Epístola a los Filipenses: Nombre sobre todo nombre (Capítulo 2:9-11)




Martes 10 de Marzo de 2020



2:9—11       Por lo cual Dios también le (Jesús) ensalzó a lo sumo, y dióle un nombre que es sobre todo nombre; 10 Para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y de los que en la tierra, y de los que debajo de la tierra; 11 Y toda lengua confiese que Jesús Cristo es el Señor, a la gloria de Dios Padre.

  1. vers. 9: Nombre sobre todo nombre
    1. Salmos 2:1: ¿POR qué se amotinan las gentes, Y los pueblos piensan vanidad?
    2. Salmos 107:11: Por cuanto fueron rebeldes a las palabras de Jehová, Y aborrecieron el consejo del Altísimo.
    3. Romanos 1:4: El cual fue declarado Hijo de Dios con potencia, según el espíritu de santidad, por la resurrección de los muertos), de Jesús Cristo Señor nuestro,
    4. Hechos 2:36: Sepa pues ciertísimamente toda la casa de Israel, que a éste Jesús que vosotros crucificasteis, Dios ha hecho Señor y Cristo.
    5. Hechos 4:12: Y en ningún otro hay salud; porque no hay otro nombre debajo del cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos.
    6. Hechos 10: 42: Y nos mandó que predicásemos al pueblo, y testificásemos que él es el que Dios ha puesto por Juez de vivos y muertos.
  2. vers. 10: Se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y de los que en la tierra, y de los que debajo de la tierra.
    1. Efesios 3:10: Para que la multiforme sabiduría de Dios sea ahora notificada por la iglesia á los principados y potestades en los cielos,
    2. Efesios 6:12: Porque no tenemos lucha contra sangre y carne; sino contra principados, contra potestades, contra señores del mundo, gobernadores de estas tinieblas, contra malicias espirituales en los aires.
    3. Efesios 2:2: En que en otro tiempo anduvisteis conforme á la condición de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora obra en los hijos de desobediencia:
  3. vers. 11: Y toda lengua confiese que Jesús Cristo es el Señor
    1. Génesis 22:17: Bendiciendo te bendeciré, y multiplicando multiplicaré tu simiente como las estrellas del cielo, y como la arena que está a la orilla del mar; y tu simiente poseerá las puertas de sus enemigos:
    2. Isaías 45:22-24: 22Mirad a mí, y sed salvos, todos los términos de la tierra: porque yo soy Dios, y no hay más. 23Por mí hice juramento, de mi boca salió palabra en justicia, y no será revocada. Que a mí se doblará toda rodilla, jurará toda lengua. 24Y diráse de mí: Ciertamente en Jehová está la justicia y la fuerza: a él vendrán, y todos los que contra él se enardecen, serán avergonzados.
  • En liberación, la declaración de justicia (Fe) que Satanás no puede tolerar es el establecimiento de que Jesús es Señor y Cristo.

  • Corrección de Mateo 28:19: bautizándolos en nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo (εις το ονομα του πατρος και του υιου και του αγιου πνευματος):

  1. En “representación” de…
  • Juan 5:43: Yo he venido en nombre de mi Padre (εν τω ονοματι του πατρος μου), y no me recibís: si otro viniere en su propio nombre, a aquél recibiréis.
  • Juan 10:25: Respondióles Jesús: Os lo he dicho, y no creéis: las obras que yo hago en nombre de mi Padre (εν τω ονοματι του πατρος μου), ellas dan testimonio de mí;
  1. La “invocación” del nombre de Jesús..
  • Hechos 22:16: Ahora pues, ¿por qué te detienes? Levántate, y bautízate, y lava tus pecados, invocando su nombre.
  • Hechos 8:16: (Porque aún no había descendido sobre ninguno de ellos, mas solamente eran bautizados en el nombre de Jesús.)
  • Hechos 19:5: Oído que hubieron esto, fueron bautizados en el nombre del Señor Jesús.
  • Hechos 10:48: Y les mandó bautizar en el nombre del Señor Jesús. Entonces le rogaron que se quedase por algunos días.
  • Hechos 4:18: Y llamándolos, les intimaron que en ninguna manera hablasen ni enseñasen en el nombre de Jesús.
  • Romanos 6:3: ¿O no sabéis que todos los que somos bautizados en Cristo Jesús, somos bautizados en su muerte?

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…que sintáis lo mismo, teniendo el mismo amor, unánimes, sintiendo una misma cosa… Filipenses 2:2



Aprendiendo a caminar bajo el conocimiento de la manifestación de su Revelación


El apóstol está conduciendo a la comunidad de Filipos a reconocer el valor de las primeras enseñanzas del Evangelio que ellos recibieron cuando el apóstol visitó por primera vez la región. La introducción a la epístola hace un recuento somero de lo que significó para el apóstol aquella su primera visita, y las experiencias de fe que pudo establecer entre ellos.

Filipos para el apóstol es una comunidad de gran satisfacción en el Evangelio. En el saludo expresa su gratitud a Dios por la aceptación que la comunidad mostró hacia su persona y hacia el Evangelio: Doy gracias a mi Dios en toda memoria de vosotros,  Siempre en todas mis oraciones haciendo oración por todos vosotros con gozo,  Por vuestra comunión en el Evangelio, desde el primer día hasta ahora: (1:3—5).

A juzgar por la conclusión al capítulo uno: porque a vosotros os es concedido por Cristo, no solo que creáis en Él, sino que padezcáis por Él (1:29), las palabras del apóstol Pablo parecieran una exhortación de fe dirigidas a una comunidad que está siendo perseguida; Sin embargo, el hecho de que el apóstol repite en tres ocasiones la expresión, sintáis lo mismo, hace ver que la exhortación del apóstol está dirigida a corregir algunas tendencias doctrinales apostatas que se han establecido ya entre ellos:

  • …que sintáis (φρονῆτε) lo mismo… sintiendo (φρονοῦντες) una misma cosa… (2:2)
  • …todos los que somos perfectos, esto mismo sintamos (φρονῶμεν): (3:15)
  • A Euodias ruego, y a Syntychê exhorto, que sientan (φρονεῖν) lo mismo en el Señor.(4:2)

Así, pues, la exhortación, que sintáis lo mismo, teniendo el mismo amor, unánimes, sintiendo una misma cosa, es el mandamiento de amor basado en las experiencias de fe que juntos, el apóstol y la comunidad, lograron desarrollar y establecer como el fundamento del Evangelio en Filipos. El propósito de la exhortación es advertir sobre “conductas” que no son convenientes dentro de la comunidad de fe: Solamente que converséis como es digno del evangelio de Cristo; para que, o sea que vaya a veros, o que esté ausente, oiga de vosotros que estáis firmes en un mismo espíritu, unánimes combatiendo juntamente por la fe del evangelio, (1:27); señaladas por el apóstol en el desarrollo de la epístola como conductas de tinieblas: Para que seáis irreprensibles y sencillos, hijos de Dios sin culpa en medio de la nación maligna y perversa, entre los cuales resplandecéis como luminares en el mundo; (2:15)

En la conclusión general de su epístola el apóstol reúne toda la exhortación y la resume en una sola expresión: Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si alguna alabanza, en esto pensad. Lo que aprendisteis y recibisteis y oísteis y visteis en mí, esto haced; y el Dios de paz será con vosotros. (4:8-9)

Esta instrucción, que sintáis lo mismo, sin embargo, no es una instrucción nueva, es decir, no es una expresión acuñada por el apóstol para advertir a la comunidad de Filipos de los riesgos a la fe de aceptar otro tipo de pensamiento. Encontramos en los relatos del desarrollo de la iglesia de Jerusalén que la exhortación del apóstol corre paralela con el convivio comunitario de tener todas las cosas en común que los miembros de la iglesia de Jerusalén desarrollaron en sus inicios, conducta que el escritor de la epístola a los Hebreos la define como la doctrina de la Palabra del comienzo.[1]

El escritor del libro de Hechos de los Apóstoles identifica que la conducta cerrada de los discípulos de Jerusalén,[2] no era una conducta resultado de las circunstancias de persecución de la iglesia, sino la obediencia a la doctrina establecida por Jesús luego de su resurrección: Y estando juntos, les mandó que no se fuesen de Jerusalén.[3] Los discípulos desarrollaron toda su actividad proclamativa en función del convivio comunitario de tener todas las cosas en común, tanto así que, los que se mudaron del extranjero a Jerusalén decidieron vender sus propiedades y disponerlo bajo la administración de los apóstoles:

Y vendían las posesiones, y las haciendas, y repartíanlas a todos, como cada uno había menester. Hechos 2:45


34 Que ningún necesitado había entre ellos: porque todos los que poseían heredades o casas, vendiéndolas, traían el precio de lo vendido, 35 Y lo ponían a los pies de los apóstoles; y era repartido a cada uno según que había menester. Hechos 4:34-35

Todas las referencias del escritor de Hechos de los Apóstoles dirigen al lector a entender que la conducta de ellos, de tener todas las cosas en común, obedece al establecimiento de una doctrina en particular.

Todos éstos perseveraban unánimes ροσκαρτεροῦντες ὁμοθυμαδὸν) en oración y ruego, con las mujeres, y con María la madre de Jesús, y con sus hermanos. Hechos 1:14


Y COMO se cumplieron los días de Pentecostés, estaban todos unánimes juntos άντες ὁμοῦ ἐπὶ τὸ αὐτό); Hechos 2:1


Y perseverando unánimes (προσκαρτεροῦντες ὁμοθυμαδὸν) cada día en el templo, y partiendo el pan en las casas, comían juntos con alegría y con sencillez de corazón, Hechos 2:46


Y ellos, habiéndolo oído, alzaron unánimes (ὁμοθυμαδὸν) la voz a Dios, y dijeron: Señor, tú eres el Dios que hiciste el cielo y la tierra, la mar, y todo lo que en ellos hay; Hechos 4:24

En todas las referencias, la palabra en griego que predomina es, unánimes (ὁμοθυμαδὸν), que significa etimológicamente, “con un mismo sentir”, y que para los efectos del mensaje del Evangelio, significa, con una misma intención de ánimo.

El escritor de Hechos de los Apóstoles destaca con los términos por él utilizados en su redacción, que la actividad de los discípulos giró en torno a experiencias “comunes” (ὁμοθυμαδὸν), tales como: oración y ruego (1:14), cada día en el templo, partiendo el pan en las casas, y comían juntos (2:46); sobre todo, en la observancia de la doctrina de los apóstoles, y en la comunión, y en el partimiento del pan, y en las oraciones (2:42).

El uso de estos términos, y por la forma de redacción del escritor de Hechos de los Apóstoles, nos conduce a entender que el ejercicio de la fe de la iglesia de Jerusalén no fue su forma peculiar de celebrar y establecer el Evangelio, sino la forma estándar que todas las comunidades de fe surgidas de allí en adelante utilizaron para establecer la vida en Cristo Jesús, incluso las comunidades de trasfondo gentil. La conducta de todas las comunidades de fe estaba basada en hacer uso común de las cosas, esta actividad desarrollaba una actitud de tener una misma forma de pensar dentro de la comunidad.

Ninguna comunidad de fe constituida a partir de la proclamación del Evangelio del Reino podía innovar la forma de comunión, no existía semejante idea; el Evangelio se establecía en todo lugar juntamente con una misma costumbre de comunión. Los ejemplos los vemos claramente destacados en comunidades como la de Corinto, donde el apóstol “corrige” el abuso que los miembros de la comunidad estaban cometiendo en contra de la comunión.[4]

Así, entonces, la exhortación del apóstol Pablo de tener un mismo sentir, es la exhortación a “volver” a hacer las primeras cosas. Una exhortación similar encontramos en una de las epístolas que el apóstol le escribe a Timoteo:

Por lo cual te aconsejo que despiertes el don de Dios (que hagas las primeras cosas), que está en ti por la imposición de mis manos. 2 Timoteo 1:6


Una traducción libre de Filipenses 2:2 lee de la siguiente forma: para que TODOS (sean) de igual intención (το αυτο φρονητε), teniendo igual amor (αυτην αγαπην εχοντες), recíprocos (συμψυχοι), y con igual propuesta (comunitaria) (τὸ ἓν φρονουντες).


Es la exhortación a la unidad de propósito, a la unidad de convicción y a la unidad de doctrina. El Evangelio no es innovación de comunión ni de doctrina. La exhortación es similar a otra instrucción que el apóstol impartió a la comunidad de fe de Éfeso,

Hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la edad de la plenitud de Cristo: Efesios 4:13


¿Cómo la comunidad de Filipos va a lograr tal cometido?

Pablo presenta en el desarrollo de su epístola dos tipos de instrucciones; instrucciones preventivas y formativas, con el propósito de que la comunidad fortalezca la común “comunión” del Evangelio según establecido por la visita del apóstol, e instrucciones de tipo correctivas, con el propósito de que la comunidad haga los ajustes doctrinales correspondientes,.


Instrucciones formativas

La exhortación busca formar el carácter del hombre y de la mujer de fe, como escribe en su epístola a los Gálatas, hasta que Cristo sea formado en vosotros.[5] Pablo pretende que la comunidad siga la instrucción, de allí la conclusión un poco más adelante: Por tanto, amados míos, como siempre habéis obedecido, no como en mi presencia solamente, sino mucho más ahora en mi ausencia, ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor; (2:12)

El apóstol acompaña con la exhortación las instrucciones correspondientes que la congregación debe seguir para formar en ellos la imagen del Dios invisible. La instrucción está resumida en una sola frase:

POR tanto, si hay alguna consolación en Cristo; si algún refrigerio de amor; si alguna comunión del Espíritu; si algunas entrañas y misericordias, Filipenses 2:1

  • si hay alguna consolación en Cristo (ει τις ουν παρακλησις εν χριστω)

La expresión “consolación” (παρακλησις) es una referencia directa a la participación del Espíritu Santo (παρακλητος), al cual Jesús introdujo y presentó como el Espíritu de Verdad (το πνευμα της αληθειας).

Mas el Consolador (παρακλητος), el Espíritu Santo, al cual el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todas las cosas que os he dicho. Juan 14:26


Al Espíritu de verdad (το πνευμα της αληθειας), al cual el mundo no puede recibir, porque no le ve, ni le conoce: mas vosotros le conocéis; porque está con vosotros, y será en vosotros. Juan 14:17

Dado que “consolación” tiene que ver con el Espíritu Santo, y puesto que su función es recordar lo que Jesús enseñó, consolación en Cristo hace referencia a la exaltación de una enseñanza y/o doctrina de Jesús.

Empero cuando viniere el Consolador, el cual yo os enviaré del Padre, el Espíritu de verdad, el cual procede del Padre, él dará testimonio de mí. Juan 15:26


Pero cuando viniere aquel Espíritu de verdad, él os guiará a toda verdad; porque no hablará de sí mismo, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que han de venir. Juan 16:13

¿Cómo llevar a cabo la instrucción de ser de igual intención, de tener igual amor, de ser recíprocos, y de tener igual propuesta? Estableciendo la enseñanza de Jesús que el Espíritu de Verdad les imparta y/o recuerde, sin ninguna alteración. Aunque Dios es el que en vosotros obra así el querer como el hacer, por su buena voluntad (2:13), no se trata de interpretar la Palabra, ni de innovar sobre ella, sino de ejecutarla.


  • si algún refrigerio de amor (ει τι παραμυθιον αγαπης)

Es la referencia directa del apóstol acerca de las experiencias que él disfrutó con y entre ellos durante el tiempo de su estadía en la ciudad. El apóstol recuerda la dadivosidad de los hermanos de Filipos. En la conclusión a su epístola, el apóstol añade mas referencia a esto mismo: Mas en gran manera me gocé en el Señor de que ya al fin ha reflorecido vuestro cuidado de mí; de lo cual aún estabais solícitos, pero os faltaba la oportunidad. (4:10), y concluye: Empero todo lo he recibido, y tengo abundancia: estoy lleno, habiendo recibido de Epafrodito lo que enviasteis, olor de suavidad, sacrificio acepto, agradable a Dios. (4:18).

El refrigerio de amor es toda acción para beneficiar a otros supliéndoles sus necesidades.


  • si alguna comunión del Espíritu; (ει τις κοινωνια πνευματος)

El término “comunión” (κοινωνια) es utilizado por los apóstoles para definir la común experiencia de la Cena del Señor.[6] La comunión del Espíritu es la expresión acuñada por el apóstol para referirse a la “güianza” del Espíritu. Compárese otras instrucciones que el apóstol comunica con otras comunidades de fe:

Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, los tales son hijos de Dios. Romanos 8:14


No os juntéis en yugo con los infieles: porque ¿qué compañía tienes la justicia con la injusticia? ¿y qué comunión la luz con las tinieblas? 2 Corintios 6:14

La comunión del Espíritu es la unión en obediencia con el Espíritu de Cristo,

Empero el que se junta con el Señor, un espíritu es. 1 Corintios 6:17


  • si algunas entrañas y misericordias, (ει τινα σπλαγχνα και οικτιρμοι)

Entrañas y misericordias es la expresión del apóstol para referirse al amor de Cristo,

Mas Dios encarece su caridad para con nosotros, porque siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros. Romanos 5:8

Entrañas y misericordias es un amor de entrega, de sacrificio, de cuidado; en su epístola a los Tesalonicenses lo compara con el amor que la madre prodiga al fruto de su vientre,

Antes fuimos blandos entre vosotros como la que cría, que regala a sus hijos: 1 Tesalonicenses 2:7

Entrañas y misericordias es “adoptar” a los recién convertidos, y cuidarlos; es aprender a hacer las cosas no por vanagloria (2:3), ni mirando cada uno a lo suyo propio, sino cada cual también a lo de los otros (2:4). Este es el amor de entrañas de Jesús, el cual siendo en forma de Dios (2:6), se despojó de sus atributos divinos para tomar forma de siervo (2:7), para cumplir el propósito desde antes de la fundación del mundo, de llevar a la gloria a muchos hijos.[7]


Instrucciones correctivas

¿Cómo corregir las conductas que disienten de la misma forma de sentir que tiene la comunidad?

El apóstol lo resume en una sola frase: Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús: (2:5), Pablo utiliza el ejemplo de Jesús seguido en la Revelación del misterio de la Redención, y establece por él un protocolo de vida en Cristo Jesús:


  • No se aferre a nada que le signifique merito personal:

Esta primera acción de vida está basada en la acción divina en Jesús de no aferrarse a su condición de Dios con tal de establecer la redención de la generación de Adam: El cual, siendo en forma de Dios, no tuvo por usurpación ser igual a Dios (2:6). Pablo explica en su epístola a los Efesios que Jesús encontró deleite en la decisión de no aferrarse a su condición de Dios, por amor de Adam y su generación,

Descubriéndonos el misterio de su voluntad, según su beneplácito, que se había propuesto en sí mismo, Efesios 1:9

Esta decisión y acción de no aferrarse a nada que signifique merito personal es según enseñanzas en otras epístolas, la acción de hacer morir al viejo hombre para que Cristo viva por el Espíritu de su Gracia,[8] lo cual debe hacerse con gozo por el hecho de ser participe de las aflicciones de Cristo.[9] La instrucción del apóstol Pablo se lee en el desarrollo de la epístola:

Nada hagáis por contienda o por vanagloria; antes bien en humildad, estimándoos inferiores los unos a los otros: No mirando cada uno a lo suyo propio, sino cada cual también a lo de los otros. Filipenses 2:3-4


Haced todo sin murmuraciones y contiendas, Filipenses 2:14


Pero las cosas que para mí eran ganancias, helas reputado pérdidas por amor de Cristo. Filipenses 3:7


  • Renuncie a toda capacidad humana:

La acción de vida promulgado en la obra de Jesús consistió en despojarse a sí mismo de todo atributo divino; Pablo lo describe de la siguiente forma: se anonadó a sí mismo (2:7).

Esta Revelación establece la definición de que Jesús operó en su ministerio sobre la tierra como hombre, y no como Dios; como hombre guiado por el Espíritu de Dios, como hombre sometido a la Voluntad del Padre.

Todo lo puedo en Cristo que me fortalece. Filipenses 4:13

De allí que la declaración de Pablo, de que todo lo puedo en Cristo, signifique realmente la declaración de autoridad que posee todo hombre y toda mujer que ejerce según la operación del Espíritu. Juntamente con esta declaración, Pablo establece otra que aplica en todo lo que tiene que ver con la forma de sostenimiento de vida de un hombre y de una mujer sujeta al Espíritu,

Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús. Filipenses 4:19

De alguna manera, las declaraciones de autoridad del apóstol se amparan en la declaración profética de Jeremías, en cuanto a la seguridad que tiene aquel que conoce al Señor, y dispuso estar bajo su Señorío.

Así ha dicho Jehová: Maldito el varón que confía en el hombre, y pone carne por su brazo, y su corazón se aparta de Jehová. Jeremías 17:5


  • Siga instrucciones según la operación del Espíritu:

No se aferró a su condición de Dios, se despojó a sí mismo de sus atributos divinos, con estas palabras Pablo explica cómo fue que Jesús reveló en sí mismo el misterio de su Voluntad para llevar a cabo la reconciliación de la generación de Adam. Lo que sigue a continuación es parte de la Revelación de cómo Jesús le arrebató el derecho legal que Satanás mantenía sobre el hombre: hecho obediente hasta la muerte, y muerte de cruz (2:8).

En otra de sus epístolas, el apóstol explica que la desobediencia establece pecado, mientras que la obediencia establece Revelación y gobierno de Dios.

Porque como por la desobediencia de un hombre los muchos fueron constituidos pecadores, así por la obediencia de uno los muchos serán constituidos justos. Romanos 5:19

La obediencia es llave del Reino. Así que, la acción de vida que Jesús estableció con obedecer al Padre abrió el camino para que todos aquellos que sigan por el mismo camino encuentren también vida y salvación, de allí la instrucción del apóstol,

Por tanto, amados míos, como siempre habéis obedecido, no como en mi presencia solamente, sino mucho más ahora en mi ausencia, ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor; Filipenses 2:12

La obediencia al Padre es el único camino que tiene el hombre y la mujer para asegurar para sí mismos la dirección del Espíritu.

Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, los tales son hijos de Dios. Romanos 8:14


Concluimos remitiéndonos a las palabras del apóstol,

para que TODOS (sean) de igual intención, teniendo igual amor, recíprocos, y con igual propuesta comunitaria. Filipenses 2:2


[1] Hebreos 6.1

[2] Hechos 5:13

[3] Hechos 1:4

[4] 1ra. Corintios 11:16-20

[5] Gálatas 4:19

[6] Hechos 2:42; 1ra. Corintios 10:16

[7] Hebreos 2:10

[8] Colosenses 3:5—9; Efesios 4:22

[9] Colosenses 1:24; 1ra. Pedro 4:13


 

Las citas bíblicas son tomadas de la Versión Reina-Valera Antigua, 1909 (RVA)

 


Pastor Pedro Montoya

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Epístola a los Filipenses: El Ministerio de la Reconciliación (Capítulo 2:5-8)




Martes 3 de Marzo de 2020



El Ministerio de la Reconciliación

2:5-11          Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús: El cual, siendo en forma de Dios, no tuvo por usurpación ser igual a Dios: Sin embargo, se anonadó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; Y hallado en la condición como hombre, se humilló a sí mismo, hecho obediente hasta la muerte, y muerte de cruz. Por lo cual Dios también le ensalzó a lo sumo, y dióle un nombre que es sobre todo nombre; 10 Para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y de los que en la tierra, y de los que debajo de la tierra; 11 Y toda lengua confiese que Jesús Cristo es el Señor, a la gloria de Dios Padre.

Romanos 5:11—12: Y no sólo esto, mas aun nos gloriamos en Dios por el Señor nuestro Jesús Cristo, por el cual hemos ahora recibido la reconciliación. De consiguiente, vino la reconciliación por uno, así como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, y la muerte así pasó a todos los hombres, pues que todos pecaron.

Romanos 11:15: Porque si el extrañamiento de ellos es la reconciliación del mundo, ¿qué será el recibimiento de ellos, sino vida de los muertos?

2 Corintios 5:18—19: Y todo esto es de Dios, el cual nos reconcilió a sí por Cristo; y nos dio el ministerio de la reconciliación. Porque ciertamente Dios estaba en Cristo reconciliando el mundo a sí, no imputándole sus pecados, y puso en nosotros la palabra de la reconciliación.


  1. Jesús no se negó al propósito propuesto. Se propuso reunir en Él a toda la humanidad: El cual, siendo en forma de Dios, no tuvo por usurpación ser igual a Dios:

    1. Efesios 1:9-10: 9Descubriéndonos el misterio de su voluntad, según su beneplácito, que se había propuesto en sí mismo, 10 De reunir todas las cosas en Cristo, en la dispensación del cumplimiento de los tiempos, así las que están en los cielos, como las que están en la tierra:
    2. Hebreos 12:2: Puestos los ojos en al autor y consumador de la fe, en Jesús; el cual, habiéndole sido propuesto gozo, sufrió la cruz, menospreciando la vergüenza, y sentóse a la diestra del trono de Dios.
  2. Jesús se despojó de todos sus atributos divinos: Sin embargo, se anonadó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres.

    1. Hechos 2:22: Varones Israelitas, oíd estas palabras: Jesús Nazareno, varón aprobado de Dios entre vosotros en maravillas y prodigios y señales, que Dios hizo por él en medio de vosotros, como también vosotros sabéis;
    2. Mateo 4:2: Y habiendo ayunado cuarenta días y cuarenta noches, después tuvo hambre.
    3. Lucas 19:41: Y como llegó cerca viendo la ciudad, lloró sobre ella,
    4. Juan 11:35: Y lloró Jesús.
  3. Jesús actuó en obediencia al Padre: Y hallado en la condición como hombre, se humilló a sí mismo, hecho obediente hasta la muerte, y muerte de cruz.

    1. Juan 8:29: Porque el que me envió, conmigo está; no me ha dejado solo el Padre; porque yo, lo que a él agrada, hago siempre.
    2. Romanos 5:19: Porque como por la desobediencia de un hombre los muchos fueron constituidos pecadores, así por la obediencia de uno los muchos serán constituidos justos.

¿Cuál es el punto doctrinal que el apóstol procura establecer? El ministerio de la Reconciliación no consiste solo en la proclamación del Evangelio, consiste en caminar el mismo camino que Jesús caminó, por eso el apóstol dice: “Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús

  1. No se aferre a nada que le signifique merito personal: “El cual, siendo en forma de Dios, no tuvo por usurpación ser igual a Dios

    1. Filipenses 3:7: Pero las cosas que para mí eran ganancias, helas reputado pérdidas por amor de Cristo.
  2. Renuncie a toda capacidad humana: se anonadó a sí mismo

    1. Jeremías 17:5: Así ha dicho Jehová: Maldito el varón que confía en el hombre, y pone carne por su brazo, y su corazón se aparta de Jehová.
  3. Siga instrucciones según la operación del Espíritu: hecho obediente hasta la muerte, y muerte de cruz”

    1. Romanos 8:14: Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, los tales son hijos de Dios.

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Epístola a los Filipenses: el Carácter del hombre de Fe (Capítulo 1:12-29)




Martes 25 de Febrero de 2020



Fundamento de la Fe Apostólica: Carácter del hombre de Fe

Nos referimos a la convicción que mueve al apóstol y a las comunidades fundadas por él, para desarrollar la forma de vida según la fe en Jesús. Es la característica doctrinal presentada en todas las epístolas del apóstol como el protocolo de vida de la fe en Jesús.

1:21             porque para mí el vivir es Cristo, y el morir es ganancia. Significa la convicción (decisión más actitud) de vivir sin mantener reservas.

Gálatas 2:20: Con Cristo estoy juntamente crucificado, y vivo, no ya yo, mas vive Cristo en mí: y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó, y se entregó a sí mismo por mí.

Santiago 1:8: El hombre de doblado ánimo es inconstante en todos sus caminos.

Santiago 4:8: Allegaos a Dios, y él se allegará a vosotros. Pecadores, limpiad las manos; y vosotros de doblado ánimo, purificad los corazones. La persona de doblado animo significa aquella persona que se mueve por las circunstancias.

Efesios 4:14: Que ya no seamos niños fluctuantes, y llevados por doquiera de todo viento de doctrina, por estratagema de hombres que, para engañar, emplean con astucia los artificios del error:

Lucas 962: Y Jesús le dijo: Ninguno que poniendo su mano al arado mira atrás, es apto para el reino de Dios.

1:27—28     27 Solamente que converséis como es digno del evangelio de Cristo; para que, o sea que vaya a veros, o que esté ausente, oiga de vosotros que estáis firmes en un mismo espíritu, unánimes combatiendo juntamente por la fe del evangelio, 28 Y en nada intimidados de los que se oponen: que a ellos ciertamente es indicio de perdición, mas a vosotros de salud; y esto de Dios; Es la conducta que un hombre y mujer de fe deben observar ante la comunidad no creyente.

1:29             Porque a vosotros es concedido por Cristo, no sólo que creáis en Él, sino también que padezcáis por Él, Pablo establece en su Evangelio que la persecución y/o tribulación por causa de la fe en Jesús es parte integral de la vida en Cristo.

Hechos 14:22: Confirmando los ánimos de los discípulos, exhortándoles a que permaneciesen en la fe, y que es menester que por muchas tribulaciones entremos en el reino de Dios.


 

pastores Pedro & Yolanda Montoya

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Epístola a los Filipenses: El valor del Evangelio no por los méritos del judaísmo (Capítulo 1:1-11)




Martes 18 de Febrero de 2020



Capítulo 1: Introducción

  • Escogimos comenzar con esta epístola, por dos razones:
  1. Es una epístola a los gentiles. El valor del Evangelio no por los méritos del judaísmo

Hechos 15:19-29: Por lo cual yo juzgo, que los que de los Gentiles se convierten a Dios, no han de ser inquietados; 20 Sino escribirles que se aparten de las contaminaciones de los ídolos, y de fornicación, y de ahogado, y de sangre.

Hechos 16:4: Y como pasaban por las ciudades, les daban que guardasen los decretos que habían sido determinados por los apóstoles y los ancianos que estaban en Jerusalem.

  1. Filipos es la primera ciudad de Macedonia que el apóstol toca como resultado de la visión que tuvo en Troas.

Hechos 16:8-12: Y pasando a Misia, descendieron á Troas.Y fue mostrada a Pablo de noche una visión: Un varón Macedonio se puso delante, rogándole, y diciendo: Pasa a Macedonia, y ayúdanos. 10 Y como vio la visión, luego procuramos partir a Macedonia, dando por cierto que Dios nos llamaba para que les anunciásemos el evangelio. 11 Partidos pues de Troas, vinimos camino derecho a Samotracia, y el día siguiente á Neápolis; 12 Y de allí á Filipos, que es la primera ciudad de la parte de Macedonia, y una colonia; y estuvimos en aquella ciudad algunos días.

  • Filipos (epístola a los Filipenses) fue la ciudad donde Pablo ingresó a una Revelación doctrinal del Evangelio.
  • Filipos (epístola a los Filipenses) es una comunidad modelo de comunión fundamentada sobre el ejercicio de la oración

Vers. 1:5               Por vuestra comunión en el evangelio, desde el primer día hasta ahora:

                     Hechos 16:13-16: Y un día de sábado salimos de la puerta junto al río, donde solía ser la oración; y sentándonos, hablamos a las mujeres que se habían juntado…   16 Y aconteció, que yendo nosotros a la oración, una muchacha que tenía espíritu pitónico, nos salió al encuentro, la cual daba grande ganancia a sus amos adivinando.


Fundamento Doctrinal del Evangelio

Se refiere a la enseñanza doctrinal de la proclamación del Evangelio. Es la característica y fundamento de interpretación del Evangelio.

Vers. 1:6               Estando confiado (πεποιθως: convencido) de esto, que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesús Cristo; La fe es convicción, es seguridad basada en lo que ha sido revelado por la Palabra y por el Espíritu Santo

Vers. 1:8               Porque Dios me es testigo de cómo os amo a todos vosotros en las entrañas de Jesús Cristo. Pablo habla desde la perspectiva de un amor espiritual: Amor por las entrañas.

                     1 Pedro 1:22: Habiendo purificado vuestras almas en la obediencia de la verdad, por el Espíritu, en caridad hermanable sin fingimiento, amaos unos a otros entrañablemente de corazón puro:

                      Lucas 1:78: Por las entrañas de misericordia de nuestro Dios, Con que nos visitó de lo alto el Oriente,

                     Colosenses 3:12: Vestíos pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de entrañas de misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de tolerancia;

Vers. 1:9—10       Y esto ruego, que vuestro amor (αγαπη) abunde aún más y más en ciencia (επιγνωσει: lo que se conoce) y en todo conocimiento (αισθησει: juicio correcto), 10 Para que discernáis (δοκιμαζειν: probar y aceptar) lo mejor; que seáis sinceros y sin ofensa para el día de Cristo;    …que la comunión entre ustedes crezca según lo que han aprendido, lo que conocen de Jesús, y según el juicio correcto de las cosas, para que aprobéis solo los mas excelentes acciones y que así seáis sin mascaras y sin juicios en su contra en el día de Cristo.

Vers. 1:11ª           llenos de frutos de Justicia:(πεπληρωμενοι καρπων δικαιοσυνης): Justicia se refiere a la rectitud (integridad) de las acciones de los santos: Nada oculto


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Los riesgos de caer en apostasía en torno a los nombres alternos acuñados de Jesús…




Entendiendo el aspecto doctrinal de la Revelación del nombre de Jesús


El riesgo de caer en apostasía en nuestros días es mucho más grande, y más peligroso que el riesgo que sufrieron otras generaciones en el tiempo pasado. La apostasía, para el conocimiento de todos, no se fundamenta sobre el analfabetismo de las personas en materia de Biblia, no son los que desconocen el aspecto bíblico los más propensos a caer en apostasía; por el contrario, la apostasía consiste y se nutre del conocimiento que pretende convertir la Revelación en erudición humana.

Bíblicamente, ¿Cómo se define la apostasía? La apostasía es un quehacer religioso, nacido de la ambigüedad de los términos usados para definir los conceptos doctrinales, y de la ausencia del discernimiento espiritual apropiado para evaluar las acciones humanas en función de la Justicia del Reino de Dios.

¿Hay base bíblica para amparar esta definición? Sí, la hay, y aparece redactada en la epístola del apóstol Pablo a la comunidad de fe de Filipos, en ella Pablo exhorta a la comunidad sobre la necesidad de establecer un protocolo espiritual de evaluación y corrección.

Y esto ruego, que vuestro amor (η αγαπη) abunde (περισσεύῃ) aún más y más en ciencia (ἐπιγνώσει) y en todo conocimiento (αἰσθήσει), 10 Para que discernáis (δοκιμάζειν) lo mejor (διαφέροντα); que seáis sinceros (εἰλικρινεῖς) y sin ofensa (ἀπρόσκοποι) para el día de Cristo; Filipenses 1:9-10

En una traducción libre, leemos el texto de la siguiente forma,

Es mi oración, que la relación en comunidad entre ustedes sobrepase (περισσεύῃ) los límites del conocimiento (ἐπιγνώσει) y de toda percepción humana (αἰσθήσει); para que aprobéis (δοκιμάζειν) solo las cosas perfectas (διαφέροντα), y lleguéis a ser personas sin aleaciones (εἰλικρινεῖς) y no se les pueda reprochar (ἀπρόσκοποι) por alguna cosa contraria a la Justicia del Reino a la venida de Jesús.

En la epístola el apóstol muestra la preocupación de que algunos han comenzado a manifestar un “sentir” diferente sobre lo que el apóstol les enseñó:

Así que, todos los que somos perfectos, esto mismo sintamos: y si otra cosa sentís, esto también os revelará Dios. Filipenses 3:15

Es la exhortación del apóstol de que todos sintamos lo mismo, y por eso, al final de su epístola, el apóstol exhorta a Euodias y á Syntychê que ellos sientan lo mismo en el Señor.[1] Así que, entendiendo el contexto de la epístola, vemos que el apóstol les hace la siguiente corrección, para alinear las apreciaciones de la comunidad y evitar que incurran en un conocimiento apostata.

El riesgo de caer en apostasía atenta contra la comunidad, y Pablo advierte a tiempo sobre el riesgo. Y es que el riesgo siempre está latente, pero se acrecienta solo cuando la persona y/o la comunidad es incapaz de “discernir” lo perfecto según la Justicia del Reino.

Nadie quiere apostatar, ni nadie planificó apostatar; la apostasía llega y se establece en las personas, en la mayoría de los casos, sin que ellas se den cuenta de que han apostatado de la Verdad ¿Cómo es posible tal cosa?

Los mayores riesgos de caer en apostasía giran en torno a los nombres alternos de Jesús usados en la actualidad, nombres no revelados, acuñados por el hombre, tal el caso del nombre “Jesucristo”, nombre ampliamente usado dentro de las comunidades creyentes de lengua hispana.


El nombre “Jesucristo” es un nombre acuñado por los editores de las biblias modernas, y multiplicado por el mercadeo publicitario de las editoriales que han vuelto popular sus producciones. El nombre “Jesucristo” no es un nombre bíblico ni un nombre inspirado por el Espíritu Santo. Es un nombre apostata.


Lo correcto es leer, Jesús Cristo, tal como aparece en el idioma original: ιησου χριστου, o Jesús el Cristo, como se mantuvo en las primeras traducciones al español de la Biblia. El lector puede comprobar accesando a la Biblia del Oso (1573) donde encontrará que el traductor mantuvo en todos los textos el uso de “Jesús el Cristo”, y no el uso de “Jesucristo” de las versiones comercializadas de las editoriales modernas. La versión de la Biblia Jubilee Bible 2000 (JBS) mantiene también la separación de los dos vocablos, y lee: Jesús el Cristo.


No es un juego de palabras, ni la conveniencia literaria, es asunto de valor doctrinal donde se atenta contra la Revelación del nombre de Jesús y su designación como Mesías enviado con el mandamiento de reconciliar al hombre con el Padre.


La presencia del nombre y su designación, Jesús y Cristo (ιησου χριστου), en las epístolas paulinas, de hecho, en todas las cartas apostólicas, se debió a la defensa del Evangelio,[2] como dice Pablo, que los apóstoles establecieron en su doctrina y testimonio de que Jesús es el Cristo, y esto debido a la renuencia y negación del judaísmo de aceptar y reconocer que Jesús es el Mesías profetizado aun desde Moisés.

62 Y levantándose el pontífice, le dijo: ¿No respondes nada? ¿qué testifican éstos contra ti? 63 Mas Jesús callaba. Respondiendo el pontífice, le dijo: Te conjuro por el Dios viviente, que nos digas si eres tú el Cristo, Hijo de Dios. 64 Jesús le dijo: Tú lo has dicho: y aun os digo, que desde ahora habéis de ver al Hijo de los hombres sentado á la diestra de la potencia de Dios, y que viene en las nubes del cielo. 65 Entonces el pontífice rasgó sus vestidos, diciendo: Blasfemado ha: ¿qué más necesidad tenemos de testigos? He aquí, ahora habéis oído su blasfemia. Mateo 26:62-65

En la primera intervención en público del apóstol Pedro el día de Shavuot, Pedro dejó establecido el mensaje del Evangelio, de que Jesús es el Cristo,

Sepa pues ciertísimamente toda la casa de Israel, que a éste Jesús que vosotros crucificasteis, Dios ha hecho Señor y Cristo. Hechos 2:36

Así que, Jesús Cristo —o, Jesús el Cristo— significa, Jesús es Señor y Cristo, lo cual según Mateo 16:18 representa la “piedra” sobre la cual es edificada la iglesia. Pervertir la declaración significa atentar contra la doctrina del Evangelio, y atentar contra el fundamento de la iglesia del Señor.

Mas yo también te digo, que tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi iglesia; y las puertas del infierno no prevalecerán contra ella. Mateo 16:18

El nombre “Jesucristo” es una contracción del nombre de Jesús y de su designación como enviado de Dios, Cristo; la contracción deja como resultado la mutilación del nombre de Jesús (Jesu—). Si a Abraham Dios le cambió el nombre añadiéndole letras tomadas del nombre de Dios (YHVH), el quitarle letras al nombre de Jesús es levantarse en contra de la Revelación del misterio de la reconciliación.

El mensaje del Evangelio es la proclama de que Jesús es piedra angular de fe y de Vida Eterna,

Este es la piedra reprobada de vosotros los edificadores, la cual es puesta por cabeza del ángulo. Hechos 4:11:  


¿Por qué? Porque la seguían no por fe, mas como por las obras de la ley: por lo cual tropezaron en la piedra de tropiezo, 33Como está escrito: He aquí pongo en Sión piedra de tropiezo, y piedra de caída; Y aquel que creyere en ella, no será avergonzado. Romanos 9:32-33


Edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del ángulo Jesús Cristo mismo; En el cual, compaginado todo el edificio, va creciendo para ser un templo santo en el Señor:   Efesios 2:20-21


Por tanto, de la manera que habéis recibido al Señor Jesús Cristo, andad en él: 7Arraigados y sobreedificados en él, y confirmados en la fe, así como habéis aprendido, creciendo en ella con hacimiento de gracias. Colosenses 2:6,7


Ella es pues honor a vosotros que creéis: mas para los desobedientes, La piedra que los edificadores reprobaron, Esta fue hecha la cabeza del ángulo; Y Piedra de tropiezo, y roca de escándalo a aquellos que tropiezan en la palabra, siendo desobedientes; para lo cual fueron también ordenados. 1ra. Pedro 2:7-8


Los apóstoles retomaron la enseñanza de los profetas de que Jesús es “piedra angular”,

La piedra que desecharon los edificadores, Ha venido a ser cabeza del ángulo. Salmo 118:22


Enseñanza que en su momento Jesús mismo utilizó para establecer el fundamento de su divinidad,

Mas él mirándolos, dice: ¿Qué pues es lo que está escrito: La piedra que condenaron los edificadores, Esta fue por cabeza de esquina? 18 Cualquiera que cayere sobre aquella piedra, será quebrantado; mas sobre el que la piedra cayere, le desmenuzará. Lucas 20:17-18


La apostasía se introduce cuando se acuña un nombre no revelado, que desvirtúa el valor doctrinal de que Jesús es Señor y Cristo, y permite que prevalezcan las “puertas del infierno”. Es todo un fundamento doctrinal que es pisoteado. ¿Entiendes ahora dónde está la apostasía del nombre “Jesucristo”?

Lo mismo sucede con otros nombres alternos, particularmente con aquellos que abogan por el valor de las raíces hebreas del Evangelio. Nombres como Yeshua, Yahweh, que pretenden ser más dignos que Jesús y Jehová, son intentos apostatas para desviar al hombre y a la mujer de fe del valor de la Revelación del nombre que es sobre todo nombre y depositarlo en el valor idiomático de una palabra.

El Evangelio no es producto de la literatura de una nación, no es el resultado ni siquiera de la cultura hebrea; el Evangelio es el mensaje del Reino de los Cielos; el Evangelio es la Palabra del Dios Eterno revelada al hombre por medio de la cual el hombre se reconcilia con Dios.

La Revelación es de carácter espiritual y trasciende las barreras del idioma y de los elementos culturales. El valor doctrinal de la epístola del apóstol Pablo a la comunidad de fe de Filipos establece el valor del Evangelio no por los méritos del judaísmo, no se trata de acogerse a palabras con contenido hebreo como para decir que estamos dentro de la Revelación del Reino de los Cielos. En la epístola a la comunidad de fe de Tesalónica, Pablo advirtió sobre el peligro de la apostasía, basado en la actitud judaizante de los que contradecían la doctrina de que Jesús es Señor y Cristo

No os engañe nadie en ninguna manera; porque no vendrá sin que venga antes la apostasía, y se manifieste el hombre de pecado, el hijo de perdición, Oponiéndose, y levantándose contra todo lo que se llama Dios, o que se adora; tanto que se asiente en el templo de Dios como Dios, haciéndose parecer Dios…  10 Y con todo engaño de iniquidad en los que perecen; por cuanto no recibieron el amor de la verdad para ser salvos. 11 Por tanto, pues, les envía Dios operación de error, para que crean a la mentira;  2 Tesalonicenses 2:3-11

La apostasía se introduce cuando se acuñan esfuerzos lingüísticos para pretender acercarse —y sustituir— por ellos el valor de la Revelación de Dios dada al hombre. La instrucción de Jesús a Juan en la isla de Patmos fue que cuidara de no añadir y/o quitar a la Palabra revelada entregada, y aunque fue una instrucción particular para el caso de la visión presentada en el libro de Apocalipsis, por extensión aplica a toda Revelación que Dios ha entregado al hombre para que viva por ella.

18 Porque yo protesto a cualquiera que oye las palabras de la profecía de este libro: Si alguno añadiere a estas cosas, Dios pondrá sobre él las plagas que están escritas en este libro. 19 Y si alguno quitare de las palabras del libro de esta profecía, Dios quitará su parte del libro de la vida, y de la santa ciudad, y de las cosas que están escritas en este libro. 20 El que da testimonio de estas cosas, dice: Ciertamente, vengo en breve. Amén, sea así. Ven: Señor Jesús. Apocalipsis 22:18-20

 


 

 

Las citas bíblicas son tomadas de la Versión Reina-Valera Antigua, 1909 (RVA)

 


Pastor Pedro Montoya

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[1] Filipenses 4:2

[2] Idem 1:17