehová. ¡Qué muestra de confianza en Jehová—Dios!

22 Y Samuel dijo: ¿Tiene Jehová tanto contentamiento con los holocaustos y víctimas, como en obedecer a las palabras de Jehová? Ciertamente el obedecer es mejor que los sacrificios; y el prestar atención que el sebo de los carneros: 23 Porque como pecado de adivinación es la rebelión, y como ídolos é idolatría el infringir. Por cuanto tú desechaste la palabra de Jehová, él también te ha desechado para que no seas rey. 1 Samuel 15:22-23


David entendió que su vida profetizaba sobre alguien más de quien él aun no conocía,


Al Músico principal: Salmo de David. BIENAVENTURADO el que piensa en el pobre: En el día malo lo librará Jehová. 2 Jehová lo guardé, y le dé vida: sea bienaventurado en la tierra, Y no lo entregues a la voluntad de sus enemigos. 3 Jehová lo sustentará sobre el lecho del dolor: Mullirás toda su cama en su enfermedad. 4 Yo dije: Jehová, ten misericordia de mí; Sana mi alma, porque contra ti he pecado. 5 Mis enemigos dicen mal de mí preguntando: ¿Cuándo morirá, y perecerá su nombre? 6 Y si venía a ver me, hablaba mentira: Su corazón se amontonaba iniquidad; Y salido fuera, la hablaba. 7 Reunidos murmuraban contra mí todos los que me aborrecían: Contra mí pensaban mal, diciendo de mí: 8 Cosa pestilencial de él se ha apoderado; Y el que cayó en cama, no volverá a levantarse. 9 Aun el hombre de mi paz, en quien yo confiaba, el que de mi pan comía, Alzó contra mí el calcañar. 10 Mas tú, Jehová, ten misericordia de mí, y hazme levantar, Y daré les el pago. 11 En esto habré conocido que te he agradado, Que mi enemigo no se holgará de mí. 12 En cuanto a mí, en mi integridad me has sustentado, Y me has hecho estar delante de ti para siempre. 13 Bendito sea Jehová, el Dios de Israel, Por siglos de siglos. Amén y Amén. Salmos 41

Tan pronto David es establecido en el trono de Israel e introduce el Arca del Pacto en Jerusalén, David estableció el fundamento de su Reino en el reconocimiento del valor de no tocar al ungido de Jehová,

20 Y andaban de nación en nación, Y de un reino a otro pueblo. 21 No permitió que nadie los oprimiese: Antes por amor de ellos castigó a los reyes. 22No toquéis, dijo, a mis ungidos, Ni hagáis mal a mis profetas. 1 Crónicas 16:20-22

No tocar al ungido de Jehová significa reconocer a Jesús, a quien Dios envió para salvación de su pueblo, para establecer por la sujeción a Él y por el establecimiento de su soberanía, la Voluntad de Dios sobre la tierra. El día cuando David introdujo el Arca del Pacto a Jerusalén, un acto profético, demandó que fuera proclamado todos los días la Presencia de la Salvación del Señor, David dijo: Proclamad día tras día su salvación (יְשׁוּעָתֽוֹ); en el hebreo, sin embargo, se lee: proclamad día tras día su Salvador (su Jesús)

Cantad á Jehová, toda la tierra, Anunciad de día en día su salud (יְשׁוּעָתֽוֹ). 1 Crónicas 16:23

Esta ley y ordenanza que le fue impuesta por el Espíritu quedó registrada como tal en el libro de los Salmos,

No toquéis, dijo, a mis ungidos, Ni hagáis mal a mis profetas. Salmo 105:15

No tocar al ungido de Jehová no significa necesariamente levantarse en contra de alguien, significa levantarse en contra del propósito de Dios, significa oponerse a los planes diseñados por Dios, significa resistirse al camino que Dios trazó para que caminemos por él; significa levantarse en contra de su autoridad.

Todo aquel que se levanta en contra de la autoridad, es seducido por las tinieblas, y en contra de Jehová—Dios se levanta,

Destruyendo consejos, y toda altura que se levanta contra la ciencia de Dios, y cautivando todo intento a la obediencia, de Cristo; 2 Corintios 10:5

Y gana para sí el juicio de Jehová,

Así que, el que se opone a la potestad, a la ordenación de Dios resiste: y los que resisten, ellos mismos ganan condenación para sí. Romanos 13:2

No tocareis al ungido de Jehová no es la excusa para ganar estatus, ni el argumento para buscar el reconocimiento de las gentes; No tocareis al ungido de Jehová es la Revelación de una ordenanza para vivir sobre la tierra conforme a las leyes del Cielo.

No tocareis al ungido de Jehová no significa no hacer nada y quedarse de brazos cruzados, es la confianza de que Dios hará, es la esperanza de ver cumplida la convicción de que Dios tomó nuestra vida, y Él organiza la agenda.

No tocareis al ungido de Jehová significa no tomar venganza por nuestras manos; es no irrumpir en los planes de Dios, es dejar que la Justicia de Dios sea establecida por encima de la justicia del hombre; es la decisión de someterse a la ley del Cielo.

No tocareis al ungido de Jehová significa vivir por Revelación; solo quien se somete a la Revelación de la Escritura puede entender lo que significa No tocareis al ungido de Jehová.


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Las citas bíblicas son tomadas de la Versión Reina-Valera Antigua, 1909 (RVA)

Pastor Pedro Montoya

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[1] 1 Samuel 24:11

[2] Exodo 20:13

[3] 1 Samuel 15:28

[4] Idem 16:1, 13

[5] Idem 24:4

[6] Idem 24:21—23

El Señorío de Cristo y la Guerra Espiritual


El Señorío de Cristo es la expresión más pura de la guerra espiritual. Solo quien entiende y se somete al Señorío de Cristo puede entrar en guerra espiritual.

La base de la fe en Cristo consiste en reconocer que Jesús es Dios, que nos ha librado del gobierno que Satanás impuso sobre Adam luego de haber deshonrado a Dios.

No es doctrina, no es dogma; es celebración de vida, es la experiencia de un antes y un después, es la vivencia de ver el rescate para volver a disfrutar de la libertad de una vida propia. Es motivo de proclamación. Son las buenas nuevas de la liberación.

Como el Hijo del hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos. Mateo 20:28


Porque el Hijo del hombre tampoco vino para ser servido, mas para servir, y dar su vida en rescate por muchos.         Marcos 10:45


Que nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo; Colosenses 1:13


Y esperar a su Hijo de los cielos, al cual resucitó de los muertos; a Jesús, el cual nos libró de la ira que ha de venir.        1ra. Tesalonicenses 1:10


El que hace pecado, es del diablo; porque el diablo peca desde el principio. Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo.    1ra. Juan 3:8


Así que, por cuanto los hijos participaron de carne y sangre, él también participó de lo mismo, para destruir por la muerte al que tenía el imperio de la muerte, es a saber, al diablo, Hebreos 2:14


Sin embargo, pese a que Él nos redimió de la ley del pecado y de la muerte,[1] el cambio no lo hace Jesús sino la persona misma. Lo que significa que puede darse el caso, y los hay, de que la persona aun mantenga vínculos con las tinieblas. Jesús es la provisión de vida.

El Señorío de Cristo demanda una liberación total, completa, de los vínculos con las tinieblas.  Esta es la base de la guerra espiritual. Aquello de la persona que las tinieblas aun mantengan vinculado son áreas sobre las cuales la persona no tiene autoridad para doblegarlas.

Este principio se estableció como ley en la derrota de Josué ante Hai, luego de vencer estrepitosamente a Jericó.

Por esto los hijos de Israel no podrán estar delante de sus enemigos, sino que delante de sus enemigos volverán las espaldas; por cuanto han venido a ser anatema: ni seré más con vosotros, si no destruyereis el anatema de en medio de vosotros. Josué 7:10-12

De allí la importancia de la declaración de Zaqueo, de restituir todo aquello que hubiere defraudado. Es la forma de romper vínculos con las tinieblas:

Entonces Zaqueo, puesto en pie, dijo al Señor: He aquí, Señor, la mitad de mis bienes doy a los pobres; y si en algo he defraudado a alguno, lo vuelvo con el cuatro tanto. 9Y Jesús le dijo: Hoy ha venido la salvación a esta casa; por cuanto él también es hijo de Abraham. Lucas 19:8,9

El Señorío de Cristo lleva a la persona a enfrentarse contra Satanás, para soltar todo aquello que en el pasado él haya sometido en alianzas con las tinieblas. De tal forma que pueda en algún momento confesarse como lo hizo Jesús:

Ya no hablaré mucho con vosotros: porque viene el príncipe de este mundo; mas no tiene nada en mí. Juan 14:30

Esta es la parte medular. Jesús requirió a quienes le seguían,

Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas. Mateo 6:33

Nótese que no termina con, el reino de Dios. Termina con la expresión, y su justicia. No es un agregado, no es un apéndice, por lo tanto no es opcional.

Esta es la parte medular del tema del Señorío de Cristo. El Señorío de Cristo demanda, exige, establece, impone justicia. La guerra espiritual se fundamenta sobre la base de la justicia, la injusticia es equivalente al pecado de Achan: tomar y esconder el anatema.

Todo acto de injusticia le otorga derecho legal a Satanás. Todo acto de injusticia vincula a la persona con el reino de las tinieblas. Todo acto de injusticia establece alianzas con el reino de las tinieblas.

La guerra espiritual comienza con reparar las injusticias del pasado, restaurar, para romper todo vínculo con las tinieblas. Este es el camino de establecimiento del Señorío de Cristo.

Finalmente, el propósito para el cual fuimos alcanzados:

Destruyendo consejos, y toda altura que se levanta contra la ciencia de Dios, y cautivando todo intento a la obediencia, de Cristo; Y estando prestos para castigar toda desobediencia, cuando vuestra obediencia fuere cumplida. 2da. Corintios 10:5,6

La expresión de Jesús en casa de Zaqueo, Hoy ha venido la salvación a esta casa, es el punto de perfección en una persona que se ha sometido al Señorío de Cristo. Está capacitado y autorizado espiritualmente, para destruir consejos y toda altura que se levanta contra la ciencia de Dios; para cautivar todo intento de desobediencia y someterlo a la obediencia de Cristo; para castigar toda desobediencia.


Entender y reconocer acerca del Señorío de Jesús significa admitir que Él es Señor y Cristo (Mesías). La controversia que tanto fariseos y saduceos tenían acerca de Jesús era precisamente acerca de su calidad de enviado de Dios, ninguno de ellos tuvo problema sobre su enseñanza y sobre su capacidad de enseñar acerca de las Escrituras, cuestionaron el que Él fuera enviado de Dios (Cristo), y que tuviera una naturaleza semejante a Dios, lo consideraron blasfemo y fue el argumento básico por el cual lo llevaron a la cruz.

La autoridad que los demonios respetan en un hombre o mujer de fe es su sometimiento y reconocimiento del señorío de Jesús.

pastor Montoya

@pastormontoya

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[1] De consiguiente, vino la reconciliación por uno, así como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, y la muerte así pasó a todos los hombres, pues que todos pecaron. Romanos 5:12

Porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado y de la muerte. Romanos 8:2

Ya que el aguijón de la muerte es el pecado, y la potencia del pecado, la ley. 1ra. Corintios 15:56

Y a vosotros, estando muertos en pecados y en la incircuncisión de vuestra carne, os vivificó juntamente con él, perdonándoos todos los pecados, Colosenses 2:13

Y de Jesucristo, el testigo fiel, el primogénito de los muertos, y príncipe de los reyes de la tierra. Al que nos amó, y nos ha lavado de nuestros pecados con su sangre, Apocalipsis 1:5