¿Hasta dónde somos capaces de llegar por cuidar la Revelación que Dios nos ha dado?




Entendiendo los Procesos de Revelación: Caminando en fe para establecer Revelación a través de nuestros actos


Yo, he aquí mi pacto contigo: Serás padre de muchedumbre de gentes: Y no se llamará más tu nombre Abram, sino que será tu nombre Abraham, porque te he puesto por padre de muchedumbre de gentes. Génesis 17:4-5


Hay historias en las Sagradas Escrituras que a los ojos occidentales aparecen como historias absurdas y sin mucho sentido, difíciles de entender por qué el escritor bíblico decidió incluirlas en el relato. Hay historias, inclusive, que se salen de la moral occidental con la cual acostumbramos a interpretar el texto bíblico.

El relato de la historia de Abraham presentando a su esposa como su hermana es un buen ejemplo de este tipo de historias.

Este relato es un caso que no ha tenido mayor interpretación sobre la razón del porqué Abraham —y Sarah— decidieron, no una sino dos veces, fabricar una falsedad para escapar de la vista de aquellos ante los cuales las circunstancias del momento los expusieron.

No faltará quien de forma atrevida opine que se trató de una “debilidad” humana, que flaqueó en ese momento la fe de ambos, y que era más oportuno presentar una “media verdad” que exponerse a la posibilidad de sufrir daño por parte de estos pueblos extraños.

Y fuése Abram, como Jehová le dijo; y fue con él Lot: y era Abram de edad de setenta y cinco años cuando salió de Harán…   11 Y aconteció que cuando estaba para entrar en Egipto, dijo a Sarai su mujer: He aquí, ahora conozco que eres mujer hermosa de vista; 12 Y será que cuando te habrán visto los Egipcios, dirán: Su mujer es: y me matarán a mí, y a ti te reservarán la vida. 13 Ahora pues, di que eres mi hermana, para que yo haya bien por causa tuya, y viva mi alma por amor de ti. Génesis 12:11-13

El anterior argumento podría ser una explicación razonable la primera vez, teniendo en cuenta que Abraham y Sarah recién habían comenzado a conocer a Jehová-Dios,

Y apareció Jehová a Abram, y le dijo: A tu simiente daré esta tierra. Y edificó allí un altar a Jehová, que le había aparecido. Génesis 12:7

Sin embargo, el argumento pierde validez para la segunda vez que ambos repiten el hecho, si se tiene en cuenta que justo antes de que se repita el hecho, Jehová—Dios le había demandado a Abraham que caminara en perfección: presentar una falsedad no es caminar en perfección,

Y SIENDO Abram de edad de noventa y nueve años, aparecióle Jehová, y le dijo: Yo soy el Dios Todopoderoso; anda delante de mí, y sé perfecto. Génesis 17:1

El escritor es sabio al anotar que cuando Jehová—Dios le demanda a Abraham que camine en perfección, Abraham recién ha cumplido los noventa y nueve años, es decir, un año antes de que Isaac nazca. Justo un par de meses después, Abraham y Sarah se ven expuestos nuevamente a repetir de nuevo la misma falsedad,

DE allí partió Abraham a la tierra del Mediodía, y asentó entre Cades y Shur, y habitó como forastero en Gerar. Y dijo Abraham de Sara su mujer: Mi hermana es. Y Abimelech, rey de Gerar, envió y tomó a Sara. Génesis 20:1-2

La explicación que en esta ocasión Abraham presentó fue que él actuó de tal forma porque tuvo miedo de que lo mataran—en realidad, fue la explicación de ambos—,

11 Y Abraham respondió: Porque dije para mí: Cierto no hay temor de Dios en este Lugar, y me matarán por causa de mi mujer. 12 Y a la verdad también es mi hermana, hija de mi padre, mas no hija de mi madre, y toméla por mujer. 13 Y fue que, cuando Dios me hizo salir errante de la casa de mi padre, yo le dije: Esta es la merced que tú me harás, que en todos los lugares donde llegáremos, digas de mí: Mi hermano es. Génesis 20:11-13

Si el lector observa detenidamente los datos de la historia, notará que entre la primera y la segunda vez que Abraham presenta a Sarah como su hermana hay de por medio un aproximado de veinticinco años entre ambos hechos; el lector también notará que durante todo ese tiempo en ningún momento ambos decidieron cambiar el argumento, ¿Por qué?


El hecho solo puede ser entendido desde la perspectiva de fe en la que ambos están caminando.


Revisemos estos hechos desde la fe y Revelación en la que ambos caminan. Abraham confesó la primera vez: Y será que cuando te habrán visto los Egipcios, dirán: Su mujer es: y me matarán a mí, y a ti te reservarán la vida.[1] veinticinco años después, la explicación sigue siendo la misma: Y Abraham respondió: Porque dije para mí: Cierto no hay temor de Dios en este Lugar, y me matarán por causa de mi mujer.[2]

Esta explicación sostenida por casi veinticinco años adquiere sentido y validez —y explica por sí misma— por otro pasaje de la vida de Abraham, por la pregunta que Abraham le formula a Jehová—Dios cuando ambos hicieron pacto de establecimiento de Revelación. En el dialogo, Abraham le pregunta al Señor: ¿qué me has de dar, siendo así que ando sin hijo, y el mayordomo de mi casa es ese Damasceno Eliezer? [3]

Pero la parte más contundente, y la que explica la razón en Abraham y Sarah de sostener ante los extraños la explicación de que Sarah es su hermana, es lo que Abraham añade: Mira que no me has dado prole, y he aquí que es mi heredero uno nacido en mi casa.[4]


¿Por qué Abraham presentó a Sarah como su hermana? ¿tenía Abraham miedo de morir? ¿fue egoísta Abraham al actuar de esta forma?


Abraham presentó a Sarah como su hermana, efectivamente, porque temía que los extraños, los egipcios la primera vez, y luego los filisteos en la segunda ocasión, lo mataran; pero no porque fuera egoísta, ni porque quisiera sacar ventaja de su esposa; sino porque ambos sabían que si él moría antes de procrear un hijo, la promesa de Dios, de que haría de él una gran nación, y de que su simiente heredaría esa tierra,[5] y de que en su simiente serian benditas las familias de la tierra,[6] sería abortada; dejando a Sarah sin posibilidad de convertirse en madre de naciones.[7]

Cuando uno lee esta parte de la historia de Abraham, es casi imposible no forjarse una concepción prejuiciada, de ver a Abraham como un hombre egoísta y hasta casi como un hombre sin escrúpulos, como un hombre de Dios que utiliza a su esposa, y a costa de ella presenta una mentira para poder salir de un embrollo.


¿Hasta dónde somos capaces de cuidar la Revelación que Dios nos ha entregado? ¿Somos capaces de sufrir desprestigio y difamación por tal de mantener viva la Revelación?


Este es el caso de Abraham y Sarah, que tanto ante el pueblo egipcio y ante los filisteos quedaron como faltos de ética por haber mentido; sin embargo, Dios le contó por Justicia no solo su acto de creer, sino más, el haber estado dispuesto a llevarlo hasta los niveles de exponerse aún al desprestigio y la difamación, porque veían que en sus vidas portaban un depósito de Revelación de parte de Jehová—Dios; por eso Dios hizo pacto con él,

Y luego la palabra de Jehová fue a él diciendo: No te heredará éste, sino el que saldrá de tus entrañas será el que te herede. Y sacóle fuera, y dijo: Mira ahora a los cielos, y cuenta las estrellas, si las puedes contar. Y le dijo: Así será tu simiente. Y creyó a Jehová, y contóselo por justicia. Génesis 15:4-6


La respuesta nos ayuda a entender la fe de ambos, y hasta donde se expusieron por cuidar la Revelación que Dios les había entregado.


Jesús, el hijo de Abraham en quien son benditas las familias de la tierra, reafirmó en su doctrina la fe y acción de Abraham, cuando dijo: Y cualquiera que no trae su cruz, y viene en pos de mí, no puede ser mi discípulo.[8] La cruz es desprestigio, difamación, vergüenza, dolor, sacrificio, exposición ante los extraños.


El camino de la fe y la vida de Revelación solo puede ser llevado a cabo por aquellos que entienden que su desarrollo les exigirá sacrificios, hasta el punto de caer incluso en deshonra y difamación.


No mirando cada uno a lo suyo propio, sino cada cual también a lo de los otros. Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús: El cual, siendo en forma de Dios, no tuvo por usurpación ser igual a Dios: Sin embargo, se anonadó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; Y hallado en la condición como hombre, se humilló a sí mismo, hecho obediente hasta la muerte, y muerte de cruz. Filipenses 2:4-8

¿Cómo queremos que Dios haga pacto con nosotros, y nos de Revelación, si no estamos dispuestos a exponernos hasta los límites del desprestigio, por tal de cuidar que se ejecute la Revelación que portamos de parte de Dios?


¿Hasta dónde somos capaces de llegar por cuidar la Revelación que Dios nos ha dado?

 

 

 

 

 

 

 


 

Las citas bíblicas son tomadas de la Versión Reina-Valera Antigua, 1909 (RVA)

 


Pastor Pedro Montoya

Tel Cel. (407) 764-2699

Twitter: @pastormontoya

http://www.ministerioscristorey.com


[1] Genesis 12:12

[2] Idem 20:11

[3] Idem 15:2

[4] Idem 15:3

[5] Idem 13:15; 15:4; 15:18—21; 17:21

[6] Idem 12:3;

[7] Idem 17:16

[8] Lucas 14:27

No Seamos Engañados de Satanás…



Estrategias para la Guerra Espiritual


Porque no seamos engañados de Satanás: pues no ignoramos sus maquinaciones. 2da. Corintios 2:11


¿Es eso cierto? Realmente, ¿es cierto que no ignoramos las maquinaciones de Satanás?

Confío que no interpretará de que estoy poniendo en duda la veracidad de la Palabra; en realidad mi pregunta está dirigida a entender cuánto realmente de conocimiento tenemos acerca de lo que Satanás despliega contra un hombre de fe, y de las trampas que desarrolla para sacar del camino a un ministro del Evangelio.

Maquinaciones, el término que el apóstol utiliza en este texto es la palabra griega νοήματα (noímata), que etimológicamente significa, pensamientos, planes, propósitos, en términos generales, resultado final, hablando del estado final de adormecimiento al que quiere conducir al hombre y a la mujer de Dios.

Maquinaciones, no solo se refiere a “pecado”; es decir, la intención de Satanás no solo consiste en conducir al hombre de Dios a llevarlo a pecar; si revisamos en detalle el texto donde se encuentra inserta la instrucción del apóstol veremos que Pablo está contrarrestando la ambigüedad y el menosprecio con que la comunidad lo ha tratado por causa de que según ellos, su Evangelio destaca sobremanera la tribulación y la persecución.

Así que, maquinaciones, el término que el apóstol utiliza para describir las intenciones satánicas en contra de una comunidad de fe, significa planes ocultos que él despliega y desarrolla astutamente y con engaño alrededor de aquellos que Dios ha levantado como luminarias en medio de las tinieblas de las regiones seleccionadas por Dios mismo para establecer Su Reino.

De nuevo, ahora, ¿Cuánto de las maquinaciones de Satanás conocemos? ¿realmente conocemos las maquinaciones de Satanás?

Si somos honestos, tendríamos que admitir que la mayoría conocen muy poco, o nada, acerca de los planes de engaño de Satanás; en principio, porque como que no ha habido un interés legítimo de conocer acerca de ello, en buena medida basado en la premisa religiosa de que Satanás está vencido, y que no puede hacer nada en contra de un hijo de Dios. Esta premisa ha sumido a muchos en una fascinación mágico—religiosa donde la predicación de la Palabra ha perdido la contundencia de la proclamación del Evangelio de la libertad en Cristo Jesús.


¿Cómo podemos estratégicamente conocer las maquinaciones de Satanás, y desbaratarlas antes de que sean lanzadas?


Lo primero que es necesario hacer es entender acerca del valor de los ministerios, y de la interacción de los mismos.

Los ministerios no pueden caminar solos. Un ministro que camina solo es presa fácil del enemigo. En el texto de los escritos del Eclesiastés tenemos la Revelación de que mejores son dos que uno.

9Mejores son dos que uno; porque tienen mejor paga de su trabajo. 10Porque si cayeren, el uno levantará a su compañero: mas ­ay del solo! que cuando cayere, no habrá segundo que lo levante. 11También si dos durmieren juntos, se calentarán; mas ¿cómo se calentará uno solo? Eclesiastés 4:9-11

La sabiduría consiste en trabajar en equipos ministeriales. Los ministerios que Jesús estableció trabajaron sobre este principio espiritual,

Y llamó a los doce, y comenzó a enviarlos de dos en dos: y les dio potestad sobre los espíritus inmundos. Marcos 6:7


Y DESPUÉS de estas cosas, designó el Señor aun otros setenta, los cuales envió de dos en dos delante de sí, a toda ciudad y lugar a donde él había de venir. Lucas 10:1

Sobre esta base está construida la estrategia para conocer los planes ocultos de Satanás. El apóstol Pablo enseñó sobre el valor de la interacción y coordinación con los ministerios apostólicos y proféticos,

Edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo; Efesios 2:20

En la misma epístola a los Efesios, el apóstol descubrió el valor de Revelación que los ministerios apostólicos y proféticos portan de parte del Señor,

El cual misterio en los otros siglos no se dio a conocer a los hijos de los hombres como ahora es revelado a sus santos apóstoles y profetas en el Espíritu: Efesios 3:5

Y esto no es nuevo, el profeta Amós claramente había ya establecido la interacción del ministerio profético,

Porque no hará nada el Señor Jehová, sin que revele su secreto a sus siervos los profetas. Amós 3:7

Una revisión rápida de los escritos del libro de Hechos de los Apóstoles descubre que un apóstol caminaba siempre junto a un profeta; en el caso del apóstol Pablo, siempre caminó al lado de un profeta, al principio de su ministerio, junto a Bernabé,

Ministrando pues éstos al Señor, y ayunando, dijo el Espíritu Santo: Apartadme a Bernabé y a Saulo para la obra para la cual los he llamado. Hechos 13:2

Bernabé era profeta,[1] su nombre lo declara: Bar (hijo) nabí (profeta), de allí que en el relato del libro de Hechos se le llama, hijo de consolación,

Entonces José, que fue llamado de los apóstoles por sobrenombre, Bernabé, (que es interpretado, Hijo de consolación) Levita, natural de Cipro, Hechos 4:36

Pero, luego, a la separación de ambos, Pablo se hizo acompañar de Silas,

Y Pablo escogiendo a Silas, partió encomendado de los hermanos a la gracia del Señor. Hechos 15:40


Judas también y Silas, como ellos también eran profetas, consolaron y confirmaron a los hermanos con abundancia de palabra. Hechos 15:32

Fueron los ministerios proféticos los que advertían acerca de los planes ocultos de Satanás; en el segundo libro de Reyes se descubre cómo Eliseo desbarataba los planes de ataque del rey sirio sobre Israel,

11Y el corazón del rey de Siria fue turbado de esto; y llamando a sus siervos, díjoles: ¿No me declararéis vosotros quién de los nuestros es del rey de Israel? 12Entonces uno de los siervos dijo: No, rey, señor mío; sino que el profeta Eliseo está en Israel, el cual declara al rey de Israel las palabras que tú hablas en tu más secreta cámara. 2 Reyes 6:11-12

En el libro de Hechos de los Apóstoles se descubre cómo las comunidades de fe eran advertidas de males que venían sobre las regiones,

Y levantándose uno de ellos, llamado Agabo, daba a entender por Espíritu, que había de haber una grande hambre en toda la tierra habitada: la cual hubo en tiempo de Claudio. Hechos 11:28

Así que, es necesario entender acerca de los ministerios, y del valor de interacción entre ellos mismos. Los ministerios tienen que aprender a trabajar en equipos ministeriales, y a interactuar entre sí con ministerios apostólicos y proféticos.

Y en cuanto a esto, tenemos que agregar que aunque en muchas comunidades de fe no se hayan desarrollado ministerios proféticos adecuadamente, Dios en su misericordia levanta en medio de ellos hombres y mujeres con don de profecía, los cuales por medio de “sueños”, en algunos casos, y “visiones” en otras ocasiones, descubren por la Revelación del Espíritu Santo lo que Satanás trama en contra de sus escogidos. El mayor problema que enfrentan muchas comunidades de fe es el hecho de que no creen en que los “sueños” que están teniendo vengan de parte del Señor. La Biblia enseña que los sueños y visiones son formas de Revelación que Dios utiliza para hablar a su pueblo,

14Sin embargo, en una o en dos maneras habla Dios; Mas el hombre no entiende. 15Por sueño de visión nocturna, Cuando el sueño cae sobre los hombres, Cuando se adormecen sobre el lecho; 16Entonces revela al oído de los hombres, Y les señala su consejo; Job 33:14-16

Los sueños son formas de Dios para Revelar a su pueblo acerca de las cosas pertinentes a su desarrollo, es un don y en muchos casos, un ministerio; en el libro de Deuteronomio se identifica a quienes tienen este don, como sonadores de sueños,

1CUANDO se levantare en medio de ti profeta, o soñador de sueños, y te diere señal o prodigio,…  3No darás oído a las palabras de tal profeta, ni al tal soñador de sueños: porque Jehová vuestro Dios os prueba, para saber si amáis a Jehová vuestro Dios con todo vuestro corazón, y con toda vuestra alma…   5Y el tal profeta o soñador de sueños, ha de ser muerto; por cuanto trató de rebelión contra Jehová vuestro Dios, que te sacó de tierra de Egipto, y te rescató de casa de siervos, y de echarte del camino por el que Jehová tu Dios te mandó que anduvieses: y así quitarás el mal de en medio de ti. Deuteronomio 13:1—5

La Biblia también declara acerca de hombres con el don particular de interpretación de sueños. El ejemplo claro de este don—ministerio son José y Daniel,

Y estaba allí con nosotros un mozo Hebreo, sirviente del capitán de los de la guardia; y se lo contamos, y él nos declaró nuestros sueños, y declaró a cada uno conforme a su sueño. Génesis 41:12


Por cuanto fue hallado en él mayor espíritu, y ciencia, y entendimiento, interpretando sueños, y declarando preguntas, y deshaciendo dudas, es a saber, en Daniel; al cual el rey puso por nombre Beltsasar. Llámese pues ahora a Daniel, y él mostrará la declaración. Daniel 5:12

Así, pues, toda comunidad tiene gente con el don de soñador de sueños, y de igual forma, gente con el don de interpretación de sueños. Cada comunidad de fe debe aprender a trabajar en equipos ministeriales que consideren los sueños como formas de Revelación que Dios utiliza para hablar a su pueblo.


Lo segundo que debemos aprender es acerca de levantar mesas ministeriales. De nuevo, la incapacidad de algunos de no saber trabajar en equipos ministeriales los ha llevado a estar sujetos bajo las trampas satánicas de engaño.

Las mesas ministeriales consisten en poner sobre la mesa los temas de los “negocios” del Señor para ser discutidos por todos, y bajo la dirección del Espíritu Santo establecer las estrategias correspondientes. El apóstol Pablo destacó la capacidad espiritual que posee el hombre y mujer de Revelación,

Empero el espiritual juzga todas las cosas; mas él no es juzgado de nadie. 1ra. Corintios 2:15

La instrucción que el apóstol Pablo le entregó a la comunidad de fe de Corinto, fue que aprendieran a “juzgar” entre ellos las cosas que le atañen a la comunidad,

 2¿O no sabéis que los santos han de juzgar al mundo? Y si el mundo ha de ser juzgado por vosotros, ¿sois indignos de juzgar cosas muy pequeñas? 3¿O no sabéis que hemos de juzgar a los ángeles? ¿cuánto más las cosas de este siglo? 4Por tanto, si hubiereis de tener juicios de cosas de este siglo, poned para juzgar a los que son de menor estima en la iglesia. 5Para avergonzaros lo digo. ¿Pues qué, no hay entre vosotros sabio, ni aun uno que pueda juzgar entre sus hermanos? 1ra. Corintios 6:2—5

Las mesas ministeriales son para permitir que en la interacción entre ministerios, los unos aprendan a sujetarse a los otros, todos bajo cobertura de ellos mismos, Dios establezca la Revelación estratégica para la comunidad,

28Y si no hubiere intérprete, calle en la iglesia, y hable a sí mismo y a Dios. 29Asimismo, los profetas hablen dos o tres, y los demás juzguen. 30Y si a otro que estuviere sentado, fuere revelado, calle el primero. 1ra. Corintios 14:28-30

Este principio está presente en la enseñanza de Jesús solo que por los conceptos religiosos que predominan entre las comunidades, el principio ha sido interpretado parcialmente.

Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy en medio de ellos. Mateo 18:20

Esta enseñanza de Jesús está dirigida a entender acerca del valor de levantar mesas ministeriales, y estratégicamente, para efectos de la evangelización de las regiones, levantar “casas de juicio” sobre los Principados y Potestades que operan en ellas.

Por su parte, los miembros de una comunidad de fe deben aprender a caminar bajo “sujeción” de los ministerios de la comunidad; deben aprender a interactuar entre ellos mismos formando parte de grupos de estudio de la Palabra, todo conforme a las instrucciones que los ministerios apostólico—proféticos guías que el Señor ha establecido para la comunidad. El crecimiento lo da Dios cuando hay una línea de autoridad debidamente establecida dentro de la casa.


Finalmente, lo tercero que debemos aprender es a saber movernos en fidelidad y en sabiduría. ¿En qué consiste este principio?

Los planes de maldad de Satanás se llevan a cabo por causa de la ausencia de fidelidad y de sabiduría de quienes están a cargo de la obra. Según la parábola del trigo y la cizaña, la razón de por qué apareció cizaña en el campo fue porque los labradores se durmieron,[2] faltó la sabiduría para cuidar la labranza.

El libro de Eclesiastés destaca el valor de la sabiduría, y la presenta con mucho mas peso que aun la fortaleza. Salomón destaca que la guerra se libra con sabiduría,

14Una pequeña ciudad, y pocos hombres en ella; y viene contra ella un gran rey, y cércala, y edifica contra ella grandes baluartes: 15Y hállase en ella un hombre pobre, sabio, el cual libra la ciudad con su sabiduría; y nadie se acordaba de aquel pobre hombre. 16Entonces dije yo: Mejor es la sabiduría que la fortaleza; aunque la ciencia del pobre sea menospreciada, y no sean escuchadas sus palabras. Eclesiastés 9:14-16

La ausencia de fidelidad y de sabiduría es lo que boicotea toda buena obra. Ausencia de fidelidad y sabiduría consiste en traición a los principios bíblicos, y traición a los padres que nos instruyeron en el camino de la Revelación. El libro de los jueces destaca que el pueblo de Israel traicionaba los principios de la fe tan pronto como se veía libre de sus opresores,

18Y cuando Jehová les suscitaba jueces, Jehová era con el juez, y librábalos de mano de los enemigos todo el tiempo de aquel juez: porque Jehová se arrepentía por sus gemidos a causa de los que los oprimían y afligían. 19Mas en muriendo el juez, ellos se tornaban, y se corrompían más que sus padres, siguiendo dioses ajenos para servirles, é inclinándose delante de ellos; y nada disminuían de sus obras, ni de su duro camino. Jueces 2:18-19

La traición atrae maldición sobre la persona y sobre la generación. Muchos ministerios han caído en el lazo del cazador precisamente porque traicionaron su fundamento de fe, y/o traicionaron a sus padres y tutores espirituales.

El ejemplo más contundente lo tenemos con la comunidad de fe de Éfeso, según la Revelación del Apocalipsis. En el relato se descubre la maldad de la comunidad de Éfeso: Pero tengo contra ti que has dejado tu primer amor.[3]

Dejar el primer amor no es haber abandonado la pasión con que se hacían las cosas primeras cuando una persona recién convertido, esa es una explicación filosófico—religiosa, pero no la razón del reclamo del Señor. Haber dejado el primer amor significa haber traicionado el legado del apóstol Pablo, el padre espiritual de la comunidad. Si el lector revisa la permanencia del apóstol en la ciudad verá que las obras más singulares del ministerio de Pablo las realizó en Éfeso;[4] sin embargo, en el mensaje a la iglesia de Éfeso en el Apocalipsis, la comunidad mas prospera espiritualmente del ministerio de Pablo ahora no es ni fría ni caliente, es tibia, por lo cual está a punto de ser vomitada de la presencia del Señor. Haber dejado el primer amor significa haber negado la obra ardua del apóstol rompiendo la potestad de Diana,[5] traicionaron la obra del apóstol.

La ausencia de fidelidad y de sabiduría es la causa de que Satanás arrase con comunidades enteras. En la enseñanza de Jesús, la fidelidad y la sabiduría son la base espiritual para la autoridad y para la Revelación,

¿Quién pues es el siervo fiel y prudente, al cual puso su señor sobre su familia para que les dé alimento a tiempo? Mateo 24:45 (Lucas 12:42)

Debemos aprender a movernos en fidelidad y en sabiduría; una persona fiel es la escogida por Dios para entregarle mayor posicionamiento espiritual; la persona infiel pierde su posición espiritual y abre brecha al enemigo,

El que es fiel en lo muy poco, también en lo más es fiel: y el que en lo muy poco es injusto, también en lo más es injusto. Lucas 16:10


¿Ignoramos las maquinaciones del enemigo? Confío que a partir de ahora, no más.

 


¡Para la edificación de los Santos!

 


 

 

Las citas bíblicas son tomadas de la Versión Reina-Valera Antigua, 1909 (RVA)

 

 


Pastor Pedro Montoya

WhatsApp (407) 764-2699

Twitter: @pastormontoya

http://www.ministerioscristorey.com

[1] Léase Hechos 13:1

[2] Mateo 13:25

[3] Apocalipsis 2:4

[4] Hechos 19:11

[5] Hechos 19:28, 34, 35

¡Cómo la bendición de un hombre de Revelación puede transformar el destino de un pueblo!


Y concibió Lea, y parió un hijo, y llamó su nombre Rubén, porque dijo: Ya que ha mirado Jehová mi aflicción; ahora por tanto me amará mi marido. Génesis 29:32

La siguiente enseñanza está basada en los hechos de la vida de Rubén, primogénito del patriarca Jacob. El propósito es mostrar cómo por la palabra de un hombre de Revelación, Rubén fue reintegrado a la bendición de ser parte de la herencia del Reino de Israel, luego de que la perdiera por causa de su decisión y acción de haber tomado a Bilha, sierva de Rachêl y concubina de su padre.

El hecho se desarrolló en el tiempo cuando el campamento se movía de Beth-El hacia Ephrata (Belén), luego de que en el camino Rachêl muriera al dar a luz a Benjamín.

15Y llamó Jacob el nombre de aquel lugar donde Dios había hablado con él, Beth-el. 16Y partieron de Beth-el, y había aún como media legua de tierra para llegar a Ephrata, cuando parió Rachêl, y hubo trabajo en su parto. 17Y aconteció, que como había trabajo en su parir, díjole la partera: No temas, que también tendrás este hijo. 18Y acaeció que al salírsele el alma, (pues murió) llamó su nombre Benoni; mas su padre lo llamó Benjamín. 19Así murió Rachêl, y fue sepultada en el camino del Ephrata, la cual es Beth-lehem. 20Y puso Jacob un título sobre su sepultura: este es el título de la sepultura de Rachêl hasta hoy. 21Y partió Israel, y tendió su tienda de la otra parte de Migdaleder. 22Y acaeció, morando Israel en aquella tierra, que fue Rubén y durmió con Bilha la concubina de su padre; lo cual llegó a entender Israel. …  Génesis 35:15—22

Este acto de Rubén, el primero en su clase de la nación que se formaba sobre cada uno de los hijos de Jacob, fue tenido por su padre como un acto de rebelión y de usurpación, razón por la cual su padre le quitó el derecho de ser considerado hijo primogénito; al morir Jacob pronunció sobre Rubén una declaratoria de excomulgación que además de quitarle el derecho y los beneficios de ser el hijo primogénito, lo constituía en un heredero sin patria,

2Juntaos y oíd, hijos de Jacob; Y escuchad a vuestro padre Israel. 3Rubén, tú eres mi primogénito, mi fortaleza, y el principio de mi vigor; Principal en dignidad, principal en poder. 4Corriente como las aguas, no seas el principal; Por cuanto subiste al lecho de tu padre: Entonces te envileciste, subiendo a mi estrado. Génesis 49:2-4

Los relatos que el libro de Genesis presenta en torno a los hechos de Rubén después de este acto, muestran a Rubén sufriendo del descredito ante sus hermanos, y con muy poca confianza de parte de su padre. Se enfrentó ante la impotencia de no poder convencer a sus hermanos de no hacer daño a su hermano José,

21Y como Rubén oyó esto, librólo de sus manos y dijo: No lo matemos. 22Y díjoles Rubén: No derraméis sangre; echadlo en esta cisterna que está en el desierto, y no pongáis mano en él; por librarlo así de sus manos, para hacerlo volver a su padre…   29Y Rubén volvió a la cisterna, y no halló a José dentro, y rasgó sus vestidos. Génesis 37:21—29

Las palabras de Rubén a sus hermanos cuando son confrontados en Egipto y tratados como espías, muestran la culpa que le siguió todos esos años,

Entonces Rubén les respondió, diciendo: ¿No os hablé yo y dije: No pequéis contra el mozo; y no escuchasteis? He aquí también su sangre es requerida. Génesis 42:22

En cuanto a su relación con su padre, Rubén perdió toda credibilidad, un relato lo presenta empeñando la vida de sus hijos como medio para ser considerado digno de confianza, lo cual muestra la deshonra a la que fue expuesto entre todo el campamento.

Y Rubén habló a su padre, diciendo: Harás morir a mis dos hijos, si no te lo volviere; entrégalo en mi mano, que yo lo volveré a ti. Génesis 42:37

Pero no fue solo su degradación ante su padre lo único que deterioró a Rubén. La Ley de Moisés también le afectó de igual forma; aunque promulgada muchos años más tarde, no dejó impune este hecho, y estableció retroactivamente sobre Rubén la condición de “maldito” que le correspondió por haber tenido sexo con la mujer de su padre. En el libro de Deuteronomio leemos la pena sobre este acto,

Maldito el que se echare con la mujer de su padre; por cuanto descubrió el regazo de su padre. Y dirá todo el pueblo: Amén. Deuteronomio 27:20

Una maldición significaba una pena de muerte, pausada y silente; quien recibía sobre sí una maldición estaba destinado a perecer, se convertía en débil y frágil, sin recursos para prevalecer ante sus enemigos; era el concepto que prevalecía en ese entonces, lo leemos en un relato entre Balac y Balaam,

Ven pues ahora, te ruego, maldíceme este pueblo, porque es más fuerte que yo: quizá podré yo herirlo, y echarlo de la tierra: que yo sé que el que tú bendijeres, será bendito, y el que tú maldijeres, será maldito. Números 22:6

En la Ley de Moisés se lee que una maldición sobre una persona, o sobre un pueblo, provoca la muerte sobre ellos a lo largo del tiempo,

Y vendrán sobre ti todas estas maldiciones, y te perseguirán, y te alcanzarán hasta que perezcas; por cuanto no habrás atendido a la voz de Jehová tu Dios, para guardar sus mandamientos y sus estatutos, que él te mandó: Deuteronomio 28:45

Así que, un doble decreto de fatalidad recayó sobre Rubén y sobre su generación, convirtiéndolo de por vida en una persona sujeta a la desgracia, y al deterioro progresivo de su generación. La declaración de su padre que le hizo perder su primogenitura y el derecho de ejercerla, perdiendo además los beneficios de la herencia que le correspondía como hijo primogénito; y la adjudicación de la declaración de “maldito” por la Ley de Moisés, que lo sujetó a la degradación progresiva de su generación.

En los relatos sobre el desarrollo de la tribu de Rubén puede observarse cómo la tribu sufrió muchos percances en su desarrollo. A un año de la salida de Egipto, la población arriba de los veinte años de la tribu era de cuarenta seis mil quinientos,

20Y los hijos de Rubén, primogénito de Israel, por sus generaciones, por sus familias, por las casas de sus padres, conforme a la cuenta de los nombres por sus cabezas, todos los varones de veinte años arriba, todos los que podían salir a la guerra; 21Los contados de ellos, de la tribu de Rubén, fueron cuarenta y seis mil y quinientos. Números 1:20—21

En el segundo censo que Moisés hace del pueblo, con los mismos parámetros, a casi cuarenta años de haber salido de Egipto, la población de la tribu de Rubén había decrecido a cuarenta y tres mil setecientos treinta,

Estas son las familias de los Rubenitas: y sus contados fueron cuarenta y tres mil setecientos y treinta. Números 26:7

La tribu de Rubén no fue en su desarrollo de las principales tribus,

10La bandera del ejército de Rubén al mediodía, por sus escuadrones: y el jefe de los hijos de Rubén, Elisur hijo de Sedeur;…   16Todos los contados en el ejército de Rubén, ciento cincuenta y un mil cuatrocientos y cincuenta, por sus escuadrones, irán los segundos. Números 2:10—16

Así que, tanto la declaración de degradación de su padre, como la adjudicación retroactiva de la maldición de la Ley, provocaron un gran deterioro en el desarrollo de Rubén y de su generación. En uno de los relatos del libro de Crónicas se lee que la tribu fue llevada cautiva a asiria,

Por lo cual el Dios de Israel excitó el espíritu de Phul rey de los Asirios, y el espíritu de Thiglath-pilneser rey de los Asirios, el cual trasportó a los Rubenitas y Gaditas y a la media tribu de Manasés, y llevólos á Halad, y a Habor y a Ara, y al río de Gozán, hasta hoy. 1 Crónicas 5:26

El relato aunque parezca trágico, en realidad es un relato que exalta la Gloria de Dios, y nos ilustra cómo prevalece la Gracia y la Misericordia de Dios sobre el juicio y aun sobre la maldición.

El destino final de la tribu de Rubén habría  sido el exterminio total; sin embargo, en medio de la debacle a la cual estuvo expuesta las tribu por las acciones de su fundador, hubo un hombre de Revelación que pudo ver no solo lo que estaba escrito sobre Rubén, sino que se remontó sobre el tiempo y vio en Rubén la obra de Dios por medio de Jesús, de reconciliación y de restauración.

Rubén fue el resultado de la decisión de Dios sobre Lea, Dios determinó el nacimiento de Rubén por causa del menosprecio de Jacob sobre ella, así que el nombre de Rubén es un nombre profético,

31Y vio Jehová que Lea era aborrecida, y abrió su matriz; pero Rachêl era estéril. 32Y concibió Lea, y parió un hijo, y llamó su nombre Rubén, porque dijo: Ya que ha mirado Jehová mi aflicción; ahora por tanto me amará mi marido. Génesis 29:31-33

Rubén (רְאוּבֵ֑ן) es la unión de dos palabras, “vio” (רָאָ֤ה), e hijo (בֵּ֔ן), porque ella dijo: “Ya que ha mirado Jehová mi aflicción

Rubén etimológicamente significa “vio—hijo”, pero según la Revelación de la obra de Dios, Rubén significa, “Dios vio”; y como tal, aunque no deja impune las decisiones y acciones perversas de quienes las hacen, tiene Misericordia sobre ellos, y les extiende su mano de restauración y restitución.

Rubén fue la intervención de Dios en Jacob para poner fin a la impunidad de aborrecer a Lea como coadjutora de la formación de Israel; así que Rubén viene a ser una obra divina en medio de los tiempos para poner fin a prevaricación de un pueblo que conoce a su Dios pero que actúa repudiando a quienes no considera dignos de recibir los beneficios del Reino. Rubén es una obra divina de depuración.

Para los efectos, Rubén fue el primogénito de Dios. Dios vio, y actuó; es el sello de la obra de Dios en medio de los tiempos para aquellos que saben esperar el tiempo de su redención. Esta visión del Reino quedó establecida como la decisión de Dios sobre el pueblo de Israel,

7Y dijo Jehová: Bien he visto la aflicción de mi pueblo que está en Egipto, y he oído su clamor a causa de sus exactores; pues tengo conocidas sus angustias: 8Y he descendido para librarlos de mano de los Egipcios, y sacarlos de aquella tierra a una tierra buena y ancha, a tierra que fluye leche y miel, a los lugares del Cananeo, del Hetheo, del Amorrheo, del Pherezeo, del Heveo, y del Jebuseo. 9El clamor, pues, de los hijos de Israel ha venido delante de mí, y también he visto la opresión con que los Egipcios los oprimen. Éxodo 3:7-9

Moisés aunque recibió la Ley y la promulgó, fue sobre todo el hombre de Revelación que pudo ver más allá de lo que estaba escrito, y conoció de Dios no solo la dureza de cómo castiga la desobediencia, la rebeldía y la rebelión, sino que también conoció la Gracia y la Misericordia de su obra por Jesús. Pudo ver en Rubén no solo los hechos, sino más, la intervención de Dios en él desde aun antes de que él naciera; por eso, antes de morir habló en Revelación sobre Rubén y le exoneró de su condición de maldito, anuló su vileza y le constituyó en heredero nuevamente para recibir una herencia mucho mayor que la que hubiera recibido antes como hijo primogénito. Moisés lo dejó decretado y ejecutado, establecido por las siguientes palabras,

Viva Rubén, y no muera; Y sean sus varones en número. Deuteronomio 33:6

Rubén es el típico caso del hijo menor que pida la parte de su herencia, y la desperdicia viviendo perdidamente, parábola que Jesús presentó ante los escribas y fariseos de su tiempo para mostrar el valor del Evangelio para restaurar a los que han vivido bajo la maldición de la Ley.[1]

Las palabras de Moisés sobre Rubén aun no se han cumplido, pero las veremos cumplidas muy pronto; se trata de una obra profética que traerá a vida a muchas naciones, naciones a las cuales fue esparcido Rubén en consecuencia a su vileza.

Moisés habló vida sobre Rubén, quitó sobre de él la maldición, y habló prosperidad sobre su postrimería. Rubén es una obra profética para transformar el destino de naciones enteras. Necesitamos hombres de Revelación.



 

Las citas bíblicas son tomadas de la Versión Reina-Valera Antigua, 1909 (RVA)

 


Pastor Pedro Montoya

Tel Cel. (407) 764-2699

Twitter: @pastormontoya

http://www.ministerioscristorey.com


[1] Lucas 15

¿Recibir el Bautismo del Espíritu Santo es solo el ‘Hablar en Lenguas’?




El Bautismo del Espíritu Santo, o con el Espíritu Santo, tiene un solo propósito: Ser testigos de Dios sobre la tierra. La base bíblica la encontramos en las últimas instrucciones de Jesús a sus discípulos antes de ascender a los cielos.

“Mas recibiréis la virtud del Espíritu Santo que vendrá sobre vosotros; y me seréis testigos en Jerusalem, en toda Judea, y Samaria, y hasta lo último de la tierra.” (Hechos 1:8)

Si lo observamos, el texto es claro en establecer la relación entre el Bautismo con el Espíritu Santo y el testimonio al mundo de Dios dada por su pueblo. Nótese la relación: recibiréis la virtud del Espíritu Santo, que en el mismo texto aparece definida como “promesa del Padre” (Hechos 1:4), y justo a continuación, concluye: y me seréis testigos. El Bautismo con el Espíritu Santo tiene como único propósito ser testigo de Dios sobre la tierra.

Pero esta declaración de Jesús en realidad no fue una declaración acuñada por Él en ese preciso momento, fue una declaración que hacía referencia a la decisión de Dios de habitar en medio de su pueblo, descrita en la Ley de Moisés:

Éxodo 25:8: “Y hacerme han un santuario, y yo habitaré entre ellos.”


Éxodo 29:45: “Y habitaré entre los hijos de Israel, y seré su Dios.”

Esta decisión de Dios, desde David en adelante, fue confirmada a cada uno de los reyes tanto de Israel como de juda,

12 Esta casa que tú edificas, si anduvieres en mis estatutos, é hicieres mis derechos, y guardares todos mis mandamientos andando en ellos, yo tendré firme contigo mi palabra que hablé a David tu padre; 13 Y habitaré en medio de los hijos de Israel, y no dejaré a mi pueblo Israel. 1 Reyes 6:12-14

Los profetas años después y debido a la apostasía del pueblo, establecieron proféticamente en cada uno de sus Escritos que llegaría un tiempo en que el Señor habría de habitar en medio de su pueblo en una forma más intensa,

Mas éste es el pacto que haré con la casa de Israel después de aquellos días, dice Jehová: Daré mi ley en sus entrañas, y escribiréla en sus corazones; y seré yo a ellos por Dios, y ellos me serán por pueblo. Jeremías 31:33


27 Y pondré dentro de vosotros mi espíritu, y haré que andéis en mis mandamientos, y guardéis mis derechos, y los pongáis por obra. 28 Y habitaréis en la tierra que di á vuestros padres; y vosotros me seréis por pueblo, y yo seré a vosotros por Dios. 29 Y os guardaré de todas vuestras inmundicias; y llamaré al trigo, y lo multiplicaré, y no os daré hambre. Ezequiel 36:27-29

En este contexto, vosotros me seréis por pueblo, significa “ser testigos de Dios” a todas las naciones de la tierra, como sucedió con Salomón en su tiempo, que venían ante él para “ver y oír” la sabiduría de Salomón,

Y venían de todos los pueblos á oír la sabiduría de Salomón, y de todos los reyes de la tierra, donde había llegado la fama de su sabiduría. 1 Reyes 4:34

Así que, volviendo al tema del Bautismo con el Espíritu Santo, el Bautismo no es un acto aislado; el Bautismo es la capacitación espiritual por el reconocimiento del Señorío de Jesús, no solo de ser transformados en linaje escogido, real sacerdocio, gente santa, pueblo adquirido, sino mucho más, de SER TESTIGOS ANTE EL MUNDO de las virtudes de aquel que os ha llamado de las tinieblas a su luz admirable. (1 Pedro 2:9)

Lamentablemente los conceptos religiosos y filosóficos que se infiltraron en la iglesia, y  que se han predicado como doctrina, le han otorgado un valor “milagroso” como si fuera algo extraordinario y adicional a la salvación y al Evangelio, que requiere requisitos extraordinarios para poder recibirlo.

El “hablar en lenguas” fue el testimonio para un pueblo incrédulo, según consta en los escritos proféticos,

10Porque mandamiento tras mandamiento, mandato sobre mandato, renglón tras renglón, línea sobre línea, un poquito allí, otro poquito allá: 11Porque en lengua de tartamudos, y en extraña lengua hablará a este pueblo, 12A los cuales él dijo: Este es el reposo: dad reposo al cansado; y éste es el refrigerio: mas no quisieron oír. Isaías 28:10-12

Si revisamos los casos donde aparece el Bautismo con el Espíritu Santo y el “hablar en lenguas”, veremos que por ese acto, hablar en lenguas, los apóstoles determinaron que aquellos en quienes se manifestó esa acción era porque habían creído en Jesús; el hablar en lenguas es en concordancia con la fe en Jesús, como evidencia de que los que “hablaban en otras lenguas” habían creído en Jesús. Jesús lo propuso como “señal” de la fe en su nombre,

Y estas señales seguirán a los que creyeren: En mi nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas; Marcos 16:17

Este texto está mal redactado por los traductores de la Biblia; debe leerse:

Y estas señales seguirán a los que creyeren en mi nombre, echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas; Marcos 16:17

En los relatos de los Hechos de los Apóstoles, leemos que el “hablar en lenguas” fue la prueba fehaciente de que los discípulos hablaban de parte del Señor,

7Y estaban atónitos y maravillados, diciendo: He aquí ¿no son “Galileos todos estos que hablan? 8¿Cómo, pues, les oímos nosotros hablar cada uno en nuestra lengua en que somos nacidos? 9Partos y Medos, y Elamitas, y los que habitamos en Mesopotamia, en Judea y en Capadocia, en el Ponto y en Asia, Hechos 2:7-9

Recordemos que al principio de esta manifestación, los incrédulos aseguraban que ellos, los discípulos, estaban “borrachos” (Hechos 2:13—15).

En el caso de la conversión de Cornelio, si Cornelio y su casa no hubieran recibido el Espíritu Santo, y hablar en otras lenguas como evidencia de ello, Pedro y los que le acompañaron, que eran todos judíos ortodoxos, nunca hubieran permitido que Cornelio abrazara la fe, ni que fueran bautizados en agua,

44Estando aun hablando Pedro estas palabras, el Espíritu Santo cayó sobre todos los que oían el sermón. 45Y se espantaron los fieles que eran de la circuncisión, que habían venido con Pedro, de que también sobre los Gentiles se derramase el don del Espíritu Santo. 46Porque los oían que hablaban en lenguas, y que magnificaban a Dios. 47Entonces respondió Pedro: ¿Puede alguno impedir el agua, para que no sean bautizados éstos que han recibido el Espíritu Santo también como nosotros? Hechos 10:44—47

Y así, cada caso, el “hablar en lenguas” fue la señal de que quienes lo hacían era porque habían “creído” en Jesús; el hablar en lenguas se constituyó como la prueba evidente de su fe en Jesús. Es digno señalar aquí, sin embargo, que el escritor de Hechos de los Apóstoles siempre agrega en sus relatos una explicación adicional, de que hablaban en lenguas, y les oían magnificar a Dios; por ejemplo, en el caso del Bautismo de los apóstoles: Cretenses y Árabes, les oímos hablar en nuestras lenguas las maravillas de Dios (Hechos 2:11). En el caso de la conversión de Cornelio: Porque los oían que hablaban en lenguas, y que magnificaban a Dios (Hechos 10:46). En el caso de los discípulos de Éfeso que Pablo rebautizó: Y habiéndoles impuesto Pablo las manos, vino sobre ellos el Espíritu Santo; y hablaban en lenguas, y profetizaban (Hechos 19:6).

¿Qué sentido tiene que el escritor agregue esta nota explicativa, si ya de por sí el “hablar en lenguas” es una señal de conversión? La respuesta es sencilla, el “hablar en lenguas” fue para testimonio de los incrédulos, pero tan pronto se confirmaba la señal de se trataba de una legitima conversión, los recién conversos retornaban a hablar en su idioma original, y a magnificar a Dios por su fe en Jesús. Pablo años más tarde tendría que explicar que las lenguas ya no deberían ser la prueba de la legitimidad de la fe en Jesús de los nuevos conversos,

Por tanto os hago saber, que nadie que hable por Espíritu de Dios, llama anatema a Jesús; y nadie puede llamar a Jesús Señor, sino por Espíritu Santo. 1 Corintios 12:3

El Bautismo con el Espíritu Santo no viene acompañado con el “hablar en lenguas”, fue la demostración de que el acto era una acción divina en quienes habían creído, pero no debemos juzgar más que es la evidencia de que un hijo de la fe ha sido bautizado con el Espíritu Santo; el apóstol Pablo lo clasificó como una señal para los incrédulos,

Así que, las lenguas por señal son, no a los fieles, sino a los infieles: mas la profecía, no a los infieles, sino a los fieles. 1 Corintios 14:22

Las lenguas permanecen en vigencia, sí, pero manifestado como don del Espíritu,

A otro, operaciones de milagros, y a otro, profecía; y a otro, discreción de espíritus; y a otro, géneros de lenguas; y a otro, interpretación de lenguas. 1 Corintios 12:10


Y á unos puso Dios en la iglesia, primeramente apóstoles, luego profetas, lo tercero doctores; luego facultades; luego dones de sanidades, ayudas, gobernaciones, géneros de lenguas. 1 Corintios 12:28


¿Tienen todos dones de sanidad? ¿hablan todos lenguas? ¿interpretan todos? 1 Corintios 12:30

En cuanto a lo que a nosotros respecta, NO DEBEMOS establecer el dogma religioso de que el Bautismo con el Espíritu Santo viene acompañado de “hablar en lenguas”, pues no solo estaríamos sumándonos a una doctrina apostata y herética, sino que además estaríamos “obligando” a la congregación a mentir, como ha sucedido, porque las personas empiezan a balbucear expresiones sin sentido y sin valor espiritual, porque se ven forzadas a hacerlo, porque lastimosamente se ha clasificado como creyentes de “segunda categoría” a aquellos que “no hablan en lenguas”.

Los procesos para impartir el Bautismo del Espíritu Santo aún siguen vigentes, y deben de aplicarse de la misma forma tal y como lo leemos en el Nuevo Testamento, pero no esperando ver necesariamente “lenguas” como la evidencia de que la persona recibió el Bautismo con el Espíritu Santo; el testimonio de que la persona recibió el Bautismo del Espíritu Santo lo veremos en el “testimonio” de su fe ante la comunidad en que ella se mueve.

El profeta estableció que la obra del Espíritu consiste en “hablar con sentido” acerca de las maravillas del Señor,

3No se ofuscarán entonces los ojos de los que ven, y los oídos de los oyentes oirán atentos. 4Y el corazón de los necios entenderá para saber, y la lengua de los tartamudos será desenvuelta para hablar claramente. 5El mezquino nunca más será llamado liberal, ni será dicho generoso el avariento. Isaías 32:3-5

El apóstol Pablo también lo dejó establecido como sana doctrina, que es preferible hablar una palabra con sentido, para edificación, que mil que no produzcan edificación a nadie,

Pero en la iglesia más quiero hablar cinco palabras con mi sentido, para que enseñe también a los otros, que diez mil palabras en lengua desconocida. 1 Corintios 14:19


Para la edificación de los santos en Jesús.

 


pastor Montoya

(407) 764—2699

Twitter: @pastormontoya

http://ministerioscristorey.com