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Caminando bajo la Luz de la Revelación en la Palabra de Dios


La enseñanza a la que estamos accesando es más que ‘aprender’ un conocimiento nuevo sobre la fe en Jesús; estamos entrando al aprendizaje sobre cómo exponernos ante la Palabra, ¿el propósito?, descubrir cuánto conocimiento tenemos de la Verdad, y cuán fieles somos de caminar por ella.

La Revelación le pertenece a Dios, es Dios quien ‘descubre’ sus secretos a aquellos que buscan hacer Su Voluntad; la Palabra declara en el libro de Deuteronomio que Dios entrega Revelación para que el hombre aprenda a vivir según su Voluntad.

Las cosas secretas pertenecen a Jehová nuestro Dios: mas las reveladas son para nosotros y para nuestros hijos por siempre, para que cumplamos todas las palabras de esta ley.

Deuteronomio 29:29

La Revelación de Dios tiene apertura para el hombre solamente cuando éste está dispuesto a caminar bajo la Voluntad de Dios; en el libro de Deuteronomio, cuando Moisés está recapitulando toda la Ley, al cabo de los cuarenta años de caminar por el desierto, Moisés le recuerda al pueblo:

En pos de Jehová vuestro Dios andaréis, y a él temeréis, y guardaréis sus mandamientos, y escucharéis su voz, y a él serviréis, y a él os allegaréis.

Deuteronomio 13:4

Así que, el fundamento de la Revelación  de Dios es precisamente la Palabra misma, nada nuevo puede ser establecido que no esté contenido en la Palabra; aun el mover profético del Espíritu Santo en temas que parecen ser nuevos, todo se fundamenta en la Palabra contenida en las Escrituras. Dios lo hizo de esta manera para mostrar la multiforme sabiduría del único Dios Sabio a quien servimos.

Revelación significa instrucción de Dios sobre cómo caminar sin contaminarnos con el pensamiento de vida que el mundo impone a sus moradores.

Caminar bajo la Luz de la Revelación en la Palabra de Dios es fundamentarnos en la enseñanza que la Palabra establece, como doctrina de vida, y construir sobre ella nuestra forma de ser, nuestra forma de pensar, nuestra forma de vivir.

Todo consiste en saber ‘entender’ el valor de cada una de las Palabras que forman la instrucción de la enseñanza. Por ejemplo, con respecto a la realidad de la resurrección de los muertos, Jesús enseñó sobre la realidad  de la resurrección de los muertos usando tan solo la expresión ‘Yo soy el Dios de Abraham, y el Dios de Isaac, y el Dios de Jacob, de Éxodo 3:6; con la conclusión, “Dios no es Dios de muertos, sino de vivos”, estableció que los muertos han de resucitar un día, a su venida nuevamente a la tierra. Debemos aprender a caminar reconociendo que un día resucitaremos y nos presentaremos ante el Señor, a su venida.

En otro caso, con respecto al tema del Mesías (Cristo, en griego), Jesús utilizó la expresión, ‘Dijo el Señor a mi Señor: Siéntate a mi diestra, Entre tanto que pongo tus enemigos por estrado de tus pies’, del Salmo 110:1, para establecer que el Mesías es Dios mismo encarnado, pues aunque es del linaje de David, David mismo le llama, ‘Señor’: “Pues si David le llama Señor, ¿cómo es su Hijo?”. Debemos reconocer el gran amor de Dios que no habiendo mérito en el hombre, Dios tomó forma humana en Jesús, para por su sacrificio en la cruz fuésemos reconciliados con el Padre.

La Revelación no es asunto de interpretación, para caminar bajo la Luz de la Revelación no necesito estudiar las leyes de la interpretación, no es un tema que le compete a la hermenéutica y/o a la exegesis; caminar bajo la Luz de la Revelación depende de la decisión del hombre y de la mujer de fe de caminar bajo el Señorío de Cristo Jesús.

El propósito de estudiar las Escrituras y exponernos a la Revelación que Dios da por Su Palabra, es para que aprendamos a establecer la obra de Dios sobre la tierra, ¿Dónde lo vemos?

En el relato de Mateo 16:16-17; observemos que tan pronto el apóstol Pedro contestó: Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente (en el vers. 16), inmediatamente fue establecido por Jesús que la ‘declaración’ de fe de Pedro había sido producto de la Revelación que Dios había depositado en su espíritu, notémoslo en el vers. 17: Entonces, respondiendo Jesús, le dijo: Bienaventurado eres, Simón, hijo de Jonás; porque no te lo reveló carne ni sangre, mas mi Padre que está en los cielos.

Pero no todo quedó allí, Jesús estableció en los versículos 18 y 19: Mas yo también te digo, que tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi iglesia; y las puertas del infierno no prevalecerán contra ella.  Y a ti daré las llaves del reino de los cielos; y todo lo que ligares en la tierra será ligado en los cielos; y todo lo que desatares en la tierra será desatado en los cielos.

¿Qué significan estas Palabras? Estas Palabras no son un privilegio de autoridad para estar sobre la obra de Dios, estas Palabras son la evidencia de que caminamos bajo la Luz de la Revelación del Padre; atar y desatar es la evidencia de que nuestras ejecutorias caminan de la mano de la Voluntad del Padre.

El propósito en Dios de que vivamos bajo la Luz de su Revelación es para que caminemos bajo la instrucción de la Palabra, y para que por ella nuestras acciones se conviertan en las acciones de Dios, ese es el propósito; atamos y desatamos no solo con nuestras palabras. Atamos y desatamos con nuestras acciones, con nuestra forma de pensar según el pensamiento del Reino, atamos y desatamos con nuestra conducta, con la Verdad con la cual caminamos; en síntesis, atamos y desatamos en la medida en que somos libres de las ataduras de las estructuras de pensamiento según el mundo.

Caminar bajo la Luz de la Revelación se fundamenta en el entendimiento de que todo hombre y mujer de fe tienen que ‘romper’ con todo nexo con las estructuras de pensamiento del mundo. Ninguno que no sea capaz de romper el cordón umbilical con el mundo puede buscar las cosas de arriba donde está Jesús sentado a la diestra del Padre; ninguno. Nadie puede amar a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o se llegará al uno y menospreciará al otro: Mateo 6:24.

La exhortación del Evangelio es ‘salir’ de esta perversa generación y no tocar lo inmundo.

  • En  Romanos 12:2, leemos: Y no os conforméis a este siglo; mas reformaos por la renovación de vuestro entendimiento;
  • En 2 Corintios 4:4, leemos: En los cuales el dios de este siglo cegó los entendimientos de los incrédulos, para que no les resplandezca la lumbre del evangelio de la gloria de Cristo, el cual es la imagen de Dios.
  • En Efesios 1:17-18, leemos: Que el Dios del Señor nuestro Jesucristo, el Padre de gloria, os dé espíritu de sabiduría y de revelación para su conocimiento; Alumbrando los ojos de vuestro entendimiento, para que sepáis cuál sea la esperanza de su vocación, y cuáles las riquezas de la gloria de su herencia en los santos,
  • En Efesios 4:17, leemos: no andéis más como los otros Gentiles, que andan en la vanidad de su sentido;
  • En Efesios 2:1-3, leemos: Y Él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados, en los cuales anduvisteis en otro tiempo, siguiendo la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia, entre los cuales también todos nosotros vivimos en otro tiempo en los deseos de nuestra carne, haciendo la voluntad de la carne y de los pensamientos, y éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás.

Entendamos el establecimiento de fe, Él os dio vida. ¿Qué significa que Él nos dio vida?

Él os dio vida, significa que ya no estamos en el sepulcro; significa que hemos resucitado juntamente con Cristo, y que como tales, debemos buscar las cosas de arriba, no las de la tierra.

SI habéis pues resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios.

Colosenses 3:1

Él os dio vida es precisamente la proclamación del mensaje de la cruz, y significa ‘despojarse’ de las vendas de muerte con que el mundo ata y paraliza; significa ‘romper’ con toda forma de pensamiento, con toda forma de sentimiento, con toda forma de acción, con toda forma de reaccionar, con toda forma de conducta, injertada por los sistemas de vida. Los estilos y formas de vida del mundo, todos, sin excepción, están viciados por Satanás para que la gente cumplan su voluntad.

Él os dio vida, significa ‘rompan’ con todo nexo con el mundo. El apóstol describe en los versículos 2 y 3, los nexos con los cuales debemos romper.

en los cuales anduvisteis en otro tiempo, siguiendo la corriente de este mundo (1)ya no sigo la corriente de este mundo, rompí con la corriente de este mundo; conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia, entre los cuales también todos nosotros vivimos en otro tiempo en los deseos de nuestra carne (2)ya no vivo en los deseos de la carne; rompí con los deseos de la carne; haciendo la voluntad de la carne (3)ya no hago la voluntad de la carne; rompí con la voluntad de la carne;  y de los pensamientos (4)ya no hago la voluntad de los pensamientos; rompí con la voluntad de los pensamientos; y éramos por naturaleza hijos de ira (5)ya no soy hijos de ira, rompí con la herencia adámica de estar bajo la ira de Dios; lo mismo que los demás.

Efesios 2:1-3

Vivir la vida que Él nos dio es vivir según las disposiciones de vida del cielo; vivir la vida que Él nos dio es vivir según la Revelación de Su Palabra.

Con Cristo estoy juntamente crucificado, y vivo, no ya yo, mas vive Cristo en mí: y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó, y se entregó a sí mismo por mí.

Gálatas 2:20

Vivir la vida que Él nos dio es desechar el esquema de celebraciones que el mundo traza, porque cada una de ellas le dan vida a rituales idolátricos por los cuales se empoderan principados regionales, que establecen gobierno sobre los residentes de la región. Muchos hombres de fe siguen celebrando febrero 14, como el mundo; celebran mayo 3, como el mundo; celebran ‘semana santa, como el mundo; celebran navidad, como el mundo; muchos no han roto su nexo con el mundo.

Vivir bajo la Luz de la Revelación en la Palabra de Dios no es solo ‘conocimiento’ que agregamos a nuestro saber, es mucho más que eso; es decisión a caminar bajo sus instrucciones, es obediencia, es sometimiento, es reconocimiento de su Soberanía, es conocerle, es entenderle; conlleva la decisión de renunciar a la ciudadanía terrena, a renunciar con la identidad personal; conlleva a no ser aceptados por los demás; conlleva sacrificio, deshonra, difamación, vergüenza, oprobio, menosprecio, persecución… al llegar al final de esta enseñanza, ¿estamos dispuestos a caminar bajo la Luz de su Revelación?


Las citas bíblicas son tomadas de la Versión Reina-Valera Antigua, 1909 (RVA)


Pastor Pedro Montoya