¿Cuál es el siguiente paso, Señor?

 



Porque el que me envió, conmigo está; no me ha dejado solo el Padre; porque yo, lo que a Él agrada, hago siempre. Juan 8:29

¿Quién en más de una ocasión no le ha hecho esta pregunta a Dios? personalmente, o ministerialmente, todos en más de una ocasión hemos planteado preguntas similares, advirtiendo que hay algo más que debemos o tenemos que hacer.

Si tuviéramos alguna estadística disponible, nos sorprenderíamos de la frecuencia que esta interrogante está presente en la inquietud de las personas de fe por tratar de descubrir qué es lo próximo en la agenda de Dios para sus vidas.

Pero, ¿realmente hay un paso más, desconocido para nosotros, que Dios tiene que revelarnos para que nosotros caminemos? ¿Hay alguna forma bíblica para validar esta inquietud?

Una noche de estas meditando sobre la bitácora de viaje que el apóstol Pablo siguió en su segundo viaje apostólico, particularmente en el momento después de recorrer las ciudades visitadas durante su primer viaje, y después de pasar por las regiones de la Phrygia y la provincia de Galacia, y descubrir que hay un impedimento sobrenatural para que ellos se extiendan sobre las regiones vecinas; la descripción del relato indica que hubo un momento cuando él y sus acompañantes entendieron que Dios los llamaba a Macedonia para que les anunciaran el evangelio.[1]

Macedonia no estaba dentro de las proyecciones que el apóstol hizo justo antes de iniciar su segundo viaje; el relato del libro de Hechos indica que él pretendía tan solo visitar de nuevo a las comunidades de fe que se habían activado durante su primer viaje,

Y después de algunos días, Pablo dijo a Bernabé: Volvamos a visitar a los hermanos por todas las ciudades en las cuales hemos anunciado la palabra del Señor, cómo están. Hechos 15:36

¿Hay un siguiente paso que debemos dar? ¿Quién lo descubre, Dios o nosotros mismos?

Si, efectivamente, hay un siguiente paso que debemos dar, siempre lo hay, pero se descubre en la acción de fe que iniciamos cuando entendemos lo que tenemos que hacer.

Es la fe quien descubre el siguiente paso. En el relato de la historia de nuestra consideración vemos que el apóstol intentaba subsanar un daño doctrinal que los conversos a la fe salidos de la secta de los fariseos habían provocado tras establecer entre las comunidades de fe gentiles, que les era necesario circuncidarse, según el rito de la Ley.[2]

Pablo y Bernabé habían sido constituidos por la iglesia de Jerusalén en portadores de la decisión doctrinal que los gentiles conversos no tenían que circuncidarse para ejercer su fe en Jesús. Así que, el segundo viaje del apóstol tan solo pretendía cubrir esa necesidad y establecer con entregar el comunicado que las comunidades crecieran saludables y firmes según lo establecido en la doctrina de Cristo,

Así que las iglesias eran confirmadas en fe, y eran aumentadas en número cada día. Hechos 16:5

El hecho de extenderse más allá de los límites del territorio cubierto durante su primer viaje fue lo que hizo que se descubriera el siguiente paso de la bitácora.

El proceso de revelación se activa tras establecer con hechos lo que ya todos sabemos que tenemos que hacer, no hay nada nuevo, lo que posiblemente cambiará son los escenarios, pero la instrucción se mantiene la misma.

Mas recibiréis la virtud del Espíritu Santo que vendrá sobre vosotros; y me seréis testigos en Jerusalem, en toda Judea, y Samaria, y hasta lo último de la tierra. Hechos 1:8

Preguntar por cuál es el siguiente paso y pedir que se nos revele trastoca el orden establecido de la fe; la doctrina de Cristo establece que la justicia se revela de fe en fe,

Porque en Él la justicia de Dios se descubre de fe en fe; como está escrito: Mas el justo vivirá por la fe. Romanos 1:17

Y esto, establecido proféticamente desde el tiempo de Abraham,

Y creyó a Jehová, y contóselo por justicia. Génesis 15:6

Y confirmado por el profeta Habacuc,

He aquí se enorgullece aquel cuya alma no es derecha en él: mas el justo en su fe vivirá. Habacuc 2:4

El apóstol Pablo lo resumió de la siguiente forma,

(Porque por fe andamos, no por vista;) 2da. Corintios 5:7

Hay un siguiente paso, claro que lo hay, siempre lo hay, pero viene como resultado de movernos en actos de fe y no porque pedimos que se nos descubra.

Quien acostumbra preguntar o pedir sobre el siguiente paso que debe dar corre el riesgo de quedarse detenido en su fe, esperando señales, evidencias, confirmaciones para empezar a moverse. De hecho, hay personas que han quedado estancadas en su fe, que no se han movido en años, esperando una confirmación del siguiente paso que deben dar. Es oportuno destacar el consejo de sabiduría establecido en la misma Palabra,

Todo lo que te viniere a la mano para hacer, hazlo según tus fuerzas; porque en el sepulcro, adonde tú vas, no hay obra, ni industria, ni ciencia, ni sabiduría. Eclesiastés 9:10

En el mismo libro se explica la razón de por qué se da este consejo,

El que al viento mira, no sembrará; y el que mira a las nubes, no segará. 5Como tú no sabes cuál es el camino del viento, o como se crían los huesos en el vientre de la mujer preñada, así ignoras la obra de Dios, el cual hace todas las cosas. 6Por la mañana siembra tu simiente, y a la tarde no dejes reposar tu mano: porque tú no sabes cuál es lo mejor, si esto o lo otro, o si ambas a dos cosas son buenas. Eclesiastés 11:4-6

Los procesos de revelación se activan a través de los actos de fe, y tales actos de fe nos guían a toda Verdad, y corrigen nuestro camino, y nos amplían la agenda de nuestras acciones.

Pero cuando viniere aquel Espíritu de verdad, Él os guiará a toda verdad; porque no hablará de sí mismo, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que han de venir. Juan 16:13

Caminemos, pues, y establezcamos por la fe nuevos caminos que nadie ha caminado aún,

POR tanto nosotros también, teniendo en derredor nuestro una tan grande nube de testigos, dejando todo el peso del pecado que nos rodea, corramos con paciencia la carrera que nos es propuesta, Hebreos 12:1

¿Te sientes detenido? Qué tal si en lugar de seguir preguntando sobre el siguiente paso hacemos lo que sabemos que tenemos que hacer. Tú lo sabes… caminar una milla extra, entregar la capa cuando demanden nuestra ropa, poner la otra mejilla cuando nos golpeen una, poner la mano en el arado y no mirar atrás, tomar la cruz y seguir caminando, … ¡sigue caminando!

 

Las citas bíblicas son tomadas de la Versión Reina-Valera Antigua, 1909 (RVA)

 

Pastor Pedro Montoya

Tel Cel. (407) 764-2699

Twitter: @pastormontoya

http://www.ministerioscristorey.com

[1] Hechos 16:5-10

[2] Hechos 15:5

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