No toquéis al ungido de Jehovah…




Entendiendo los Procesos de Revelación: Caminando en fe para establecer Revelación a través de nuestros actos

Y David respondió a Abisai: No le mates: porque ¿quién extenderá su mano contra el ungido de Jehová, y será inocente? 1 Samuel 26:9

No toquéis al ungido de Jehová”, es una expresión muy conocida actualmente dentro del ámbito cristiano, mayormente entre aquellos que ejercen el ministerio de la proclamación del Evangelio. La expresión surge en relación a Saúl, cuando bajo persecución y por el descuido de los hombres de Saúl, David tuvo la oportunidad de matar a Saúl en dos episodios diferentes.

La expresión fue reconocida en su momento como ley y ordenanza espiritual entre los hombres de David; y aunque en los relatos que la refieren describen la expresión como resultado directo de la negativa de David de hacerle daño a Saúl, es decir, sin causa externa que inspirara a David para acuñarla, no obstante, en la Ley de Moisés hay un precepto que corre paralelo a esta expresión de David,

No denostarás a los jueces, ni maldecirás al príncipe de tu pueblo. Éxodo 22:28

Actualmente, la expresión es usada como referencia, más que todo para mostrar el grado de respaldo que una persona al servicio de Dios tiene frente a todos los que se le oponen en el ministerio, mayormente ante las fuerzas satánicas.


¿Cómo surgió en David esta expresión? ¿Qué valor espiritual tiene aun sin descifrar?


Aunque la expresión en su momento identifica a Saúl como el ungido de Jehová,[1] la expresión no fue acuñada por David para parafrasear, no toquéis a Saúl. La expresión de David va más allá de un simple respeto a la persona de Saúl.

¿Por qué no matar a Saúl? ¿es acaso porque Saúl es ungido como rey, a eso se refiere? ¿acaso David no fue también ungido para ser rey por el mismo profeta que ungió a Saúl, y sin embargo Saúl lo persigue para matarlo? ¿Qué significa realmente no toquéis al ungido de Jehová?

La expresión no toquéis al ungido de Jehová es un reconocimiento y exaltación a la soberanía de Dios en los procesos del hombre que Él escoge para su servicio: no toquéis al ungido de Jehová tiene que ver más con David que con Saúl. Para David, Jehová-Dios es el pastor quien guía por sendas de Justicia, quien conforta el alma, y cuyo cayado es el emblema de seguridad. No toquéis al ungido de Jehová significa no intervenir —ni abortar— los procesos de Dios por quien Él en su soberanía ha escogido para establecer el Reino sobre la tierra. Matar a Saúl significaba abrir puerta para que un día alguien se levantara contra él, contra David, y lo matara de la misma forma que él habría matado a Saúl. Es la ley espiritual que les fue impuesto en la construcción del Reino.

Rotura por rotura, ojo por ojo, diente por diente: según la lesión que habrá hecho a otro, tal se hará a él. Levítico 24:20

Jesús lo presentó como consecuencia de lo que cada quien construye a su alrededor,

Entonces Jesús le dice: Vuelve tu espada a su lugar; porque todos los que tomaren espada, á espada perecerán. Mateo 26:52

Y el apóstol Pablo lo declaró como cosecha de lo que cada quien siembra,

No os engañéis: Dios no puede ser burlado: que todo lo que el hombre sembrare, eso también segará. Gálatas 6:7

Así que, aunque la expresión fue acuñada en relación a Saúl, David identifica con ella la validez de un proceso profético que demanda respeto y obediencia a las formas que Dios escoge para establecer enseñanza a los hombres. En el salmo 18, salmo compuesto justo después de que David es librado de la persecución de Saúl, David identifica en la expresión, la oportunidad de ver a Dios interviniendo de forma sobrenatural,

7 Y la tierra fue conmovida y tembló; Y moviéronse los fundamentos de los montes, Y se estremecieron, porque se indignó él. 8 Humo subió de su nariz, Y de su boca consumidor fuego; Carbones fueron por él encendidos. 9 Y bajó los cielos, y descendió; Y oscuridad debajo de sus pies. 10 Y cabalgó sobre un querubín, y voló: Voló sobre las alas del viento. 11 Puso tinieblas por escondedero suyo, su pabellón en derredor de sí; Oscuridad de aguas, nubes de los cielos. 12 Por el resplandor delante de él, sus nubes pasaron; Granizo y carbones ardientes. 13 Y tronó en los cielos Jehová, Y el Altísimo dio su voz; Granizo y carbones de fuego. 14 Y envió sus saetas, y desbaratólos; Y echó relámpagos, y los destruyó. 15 Y aparecieron las honduras de las aguas, Y descubriéronse los cimientos del mundo, A tu reprensión, oh Jehová, Por el soplo del viento de tu nariz. 16 Envió desde lo alto; tomóme, Sacóme de las muchas aguas. 17 Libróme de mi poderoso enemigo, Y de los que me aborrecían, aunque eran ellos más fuertes que yo. Salmo 18:7—17


La expresión es producto de la convicción en David de que su vida es parte de una operación profética, y es acuñada con el propósito de establecer el valor de la confianza en Dios como fundamento de construcción del Reino de los Cielos sobre la faz de la tierra.


David no es un personaje dotado de extraordinarias capacidades físicas, su vida destaca debido a su sujeción al Señor, y a la observancia de los preceptos espirituales sobre los cuales caminó, creyendo que Jehová-Dios era su pastor, y que Él dirigía su vida aunque en momentos tuviera que pasar por el valle de la sombre de muerte.

Su confianza en el Señor había comenzado tiempo atrás, bastante tiempo atrás, desde mucho antes de que fuera sacado de detrás del rebaño; su fortaleza para enfrentar a Goliat la adquirió cuando como pastor de ovejas, y no como hombre de armas, enfrentaba a los osos o leones que arrebataban una de sus ovejas, creyendo que Jehová—Dios lo libraba de las garras del león o del oso,

34 Y David respondió a Saúl: Tu siervo era pastor en las ovejas de su padre, y venía un león, o un oso, y tomaba algún cordero de la manada, 35 Y salía yo tras él, y heríalo, y librábale de su boca: y si se levantaba contra mí, yo le echaba mano de la quijada, y lo hería y mataba. 36 Fuese león, fuese oso, tu siervo lo mataba; pues este Filisteo incircunciso será como uno de ellos, porque ha provocado al ejército del Dios viviente. 37 Y añadió David: Jehová que me ha librado de las garras del león y de las garras del oso, él también me librará de la mano de este Filisteo. Y dijo Saúl a David: Ve, y Jehová sea contigo. 1 Samuel 17:34-37

David aprendió a conocer y a entender la Voluntad de Dios a través de las experiencias diarias; cada experiencia era una lección de vida, y de cada una de ellas extraía una ley y ordenanza espiritual. En el salmo 119, un salmo acróstico en la Biblia hebrea, el salmo más extenso de todos, es en realidad una bitácora espiritual de cómo David aprendió a confiar y a estar sujeto a la instrucción del Señor,

11En mi corazón he guardado tus dichos, Para no pecar contra ti… 22Aparta de mí oprobio y menosprecio; Porque tus testimonios he guardado100Más que los viejos he entendido, Porque he guardado tus mandamientos…. 129[ Pe ] Maravillosos son tus testimonios: Por tanto los ha guardado mi alma…. 167Mi alma ha guardado tus testimonios, Y helos amado en gran manera… 168Guardado he tus mandamientos y tus testimonios; Porque todos mis caminos están delante de ti. Salmo 119:11—168

De modo que la expresión, no tocareis al ungido de Jehová, es la convicción en David de que Saúl no es realmente su enemigo, tanto como lo fue Goliat; que Jehová—Dios le permite a Saúl perseguirlo para hacerle entender —a David— que no solamente con las armas se establece Reino, ni es más fuerte el que las posee, sino aquel que sabe esperar a Jehová, ese es el que será confirmado en el Reino; por eso en uno de sus salmos David escribe,

3Espera en Jehová, y haz bien; Vivirás en la tierra, y en verdad serás alimentado… 5Encomienda á Jehová tu camino, Y espera en él; y él hará7Calla á Jehová, y espera en él: No te alteres con motivo del que prospera en su camino, Por el hombre que hace maldades… 9Porque los malignos serán talados, Mas los que esperan en Jehová, ellos heredarán la tierra34Espera en Jehová, y guarda su camino, Y él te ensalzará para heredar la tierra: Cuando serán talados los pecadores, lo verás… 40Y Jehová los ayudará, Y los librará: y libertarálos de los impíos, y los salvará, Por cuanto en él esperaron. Salmos 37:3—40

Y en otro de sus salmos también escribe,

Al Músico principal: Salmo de David. RESIGNADAMENTE esperé á Jehová, E inclinóse a mí, y oyó mi clamor. Salmos 40:1

La primera vez que David tiene la oportunidad de matar a Saúl es cuando en una cueva en los parajes de En-Gaddi, David tiene de frente a Saúl, dormido e indefenso, pero decide no hacerle ningún daño e impide que sus hombres procedan en venganza hacia él. La expresión es la certificación ante sus hombres de que David no procederá venganza hacia Saúl.

Y dijo a los suyos: Jehová me guarde de hacer tal cosa contra mi señor, el ungido de Jehová, que yo extienda mi mano contra él; porque es el ungido de Jehová. 1 Samuel 24:6

En esa ocasión luego del incidente, Saúl reconoció la fidelidad de David, y reconoció también que David sería su sucesor en el trono,

18 Tú has mostrado hoy que has hecho conmigo bien; pues no me has muerto, habiéndome Jehová puesto en tus manos. 19 Porque ¿quién hallará a su enemigo, y lo dejará ir sano y salvo? Jehová te pague con bien por lo que en este día has hecho conmigo. 20 Y ahora, como yo entiendo que tú has de reinar, y que el reino de Israel ha de ser en tu mano firme y estable, 1 Samuel 24:18-20

Quitarle la vida a Saúl significaba hacerle entender a sus hombres que Jehová—Dios no tenía el suficiente poder para resolver los conflictos de aquel que en Él confía; quitarle la vida a Saúl significaba convertirse en auxiliar de Dios y expropiarle alguna de sus funciones. Por eso, cuando David lo tiene de frente la primera vez, David entendió que aun el haber cortado el borde de la capa de Saúl significaba un atrevimiento de iniquidad hacia Dios, pues es Dios quien adereza mesa aun en presencia de los angustiadores,

Después de lo cual el corazón de David le golpeaba, porque había cortado la orilla del manto de Saúl. 1 Samuel 24:5

De allí que cuando el hecho se repite la segunda, en el collado de Hachîla, David opta en esta ocasión tan solo con quedarse con la lanza y la botija de agua.

Y David respondió a Abisai: No le mates: porque ¿quién extenderá su mano contra el ungido de Jehová, y será inocente? 10 Dijo además David: Vive Jehová, que si Jehová no lo hiriere, o que su día llegue para que muera, o que descendiendo en batalla perezca, 11 Guárdame Jehová de extender mi mano contra el ungido de Jehová; empero toma ahora la lanza que está a su cabecera, y la botija del agua, y vámonos.1 Samuel 26:9:


¿Por qué David no quiso hacerle ningún daño a Saúl? ¿Por qué no lo mató esa noche?


David descubrió que matando a Saúl esa noche se alejaba de la Voluntad de Dios, y no porque el acto fuera considerado como una afrenta al mandamiento de no mataras;[2] se alejaba de la Voluntad de Dios porque descubrió que no era el camino al trono, ni el propósito por el cual él había sido escogido para ser rey. Años más tarde, este mismo establecimiento de fe y confianza en Dios sería utilizado por Jesús para validar el camino de la cruz,

53 ¿Acaso piensas que no puedo ahora orar a mi Padre, y él me daría más de doce legiones de ángeles? 54 ¿Cómo, pues, se cumplirían las Escrituras, que así conviene que sea hecho? Mateo 26:53-54

Esa noche, David añadió algo más a su declaración de confianza en Dios; David dijo: Vive Jehová, que si Jehová no lo hiriere, o que su día llegue para que muera, o que descendiendo en batalla perezca, guárdeme Jehová de extender mi mano contra el ungido de Jehová.

Algún tiempo atrás, David había entendido que Jehová—Dios no solo es un recurso de socorro; David entendió que Jehová—Dios organiza la agenda profética de aquel que es escogido para establecer Reino sobre la tierra. La experiencia con Abigail mujer de Nabal le fue útil para entender que su causa no era personal, que su causa era la causa de Jehová—Dios, y que por lo tanto, él tenía que aprender a esperar en Jehová,

29 Bien que alguien se haya levantado a perseguirte y atentar a tu vida, con todo, el alma de mi señor será ligada en el haz de los que viven con Jehová Dios tuyo, y él arrojará el alma de tus enemigos como de en medio de la palma de una honda…. 31 Entonces, señor mío, no te será esto en tropiezo y turbación de corazón, el que hayas derramado sangre sin causa, o que mi señor se haya vengado por sí mismo. Guárdese pues mi señor, y cuando Jehová hiciere bien a mi señor, acuérdate de tu sierva… 33 Y bendito sea tu razonamiento, y bendita tú, que me has estorbado hoy el ir a derramar sangre, y a vengarme por mi propia mano:… 35 Y recibió David de su mano lo que le había traído, y díjole: Sube en paz a tu casa, y mira que he oído tu voz, y tenídote respeto. 1 Samuel 25:29—35

La experiencia del rechazo de Nabal a la solicitud de David, y su eventual muerte sin causa natural justificada, le sirvió a David para entender que haber matado a Saúl aquella noche hubiera sido una verdadera locura: si a Nabal que no era ningún ungido, Dios le quitó la vida por no haberle suplido provisión para sus hombres, cuanto más a Saúl, que es ungido de Jehovah y que persigue sin causa a David; de allí la expresión de David, que si Jehová no lo hiriere, o que su día llegue para que muera, o que descendiendo en batalla perezca, guárdeme Jehová de extender mi mano contra el ungido de Jehová.


¿Por qué son impresionantes estos dos hechos, y por qué éstas son una muestra de su confianza en el Señor?


Matando a Saúl aquella noche, David pudo haber adelantado su camino al trono; Jehová—Dios le había revelado que él había sido escogido para sustituir a Saúl,[3] el profeta Samuel le había ungido varios años atrás revelándole que Dios lo tomaba para ser rey sobre Israel,[4] y Dios le había anticipado que le entregaba a sus enemigos en sus manos;[5] y sobre todo, ya Saúl había reconocido que David seria su sucesor en el trono.[6] Pero prefirió no hacerlo porque le fue más deleitable ver a Dios actuando sobrenaturalmente en su entorno que disfrutar del placer temporero de verse libre de quien lo perseguía.

Así que, la expresión “No toquéis al ungido de Jehová” es la expresión clímax del proceso de aprendizaje en David sobre cómo confiar y depender del Señor. David ha logrado ver cómo Dios lo esfuerza y lo prepara para enfrentar sin armas a quien lo persigue, de la misma forma como lo esforzó para enfrentar con armas a los osos y leones, y más tarde, a los filisteos. La batalla no consiste en cuán diestro sea en el uso de la espada, la batalla consisten en cuánta confianza tenga para exponerse ante el adversario no confiando en las armas. La victoria viene de Jehová—Dios y es el resultado de la confianza que se tenga en Él. La confianza en Jehová—Dios hace quebrar el arco de acero, esta es su conclusión tan pronto es libertado de Saúl.

33 Quien pone mis pies como pies de ciervas, E hízome estar sobre mis alturas; 34 Quien enseña mis manos para la batalla, Y será quebrado con mis brazos el arco de acero. 35 Dísteme asimismo el escudo de tu salud: Y tu diestra me sustentó, Y tu benignidad me ha acrecentado. Salmos 18:33-35

¿Tuvo coraje David en contra de Saúl? El salmo 18 escrito justamente después de que David es librado de Saúl en Keila, el preámbulo a la escena de En-Gaddi, el salmista expresa el sentimiento de traición que le asaltó, no sabemos por cuánto tiempo,

39 Pues me ceñiste de fortaleza para la pelea; Has agobiado mis enemigos debajo de mí. 40 Y dísteme la cerviz de mis enemigos, Y destruí a los que me aborrecían. 41 Clamaron, y no hubo quien salvase: Aun á Jehová, mas no los oyó. 42 Y molílos como polvo delante del viento; Esparcílos como lodo de las calles. 43 Librásteme de contiendas de pueblo: Pusísteme por cabecera de gentes: Pueblo que yo no conocía, me sirvió. 44 Así que hubo oído, me obedeció; Los hijos de extraños me mintieron; 45 Los extraños flaquearon, Y tuvieron miedo desde sus encerramientos. 46 Viva Jehová, y sea bendita mi roca; Y ensalzado sea el Dios de mi salud: 47 El Dios que me da las venganzas, Y sujetó pueblos a mí. Salmo 18:39—47

Estos hechos muestran el nivel de conocimiento que David desarrolló acerca de la Voluntad de Jehová—Dios. En uno de sus salmos leemos precisamente el deleite de David en hacer la Voluntad de Dios,

El hacer tu voluntad, Dios mío, hame agradado; Y tu ley está en medio de mis entrañas. Salmos 40:8

Saúl fue desechado por Jehová—Dios para ser rey precisamente por no haber cumplido con la instrucción que el Señor le había dado en torno a Amalec; mas sin embargo, habiendo tenido la oportunidad de matar a Saúl y librarse de la persecución, y sobre todo, de llegar al trono según la unción que había recibido del profeta Samuel, David prefirió seguir siendo errante por los desiertos y perseguido por Saúl, hasta que Jehová—Dios determinara lo contrario. Demostró con su decisión lo valioso de saber esperar a Jehová. ¡Qué muestra de confianza en Jehová—Dios!

22 Y Samuel dijo: ¿Tiene Jehová tanto contentamiento con los holocaustos y víctimas, como en obedecer a las palabras de Jehová? Ciertamente el obedecer es mejor que los sacrificios; y el prestar atención que el sebo de los carneros: 23 Porque como pecado de adivinación es la rebelión, y como ídolos é idolatría el infringir. Por cuanto tú desechaste la palabra de Jehová, él también te ha desechado para que no seas rey. 1 Samuel 15:22-23


David entendió que su vida profetizaba sobre alguien más de quien él aun no conocía,


Al Músico principal: Salmo de David. BIENAVENTURADO el que piensa en el pobre: En el día malo lo librará Jehová. 2 Jehová lo guardé, y le dé vida: sea bienaventurado en la tierra, Y no lo entregues a la voluntad de sus enemigos. 3 Jehová lo sustentará sobre el lecho del dolor: Mullirás toda su cama en su enfermedad. 4 Yo dije: Jehová, ten misericordia de mí; Sana mi alma, porque contra ti he pecado. 5 Mis enemigos dicen mal de mí preguntando: ¿Cuándo morirá, y perecerá su nombre? 6 Y si venía a ver me, hablaba mentira: Su corazón se amontonaba iniquidad; Y salido fuera, la hablaba. 7 Reunidos murmuraban contra mí todos los que me aborrecían: Contra mí pensaban mal, diciendo de mí: 8 Cosa pestilencial de él se ha apoderado; Y el que cayó en cama, no volverá a levantarse. 9 Aun el hombre de mi paz, en quien yo confiaba, el que de mi pan comía, Alzó contra mí el calcañar. 10 Mas tú, Jehová, ten misericordia de mí, y hazme levantar, Y daré les el pago. 11 En esto habré conocido que te he agradado, Que mi enemigo no se holgará de mí. 12 En cuanto a mí, en mi integridad me has sustentado, Y me has hecho estar delante de ti para siempre. 13 Bendito sea Jehová, el Dios de Israel, Por siglos de siglos. Amén y Amén. Salmos 41

Tan pronto David es establecido en el trono de Israel e introduce el Arca del Pacto en Jerusalén, David estableció el fundamento de su Reino en el reconocimiento del valor de no tocar al ungido de Jehová,

20 Y andaban de nación en nación, Y de un reino a otro pueblo. 21 No permitió que nadie los oprimiese: Antes por amor de ellos castigó a los reyes. 22No toquéis, dijo, a mis ungidos, Ni hagáis mal a mis profetas. 1 Crónicas 16:20-22

No tocar al ungido de Jehová significa reconocer a Jesús, a quien Dios envió para salvación de su pueblo, para establecer por la sujeción a Él y por el establecimiento de su soberanía, la Voluntad de Dios sobre la tierra. El día cuando David introdujo el Arca del Pacto a Jerusalén, un acto profético, demandó que fuera proclamado todos los días la Presencia de la Salvación del Señor, David dijo: Proclamad día tras día su salvación (יְשׁוּעָתֽוֹ); en el hebreo, sin embargo, se lee: proclamad día tras día su Salvador (su Jesús)

Cantad á Jehová, toda la tierra, Anunciad de día en día su salud (יְשׁוּעָתֽוֹ). 1 Crónicas 16:23

Esta ley y ordenanza que le fue impuesta por el Espíritu quedó registrada como tal en el libro de los Salmos,

No toquéis, dijo, a mis ungidos, Ni hagáis mal a mis profetas. Salmo 105:15

No tocar al ungido de Jehová no significa necesariamente levantarse en contra de alguien, significa levantarse en contra del propósito de Dios, significa oponerse a los planes diseñados por Dios, significa resistirse al camino que Dios trazó para que caminemos por él; significa levantarse en contra de su autoridad.

Todo aquel que se levanta en contra de la autoridad, es seducido por las tinieblas, y en contra de Jehová—Dios se levanta,

Destruyendo consejos, y toda altura que se levanta contra la ciencia de Dios, y cautivando todo intento a la obediencia, de Cristo; 2 Corintios 10:5

Y gana para sí el juicio de Jehová,

Así que, el que se opone a la potestad, a la ordenación de Dios resiste: y los que resisten, ellos mismos ganan condenación para sí. Romanos 13:2

No tocareis al ungido de Jehová no es la excusa para ganar estatus, ni el argumento para buscar el reconocimiento de las gentes; No tocareis al ungido de Jehová es la Revelación de una ordenanza para vivir sobre la tierra conforme a las leyes del Cielo.

No tocareis al ungido de Jehová no significa no hacer nada y quedarse de brazos cruzados, es la confianza de que Dios hará, es la esperanza de ver cumplida la convicción de que Dios tomó nuestra vida, y Él organiza la agenda.

No tocareis al ungido de Jehová significa no tomar venganza por nuestras manos; es no irrumpir en los planes de Dios, es dejar que la Justicia de Dios sea establecida por encima de la justicia del hombre; es la decisión de someterse a la ley del Cielo.

No tocareis al ungido de Jehová significa vivir por Revelación; solo quien se somete a la Revelación de la Escritura puede entender lo que significa No tocareis al ungido de Jehová.


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Las citas bíblicas son tomadas de la Versión Reina-Valera Antigua, 1909 (RVA)

Pastor Pedro Montoya

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[1] 1 Samuel 24:11

[2] Exodo 20:13

[3] 1 Samuel 15:28

[4] Idem 16:1, 13

[5] Idem 24:4

[6] Idem 24:21—23

¿Hasta dónde somos capaces de llegar por cuidar la Revelación que Dios nos ha dado?




Entendiendo los Procesos de Revelación: Caminando en fe para establecer Revelación a través de nuestros actos


Yo, he aquí mi pacto contigo: Serás padre de muchedumbre de gentes: Y no se llamará más tu nombre Abram, sino que será tu nombre Abraham, porque te he puesto por padre de muchedumbre de gentes. Génesis 17:4-5


Hay historias en las Sagradas Escrituras que a los ojos occidentales aparecen como historias absurdas y sin mucho sentido, difíciles de entender por qué el escritor bíblico decidió incluirlas en el relato. Hay historias, inclusive, que se salen de la moral occidental con la cual acostumbramos a interpretar el texto bíblico.

El relato de la historia de Abraham presentando a su esposa como su hermana es un buen ejemplo de este tipo de historias.

Este relato es un caso que no ha tenido mayor interpretación sobre la razón del porqué Abraham —y Sarah— decidieron, no una sino dos veces, fabricar una falsedad para escapar de la vista de aquellos ante los cuales las circunstancias del momento los expusieron.

No faltará quien de forma atrevida opine que se trató de una “debilidad” humana, que flaqueó en ese momento la fe de ambos, y que era más oportuno presentar una “media verdad” que exponerse a la posibilidad de sufrir daño por parte de estos pueblos extraños.

Y fuése Abram, como Jehová le dijo; y fue con él Lot: y era Abram de edad de setenta y cinco años cuando salió de Harán…   11 Y aconteció que cuando estaba para entrar en Egipto, dijo a Sarai su mujer: He aquí, ahora conozco que eres mujer hermosa de vista; 12 Y será que cuando te habrán visto los Egipcios, dirán: Su mujer es: y me matarán a mí, y a ti te reservarán la vida. 13 Ahora pues, di que eres mi hermana, para que yo haya bien por causa tuya, y viva mi alma por amor de ti. Génesis 12:11-13

El anterior argumento podría ser una explicación razonable la primera vez, teniendo en cuenta que Abraham y Sarah recién habían comenzado a conocer a Jehová-Dios,

Y apareció Jehová a Abram, y le dijo: A tu simiente daré esta tierra. Y edificó allí un altar a Jehová, que le había aparecido. Génesis 12:7

Sin embargo, el argumento pierde validez para la segunda vez que ambos repiten el hecho, si se tiene en cuenta que justo antes de que se repita el hecho, Jehová—Dios le había demandado a Abraham que caminara en perfección: presentar una falsedad no es caminar en perfección,

Y SIENDO Abram de edad de noventa y nueve años, aparecióle Jehová, y le dijo: Yo soy el Dios Todopoderoso; anda delante de mí, y sé perfecto. Génesis 17:1

El escritor es sabio al anotar que cuando Jehová—Dios le demanda a Abraham que camine en perfección, Abraham recién ha cumplido los noventa y nueve años, es decir, un año antes de que Isaac nazca. Justo un par de meses después, Abraham y Sarah se ven expuestos nuevamente a repetir de nuevo la misma falsedad,

DE allí partió Abraham a la tierra del Mediodía, y asentó entre Cades y Shur, y habitó como forastero en Gerar. Y dijo Abraham de Sara su mujer: Mi hermana es. Y Abimelech, rey de Gerar, envió y tomó a Sara. Génesis 20:1-2

La explicación que en esta ocasión Abraham presentó fue que él actuó de tal forma porque tuvo miedo de que lo mataran—en realidad, fue la explicación de ambos—,

11 Y Abraham respondió: Porque dije para mí: Cierto no hay temor de Dios en este Lugar, y me matarán por causa de mi mujer. 12 Y a la verdad también es mi hermana, hija de mi padre, mas no hija de mi madre, y toméla por mujer. 13 Y fue que, cuando Dios me hizo salir errante de la casa de mi padre, yo le dije: Esta es la merced que tú me harás, que en todos los lugares donde llegáremos, digas de mí: Mi hermano es. Génesis 20:11-13

Si el lector observa detenidamente los datos de la historia, notará que entre la primera y la segunda vez que Abraham presenta a Sarah como su hermana hay de por medio un aproximado de veinticinco años entre ambos hechos; el lector también notará que durante todo ese tiempo en ningún momento ambos decidieron cambiar el argumento, ¿Por qué?


El hecho solo puede ser entendido desde la perspectiva de fe en la que ambos están caminando.


Revisemos estos hechos desde la fe y Revelación en la que ambos caminan. Abraham confesó la primera vez: Y será que cuando te habrán visto los Egipcios, dirán: Su mujer es: y me matarán a mí, y a ti te reservarán la vida.[1] veinticinco años después, la explicación sigue siendo la misma: Y Abraham respondió: Porque dije para mí: Cierto no hay temor de Dios en este Lugar, y me matarán por causa de mi mujer.[2]

Esta explicación sostenida por casi veinticinco años adquiere sentido y validez —y explica por sí misma— por otro pasaje de la vida de Abraham, por la pregunta que Abraham le formula a Jehová—Dios cuando ambos hicieron pacto de establecimiento de Revelación. En el dialogo, Abraham le pregunta al Señor: ¿qué me has de dar, siendo así que ando sin hijo, y el mayordomo de mi casa es ese Damasceno Eliezer? [3]

Pero la parte más contundente, y la que explica la razón en Abraham y Sarah de sostener ante los extraños la explicación de que Sarah es su hermana, es lo que Abraham añade: Mira que no me has dado prole, y he aquí que es mi heredero uno nacido en mi casa.[4]


¿Por qué Abraham presentó a Sarah como su hermana? ¿tenía Abraham miedo de morir? ¿fue egoísta Abraham al actuar de esta forma?


Abraham presentó a Sarah como su hermana, efectivamente, porque temía que los extraños, los egipcios la primera vez, y luego los filisteos en la segunda ocasión, lo mataran; pero no porque fuera egoísta, ni porque quisiera sacar ventaja de su esposa; sino porque ambos sabían que si él moría antes de procrear un hijo, la promesa de Dios, de que haría de él una gran nación, y de que su simiente heredaría esa tierra,[5] y de que en su simiente serian benditas las familias de la tierra,[6] sería abortada; dejando a Sarah sin posibilidad de convertirse en madre de naciones.[7]

Cuando uno lee esta parte de la historia de Abraham, es casi imposible no forjarse una concepción prejuiciada, de ver a Abraham como un hombre egoísta y hasta casi como un hombre sin escrúpulos, como un hombre de Dios que utiliza a su esposa, y a costa de ella presenta una mentira para poder salir de un embrollo.


¿Hasta dónde somos capaces de cuidar la Revelación que Dios nos ha entregado? ¿Somos capaces de sufrir desprestigio y difamación por tal de mantener viva la Revelación?


Este es el caso de Abraham y Sarah, que tanto ante el pueblo egipcio y ante los filisteos quedaron como faltos de ética por haber mentido; sin embargo, Dios le contó por Justicia no solo su acto de creer, sino más, el haber estado dispuesto a llevarlo hasta los niveles de exponerse aún al desprestigio y la difamación, porque veían que en sus vidas portaban un depósito de Revelación de parte de Jehová—Dios; por eso Dios hizo pacto con él,

Y luego la palabra de Jehová fue a él diciendo: No te heredará éste, sino el que saldrá de tus entrañas será el que te herede. Y sacóle fuera, y dijo: Mira ahora a los cielos, y cuenta las estrellas, si las puedes contar. Y le dijo: Así será tu simiente. Y creyó a Jehová, y contóselo por justicia. Génesis 15:4-6


La respuesta nos ayuda a entender la fe de ambos, y hasta donde se expusieron por cuidar la Revelación que Dios les había entregado.


Jesús, el hijo de Abraham en quien son benditas las familias de la tierra, reafirmó en su doctrina la fe y acción de Abraham, cuando dijo: Y cualquiera que no trae su cruz, y viene en pos de mí, no puede ser mi discípulo.[8] La cruz es desprestigio, difamación, vergüenza, dolor, sacrificio, exposición ante los extraños.


El camino de la fe y la vida de Revelación solo puede ser llevado a cabo por aquellos que entienden que su desarrollo les exigirá sacrificios, hasta el punto de caer incluso en deshonra y difamación.


No mirando cada uno a lo suyo propio, sino cada cual también a lo de los otros. Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús: El cual, siendo en forma de Dios, no tuvo por usurpación ser igual a Dios: Sin embargo, se anonadó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; Y hallado en la condición como hombre, se humilló a sí mismo, hecho obediente hasta la muerte, y muerte de cruz. Filipenses 2:4-8

¿Cómo queremos que Dios haga pacto con nosotros, y nos de Revelación, si no estamos dispuestos a exponernos hasta los límites del desprestigio, por tal de cuidar que se ejecute la Revelación que portamos de parte de Dios?


¿Hasta dónde somos capaces de llegar por cuidar la Revelación que Dios nos ha dado?

 

 

 

 

 

 

 


 

Las citas bíblicas son tomadas de la Versión Reina-Valera Antigua, 1909 (RVA)

 


Pastor Pedro Montoya

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[1] Genesis 12:12

[2] Idem 20:11

[3] Idem 15:2

[4] Idem 15:3

[5] Idem 13:15; 15:4; 15:18—21; 17:21

[6] Idem 12:3;

[7] Idem 17:16

[8] Lucas 14:27

Porque aún no sabían las Escrituras…




Entendiendo los Procesos de Revelación: Caminando en fe para establecer Revelación a través de nuestros actos


Y entonces entró también el otro discípulo, que había venido primero al sepulcro, y vio, y creyó. Porque aún no sabían la Escritura, que era necesario que él resucitase de los muertos. Juan 20:8-9

En el relato que el escritor del evangelio de Juan presenta acerca de la escena de la resurrección encontramos una frase que nos llama la atención —y que nos aclara— sobre el porqué los discípulos tuvieron tanta dificultad en creer y entender acerca de la crucifixión de Jesús.

El escritor inserta justo en el mismo medio del relato la frase, porque aún no sabían la Escritura. Es claro que Juan no está refiriéndose a la Escritura en su carácter de conocimiento de la Ley, pues ellos como representantes de la sociedad judía la conocían desde niños por su afiliación a la sinagoga donde la leían cada día de reposo. Mas bien, Juan se está refiriendo a su valor de Revelación, lo vemos claramente en el frecuente uso que Juan hace del término a lo largo de su evangelio para referirse a conocimientos que tuvieron un mayor significado tan pronto entendieron el sentido de los hechos,

  1. Juan 2:22: Por tanto, cuando resucitó de los muertos, sus discípulos se acordaron que había dicho esto; y creyeron a la Escritura, y a la palabra que Jesús había dicho.
  2. Juan 5:39: Escudriñad las Escrituras, porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí.
  3. Juan 7:38: El que cree en mí, como dice la Escritura, ríos de agua viva correrán de su vientre.
  4. Juan 7:42: ¿No dice la Escritura, que de la simiente de David, y de la aldea de Bethlehem, de donde era David, vendrá el Cristo?
  5. Juan 10:35: Si dijo, dioses, a aquellos a los cuales fue hecha palabra de Dios (y la Escritura no puede ser quebrantada);
  6. Juan 13:18: No hablo de todos vosotros: yo sé los que he elegido: mas para que se cumpla la Escritura: El que come pan conmigo, levantó contra mí su calcañar.
  7. Juan 17:12: Cuando estaba con ellos en el mundo, yo los guardaba en tu nombre; a los que me diste, yo los guardé, y ninguno de ellos se perdió, sino el hijo de perdición; para que la Escritura se cumpliese.
  8. Juan 19:24: Y dijeron entre ellos: No la partamos, sino echemos suertes sobre ella, de quién será; para que se cumpliese la Escritura, que dice: Partieron para sí mis vestidos, Y sobre mi vestidura echaron suertes. Y los soldados hicieron esto.
  9. Juan 19:28: Después de esto, sabiendo Jesús que todas las cosas eran ya cumplidas, para que la Escritura se cumpliese, dijo: Sed tengo.
  10. Juan 19:36: Porque estas cosas fueron hechas para que se cumpliese la Escritura: Hueso no quebrantaréis de él.
  11. Juan 19:37: Y también otra Escritura dice: Mirarán al que traspasaron.
  12. Juan 20:9: Porque aún no sabían la Escritura, que era necesario que él resucitase de los muertos.

Así que, con el uso de la expresión, porque aún no sabían la Escritura, Juan pretende explicar que su dificultad se debió a que no conocían sobre que la crucifixión estaba relatada en la Ley como parte del protocolo de reconciliación que Dios había establecido en la sombra de los ritos y costumbres que el pueblo acostumbraba a través de sus sacrificios.

La crucifixión no fue un evento sorpresa dentro de la historia del mundo, no fue introducido en la historia como un acto de Satanás para insultar el entendimiento y la fe del pueblo de Dios; la crucifixión es y fue parte de la Revelación de Dios al hombre, para mostrar que Dios establece su Voluntad en la tierra sobre hechos caracterizados por la impotencia de los hombres.

La Revelación de la crucifixión es presentada a través de la vida de Isaac expuesto como demanda de sacrificio por Dios a su padre Abraham. La Revelación de la crucifixión surge de la convicción de Abraham de creer que Dios es capaz de devolverle a su hijo después de haberlo sacrificado,

17 Por fe ofreció Abraham a Isaac cuando fue probado, y ofrecía al unigénito el que había recibido las promesas, 18 Habiéndole sido dicho: En Isaac te será llamada simiente: 19 Pensando que aun de los muertos es Dios poderoso para levantar; de donde también le volvió a recibir por figura. Hebreos 11:17—19

Los discípulos fueron enseñados al respecto por Jesús mismo; los evangelios dan testimonio de que Jesús se ocupó de enseñarles sobre el valor Escritural y espiritual de la crucifixión. Leemos por ejemplo en el evangelio de Mateo,

17 Y subiendo Jesús á Jerusalem, tomó sus doce discípulos aparte en el camino, y les dijo: 18 He aquí subimos a Jerusalem, y el Hijo del hombre será entregado a los príncipes de los sacerdotes y a los escribas, y le condenarán a muerte; 19 Y le entregarán a los Gentiles para que le escarnezcan, y azoten, y crucifiquen; mas al tercer día resucitará. Mateo 20:18

El evento está descrito en los otros evangelios casi literalmente tal como aparece relatado en el evangelio de Mateo; véase Marcos 10:33 y Lucas 18:31. Sin embargo, por el relato del evangelio de Lucas descubrimos que la visión que los discípulos tenían acerca de Jesús, principalmente acerca de su viaje a Jerusalén, no corría conforme la Revelación que Él les había compartido.

Mas nosotros esperábamos que Él era el que había de redimir a Israel… Lucas 24:21

Y es que pese a la enseñanza impartida por Jesús, la crucifixión de Jesús significó una derrota para todos sus discípulos, ninguno pudo ver el acto como un acto de Dios; días antes de iniciar el viaje a Jerusalén, desde que Jesús comenzó a explicarles el significado del viaje, el escritor del evangelio de Mateo registra las palabras de Pedro tratando de reconvenir a Jesús para que desistiera de la acción,

Y Pedro, tomándole aparte, comenzó a reprenderle, diciendo: Señor, ten compasión de ti, en ninguna manera esto te acontezca. Mateo 16:22

Incluso, habiendo resucitado y pese a los testimonios de algunos de los suyos que lo vieron resucitado, muchos todavía se aferraban a que Él había sido crucificado, mostrando con ello su frustración por el fracaso de no haber visto lo que esperaban,

Dijeronle pues los otros discípulos: Al Señor hemos visto. Y él les dijo: Si no viere en sus manos la señal de los clavos, y metiere mi dedo en el lugar de los clavos, y metiere mi mano en su costado, no creeré. Juan 20:25

Pareciera que estamos describiendo acerca de un caso único, de un caso aislado, pero en realidad es la situación por la que pasan muchos hombres y mujeres de fe, incluso hoy en día.

¿Por qué tanta dificultad de entender y caminar según los procesos de Revelación? ¿A que se debe que no podemos ver la Revelación de Dios en las experiencias que enfrentamos? ¿Qué tenemos que corregir?


Los planes de Dios no son los mismos que los planes de los hombres

La primera respuesta a las preguntas planteadas, es precisamente porque muchos hombres y mujeres de fe no caminan conforme a los planes que Dios tiene con ellos.

Un creyente puede tener conocimiento pero no necesariamente puede tener Revelación, el conocimiento no es sinónimo de Revelación; la Revelación viene de Dios cuando el hombre y la mujer de Dios caminan en obediencia.

Porque como por la desobediencia de un hombre los muchos fueron constituidos pecadores, así por la obediencia de uno los muchos serán constituidos justos. Romanos 5:19

Los planes de Dios dejaron de ser los planes de los hombres desde el momento cuando el hombre incumplió con la Voluntad que Dios le había propuesto. La primera reacción del hombre ante la Voz de Dios fue de “miedo”, y su acción lo llevó a esconderse y a alejarse de Él; por lo tanto, efectivamente, los planes del hombre corren diametralmente opuestos a los planes de Dios, en el libro de Génesis quedó estipulado que tal situación se debe a la maldad que él abrazó cuando dispuso atender la voz de la serpiente,

Y vio Jehová que la malicia de los hombres era mucha en la tierra, y que todo designio de los pensamientos del corazón de ellos era de continuo solamente el mal. Génesis 6:5

La razón del porqué el hombre y mujer de fe no puede entender los planes de Dios es por causa del carácter de desobediencia y rebeldía sobre la que construye su vida y ministerio, porque en su búsqueda religiosa de Dios, busca uno que le satisfaga sus propias necesidades,

Y acercándose Elías a todo el pueblo, dijo: ¿Hasta cuándo claudicaréis vosotros entre dos pensamientos? Si Jehová es Dios, seguidle; y si Baal, id en pos de él. Y el pueblo no respondió palabra. 1 Reyes 18:21

Y aquí enfrentamos la razón básica de por qué es difícil para muchos conocer, entender y caminar según los procesos de Revelación: Muchos hombres y mujeres de fe caminan en desobediencia y rebeldía.

20He aquí yo envío el Ángel delante de ti para que te guarde en el camino, y te introduzca en el lugar que yo he preparado. 21Guárdate delante de él, y oye su voz; no le seas rebelde; porque él no perdonará vuestra rebelión: porque mi nombre está en él. 22Pero si en verdad oyeres su voz, é hicieres todo lo que yo te dijere, seré enemigo a tus enemigos, y afligiré a los que te afligieren. Éxodo 23:20-22

Desobediente y rebelde no es solo el hombre y la mujer sumido en pecado, desobediente y rebelde es aquel hombre o mujer de fe que entendiendo que ejecuta una obra sobrenatural y divina pretende desarrollarla como si tratase de una obra humana,

El pecado, pues, está en aquel que sabe hacer lo bueno, y no lo hace. Santiago 4:17

Desobediente y rebelde es aquel hombre o mujer de fe que asegura que Dios tiene planes para ellos, estableciendo con tal afirmación el egoísmo, vanidad e idolatría de un ministerio que desplaza a Dios del centro de adoración y ocupa su lugar; el propósito de la obra de Dios no es destacar al hombre y a la mujer que Dios escoge para su servicio. Dios no tiene planes para los hombres y mujeres de fe, Dios tiene planes CON los hombres y mujeres de fe para establecer con ellos propósitos de liberación sobre las regiones de la tierra.

14 Y será tu simiente como el polvo de la tierra, y te extenderás al occidente, y al oriente, y al aquilón, y al mediodía; y todas las familias de la tierra serán benditas en ti y en tu simiente. 15Y he aquí, yo soy contigo, y te guardaré por donde quiera que fueres, y te volveré a esta tierra; porque no te dejaré hasta tanto que haya hecho lo que te he dicho. Génesis 28:14—15

Los planes de Dios están dirigidos a la restauración de la obra que quedó inconclusa cuando Adam y Eva abortaron su función dentro del Edén.

Y busqué de ellos hombre que hiciese vallado y que se pusiese al portillo delante de mí por la tierra, para que yo no la destruyese; y no lo hallé. Ezequiel 22:30

Los planes de Dios buscan la restauración de los lugares que una vez fueron lugares escogidos por Dios para hacer habitar allí su nombre y su presencia,

Y edificarán los de ti los desiertos antiguos; los cimientos de generación y generación levantarás: y serás llamado reparador de portillos, restaurador de calzadas para habitar. Isaías 58:12

Los planes de Dios no buscan establecer sobre la faz de la tierra la fama de los hombres que Él escogió para su servicio, los planes de Dios buscan establecer la Gloria de Dios sobre la tierra, para que el hombre y la mujer de fe puedan vivir en comunión con su Señor,

Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis. Jeremías 29:11

La razón de por qué muchos hombres y mujeres de fe no pueden ver ni caminar en Revelación, es porque son egoístas en sus ejecutorias, porque pretenden usar la Revelación como instrumento de gloria personal, para destacar por encima de los demás; la prueba de ello es que cuando Dios les da una instrucción no pueden caminar en pos de ella, la ven difícil de realizar, y/o la posponen porque argumentan que no es el tiempo de cumplirla.

Para aprender Revelación es necesario humillarse ante la Poderosa mano de Dios, y despojarse de todo intento de tomar ventaja por lo que Dios Revela. Humillarse significa aprender a seguir instrucción, y despojarse significa ejecutar la obra sin preguntar por qué tengo que hacerla de esta forma.

Y habiendo ayunado cuarenta días y cuarenta noches, después tuvo hambre. Y llegándose a Él el tentador, dijo: Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se hagan pan. Mas él respondiendo, dijo: Escrito está: No con solo el pan vivirá el hombre, mas con toda palabra que sale de la boca de Dios. Mateo 4:3—4


Es necesario reconciliar y ajustar los intereses personales para que coincidan con los misterios de Dios

Un hombre y una mujer de fe pueden opacar las Revelaciones de Dios por causa de su aferrarse a las ideas preconcebidas con las que acostumbra a ver la obra de Dios.

La primera instrucción de Dios a Abraham fue la de que caminara en perfección;[1] ¿Qué pretendía Dios con darle tal instrucción? El relato descubre que la instrucción estaba dirigida a corregir la forma de pensar de Abraham: Dios le cambió el nombre  antes de darle el hijo por quien recibiría herencia,[2] le dio instrucción sobre la circuncisión cuando la totalidad de su casa estaba compuesta de siervos,[3] le habló del nacimiento de Isaac de parte de Sarah,[4] y le habló de la prosperidad de Ismael  aunque no seria contado como parte de heredad.[5]

¿Por qué esta instrucción? Esta instrucción era necesaria para que Abraham pudiera entender y caminar en la Revelación. Abraham tenía una forma de pensamiento basada en la impotencia, en la limitación, en la mentira, en la ambigüedad de los intereses egoístas.

Reconciliar los intereses personales significa corregir la forma de pensar. Nadie puede entender y caminar en la Revelación de Dios sobre la base de una mente humana y científica; para entender y caminar en Revelación el hombre y la mujer de fe deben, ante todo, “ver” según la visión de Dios.

Siglos más tarde, Pedro, uno de los doce, recibiría también la misma instrucción: Tira a alta mar, y echad vuestras redes para pescar.[6] Un pescador de vasta experiencia, no un neófito, vería en la instrucción la corrección del pensamiento prejuiciado que le había caracterizado como pescador basado en las experiencias del pasado; la corrección de su forma de pensar era como único podría entender y caminar en Revelación.

El establecimiento del apóstol Pablo de que tenemos la mente de Cristo,[7] significa sobre todo, la renovación de la forma de pensar permitiendo la intervención del Espíritu de Dios, para caminar no según el conocimiento sino según instrucción del espíritu de Dios,

Y a renovarnos en el espíritu de vuestra mente, Efesios 4:23


No por obras de justicia que nosotros habíamos hecho, mas por su misericordia nos salvó, por el lavacro de la regeneración, y de la renovación del Espíritu Santo; Tito 3:5

El hombre tiene que ajustarse y sincronizarse a los planes de Dios, de lo contrario nos veremos luchando en contra de los propósitos de Dios, y lo peor aún, no entendiendo lo que Dios nos está demandando para nuestro momento y nuestro entorno,

El que no es conmigo, contra mí es; y el que conmigo no recoge, derrama. Mateo 12:30; Lucas 11:23

Para entender Revelación es imprescindible que el hombre se sintonice con la Voluntad de Dios,

Venid luego, dirá Jehová, y estemos a cuenta: si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos: si fueren rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana. Isaías 1:18


Es determinante que el hombre de Revelación conozca la Escritura

Y en tercer lugar, la Revelación de Dios se descubre, como si se tratase de un tesoro escondido, a través del ejercicio de la fe en la perseverancia de lo que la Escritura ha establecido al respecto. El apóstol Pablo lo explica de la manera siguiente,

Porque en Él la justicia de Dios se descubre de fe en fe; como está escrito: Mas el justo vivirá por la fe. Romanos 1:17

Esta “dificultad” de entendimiento por parte de los discípulos nos recuerda otra historia bastante similar, la manifestación de Jehová—Dios a Samuel, de niño, y Samuel no sabía que era Dios quien lo llamaba;

Y Samuel no había conocido aún a Jehová, ni la palabra de Jehová le había sido revelada. 1 Samuel 3:7

Ambas historias nos sirven para establecer que la Palabra de Dios —la Escritura— no es para leerla como libro devocional, ni siquiera para predicarla; la Palabra es para vivirla; el apóstol Pablo establece en su enseñanza que la doctrina del Evangelio es locura para quienes no están dispuestos a caminar por ella,

18Porque la palabra de la cruz es locura a los que se pierden; mas a los que se salvan, es a saber, a nosotros, es potencia de Dios…   21Porque por no haber el mundo conocido en la sabiduría de Dios a Dios por sabiduría, agradó a Dios salvar a los creyentes por la locura de la predicación…   23Mas nosotros predicamos a Cristo crucificado, a los Judíos ciertamente tropezadero, y a los Gentiles locura; 1 corintios 1:18—23

La Escritura descubre la Revelación de Dios para que el hombre y la mujer de Revelación caminen sobre la tierra de acuerdo a los principios de vida del Cielo.

Antes, como está escrito: Cosas que ojo no vio, ni oreja oyó, Ni han subido en corazón de hombre, Son las que ha Dios preparado para aquellos que le aman. 1 Corintios 2:9

Jesús estableció que la Palabra —la Escritura— es la única forma de verificar que caminamos conforme la Verdad de la Revelación,

Escudriñad las Escrituras, porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí. Juan 5:39

Escudriñar la Escritura es una necesidad de vida y desarrollo de fe, es la forma de entender y caminar en la Revelación de Dios, y la única forma para ser corregidos de la pasada manera prejuiciada de pensar,

Mas el hombre animal no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque le son locura: y no las puede entender, porque se han de examinar espiritualmente. 1 Corintios 2:14

En la escena que el escritor del evangelio de Juan describió sobre la resurrección de Jesús, presentó honestamente la ceguera que todos vivieron ese día; ninguno podía inclusive reconocer a Jesús pese a que tan solo habían transcurrido dos días desde la ultima vez que lo vieron. Juan describió claramente que todo se debió a que ninguno había logrado establecer la Revelación de Jesús como la forma de vivir el Reino de Dios sobre la tierra: Porque aún no sabían la Escritura.

Lucas fue mas atrevido en el relato de ese día, y presentando la historia de los discípulos que viajaban hacia Emaús, estableció en su historia que toda persona que viva sin Revelación puede tener a Jesús al lado suyo, y no conocerlo,

Entonces les abrió el sentido, para que entendiesen las Escrituras; Lucas 24:45

Entender las Escrituras es cuestión de vida, o muerte; pero, ¿cómo creerán si no hay quien la conozca? ¿Cómo creerán si no hay quien la entienda, sin alguien quien viva según la Revelación de ella?

 

¿Cómo, pues invocarán a aquel en el cual no han creído? ¿y cómo creerán a aquel de quien no han oído? ¿y cómo oirán sin haber quien les predique? Romanos 10:14


Muchas veces, el no tener visión profética nos impide ver las grandezas a las cuales Dios nos quiere llevar, y malogramos la obra que Dios nos ha entregado.


Después de leer esta lectura, ¿puedes identificar tus procesos de Revelación? ¿En qué etapa te encuentras? ¿Cuál es el siguiente paso?


 

Las citas bíblicas son tomadas de la Versión Reina-Valera Antigua, 1909 (RVA)

Pastor Pedro Montoya

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[1] Genesis 17:1

[2] Idem 17:5—6

[3] Idem 14:14

[4] Idem 17:19

[5] Idem 17:20

[6] Lucas 5:4

[7] 1 Corintios 2:16: Porque ¿quién conoció la mente del Señor? ¿quién le instruyó? Mas nosotros tenemos la mente de Cristo.

Como calcular el diezmo que debo pagar al Señor




Respuesta a un estudiante


  • La paz del SEÑOR pastor, ¿específicamente lo consagrado debo apartar de mi sueldo y de los trabajos particulares solamente?, sabe pastor le pregunto esto porque a veces recibo de otra persona dinero. Por ejemplo recibo propina o me dan demás cuando hago un trabajo.

    • Hermano, esa pregunta la vas a contestar tú, y cuando tengas la respuesta me la compartes.

  • El SEÑOR es mi proveedor todo viene de Él.


Ministros, he creído conveniente compartir con ustedes la respuesta que le di a un hermano que preguntó sobre qué incluir en el cálculo del diezmo.

Hermano, quise que ejercieras tu discernimiento al respecto de la pregunta que planteaste, porque el proceso de la capacitación demanda que el estudiante aprenda a ejercer la Revelación que está recibiendo de parte de Dios, como dice la Palabra, que la vianda firme es para los perfectos, para los que por la costumbre tienen los sentidos ejercitados en el discernimiento del bien y del mal (Hebreos 5:14); así que, la respuesta que has dado es conforme a la Revelación del Espíritu. Muy bien.

Aprovecho la oportunidad, para que entiendas lo que significa el diezmo. El diezmo no es una obligación, no es un mandamiento, ni siquiera una responsabilidad ante el Señor; quien aprende a definir el diezmo en estos términos tarde o temprano acaba por ver el diezmo como una carga pesada de la que buscará escapar.


El diezmo es la realización de que el Señor es mi proveedor,

8Y respondió Abraham: Dios se proveerá de cordero para el holocausto, hijo mío. E iban juntos. 9Y como llegaron al lugar que Dios le había dicho, edificó allí Abraham un altar, y compuso la leña, y ató a Isaac su hijo, y púsole en el altar sobre la leña. 10Y extendió Abraham su mano, y tomó el cuchillo, para degollar a su hijo. 11Entonces el ángel de Jehová le dio voces del cielo, y dijo: Abraham, Abraham. Y él respondió: Heme aquí. 12Y dijo: No extiendas tu mano sobre el muchacho, ni le hagas nada; que ya conozco que temes a Dios, pues que no me rehusaste tu hijo, tu único; 13Entonces alzó Abraham sus ojos, y miró, y he aquí un carnero a sus espaldas trabado en un zarzal por sus cuernos: y fue Abraham, y tomó el carnero, y ofrecióle en holocausto en lugar de su hijo. 14Y llamó Abraham el nombre de aquel lugar, Jehová proveerá. Por tanto se dice hoy: En el monte de Jehová será provisto. Génesis 22:8-14


El diezmo es la realización de que el Señor es mi sustentador;

Jehová es la porción de mi parte y de mi copa; Tú sustentarás mi suerte. Salmos 16:5


En cuanto a mí, en mi integridad me has sustentado, Y me has hecho estar delante de ti para siempre. Salmos 41:12


El diezmo es el testimonio de Verdad de que no dependo del dinero para subsistir sobre esta tierra.

Entonces Pedro le dijo: Tu dinero perezca contigo, que piensas que el don de Dios se gane por dinero. Hechos 8:20


El diezmo es la gratitud de uno que ha entendido las grandes cosas que Dios ha hecho por él y por su casa;

Y bendito sea el Dios alto, que entregó tus enemigos en tu mano. Y dióle Abram los diezmos de todo. Génesis 14:20


Y esta piedra que he puesto por título, será casa de Dios: y de todo lo que me dieres, el diezmo lo he de apartar para ti. Génesis 28:22


El diezmo es la satisfacción que tiene uno de saber que trabajamos para Él;

Porque a los Levitas he dado por heredad los diezmos de los hijos de Israel, que ofrecerán a Jehová en ofrenda: por lo cual les he dicho: Entre los hijos de Israel no poseerán heredad. Números 18:24


El diezmo es el regocijo de entender que Él habita entre nosotros;

Y al lugar que Jehová vuestro Dios escogiere para hacer habitar en él su nombre, allí llevaréis todas las cosas que yo os mando: vuestros holocaustos, y vuestros sacrificios, vuestros diezmos, y las ofrendas elevadas de vuestras manos, y todo lo escogido de vuestros votos que hubiereis prometido a Jehová; Deuteronomio 12:11


El diezmo es la promesa de Dios de que nada nos faltará. Cada vez que diezmamos damos testimonio de que el Señor es Fiel,

4Mandó también al pueblo que habitaba en Jerusalem, que diesen la porción a los sacerdotes y Levitas, para que se esforzasen en la ley de Jehová. Y como este edicto fue divulgado, los hijos de Israel dieron muchas primicias de grano, vino, aceite, miel, y de todos los frutos de la tierra: trajeron asimismo los diezmos de todas las cosas en abundancia. 6También los hijos de Israel y de Judá, que habitaban en las ciudades de Judá, dieron del mismo modo los diezmos de las vacas y de las ovejas: y trajeron los diezmos de lo santificado, de las cosas que habían prometido a Jehová su Dios, y pusiéronlos por montones. 2 Crónicas 31:4-6


Traed todos los diezmos al alfolí, y haya alimento en mi casa; y probadme ahora en esto, dice Jehová de los ejércitos, si no os abriré las ventanas de los cielos, y vaciaré sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde. Malaquías 3:10

Si ves bien, hermano, veras que el diezmo es Revelación y entendimiento y no consiste en separar solo el diez por ciento de lo que ingresa a casa; el diezmo no se reduce a una cantidad deducida, no preguntamos si es el diez por ciento de lo que recibo como salario, si incluyo propinas, no preguntamos si es el diez por ciento del neto o del bruto, o si tengo que deducirlo también de lo que me regalan. El diezmo es la evidencia de que hemos crecido en madurez y en discernimiento, es la evidencia de que no vivimos por la carne sino por el Espíritu; el diezmo es la evidencia de que no tenemos un corazón mezquino para el Señor; el diezmo es fruto del Espíritu.

La próxima vez, no definas cuánto debes dar según lo recibido por tu trabajo; no te excuses detrás de una definición matemática, no le entregues mezquindad al Señor.

6Esto empero digo: El que siembra escasamente, también segará escasamente; y el que siembra en bendiciones, en bendiciones también segará. 7Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza, o por necesidad; porque Dios ama el dador alegre. 8Y poderoso es Dios para hacer que abunde en vosotros toda gracia; a fin de que, teniendo siempre en todas las cosas todo lo que basta, abundéis para toda buena obra: 2da. Corintios 9:6-8


 

Las citas bíblicas son tomadas de la Versión Reina-Valera Antigua, 1909 (RVA)

 

 


 

Pastor Pedro Montoya

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La Verdad de las Cosas en las cuales has sido Enseñado: Los Hechos de Jesús


Serie de Enseñanzas basadas en el Primer Tratado de Lucas a Teófilo. Tercera Parte



El ministerio de Jesús comienza precisamente a partir del día del perdón (yom kippur), fecha en que Jesús cumple exactamente treinta años de edad.

Y el mismo Jesús comenzaba a ser como de treinta años, hijo de José, como se creía; que fue hijo de Elí, (3:23)

La expresión, Y Jesús volvió en virtud del Espíritu a Galilea (4:14), significa la autoridad conferida por haber completado las condiciones requeridas para ejercer el mandamiento del Padre. Es una autoridad que le otorga a Jesús el derecho para disputarle a Satanás lo que éste arrebató por engaño a Adam.

Lucas sigue la misma línea de Pablo de presentar a Jesús peleando contra el diablo, no como Dios Todopoderoso sino como Dios hecho carne, despojado a sí mismo de su capacidad de Dios, y que recorre la creación del hombre para por su obediencia al Padre reconquistar lo que Adam perdió en su desobediencia.

Descubriéndonos el misterio de su voluntad, según su beneplácito, que se había propuesto en sí mismo, 10de reunir todas las cosas en Cristo, en la dispensación del cumplimiento de los tiempos, así las que están en los cielos, como las que están en la tierra. Efesios 1:10

Es precisamente esta plenitud de obediencia de Jesús al Padre lo que le otorga la virtud del Espíritu en su ejercicio de fe.

Hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la edad de la plenitud de Cristo: Efesios 4:13

A partir de allí, Lucas describe por qué Jesús se muda de Nazaret a Capernahum, y la elección de sus primeros discípulos, con los cuales tanto Lucas como Teófilo tendrán una mayor vinculación desde el momento de encuentro. Es conveniente destacar que Lucas ocupa tiempo para explicar este tipo de detalles no como una información de hechos, sino para establecer la forma de operación de Jesús, y por ende, la forma de operación de Dios en cuanto a la dispensación de la Gracia.

16Y vino a Nazaret, donde había sido criado; y entró, conforme a su costumbre, el día del sábado en la sinagoga, y se levantó a leer… 28Entonces todos en la sinagoga fueron llenos de ira, oyendo estas cosas; 29Y levantándose, le echaron fuera de la ciudad, y le llevaron hasta la cumbre del monte sobre el cual la ciudad de ellos estaba edificada, para despeñarle. 30Mas él, pasando por medio de ellos, se fue. 31Y descendió a Capernaum, ciudad de Galilea. Y los enseñaba en los sábados. (4:16-31)

Jesús visita los lugares a sabiendas de que es rechazado en ellos para establecer por su proceder la intencionalidad de la Misericordia de Dios, y para así abrir tiempos de juicio para unos y extensión de la Gracia para otros. Lucas explica que la Misericordia y la Gracia de Dios no son para todo el mundo, son beneficios exclusivos para Israel; cuando Israel no acepta y/o no valora los beneficios, dones, revelaciones de Dios, inmediatamente son abiertos dichos beneficios para regiones gentiles según la necesidad que impera en estas regiones, y se establece juicio sobre las regiones que rechazaron la visitación de Dios. El caso es presentado por Lucas en el siguiente texto:

Mas en cualquier ciudad donde entrareis, y no os recibieren, saliendo por sus calles, decid: 11Aun el polvo que se nos ha pegado de vuestra ciudad a nuestros pies, sacudimos en vosotros: esto empero sabed, que el reino de los cielos se ha llegado a vosotros. 12Y os digo que los de Sodoma tendrán más remisión aquel día, que aquella ciudad. 13¡Ay de ti, Corazín! ¡Ay de ti, Bethsaida! que si en Tiro y en Sidón hubieran sido hechas las maravillas que se han hecho en vosotras, ya días ha que, sentados en cilicio y ceniza, se habrían arrepentido. 14Por tanto, Tiro y Sidón tendrán más remisión que vosotras en el juicio. 15Y tú, Capernaum, que hasta los cielos estás levantada, hasta los infiernos serás abajada. 16El que a vosotros oye, a mí oye; y el que a vosotros desecha, a mí desecha; y el que a mí desecha, desecha al que me envió. (10:10-16)

De todas las ciudades visitadas, Capernaum (Kfar Nahúm, villa de comodidad) tuvo para Jesús una posición preferencial. Su elección sin embargo no obedece al hecho de que es expulsado de Nazaret, pues cuando Él está enseñando en la sinagoga acerca de las palabras del profeta Isaías, Lucas recoge en las palabras de Jesús que ya Él anteriormente había hecho obra en Capernaum: Y les dijo: Sin duda me diréis este refrán: Médico, cúrate a ti mismo: de tantas cosas que hemos oído haber sido hechas en Capernaum, haz también aquí en tu tierra. (1:23)

Capernaum formó parte de un territorio extenso que Jesús integró como su centro de proclamación del evangelio durante su primer año de predicación. Lucas identifica esta región como comarca (περιχωρου) (4:14; 37)

Las poblaciones de Magdalá, Chorazin, Bethzaida (Beit Zaida), entre las citadas por nombre, junto con todas aquellas que se encontraban en las riberas del lago de Genezareth, (5:1) fueron poblaciones parte de este territorio, en las cuales Jesús operó milagros excepcionales; Lucas se refiere a todas ellas como ciudades de Galilea: Y predicaba en las sinagogas de Galilea. (4:44)

El interés de Lucas de referirlas, sin embargo, no es por referencia histórica, sino para marcar que todas estas poblaciones adolecían de una misma infección de enfermedades y males, muchos de ellos de origen demoníaco. A Lucas le interesa mostrar que la doctrina de Jesús no era una doctrina filosófica y/o religiosa, sino el mandamiento de Dios sobre las regiones donde se establecía el Reino de Dios, o a donde Jesús llegara.

Y se maravillaban de su doctrina, porque su palabra era con potestad. (4:32)

Lucas refiere cada hecho y lo cierra con una frase de conclusión mostrando que la operación de Jesús es en obediencia al mandamiento expreso de Dios sobre Israel.

Y estaba en la sinagoga un hombre que tenía un espíritu de un demonio inmundo, el cual exclamó a gran voz,…  36Y hubo espanto en todos, y hablaban unos a otros, diciendo: ¿Qué palabra es ésta, que con autoridad y potencia manda a los espíritus inmundos, y salen? (4:33-36)


Y levantándose Jesús de la sinagoga, entró en casa de Simón: y la suegra de Simón estaba con una grande fiebre; y le rogaron por ella. 39E inclinándose hacia ella, riñó a la fiebre; y la fiebre la dejó; y ella levantándose luego, les servía. (4:38-39)


Y poniéndose el sol, todos los que tenían enfermos de diversas enfermedades, los traían a él; y él poniendo las manos sobre cada uno de ellos, los sanaba. 41Y salían también demonios de muchos, dando voces, y diciendo: Tú eres el Hijo de Dios. Mas riñéndolos no les dejaba hablar; porque sabían que él era el Cristo. (4:40-41)

De esta forma Lucas explica que todos aquellos que en un momento determinado se levantaron en contra de Jesús, y se opusieron a su obra, lo hacían porque obedecían a espíritus demoníacos; Lucas destaca entre otros casos, el caso de los miembros de la sinagoga de Nazaret que quisieron despeñar a Jesús, (4:28, 29); el caso de judas Iscariote (22:3), y el caso de la gente que se levantó en contra de Esteban.[1]

Lucas descubre de esta forma la existencia de una operación demoniaca más activa y con mayor presencia entre las poblaciones que la idea que prevalecía en su momento, que los demonios solo estaban presentes entre aquellos que tenían prácticas idolátricas.[2]

El llamado de cada uno de los apóstoles, en cambio, no está unido a un milagro per se sino a una enseñanza en particular establecida por Jesús en el momento de su llamado. Cada uno de ellos responde a una Palabra, mostrando con ello que la aceptación al llamado de Jesús fue por la convicción en ellos en respuesta a la enseñanza que Jesús les propuso. Aunque en el caso de Pedro y de sus compañeros de pesca hay de por medio una pesca sobrenatural, la acción es motivada por una enseñanza de provisión que Jesús había compartido anteriormente con el público reunido a la orilla de la mar.

Y como cesó de hablar, dijo a Simón: Tira a alta mar, y echad vuestras redes para pescar. 5Y respondiendo Simón, le dijo: Maestro, habiendo trabajado toda la noche, nada hemos tomado; mas en tu palabra echaré la red. 6Y habiéndolo hecho, encerraron gran multitud de pescado, que su red se rompía 10Y asimismo a Jacobo y a Juan, hijos de Zebedeo, que eran compañeros de Simón. Y Jesús dijo a Simón: No temas: desde ahora pescarás hombres. 11Y como llegaron a tierra los barcos, dejándolo todo, le siguieron. (5:4-11)

El llamado de Leví el publicano ocupa un lugar particular en la atención de Lucas, pues está unido al establecimiento de un principio doctrinal fundamental del Evangelio del Reino de Dios. Lucas refiere que el día cuando Jesús llamó a Leví (Mateo) se habían reunido en Capernaum Fariseos y doctores de la ley que habían venido de todas las aldeas de Galilea, y de Judea y Jerusalén, (5:17) para inquirir acerca de la doctrina de Jesús. Lucas refiere que la fama de Jesús había trascendido las regiones por causa de sus enseñanzas y hechos; (5:15) y los escribas y fariseos, al igual que Juan el bautista mas tarde, (7:19) quieren saber si Jesús es el que había de venir.

La reunión es interrumpida por la presencia de unos hombres que traían sobre un lecho un hombre que estaba paralítico; y buscaban meterle, y ponerle delante de él. (5:18)

Lucas presenta esta reunión como el momento cumbre del ministerio rabínico de Jesús en toda el área de Galilea, pues el hecho de la sanidad del paralitico permite a Jesús establecer el principio doctrinal que eventualmente sirvió para entender acerca de la divinidad de Jesús: El Hijo del hombre tiene potestad en la tierra de perdonar pecados.[3]

De la misma forma como Lucas describe la conversión de Cornelio y la presenta como el inicio en la doctrina de los apóstoles de que a los Gentiles ha dado Dios arrepentimiento para vida,[4] el llamado de Levi marca el momento cuando Jesús integró en su enseñanza que para que una persona sea sana, y por extensión, sea salva, es necesario que éste/ésta procure el perdón de sus pecados: ¿Qué es más fácil, decir: Tus pecados te son perdonados, o decir: Levántate y anda? (5:23)

Con el llamado de Leví se establece además, que Jesús ha venido a llamar pecadores a arrepentimiento; y a convertirlos en jueces de aquellos que tuvieron la oportunidad del perdón pero lo rechazaron. (11:19)

Esta forma de Lucas de explicar el llamado de al menos cinco de sus doce apóstoles, sirve para que el lector entienda cuál fue la forma de cómo los doce se convirtieron en discípulos de Jesús. Judas Iscariote no fue la excepción, que si traicionó a Jesús fue porque aceptó influencia satánica que lo llevó a actuar como tal. En su segundo tratado Lucas registra las palabras de Pedro las cuales clasifican a Judas como un obrero con salario de iniquidad.[5]

Lucas muestra un aspecto del carácter de Jesús hacia los escribas, fariseos y doctores de la Ley que no se aprecia en los otros evangelios. En la lectura de los otros evangelios el lector desarrolla un rechazo hacia los escribas y fariseos, y los identifica como personajes hipócritas. Sin embargo Lucas toma cuidado para mostrar que Jesús cuidó de ellos y fueron los primeros a quienes Jesús les dedicó tiempo suficiente para instruirlos en la obra de redención.

La primera referencia de Lucas sobre el interés de Jesús por el grupo la encontramos cuando Jesús tiene doce años de edad: tres días después le hallaron en el templo, sentado en medio de los doctores, oyéndoles y preguntándoles. (2:46)

Lucas describe una reunión cumbre con un amplio grupo de ellos, en Capernaum: Fariseos y doctores de la ley estaban sentados, los cuales habían venido de todas las aldeas de Galilea, y de Judea y Jerusalén: (5.17)

Lucas describe ocasiones cuando Jesús aceptó invitaciones a cenar de parte de fariseos:

Y le rogó uno de los Fariseos, que comiese con él. Y entrado en casa del Fariseo (Simón), sentóse a la mesa. (7:36)


Y el Fariseo, como lo vio, maravillóse de que no se lavó antes de comer. (11:38)


Y ACONTECIÓ que entrando en casa de un príncipe de los Fariseos un sábado a comer pan, ellos le acechaban. (14:1)

Lucas también hace referencia al tipo de enseñanzas que Jesús compartió en reuniones con los fariseos. Las enseñanzas de mayor trascendencia espiritual fueron impartidas en reuniones con ellos.

En la reunión con el fariseo Simón, Jesús enseñó sobre que la magnitud del amor de una persona hacia Dios, y hacia las cosas del Evangelio, son la medida del perdón que la persona ha recibido, o quiere recibir, de parte de Dios. Nadie que no entienda el valor del perdón de Dios puede desarrollar el suficiente amor por Dios y por su obra: Por lo cual te digo que sus muchos pecados son perdonados, porque amó mucho; mas al que se perdona poco, poco ama. (7:39-47)

Ante un maestro de la Ley Jesús enseñó acerca de cómo se obtiene la vida eterna, acerca de cómo se debe interpretar la Ley, y sobre quién es el prójimo, aspectos todos ellos contenidos en la Ley de Moisés: (10:25-37)

En la reunión con un grupo de fariseos y doctores de la Ley Jesús enseñó acerca de la integridad y acerca de la perfección de las obras: Empero de lo que os resta, dad limosna; y he aquí todo os será limpio. (11:38-52). Lucas presenta esta cena con un grupo de escribas y fariseos, a solicitud de uno de ellos, y la presenta como el momento de rompimiento de las relaciones entre el grupo y Jesús. La razón de la ruptura es por causa de la hipocresía de su doctrina: consideran más importante lo de fuera del vaso y descuidan la condición de lo interior, que según el reclamo de Jesús, está lleno de rapiña y de maldad (11:39). El reclamo de Jesús a los doctores de la Ley es que con sus interpretaciones han quitado la llave de la ciencia (11:52).

En otro momento, en una reunión con un principal de los fariseos Jesús enseñó sobre qué significado espiritual tiene el día de reposo, y las cosas que deben hacerse en ese día; enseñó acerca de no tener un concepto arrogante de sí mismo, acerca de dar sin esperar recibir algo a cambio, y acerca de renunciar a las cosas materiales, todo como requisito para heredar el Reino de Dios: Así pues, cualquiera de vosotros que no renuncia a todas las cosas que posee, no puede ser mi discípulo (14:1-15:32).

Un poco más adelante, nuevamente Lucas vuelve a presentar a Jesús impartiendo enseñanza a otro grupo de fariseos, esta vez motivados por su afán de encontrar algo de que acusar a Jesús. Sin embargo, pese a ello Jesús comparte con el grupo tres grandes enseñanzas sobre el valor del arrepentimiento como puerta de acceso al Reino de Dios.

En esta ocasión encontramos a Jesús impartiendo sobre la oveja perdida, parábola por la que establece su doctrina sobre el gozo que hay en el cielo por un pecador que se arrepiente, que de noventa y nueve justos, que no necesitan arrepentimiento (15:7).

La parábola de la dracma perdida, para establecer que aun los ángeles de Dios se regocijan por un pecador que se arrepiente, y con esta parábola confronta a los fariseos de cómo es posible que los mismos conciudadanos se irriten porque ellos se interesen por oír Palabra de Dios (15:10).

La parábola del hijo menor que vuelve a casa porque reconoce el valor de su padre y de la abundancia en su casa es la última de las tres parábolas (15:11-32), y reúne las enseñanzas de las dos anteriores para mostrar a un Dios que tolera de igual forma a sus dos hijos: un hijo menor aunque descarriado en un momento de su vida (publicanos y pecadores), procedió en arrepentimiento a pedir perdón; y un hijo mayor aparentemente justo (escribas y fariseos) pero que no reconoce el valor de ver volver a la vida a quien vive perdido alejado de Dios.

Lucas cuida de presentar estos casos como prueba de la atención que Jesús les dedicó a este grupo con el fin de incluirlos en la obra de redención. Los reproches que Jesús hace a los escribas, fariseos y doctores de la Ley, sobre sus errores interpretativos de la Ley, no son presentados como juicios religiosos, sino como correcciones doctrinales, y nunca con el propósito de criticarlos y/o marginarlos como grupo; En su segundo tratado, Lucas hace mención de un grupo grande de fariseos que han abrazado la fe en Jesús:

Mas algunos de la secta de los Fariseos, que habían creído, se levantaron, diciendo: Que es menester circuncidarlos, y mandarles que guarden la ley de Moisés. (15:5)

Lucas expone con cuidado cuáles fueron las razones de por qué estos grupos no pudieron aceptar a Jesús, pese a que se maravillaron de las palabras de Gracia que salían de su boca.

  1. Los escribas, fariseos y doctores de la ley vieron en la expresión, soy Hijo de Dios, de Jesús, una influencia de los semidioses de la mitológica griega contra la que Israel había luchado desde el tiempo de los macabeos.

Entonces los escribas y los Fariseos comenzaron a pensar, diciendo: ¿Quién es éste que habla blasfemias? ¿Quién puede perdonar pecados sino sólo Dios? (5.21)


Y los que estaban juntamente sentados a la mesa, comenzaron a decir entre sí: ¿Quién es éste, que también perdona pecados? (7:49)

  1. La intolerancia acerca de las obras de Jesús en sábado.

Y algunos de los Fariseos les dijeron: ¿Por qué hacéis lo que no es lícito hacer en los sábados? (6.2)


Y le acechaban los escribas y los Fariseos, si sanaría en sábado, por hallar de qué le acusasen. (6.7)

  1. El no sometimiento de Jesús a ritos y tradiciones según la religiosidad judía

Y el Fariseo, como lo vio, maravillóse de que no se lavó antes de comer. (11.38)


Entonces ellos le dijeron: ¿Por qué los discípulos de Juan ayunan muchas veces y hacen oraciones, y asimismo los de los Fariseos, y tus discípulos comen y beben? (5.33)

  1. La atención de Jesús hacia el grupo de los publicanos

Y los escribas y los Fariseos murmuraban contra sus discípulos, diciendo: ¿Por qué coméis y bebéis con los publicanos y pecadores? (5.30)


Y murmuraban los Fariseos y los escribas, diciendo: Este a los pecadores recibe, y con ellos come. (15.2)

  1. El no rechazo de Jesús a la gente que en la comunidad era conocida como “pecadores”

Y como vio esto el Fariseo que le había convidado, habló entre sí, diciendo: Este, si fuera profeta, conocería quién y cuál es la mujer que le toca, que es pecadora. (7:39)


Y viendo esto, todos murmuraban, diciendo que había entrado a posar con un hombre pecador. (19:7)

Los relatos sobre las obras y enseñanzas de Jesús que Lucas presenta no son la única fuente a la que él estuvo expuesto, Lucas tuvo muchos mas otros relatos y experiencias que contar debido a que él tuvo acceso a mas testigos que otros, a juzgar por las personas que aparecen en sus primeras narraciones; sin embargo, el material recopilado son relatos escogidos por su valor doctrinal y por el establecimiento de verdad que representan para Teófilo, a quien Lucas dirige el escrito.

Para el tiempo cuando Lucas está escribiendo su primer tratado, ya hay intenciones entre los apóstoles de Jesús de dejar memoria de los hechos de Jesús. En su segunda epístola, el apóstol Pedro reconoce la necesidad de que los que habían alcanzado la fe tuvieran memoria de estas cosas;[6] y es porque por las experiencias que Pedro sufrió, los hechos de Jesús tienen un valor de potencia y presencia de Jesús; lo observamos en las conclusiones que él presenta ante hechos que afectan sus creencias:

Entonces, vuelto el Señor, miró a Pedro: y Pedro se acordó de la palabra del Señor como le había dicho: Antes que el gallo cante, me negarás tres veces. (22:61)


Entonces se acordaron sus discípulos que está escrito: El celo de tu casa me comió. Juan 2:17


Entonces me acordé del dicho del Señor, como dijo: Juan ciertamente bautizó en agua; mas vosotros seréis bautizados en Espíritu Santo. Hechos 11:16

Así que, los relatos no son información histórica acerca de los hechos de Jesús, sino el testimonio de la honra, gloria y majestad[7] de Dios Padre dadas a conocer por medio de Jesús. Son utilizados para transmitir un conocimiento doctrinal sobre la fe en Jesús. Nótese, por ejemplo, en el relato de la conversión de Cornelio, cómo por el relato contado por Pedro llevó a los apóstoles y los hermanos que estaban en Judea junto con el grupo de los fariseos que habían creído, a concluir que Dios había dado arrepentimiento para vida.

Entonces, oídas estas cosas, callaron, y glorificaron a Dios, diciendo: De manera que también a los Gentiles ha dado Dios arrepentimiento para vida. Hechos 11:18

Otro ejemplo lo tenemos cuando los discípulos de Juan el bautista son enviados a Jesús, para preguntarle sobre si es Él quien había de venir, o ¿esperaremos otro? Jesús le envió respuesta a Juan no en términos de una frase afirmativa, sino en hechos de lo que Jesús hizo en ese momento ante sus propios ojos,

Y en la misma hora sanó a muchos de enfermedades y plagas, y de espíritus malos; y a muchos ciegos dio la vista. 22Y respondiendo Jesús, les dijo: Id, dad las nuevas a Juan de lo que habéis visto y oído: que los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos son limpiados, los sordos oyen, los muertos resucitan, a los pobres es anunciado el evangelio: (7:21-22)

La evangelización no se llevó a cabo a base de disertaciones y/o discursos retóricos; la evangelización consistió en enseñar acerca de las grandezas de Dios, y eso según la tradición hebrea no requería de la oratoria. Lucas es cuidadoso de referir que la actividad evangelistica consistía en compartir narraciones de lo que Jesús hizo, en testimonio de lo que las Escrituras habían anunciado con respecto a la restauración de Israel y del reinado del Mesías, hijo de David; sus testimonios establecían no historia, sino doctrina, y por esa doctrina, la gente creía en Jesús. Nótese el testimonio doctrinal de Cleofas,

Y respondiendo el uno, que se llamaba Cleofas, le dijo: ¿Tú sólo peregrino eres en Jerusalem, y no has sabido las cosas que en ella han acontecido estos días? 19Entonces él les dijo: ¿Qué cosas? Y ellos le dijeron: De Jesús Nazareno, el cual fue varón profeta, poderoso en obra y en palabra delante de Dios y de todo el pueblo; 20Y cómo le entregaron los príncipes de los sacerdotes y nuestros príncipes a condenación de muerte, y le crucificaron. 21Mas nosotros esperábamos que él era el que había de redimir a Israel: y ahora sobre todo esto, hoy es el tercer día que esto ha acontecido. 22Aunque también unas mujeres de los nuestros nos han espantado, las cuales antes del día fueron al sepulcro: 23Y no hallando su cuerpo, vinieron diciendo que también habían visto visión de ángeles, los cuales dijeron que él vive. 24Y fueron algunos de los nuestros al sepulcro, y hallaron así como las mujeres habían dicho; más a él no le vieron. (24:18-24)

La evangelización es compartir sobre los hechos de Jesús,

Mas si las hago, aunque a mí no creáis, creed a las obras; para que conozcáis y creáis que el Padre está en mí, y yo en el Padre. Juan 10:38

Cada narración, cada hecho de Jesús que ellos compartían, lo hacían para establecer la fe de lo que ellos habían conocido durante su interacción con Él. Lucas recoge en sus relatos testimonios de un público presencial que al irse convirtiendo en discípulos de Jesús, convierten los hechos en testimonios doctrinales con y por los cuales la fe en Jesús se dispersa y añade a otros a la fe:

Y todos le daban testimonio, y estaban maravillados de las palabras de gracia que salían de su boca,… (4:22)


Y se maravillaban de su doctrina, porque su palabra era con potestad. (4:32)


Y hubo espanto en todos, y hablaban unos a otros, diciendo: ¿Qué palabra es ésta, que con autoridad y potencia manda a los espíritus inmundos, y salen? 37Y la fama de él se divulgaba de todas partes por todos los lugares de la comarca. (4:36-37)

Lucas establece que esta forma de evangelizar fue la instrucción que Jesús les entregó en los días previos a su ascensión a los cielos,

Y díjoles: Así está escrito, y así fue necesario que el Cristo padeciese, y resucitase de los muertos al tercer día; 47Y que se predicase en su nombre el arrepentimiento y la remisión de pecados en todas las naciones, comenzando de Jerusalem. 48Y vosotros sois testigos de estas cosas. (24:46-48)

El relato es un testimonio doctrinal; en su transmisión oral, con el tiempo y ante la propagación de doctrinas heréticas, el relato fue sustituido por una confesión doctrinal para salvación, en algunos casos inclusive, en una forma de contraseña para descubrir a los falsos hermanos que entran secretamente para espiar.[8] Así encontramos aun en los escritos de Pablo evidencias de estas confesiones doctrinales,

Porque no me avergüenzo del evangelio: porque es potencia de Dios para salud a todo aquel que cree; al Judío primeramente y también al Griego. Romanos 1:16


Mas gloria y honra y paz a cualquiera que obra el bien, al Judío primeramente, y también al Griego. Romanos 2:10

Los hechos de Jesús son el mensaje de que Dios ha dispuesto salvar lo que se había perdido. El tiempo ha llegado cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad.[9]

La iglesia se formó sobre la base de los hechos de Jesús; la iglesia (εκκλησια llamados a salir de), nunca tuvo un énfasis religioso; La iglesia es una comunidad de fe, de la fe en Jesús;[10] la iglesia es una comunidad de comunión (κοινωνια).[11] La iglesia es el cuerpo de Cristo;[12] es la novia del cordero por quien Él volverá nuevamente a la tierra, y a quien le entregará la ejecutoria de juzgar al mundo y a los ángeles.[13]

La iglesia se constituyó como tal a razón de la confesión doctrinal de que el Espíritu Santo convoca a los llamados para salir de la arrogancia, de la autosuficiencia y de la desobediencia adámica, para volverse a Dios, y vivir según la doctrina de Jesús;

Y con otras muchas palabras testificaba y exhortaba, diciendo: Sed salvos de esta perversa generación. Hechos 2:40

Esta confesión doctrinal está también presente en la segunda epístola del apóstol Pablo a la comunidad de fe de Corinto,

Por lo cual Salid de en medio de ellos, y apartaos, dice el Señor, Y no toquéis lo inmundo; Y yo os recibiré, 2da. Corintios 6:17

Confesión doctrinal establecida originalmente como palabra profética por el profeta Isaías,

Apartaos, apartaos, salid de ahí, no toquéis cosa inmunda; salid de en medio de ella; limpiaos los que lleváis los vasos de Jehová. Isaías 52:11

Lucas escribe para establecer la verdad de las cosas; los relatos son ordenados en la redacción de su tratado conforme a la verdad que originalmente cada relato representó en la vida de fe de las comunidades.

¿Qué vio Teófilo con el relato del llamado al ministerio de los pescadores Pedro, Andrés, Jacobo y Juan? (5:1-11)


Y como cesó de hablar, dijo a Simón: Tira a alta mar, y echad vuestras redes para pescar. 5Y respondiendo Simón, le dijo: Maestro, habiendo trabajado toda la noche, nada hemos tomado; mas en tu palabra echaré la red. (5:4, 5)

El principio de fe es la Palabra, y la fe es la respuesta sencilla a la Palabra. Lucas describe la formación y desarrollo de un ciclo que al cerrarse establece procesos de Revelación y de operación de obra sobrenatural. Lucas descubre con este relato el misterio de la iniquidad que opera en el mundo entero: El no haber guardado la Palabra de Dios fue lo que llevó a Adam a rebelarse en contra Dios, y a pecar de desobediencia. Es la misma historia de Judas Iscariote.

¿Qué mas importante que obedecer a Dios? En esto consiste la vida de fe. Con justa razón los pescadores dejaron todo y siguieron a Jesús.

En el caso de la sanidad del hombre lleno de lepra (5:12-14), Lucas descubre cómo opera la Ley en todos los de la fe en Jesús.

Y aconteció que estando en una ciudad, he aquí un hombre lleno de lepra, el cual viendo a Jesús, postrándose sobre el rostro, le rogó, diciendo: Señor, si quieres, puedes limpiarme. 13Entonces, extendiendo la mano, le tocó diciendo: Quiero: sé limpio. Y luego la lepra se fue de él. 14Y él le mandó que no lo dijese a nadie: Mas ve, díjole, muéstrate al sacerdote, y ofrece por tu limpieza, como mandó Moisés, para testimonio a ellos. (5:12- 14)

La Ley establecía que el leproso debía mantenerse alejado de la población sana, y ante cualquier acercamiento a ellos, gritar: “inmundo, inmundo”.[14] Para los de la fe en Jesús, la Ley ya no tiene vigencia,[15] no porque haya sido abolida, o derogada; sino porque por la fe en Jesús el creyente es constituido en justo.[16]

En Jesús es cumplida la Ley, así que quien a Él se acerca es convertido, en Él, en cumplidor de la Ley. El ejercicio de los requisitos de la Ley en cuanto a los votos y pactos son para establecer testimonio profético del beneficio de la restauración.

En el caso de la sanidad del hombre que estaba paralitico y que fue introducido a la casa por el techo, (5:17-26), Lucas establece sobre la divinidad de Jesús y la necesidad de recibir perdón de pecados para sanidad y restauración de vida.

Las preguntas de Jesús son directrices para el discernimiento de una situación: ¿De qué se extrañan? ¿De que pueda perdonar pecados, o de que para sanar al paralitico lo haga perdonando sus pecados, o de que consideran que el paralitico no es digno de la sanidad?

La sanidad del que estaba paralitico descubre la arrogancia de quienes se consideraban líderes religiosos de Israel. El relato establece el testimonio doctrinal de que paralitico no solo es quien está postrado en una cama sin movimiento, lo es también aquel que se arroga dignidad por encima de otros.

La enseñanza establece también la capacidad en Dios de los hijos de la fe de perdonar pecados: A los que remitiereis los pecados, les son remitidos: a quienes los retuviereis, serán retenidos.[17]

Con respecto al ayuno, Jesús enseñó que los actos de fe, en este caso el ayuno, se hacen dependiendo del proceso de revelación y/o de ejecución bajo el cual se encuentre cada quien:

Empero vendrán días cuando el esposo les será quitado: entonces ayunarán en aquellos días. 36Y les decía también una parábola: Nadie mete remiendo de paño nuevo en vestido viejo; de otra manera el nuevo rompe, y al viejo no conviene remiendo nuevo. 37Y nadie echa vino nuevo en cueros viejos; de otra manera el vino nuevo romperá los cueros, y el vino se derramará, y los cueros se perderán. 38Mas el vino nuevo en cueros nuevos se ha de echar; y lo uno y lo otro se conserva. 39Y ninguno que bebiere del añejo, quiere luego el nuevo; porque dice: El añejo es mejor. (5:35-39)

La expresión, ¿Podéis hacer que los que están de bodas ayunen, entre tanto que el esposo está con ellos?, es una referencia a la Ley mosaica en torno a la disposición de consideración a los recién casados:

Cuando tomare alguno mujer nueva, no saldrá a la guerra, ni en ninguna cosa se le ocupará; libre estará en su casa por un año, para alegrar a su mujer que tomó. Deuteronomio 24:5

La sanidad del hombre que tenía la mano derecha seca que recibe sanidad en el día de reposo (6:6-11), establece el testimonio doctrinal de que el día de reposo no es para detener la obra de Dios sino para certificarla: Lucas cita dos casos similares en el mismo capítulo: El Hijo del hombre es Señor aun del sábado. (6:5), y: ¿Es lícito en sábados hacer bien, o hacer mal? ¿Salvar la vida, o quitarla? (6:9)

También les dijo: El sábado por causa del hombre es hecho; no el hombre por causa del sábado. Marcos 2:27

La sanidad del siervo del centurión que estaba enfermo (7:1-10) establece el testimonio doctrinal sobre la mayor dignidad que puede recibir el hombre y la mujer que se acerca a Dios. El asunto que se trata es sobre quien es digno de ser considerado digno. En el relato, Lucas utiliza dos términos diferentes para referirse a ser digno: αξιος axios (7:4), e ικανος ikanos (7:6)

El primer término, αξιος, se refiere a la dignidad producto del mérito por las obras realizadas. El segundo término, ικανος, la dignidad producto del nivel de alcurnia, de nobleza. Lucas establece una comparación de la dignidad atribuida a un mismo hombre: el centurión; la primera, otorgada por los residentes del lugar; la segunda, atribuida por sí mismo.

Por la forma de presentar su solicitud, el centurión ganó una tercera designación de dignidad, una mayor: ni aun en Israel he hallado tanta fe.

La mayor dignidad que puede recibir el hombre y/o la mujer en su búsqueda de Dios, es ser considerados como hombre o mujer de fe. El testimonio doctrinal que Lucas presenta es que la fe no pertenece a una nacionalidad en particular; el principio de la fe está en saber reconocer la línea de autoridad, y sujetarse a ella.

La resurrección del hijo de la viuda de Naín, (7:11-17) establece el valor que ante Dios tiene la categoría de las viudas, los huérfanos y los extranjeros, y valida la parte de la Ley que promulgó sobre el cuidado de ellos.

Maldito el que torciere el derecho del extranjero, del huérfano, y de la viuda. Y dirá todo el pueblo: Amén. Deuteronomio 27:19 (véase también Éxodo 22:22; Deuteronomio 10:18; 14:29; 16:11, 14; 24:17, 19, 20, 21, 26:12, 13)

Este cuidado por las viudas fue el primer ministerio que la iglesia instituyó en Jerusalén.[18] Pablo también da recomendaciones a Tito sobre cómo se debe administrar los recursos para las viudas.[19]

La liberación del endemoniado de la tierra de los Gadarenos (8:22-39) es un caso que Lucas lo utiliza para mostrar que los demonios, identificados también por él como espíritus inmundos (ακαθαρτοις πνευμασιν akathartis pneumasin), aunque seres espirituales pueden y prefieren cohabitar dentro del hombre, y les transfieren su misma naturaleza y capacidad. Lucas presenta este caso también para mostrar que los demonios pueden ocupar regiones enteras de territorio. Los habitantes de aquella región aunque sabían del pasado del endemoniado, y que éste había sido libre por la intervención de Jesús, prefieren y le piden a Jesús que salga de su comarca.

En todo su tratado, Lucas hace seis referencias a espíritus inmundos, y veintitrés referencias a la actividad de los demonios en el hombre. Los casos referidos por Lucas muestran que la posesión demoniaca en el hombre es la causante de distintos tipos de enfermedades, achaques, males, plagas, demencias, epilepsias, mudez, y aun deformaciones físicas.[20]

Para Lucas, todo caso de liberación es el testimonio doctrinal de que el Reino de los cielos ha llegado a las regiones. La liberación de demonios es parte activa del Evangelio del Reino; de allí que, la evangelización no solo signifique la proclamación de las buenas nuevas, sino también el arrebatamiento de territorios ocupados por el reino de las tinieblas. Evangelizar es arrebatarle territorios de gobierno a Satanás, estaba profetizado.

El pueblo que andaba en tinieblas vio gran luz: los que moraban en tierra de sombra de muerte, luz resplandeció sobre ellos. Isaías 9: 2

El apóstol Pablo establece en sus escritos que la evangelización no consiste solo en la proclamación y divulgación de las buenas nuevas, sino más, sobre todo, en la capacidad desarrollada por las comunidades de fe de aniquilar a las fuerzas de las tinieblas que se levantan en oposición a Jesús,

Porque es menester que él reine, hasta poner a todos sus enemigos debajo de sus pies. 1ra. Corintios 15:25

Como vemos en el evangelio de Mateo, esta confesión doctrinal pertenece a la enseñanza directa de Jesús a sus discípulos,

Mas yo también te digo, que tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi iglesia; y las puertas del infierno no prevalecerán contra ella. Mateo 16:18

El relato de la liberación del gadareno termina con la ordenación al apostolado del que estuvo poseído por demonios. No tenemos su nombre, pero Lucas lo reconoce como el primer apóstol de Jesús enviado a los gentiles de la comarca conocida en ese entonces como Decápolis:

Y aquel hombre, de quien habían salido los demonios, le rogó para estar con él; mas Jesús le despidió, diciendo: 39Vuélvete a tu casa, y cuenta cuán grandes cosas ha hecho Dios contigo. Y él se fue, publicando por toda la ciudad cuán grandes cosas había hecho Jesús con él. (8:38-39)

Esta es la verdad de las cosas en que tanto Lucas como Teófilo fueron enseñados, y ahora Lucas lo establece en su primer tratado como testimonio doctrinal de lo que significa seguir a Jesús, y del verdadero significado de ser miembros del cuerpo de Cristo.

Lucas escribe con una sencillez de palabra, y a la vez con una contundencia espiritual, que a juzgar por la decisión de él de convertirse en parte del equipo apostólico de Pablo, provocó en quienes leyeron sus tratados una reacción de moverse hacia lo evangelístico y hacia lo apostólico. La liberación del gadareno es el relato cumbre de sus narraciones de Lucas; es el relato mas contundente de Jesús acerca de su autoridad sobre los demonios, aun así se presenten convenidos como legión. La tempestad en el mar advertía de la fiereza del endemoniado; acción que sirvió para mostrale a sus discípulos la autoridad plena de Jesús sobre la Creación, y sobre Satanás: ¿Quién es éste, que aun a los vientos y al agua manda, y le obedecen?

A la liberación del hombre de Gadara le siguió la sanidad de la mujer con flujo de sangre, y la resurrección de la hija de Jairo, principal de la sinagoga de Capernaum.

La mujer con flujo de sangre es insertada en el relato de la sanidad de la hija de Jairo, y pareciera como si por causa del retraso de Jesús por conocer a la mujer que le tocó para ser sanada, fue que Jesús no llegó antes de que la hija de Jairo muriera. Sin embargo, Lucas presenta el caso de la sanidad de la mujer con flujo de sangre como un caso adicional para mostrar la autoridad en Jesús de actuar por sobre la Ley de Moisés sin que su acción sea contada como transgresión. En su presentación Lucas logra establecer cómo la persona cumple con la Ley a través de la fe en Jesús.

La mujer con flujo de sangre es una mujer clasificada como inmunda, condición según la Ley de Moisés peor que la de una pecadora, pues aunque no hubiera cometido pecado, recaía sobre ella la condición de inmunda que la obligaba a separarse de todo público durante el estado de su condición; una condición compartida casi en igual estado con el infectado de lepra.

Y cuando la mujer tuviere flujo de sangre, y su flujo fuere en su carne, siete días estará apartada; y cualquiera que tocare en ella, será inmundo hasta la tarde…  25Y la mujer, cuando siguiere el flujo de su sangre por muchos días, fuera del tiempo de su costumbre, o cuando tuviere flujo de sangre más de su costumbre; todo el tiempo del flujo de su inmundicia, será inmunda como en los días de su costumbre. 26Toda cama en que durmiere todo el tiempo de su flujo, le será como la cama de su costumbre; y todo mueble sobre que se sentare, será inmundo, como la inmundicia de su costumbre…  28Y cuando fuere libre de su flujo, se ha de contar siete días, y después será limpia….  30Y el sacerdote hará el uno ofrenda por el pecado, y el otro holocausto; y la purificará el sacerdote delante de Jehová del flujo de su inmundicia. Levítico 15:19-30

La razón de por qué la mujer vino temblando, ante la pregunta de Jesús, pues precisamente por su condición de inmunda no podía contaminar a nadie. La mujer de momento se ve descubierta y teme que corra riesgo de ser considerada digna de recibir azotes por su aparente maldad intencionada. Sin embargo, para su sorpresa, la mujer recibe de Jesús no solo la Virtud que detuvo el flujo de su sangre, instantáneamente, sino que recibe además la certificación de que su fe la ha salvado, y la envía en paz.

Según la Ley de Moisés, Jesús se hubiera convertido en inmundo inmediatamente, pero no lo fue; de lo contrario no hubiera salido Virtud de Él. Lucas ve en este hecho la autoridad en Jesús de actuar por sobre la Ley de Moisés sin que su acción sea contada como transgresión. No que la Ley es derogada en Él, es que Jesús está por encima de la Ley.

El hecho de que la mujer fue enviada en Paz, hace ver que Jesús absolvió a la mujer de toda culpa, y la purificó de su condición, que es lo mismo que hubiera hecho el sacerdote según la ordenanza de la Ley. Lucas establece que la fe en Jesús hace que la persona sea constituida en cumplidor de la Ley.

La expresión, tu fe te ha salvado, expresión con la que Jesús certifica la sanidad de la mujer con flujo de sangre, es más que una frase religiosa para calificar la decisión de acción de alguien que busca recibir de Dios, es la respuesta de Dios al testimonio que dejaron aquellos que vieron a Jesús y entendieron su posición dentro del Reino. Lucas recoge la expresión para mostrar que quienes recibieron tal certificación fueron gente de fe que por ella alcanzaron también la perfección de gozar de los beneficios de la Vida Eterna. Lucas recoge la expresión en varias ocasiones:

La mujer pecadora que regó con lágrimas sus pies: Y dijo a la mujer: Tu fe te ha salvado, ve en paz. (7:50); la mujer con flujo de sangre: Y él dijo: Hija, tu fe te ha salvado: ve en paz. (8:48); el leproso samaritano que regresó a Jesús para agradecerle por su sanidad: Y díjole: Levántate, vete; tu fe te ha salvado. (17.19); y el ciego de Jericó que estaba mendigando junto al camino: Y Jesús le dijo: Ve, tu fe te ha hecho salvo. (18:42)

La resurrección de la hija de Jairo concluye la serie de enseñanzas que Jesús comenzó ese día a la orilla de la mar. Jairo es un principal de la sinagoga de Capernaum, alguien a quien Jesús conoce muy bien por las muchas veces que Jesús ha enseñado en la sinagoga del lugar. La expresión, no temas: cree solamente, y será salva, muestra que Jairo ha creído en Jesús, razón por la cual lo busca tan pronto descubre la gravedad de la salud de su hija.

Es la segunda resurrección que Jesús opera, las dos únicas que Lucas refiere como hechos de Jesús, y lo hace para mostrar junto con el caso del hijo de la viuda de Naín, la autoridad de Jesús sobre la muerte. El hecho sirve para establecer acerca de la resurrección de los muertos a la venida de Jesús, tema doctrinal del que el apóstol Pablo abunda en sus escritos. Juan recoge palabras directas de Jesús acerca de la resurrección,

De cierto, de cierto os digo: Vendrá hora, y ahora es, cuando los muertos oirán la voz del Hijo de Dios: y los que oyeren vivirán. Juan 5.25


Este es el pan que descendió del cielo: no como vuestros padres comieron el maná, y son muertos: el que come de este pan, vivirá eternamente. Juan 6.58


Dícele Jesús: Yo soy la resurrección y la vida: el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá. Juan 11.25

[1] Hechos 7:54

[2] Levítico 17:7; Salmo 106:37

[3] Hechos 2.38; 3:19; 10.43

[4] Hechos 11:18

[5] Hechos 1:18

[6] 2da. Pedro 1:15

[7] 2da. Pedro 1:17

[8] Gálatas 2:4

[9] Juan 4:23

[10] Hechos 2:46; Romanos 1:12; Tito 1:4

[11] Hechos 2:42; 1ra. Corintios 10:16; 2da. Corintios 6:14

[12] 1ra. Corintios 12:27

[13] 1ra. Corintios 6:3

[14] Levítico 13:45

[15] Romanos 6:15

[16] Romanos 5:1

[17] Juan 20.23

[18] Hechos 6:1

[19] 1ra. Timoteo 5:3-16

[20] Lucas 4:33-4:41; 6:18; 7:21, 8:2, 27, 29, 30; 33, 35, 38; 9:1, 42, 49; 10:17, 20; 11:14, 15, 18, 19; 11:20, 26; 13:16, 32

 

Todas las citas bíblicas son tomadas de la Biblia versión Antigua (RVA1909)


 

 

Pastor Pedro Montoya

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La Verdad de las Cosas en las cuales has sido Enseñado: La Redención de la Generación de Adam


Serie de Enseñanzas basadas en el Primer Tratado de Lucas a Teófilo. Segunda Parte



 

En palabras de Lucas, Jesús es enviado para establecer redención a Israel. Lucas deja bien claro que Jesús es enviado a Israel conforme todo lo que los profetas hablaron acerca del Mesías de la casa de David que establecería un reinado de justicia; Lucas abunda en los detalles sobre la misión de Jesús a Israel,

Y nos alzó un cuerno de salvación En la casa de David su siervo, 70Como habló por boca de sus santos profetas que fueron desde el principio: 71Salvación de nuestros enemigos, y de mano de todos los que nos aborrecieron; (1:69-71)


Que os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es CRISTO el Señor. (2:11)


Y he aquí, había un hombre en Jerusalem, llamado Simeón, y este hombre, justo y pío, esperaba la consolación de Israel: y el Espíritu Santo era sobre él. (2:25)


Cuyo bieldo está en su mano, y limpiará su era, y juntará el trigo en su alfolí, y la paja quemará en fuego que nunca se apagará. (3:17)

La obra de redención, sin embargo, aunque presentada con un énfasis político por la naturaleza de la continuidad del reinado de la casa de David, en realidad es una obra profética y espiritual porque demanda arrepentimiento individual y colectivo, arrepentimiento sin el cual no se puede establecer el Reino de Dios; la obra de redención consiste en la actitud del hombre de volverse a Dios. Lucas describe cómo esa obra comenzó en el año quince del imperio de Tiberio Cesar, por la palabra del Señor sobre Juan:

Y él vino por toda la tierra al rededor del Jordán predicando el bautismo del arrepentimiento para la remisión de pecados;

Lucas toma tiempo para definir en qué consiste la obra de redención.

La obra de redención es una obra profética, es el cumplimiento de todas las palabras con las que los profetas antiguos amonestaron a Israel; consiste en la disposición del corazón del hombre de ponerse a cuentas con el Señor. Lucas cita la palabra del profeta Isaías, y la presenta como fundamento de la proclamación del Evangelio del Reino,

Como está escrito en el libro de las palabras del profeta Isaías que dice: Voz del que clama en el desierto: Aparejad el camino del Señor, Haced derechas sus sendas. 5Todo valle se henchirá, Y bajaráse todo monte y collado; Y los caminos torcidos serán enderezados, Y los caminos ásperos allanados; 6Y verá toda carne la salvación de Dios. (3:3-6)

La obra de redención es un llamado a abandonar toda actitud de autosuficiencia, y a arrepentirse por haberse alejado de Dios,

Haced, pues, frutos dignos de arrepentimiento, y no comencéis a decir en vosotros mismos: Tenemos a Abraham por padre: porque os digo que puede Dios, aun de estas piedras, levantar hijos a Abraham. (3:8)

La obra de redención es un llamado a establecer la Justicia de Dios a partir de la justicia estipulada en la Ley de Moisés.

Y respondiendo, les dijo: El que tiene dos túnicas, dé al que no tiene; y el que tiene qué comer, haga lo mismo. (3:11)

La obra de redención es un llamado a restablecer la rectitud y la integridad de la persona según el diseño bajo el cual fue formado, a imagen y semejanza de Dios.

Y él les dijo: No exijáis más de lo que os está ordenado. (3:13)

La obra de redención es un llamado a reconocer la soberanía de Dios, y a dejar en sus manos toda operación de venganza; quien hace estar de pie o hace caer, según la relación de cada uno con Dios,

Y le preguntaron también los soldados, diciendo: Y nosotros, ¿qué haremos? Y les dice: No hagáis extorsión a nadie, ni calumniéis; y contentaos con vuestras pagas. (3:14)

Notemos la paridad de la enseñanza que Lucas recoge con las enseñanzas de otros escritores contemporáneos,

¿Tú quién eres que juzgas al siervo ajeno? para su señor está en pie, o cae: mas se afirmará; que poderoso es el Señor para afirmarle. Romanos 14:4


Uno es el dador de la ley, que puede salvar y perder: ¿quién eres tú que juzgas a otro? Santiago 4:12

La paridad de enseñanzas con ambas referencias demuestra el valor del llamado a reconocer la soberanía de Dios, y a abandonar toda actividad pro-derecho propio para provocar resultados egoístas.

Lucas ha cuidado de desglosar todos estos detalles introductorios, detalles la mayoría de ellos conocidos muy bien por Teófilo porque fueron parte de las buenas nuevas de gran gozo con las cuales se comenzó a proclamar el año agradable del señor.

Lo ocurrido en Bethlehem (Belén) no fue trascendental solo por la movilización masiva de mucha gente provocado por causa del censo de Augusto Cesar, lo fue por todo lo que los pastores contaron acerca de la manifestación de ángeles: Y todos los que oyeron, se maravillaron de lo que los pastores les decían. (2:18); Bethlehem fue conmocionada por este testimonio, que tan pronto terminó el censo de Augusto Cesar y las gentes a volverse a sus lugares actuales de residencia, se constituyó en las buenas nuevas de gran gozo que llegó a toda la parte habitada dentro de los límites del imperio romano, y duró como antecedente de evangelio hasta los inicios del ministerio rabínico de Jesús.

Luego se suma lo sucedido en Jerusalén durante la presentación de Jesús al cabo de cuarenta días; la presencia de Simeón y de Ana, personajes sin ninguna notoriedad ante el pueblo pero que identificaron a Jesús como la salvación de Israel, es importante porque se constituye en el primer testimonio sobre Jesús en el Templo, sobre todo porque se trataba de un día de reposo.

Y he aquí, había un hombre en Jerusalem, llamado Simeón, y este hombre, justo y pío, esperaba la consolación de Israel: y el Espíritu Santo era sobre él27Y vino por Espíritu al templo… (2:25-27)


Estaba también allí Ana, profetisa, hija de Phanuel, de la tribu de Aser; la cual había venido en grande edad,…  38Y ésta, sobreviniendo en la misma hora, juntamente confesaba al Señor, y hablaba de él a todos los que esperaban la redención en Jerusalem. (2:36-38)

Estos sucesos hicieron que se estableciera una pre-fama de Jesús en toda Jerusalén. El hecho es importante no solo para su madre, lo es para toda Jerusalén pues Jesús no era ningún desconocido cuando inicia su ministerio. Jerusalén entera sabia de Él. No hay duda de que Nicodemo es uno de tantos que ha seguido de cerca el desarrollo del crecimiento de Jesús.

Lo que sucedió con Jesús en el Templo, a la edad de doce años, la semana siguiente luego de concluida la fiesta solemne de Pesaj (cordero pascual), es el testimonio de que Jesús entiende su misión de redención, pues es en dicha fiesta solemne que Él veintiún años más tarde entrega su vida, cumpliendo la palabra de Juan cuando dijo: He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo.

Y aconteció, que tres días después le hallaron en el templo, sentado en medio de los doctores, oyéndoles y preguntándoles. 47Y todos los que le oían, se pasmaban de su entendimiento y de sus respuestas. 48Y cuando le vieron, se maravillaron; y díjole su madre: Hijo, ¿por qué nos has hecho así? He aquí, tu padre y yo te hemos buscado con dolor. 49Entonces él les dice: ¿Qué hay? ¿Por qué me buscabais? ¿No sabíais que en los negocios de mi Padre me conviene estar? (2:46-49)

El relato de las tentaciones del diablo a Jesús no es un relato solamente de “pruebas” a las que fue sometido Jesús, representa el inicio del ministerio rabínico de Jesús. Las tentaciones son las pruebas de que Jesús es Dios (Hijo de), varón sin pecado ni nada que reprocharle, y apto para ejercer el sacerdocio según las disposiciones de Moisés:

De edad de treinta años arriba hasta cincuenta años, todos los que entran en compañía, para hacer servicio en el tabernáculo del testimonio. Números 4.3; 23; 30; 35; 39; 43; 47


Y no por sangre de machos cabríos ni de becerros, mas por su propia sangre, entró una sola vez en el santuario, habiendo obtenido eterna redención. Hebreos 9:12


(Porque los otros cierto sin juramento fueron hechos sacerdotes; mas éste, con juramento por el que le dijo: Juró el Señor, y no se arrepentirá: Tú eres sacerdote eternamente Según el orden de Melchîsedec:) 22Tanto de mejor testamento es hecho fiador Jesús. 23Y los otros cierto fueron muchos sacerdotes, en cuanto por la muerte no podían permanecer. 24Mas éste, por cuanto permanece para siempre, tiene un sacerdocio inmutable: 25Por lo cual puede también salvar eternamente a los que por él se allegan a Dios, viviendo siempre para interceder por ellos. 26Porque tal pontífice nos convenía: santo, inocente, limpio, apartado de los pecadores, y hecho más sublime de los cielos; 27Que no tiene necesidad cada día, como los otros sacerdotes, de ofrecer primero sacrificios por sus pecados, y luego por los del pueblo: porque esto lo hizo una sola vez, ofreciéndose a sí mismo. 28Porque la ley constituye sacerdotes a hombres flacos; mas la palabra del juramento, después de la ley, constituye al Hijo, hecho perfecto para siempre. Hebreos 7:21-28

Las tentaciones de Satanás a Jesús, y la victoria sobre éste, son el derecho ganado por Jesús para sustituir a Adam y recuperar por la obediencia lo que Adam por la desobediencia perdió. A partir de este punto se inicia la recuperación de lo que se había perdido. (19:10)

Obsérvese cómo el relato de las tentaciones del diablo a Jesús está unido a la lectura del libro del profeta Isaías. Lucas deja constancia del inicio del ministerio rabínico de Jesús y establece con el relato en qué consiste la labor mesiánica, y cuál es su principal propósito,

El Espíritu del Señor es sobre mí, Por cuanto me ha ungido (Mesías en hebreo, Cristo en griego) para dar buenas nuevas a los pobres: Me ha enviado para sanar a los quebrantados de corazón; Para pregonar a los cautivos libertad, Y a los ciegos vista; Para poner en libertad a los quebrantados: 19Para predicar el año agradable del Señor…  21Y comenzó a decirles: Hoy se ha cumplido esta Escritura en vuestros oídos. (4:18-21)

Y así, Lucas concluye estableciendo que Jesús es el cumplimiento de una serie de leyes espirituales establecidas desde la promulgación de la Ley, y confirmadas por los profetas, que el que ha de venir viene para restaurar el orden de la Creación establecido en Edén, orden trastocado por la desobediencia de Adam. Jesús establece que la redención de la generación de Adam consiste y se fundamenta en la obediencia, de allí el valor de la definición de la Ley: Por tanto mis estatutos y mis derechos guardaréis, los cuales haciendo el hombre, vivirá en ellos: Yo Jehová.[1]

[1] Levítico 18:5



 

 

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La Verdad de las Cosas en las cuales has sido Enseñado: Atentados contra la Fe en Jesus


Serie de Enseñanzas basadas en el Primer Tratado de Lucas a Teófilo: Primera Parte



Habiendo muchos tentado a poner en orden la historia de las cosas que entre nosotros han sido ciertísimas, 2Como nos lo enseñaron los que desde el principio lo vieron por sus ojos, y fueron ministros de la palabra; 3Me ha parecido también a mí, después de haber entendido todas las cosas desde el principio con diligencia, escribírtelas por orden, oh muy buen Teófilo, 4Para que conozcas la verdad de las cosas en las cuales has sido enseñado. Lucas 1:1-4


El orden de la historia de las cosas en las cuales Lucas y Teófilo fueron enseñados es un orden de hechos aunque humanos y desarrollados en la tierra, responden a diseños divinos enviados desde los cielos como buenas nuevas con las cuales se establece la buena Voluntad del Creador sobre la generación de Adam. Es por lo tanto el orden divino que establece enseñanza para caminar en la fe de Jesús.

No es la historia fantástica de hechos extraordinarios y sobrenaturales, su grandeza consiste en la sencillez de las acciones de aquellos que entienden que son protagonistas de la historia divina; por eso Lucas no pretende destacar el conocimiento (detalles) de los relatos sino la fe bajo la cual ellos actúan.

Lucas escribe combatiendo con cada uno de sus escritos la filosofía griega que él conoce muy bien, y a la cual él decidió con renunciar. La motivación de escribir su primer tratado tiene el propósito de “recordarle” a Teófilo la certeza de las experiencias bajo las cuales ambos conocieron a Jesús, y cómo ambos fueron guiados por el Espíritu Santo para conocer del misterio de la Gracia del Evangelio.

Lucas tiene la preocupación de que la influencia de la filosofía religiosa de los epicúreos y estoicos,[1] pueda trastocar la fe de Teófilo, y le escribe para advertirle del peligro de depositar la atención en el conocimiento de las palabras. El uso del término conozcas επιγνως, es usado con la fuerza de, que seas consciente de, apelando a la fe de Teófilo y no a su razonamiento.

Lucas ha descubierto, acompañando a Pablo en sus viajes, que el mayor enemigo que enfrentan las comunidades de fe que no han tenido el suficiente tiempo para conocer acerca de la obra de Jesús, de su crucifixión y de su resurrección, es la mezcla de doctrinas que presentan un “evangelio” matizado con la filosofía pagana y el judaísmo farisaico. Lucas advierte en sus tratados que existe el temor de que muchas de estas comunidades colapsen ante estas mezclas de doctrinas; en cierta medida, Lucas también advierte que Teófilo está expuesto a este tipo de doctrinas. El apóstol Pablo señala el conflicto doctrinal que se ha levantado en la comunidad de Galacia promovido por aquellos que creen que las comunidades gentiles deben también ser circuncidados como la Ley lo demanda,

Estoy maravillado de que tan pronto os hayáis traspasado del que os llamó a la gracia de Cristo, a otro evangelio: Gálatas 1:6

Lucas ha advertido, y por eso escribe, que hay muchos que han intentado poner en orden la historia de las cosas, y en su reconocimiento se lee que tales intentos solo han servido para trastornar la fe de algunos.

Lucas hace referencia en sus tratados de la circulación de saberes cuasi-doctrinales que están amenazando a las distintas comunidades. Para el tiempo del primer viaje apostólico de Pablo, Lucas reporta que ya había quienes predicaban que era necesario circuncidarlos, y mandarles que guarden la ley de Moisés.[2] Por la relación con Pablo Lucas también tiene conocimiento de lo que el apóstol reporta en su segunda epístola a Timoteo, que hay quienes se han descaminado de la verdad, diciendo que la resurrección es ya hecha, y trastornan la fe de algunos.[3] Pablo también le escribe a Tito y le encomia a reprender con dureza a todos aquellos que atienden fabulas judaicas que apartan a los fieles de la verdad.[4]

Así que, confrontado por todo esto y sabiendo que su antiguo compañero está expuesto a esta influencia, Lucas adopta un estilo de redacción único, con el que con cada relato presenta la verdad de las cosas de la Revelación en que fueron formados, y a la vez derriba argumentos filosóficos, y desvirtúa el valor del razonamiento por la palabra. Para Lucas no se trata solo de contar la historia de las cosas; es más importante establecer la veracidad de la historia en las cuales han sido enseñados.

La Verdad de las cosas en las cuales has sido enseñado se llama Jesús, no hay más; de Él es quien hablan las Escrituras hebreas:

Entonces él les dijo: ¡Oh insensatos, y tardos de corazón para creer todo lo que los profetas han dicho! ¿No era necesario que el Cristo padeciera estas cosas, y que entrara en su gloria? Y comenzando desde Moisés, y de todos los profetas, declarábales en todas las Escrituras lo que de él decían. (24:25-27)

Conocer la Verdad de las cosas se reduce a conocer a Jesús; el cometido de Lucas al escribirle a Teófilo es completar el conocimiento de Jesús que le faltó por conocer a Teófilo cuando ambos fueron expuestos a Revelación; pero conocerlo, claro, desde la visión correcta, la que las Escrituras certifican como ciertas.

¿Quién es Jesús?

Cada relato es un testimonio de la grandeza del Creador que opera a la par del hombre para establecer en cada hecho su Gracia, su sabiduría, su misericordia, su amor, su perdón, su cuidado. Contra este testimonio de grandeza la filosofía se convierte en inoperante: Porque ninguna cosa es imposible para Dios. (1:37)

Es también el testimonio de fe de la parte humana involucrada. Dios opera sobre la base de fe de quienes se convierten en coprotagonistas de la Revelación. No es solo la obra portentosa del Creador, es también la intervención de quienes han decidido ser justos. En el relato de la manifestación del ángel Gabriel a Zacarías, Lucas destaca sobre todo el valor de la decisión de Zacarías y su esposa de mantenerse justos ante el Señor, decisión que según se desprende del mismo relato, no todos en el pueblo viven según este carácter:

Hubo en los días de Herodes, rey de Judea, un sacerdote llamado Zacarías, de la suerte de Abías; y su mujer, de las hijas de Aarón, llamada Elisabeth. 6Y eran ambos justos delante de Dios, andando sin reprensión en todos los mandamientos y estatutos del Señor. (1:5, 6)

Lo mismo sucede en el relato de la manifestación de Gabriel a Maria, Lucas destaca que Maria está por encima de la condición de rectitud de las muchachas de su región,

Entonces el ángel le dijo: María, no temas, porque has hallado gracia cerca de Dios. (1:30)

Lucas presenta a Dios interactuando con el hombre. En el relato de la manifestación del ángel Gabriel a Zacarías, lo primero que se destaca es, Mas el ángel le dijo: Zacarías, no temas; porque tu oración ha sido oída, (1:13). Lo que va a suceder, parte de ello es debido a tu petición, ¿Qué puede hacer la filosofía pagana contra esto? Nada, la filosofía queda desvirtuada.

Sin embargo, aunque Lucas presenta y destaca la participación humana, enfatiza que ninguno de ellos opera por sí mismos, sino por la intervención divina del Espíritu de Dios, que llena e inspira a hablar (profetizar), que guia, que capacita, que fortalece, que inspira, que sostiene.

Porque el Señor me ha hecho así en los días en que miró para quitar mi afrenta entre los hombres. (1:25)


Entonces María dijo: Engrandece mi alma al Señor; 47 Y mi espíritu se alegró en Dios mi Salvador, (1:46, 47)


Y Zacarías su padre fue lleno de Espíritu Santo, y profetizó, diciendo: 68Bendito el Señor Dios de Israel, Que ha visitado y hecho redención a su pueblo, (1:67, 68)


Y el niño crecía, y se fortalecía en espíritu: y estuvo en los desiertos hasta el día que se mostró a Israel. (1:80)


Lucas presenta a Jesús y lo hace junto a la anunciación del nacimiento de Juan para mostrar que ambos forman parte de un proyecto divino de redención para Israel; ninguno de ambos destaca por y para sí mismos, sus acciones no son acciones aisladas, pertenecen al mandato de Dios para que con cada una de sus acciones se active el modelo profético de vida establecido en la Ley, en los profetas y en todas las Escrituras:

Porque os digo, que es necesario que se cumpla todavía en mí aquello que está escrito: Y con los malos fue contado: porque lo que está escrito de mí, cumplimiento tiene. (22:37)


Y él les dijo: Estas son las palabras que os hablé, estando aún con vosotros: que era necesario que se cumpliesen todas las cosas que están escritas de mí en la ley de Moisés, y en los profetas, y en los salmos. (24.44)

Lucas tiene cuidado de no presentar a Jesús como un semidiós, y aunque destaca su humanidad a la hora de actuar, enfatiza que sus acciones responden a su naturaleza divina. Este cuidado de Lucas por la forma de presentar a Jesús desbarata la concepción de los filósofos estoicos y epicúreos acerca de los dioses mitológicos griegos.

No obstante, Lucas reconoce que en Jesús operan todos los derechos para actuar como salvador (Jesús). Israelita por naturaleza, (la genealogía de Jesús que Lucas presenta sirve para mostrar que Jesús es un verdadero israelita), lo que lo constituye en heredero de la promesa de Dios a Abraham;[5] de la tribu de Judá, de donde saldría el legislador;[6] de la casa y familia de David,[7] lo que lo constituye en hijo de la promesa de Dios a David;[8] pero sobre todo, que Jesús es Dios manifestado en carne: La genealogía la hace llegar hasta Dios: que fue de Dios.[9]

Y se maravillaban de su doctrina, porque su palabra era con potestad. Lucas 4:32


Y hubo espanto en todos, y hablaban unos a otros, diciendo: ¿Qué palabra es ésta, que con autoridad y potencia manda a los espíritus inmundos, y salen? Lucas 4:36


Y salían también demonios de muchos, dando voces, y diciendo: Tú eres el Hijo de Dios. Mas riñéndolos no les dejaba hablar; porque sabían que él era el Cristo. Lucas 4:41


Entonces los escribas y los Fariseos comenzaron a pensar, diciendo: ¿Quién es éste que habla blasfemias? ¿Quién puede perdonar pecados sino sólo Dios? Lucas 5:21


Y los que estaban juntamente sentados a la mesa, comenzaron a decir entre sí: ¿Quién es éste, que también perdona pecados?           Lucas 7:49


Y les decía. El Hijo del hombre es Señor aun del sábado. Lucas 6:5


Y les dijo: ¿Qué es de vuestra fe? Y atemorizados, se maravillaban, diciendo los unos a los otros: ¿Quién es éste, que aun a los vientos y al agua manda, y le obedecen? Lucas 8:25


Lucas, sin embargo, reconoce que aunque Jesús es Dios manifestado en carne,[10] no todo lo que hizo lo hizo por su capacidad de Dios, sino en su capacidad de hombre redimido por la Gracia y por el poder del Espíritu Santo. Jesús, usando expresiones del apóstol Pablo, se anonadó a sí mismo (de su condición de Dios), y tomó forma de siervo, hecho semejante a los hombres;[11] así que sus ejecutorias son realizadas y desarrolladas en dependencia directa con el Padre, Él es quien le faculta para operar en la forma sobrenatural en que lo hace. Lucas nunca presenta a Jesús actuando sobre una base individualista, aislado del Padre.

Lucas no presenta a Jesús como un “niño-Dios”, con todo el poder, fortaleza y sabiduría de Dios encapsuladas en Jesús, y que por tales virtudes destaca aun sobre los sabios de su época. Lucas presenta a Jesús sometido a un proceso de creación natural como cualquier otro ser humano, solo que a diferencia de todos los demás, consagrado por la obediencia al mandamiento del Padre, dedicado a completar la labor de redención para la cual fue enviado; todo lo que Jesús hace lo hace en la Virtud del Espíritu Santo en la dependencia directa con el Padre: Yo y el Padre una cosa somos.[12]

Lucas cuida de no solo narrar los hechos, sino más, de establecer el elemento doctrinal de los hechos en el proceso de Jesús de adquisición de conciencia acerca de su presencia en la tierra, para que quien lea de ellos entienda que tales hechos le son presentados como ruta de salvación para escapar de esta generación pervertida: Jesús le dice: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida: nadie viene al Padre, sino por mí.[13] Esto se observa claramente en el relato del nacimiento de Jesús, de su presentación en el Templo, y en el relato de su encuentro con los doctores de la Ley a la edad de doce años.

Y parió a su hijo primogénito, y le envolvió en pañales, y acostóle en un pesebre, porque no había lugar para ellos en el mesón. (2:7)


Y pasados los ocho días para circuncidar al niño, llamaron su nombre JESÚS; el cual le fue puesto por el ángel antes que él fuese concebido en el vientre. 22Y como se cumplieron los días de la purificación de ella, conforme a la ley de Moisés, le trajeron a Jerusalem para presentarle al Señor, (2:21, 22)


Y el niño crecía, y fortalecíase, y se henchía de sabiduría; y la gracia de Dios era sobre él. (2:40)


Y Jesús crecía en sabiduría, y en edad, y en gracia para con Dios y los hombres. (2:52)

Lucas presenta a Jesús consciente de su propósito sobre la tierra; el relato de cuando pronuncia las Palabras muy conocidas por todos: en los negocios de mi Padre me conviene estar (2:49), es el relato contundente del grado de conciencia de Jesús acerca de su presencia sobre la tierra. Jesús es el redentor de la generación de Adam.




 

 

Todas las citas bíblicas son tomadas de la Biblia versión Antigua (RVA1909)


 

 

Pastor Pedro Montoya

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[1] Hechos 17:16-34

[2] Ídem 15:5

[3] 2da. Timoteo 2:18

[4] Tito 1:14

[5] Génesis 22:18

[6] Ídem 49:10

[7] Lucas 2:4

[8] 1 Reyes 8:25

[9] Lucas 3:38

[10] 1ra. Timoteo 3:16; 2da. Corintios 4:11

[11] Filipenses 2:7

[12] Juan 10.30

[13] Juan 14.6