La Maldad, el Pecado y la Justicia del ‎Reino.‎ Tercera Parte

La Justicia del Reino no es, ni se reduce a, una colección de doctrinas por las cuales se establece Justicia.

Aunque el pueblo de Israel recibió la Ley de Moisés, y se les estableció que aquel que las cumpliera viviría por ellas,

Porque Moisés describe la justicia que es por la ley: Que el hombre que hiciere estas cosas, vivirá por ellas. Romanos 10:5

Sin embargo, en la enseñanza de Moisés también se estipuló que no solo se trataba de “cumplir” los mandamientos de la Ley, sino de hacerlos por amor de Dios,

Que ames a Jehová tu Dios, que oigas su voz, y te allegues a él; porque él es tu vida, y la longitud de tus días; a fin de que habites sobre la tierra que juró Jehová a tus padres Abraham, Isaac, y Jacob, que les había de dar. Deuteronomio 30:20

En el testimonio de los profetas también está estipulado que es el amor y temor de Dios lo que determina la Justicia de la Ley,

Mas si el justo se apartare de su justicia, y cometiere maldad, e hiciere conforme a todas las abominaciones que el impío hizo; ¿vivirá él? Todas las justicias que hizo no vendrán en memoria; por su rebelión con que prevaricó, y por su pecado que cometió, por ello morirá. Ezequiel 18:24

Y cuando el impío se apartare de su impiedad, e hiciere juicio y justicia, vivirá por ello. Ezequiel 33:19

Puede darse el caso de alguien que cumpla, pero si en su corazón hay maldad, su cumplimiento de la Ley se convierte en injusticia,

Guárdate que no haya en tu corazón perverso pensamiento, diciendo: Cerca está el año séptimo, el de la remisión; y tu ojo sea maligno sobre tu hermano menesteroso para no darle: que él podrá clamar contra ti a Jehová, y se te imputará a pecado. Deuteronomio 15:9

La Justicia del Reino depende de la justicia y juicio de la actitud con la cual la persona hace todas las cosas. Por eso, en la enseñanza del Evangelio establecida por el apóstol Pablo se destaca que la Justicia del Reino comienza a partir de la decisión de la persona de construir una vida de fe,

Mas ¿qué dice? Cercana está la palabra, en tu boca y en tu corazón. Esta es la palabra de fe, la cual predicamos: Que si confesares con tu boca al Señor Jesús, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. Romanos 10:8,9

Esta enseñanza no es propia de Pablo, él la tomó de la Ley. Moisés la estableció en su tiempo para explicar cómo opera la Justicia del Reino,

Porque este mandamiento que yo te intimo hoy, no te es encubierto, ni está lejos: 12No está en el cielo, para que digas: ¿Quién subirá por nosotros al cielo, y nos lo traerá y nos lo representará, para que lo cumplamos? 13Ni está de la otra parte de la mar, para que digas: ¿Quién pasará por nosotros la mar, para que nos lo traiga y nos lo represente, a fin de que lo cumplamos? 14Porque muy cerca de ti está la palabra, en tu boca y en tu corazón, para que la cumplasPorque yo te mando hoy que ames a Jehová tu Dios, que andes en sus caminos, y guardes sus mandamientos y sus estatutos y sus derechos, para que vivas y seas multiplicado, y Jehová tu Dios te bendiga en la tierra a la cual entras para poseerla. Deuteronomio 30:11-16

La Justicia del Reino consiste en la convicción que una persona desarrolla acerca de la trascendencia de sus actos en observancia a lo que él conoce de Dios, sea esto escrito o lo haya recibido como instrucción espiritual.

La Justicia del Reino se fundamenta sobre la convicción de la Voluntad de Dios, a partir del compromiso personal que cada quien desarrolla en su comunión íntima con Dios.

El secreto de Jehová es para los que le temen; Y a ellos hará conocer su alianza. Salmo 25:14

La Justicia del Reino se construye sobre la vida de fe, a través del establecimiento del juicio correcto según la Voluntad y los Propósitos de Dios.

Mas al que no obra, pero cree en aquél que justifica al impío, la fe le es contada por justicia. … 9¿Es pues esta bienaventuranza solamente en la circuncisión o también en la incircuncisión? porque decimos que a Abraham fue contada la fe por justicia11Y recibió la circuncisión por señal, por sello de la justicia de la fe que tuvo en la incircuncisión: para que fuese padre de todos los creyentes no circuncidados, para que también a ellos les sea contado por justicia; Romanos 4:5-11

Esto hace que la Justicia del Reino se fundamente sobre la vida de fe de cada quien, tal y como se descubre de la convicción de Abraham en su sujeción a la revelación que había recibido de Jehová Dios.

Y creyó a Jehová, y contóselo por justicia. Génesis 15:6

La vida de fe surge a partir del depósito de Revelación que cada quien recibe en su interior, por el Espíritu de Dios, en la interacción y sometimiento a Su Voluntad.

Mas éste es el pacto que haré con la casa de Israel después de aquellos días, dice Jehová: Daré mi ley en sus entrañas, y escribiréla en sus corazones; y seré yo a ellos por Dios, y ellos me serán por pueblo. Jeremías 31:33

Nótese cómo el profeta establece el valor de la relación personal haciendo uso de dos términos que atañen a la individualidad de la existencia personal. El uso de las palabras, entrañas, y, corazones, son para indicar no la vida producto de la colectividad, sino la vida en sí mismo nacida de la convicción y pacto con Dios.

Esta concepción no pertenece solo al Antiguo Pacto según la Ley, es presentado formando parte del Nuevo Pacto, citada en dos ocasiones consecutivas en la epístola más emblemática de la iglesia.

Por lo cual, este es el pacto que ordenaré a la casa de Israel Después de aquellos días, dice el Señor: Daré mis leyes en el alma de ellos, Y sobre el corazón de ellos las escribiré; Y seré a ellos por Dios, Y ellos me serán a mí por pueblo: Hebreos 8:10

Y este es el pacto que haré con ellos Después de aquellos días, dice el Señor: Daré mis leyes en sus corazones, Y en sus almas las escribiré: Hebreos 10:16

Esta Palabra pertenece a una Palabra profética en torno a la deportación de Judá a Babilonia, la encontramos en el libro del profeta Ezequiel. En ella se destaca que aunque la Palabra es dirigida a un pueblo entero, la activación de la misma depende del valor individual que cada quien le otorgue a la vida de fe,

Y darles he un corazón, y espíritu nuevo daré en sus entrañas; y quitaré el corazón de piedra de su carne, y daréles corazón de carne; Ezequiel 11.19

Y os daré corazón nuevo, y pondré espíritu nuevo dentro de vosotros; y quitaré de vuestra carne el corazón de piedra, y os daré corazón de carne. Ezequiel 36.26

La fe es por medida, según lo revela el siguiente texto,

Digo pues por la gracia que me es dada, a cada cual que está entre vosotros, que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener, sino que piense de sí con templanza, conforme a la medida de la fe que Dios repartió a cada uno…. De manera que, teniendo diferentes dones según la gracia que nos es dada, si el de profecía, úsese conforme a la medida de la fe; Romanos 12:3,6

No todos tienen la misma medida de fe, y por ende, no en todos existe el mismo nivel de Justicia, y es en primer lugar, porque no todos tienen el mismo compromiso ante Su Voluntad; y en segundo lugar, porque no todos abominan en la misma intensidad las cosas que para Dios son abominables, y esto porque desconocen qué es lo que Dios abomina.

Al leer los primeros cinco libros de la Biblia, los libros de Moisés, uno descubre el principio de la vida de fe. Es sencillo. La fe, y por ende, la Justicia del Reino, se fundamenta sobre el conocimiento de lo que es pecado y de lo que es maldad; de lo que es de agrado a Dios, y de lo que es abominable ante sus ojos.

¿Cómo puede desarrollarse temor a Dios si se desconoce lo que Él abomina?[1]

Nadie puede decir que tiene fe si en sus acciones es tolerante de actos de injusticia. Nadie puede crecer en fe si sus actos no establecen justicia. La Justicia del Reino se fundamenta sobre actos llevados a cabo en la conciencia de que los tales se hacen delante de la presencia del Todopoderoso.

Conocer lo agradable y lo desagradable ante los ojos de Dios es importante, y vital para crecer en Justicia. Es la didáctica de la Ley de Moisés. Notemos que antes de morir, Moisés leyó las bendiciones y las maldiciones a todo el pueblo.

Mira, yo he puesto delante de ti hoy la vida y el bien, la muerte y el mal: 16Porque yo te mando hoy que ames a Jehová tu Dios, que andes en sus caminos, y guardes sus mandamientos y sus estatutos y sus derechos, para que vivas y seas multiplicado, y Jehová tu Dios te bendiga en la tierra a la cual entras para poseerla. Deuteronomio 30:15,16

Aun para salir a la guerra era necesario tener el conocimiento sobre la vida y el bien, la muerte y el mal. Es el protocolo del Reino sobre el cual descansa el desarrollo de la vida espiritual.

A los cielos y la tierra llamo por testigos hoy contra vosotros, que os he puesto delante la vida y la muerte, la bendición y la maldición: escoge pues la vida, porque vivas tú y tu simiente: 20Que ames a Jehová tu Dios, que oigas su voz, y te allegues a él; porque él es tu vida, y la longitud de tus días; a fin de que habites sobre la tierra que juró Jehová a tus padres Abraham, Isaac, y Jacob, que les había de dar. Deuteronomio 30:19,20

Moisés ordenó que una vez entraran en la tierra, y la poseyeran, leerían al pueblo la bendición y la maldición contenida en la Ley,

Y será que, cuando Jehová tu Dios te introdujere en la tierra a la cual vas para poseerla, pondrás la bendición sobre el monte Gerizim, y la maldición sobre el monte Ebal: Deuteronomio 11:29

Acto que Josué llevo a cabo tal y como fue ordenado por Moisés,

Y todo Israel, y sus ancianos, oficiales, y jueces, estaban de la una y de la otra parte junto al arca, delante de los sacerdotes Levitas que llevan el arca del pacto de Jehová; así extranjeros como naturales, la mitad de ellos estaba hacia el monte de Gerizim, y la otra mitad hacia el monte de Ebal; de la manera que Moisés, siervo de Jehová, lo había mandado antes, para que bendijesen primeramente al pueblo de Israel. Josué 8:33

¿Por qué la importancia de este ritual de lectura de la bendición y la maldición? Sencillo. Porque la Justicia no se construye sobre la ignorancia. La fe es conocimiento y convicción.

Y aquí nos es útil establecer la enseñanza del apóstol Pablo dirigida a la comunidad de Roma,

¿Qué pues diremos? ¿La ley es pecado? En ninguna manera. Empero yo no conocí el pecado sino por la ley: porque tampoco conociera la concupiscencia, si la ley no dijera: No codiciarás. Romanos 7:7

El apóstol establece el proceso de la construcción de la Justicia del Reino, y la formación de una vida de fe: La Ley-Palabra saca a la luz lo que en mí está escondido, le pone nombre, y lo declara abominable a Jehová Dios. A partir de allí la vida de fe se encarga de erradicarlo de la sustancia de la persona. Comienza a surgir actos de Justicia.

La doctrina de Cristo no hace a un lado lo establecido por Moisés, me descubre lo que espiritualmente sucede para que con conciencia lo trabaje con mayor exactitud. Una vez la Ley me ha mostrado las acciones que en mí son pecado, me presenta a Cristo para que por la fe en creer en Él, sea libre de la ley del pecado.

De manera que la ley nuestro ayo fue para llevarnos a Cristo, para que fuésemos justificados por la fe. Gálatas 3.24

Cristo Jesús está presente simbólicamente en cada animal sacrificado que el sacerdote presentaba en propiciación por las acciones pecaminosas que salieron a la luz.

Porque también Cristo padeció una vez por los pecados, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios, siendo a la verdad muerto en la carne, pero vivificado en espíritu; 1ra. Pedro 3:18

Así que, de nuevo, la Justicia del Reino y la vida de fe no es ignorancia, sino conocimiento de lo que está en mí que es desagradable a Dios.

La didáctica de la Ley utiliza el conocimiento de lo que es abominable a los ojos de Dios, para que al identificarlos y nombrarlos, puedan ser llevados en sacrificio ante el altar.

Aquí tenemos que denunciar la deficiencia de la proclamación del Evangelio contemporáneo, que no considera necesario la lectura de la Ley de Moisés. Su desconocimiento ha provocado que se establezcan doctrinas humanas, filosóficas, que se fundamentan sobre conocimientos morales y desechan la Revelación de Dios. Muchos seminarios y centros de estudios teológicos deben considerar integrar en sus respectivos pensum el estudio exhaustivo de la Ley.

El segundo principio de la Justicia del Reino y de la vida de fe, es: Establecer verdad.

Y conoceréis la verdad, y la verdad os libertará. Juan 8.32

No basta con conocer lo que es abominable a los ojos de Jehová Dios, es necesario establecer Su Verdad. En la conjugación de ambos, conocimiento de lo que es abominable a sus ojos, y el establecer Verdad, se construye el Evangelio del Reino.

¿Qué es verdad?

Diferente a como lo presentan distintas tendencias modernas, verdad no es la afirmación de los hechos, como lo define la filosofía; o lo contrario a la mentira, según lo promueve la religión; ni la antítesis del engaño, como lo propaga el existencialismo ateo.

Verdad es el establecimiento de la Revelación de Dios en cuanto al conocimiento que Él nos permite tener. Todo lo que no proceda de o para la Revelación de Dios es mentira y engaño. Lo encontramos en las palabras finales de Moisés,

Las cosas secretas pertenecen a Jehová nuestro Dios: mas las reveladas son para nosotros y para nuestros hijos por siempre, para que cumplamos todas las palabras de esta ley. Deuteronomio 29:29

Observe cómo termina el texto: todas las palabras de esta ley. El mandamiento es inclusivo. Significa enseñar no solo lo que a Él le agrada, sino enseñar también sobre lo desagradable, lo que es abominable a Él, para que el hombre de Dios desarrolle discernimiento y aprenda a ejecutar la Justicia del Reino.

Verdad es lo establecido por Dios. Esto es fe y su desarrollo. Por eso la importancia del mandamiento de Moisés a Josué de leer la bendición y la maldición de la Ley.

La verdad demanda el conocimiento adecuado, el conocimiento establecido por Dios. Un conocimiento no originado en Dios es mentira, y establece engaño, y se debe desechar. La verdad de Dios es verdad aunque los hechos indiquen o pretendan establecer lo contrario.

La vida de fe es el resultado de vivir según la Justicia del Reino. La justicia del Reino está basada en conocimiento de la verdad de Dios.

La verdad demanda que sea anulada la ingenuidad y la ignorancia. Es oportuno señalar las Palabras del libro de Esdras,

Porque Esdras había preparado su corazón para inquirir la ley de Jehová, y para hacer y enseñar a Israel mandamientos y juicios. Esdras 7:10

La restauración, incluso, es el resultado de una vida de fe que desecha la ingenuidad y la ignorancia como estilo de vida,

Y el día siguiente se juntaron los príncipes de las familias de todo el pueblo, sacerdotes, y Levitas, a Esdras escriba, para entender las palabras de la ley. Nehemias 8:13

La Verdad es el fundamento del Evangelio del Reino,

Por lo cual, dejada la mentira, hablad verdad cada uno con su prójimo; porque somos miembros los unos de los otros. Efesios 4:25

La revelación de Dios, y la apertura de la congregacion a ella depende del grado de verdad que la comunidad desarrolle,

¿Qué hay pues, hermanos? Cuando os juntáis, cada uno de vosotros tiene salmo, tiene doctrina, tiene lengua, tiene revelación, tiene interpretación: hágase todo para edificación. 1ra. Corintios 14:26

Pablo lo enseña en todas sus epístolas, es parte de la proclamación de su Evangelio.

Hablando entre vosotros con salmos, y con himnos, y canciones espirituales, cantando y alabando al Señor en vuestros corazones; Efesios 5:19

La palabra de Cristo habite en vosotros en abundancia en toda sabiduría, enseñándoos y exhortándoos los unos a los otros con salmos e himnos y canciones espirituales, con gracia cantando en vuestros corazones al Señor. Colosenses 3:16

En occidente pronto tendremos un colapso de fe entre muchas comunidades cristianas, y es debido a una vida de burbuja que se ha construido a partir del falso conocimiento de que Dios busca nuestro bienestar.

Se ha mezclado un conocimiento secular de corte financiero con la proclamación de que Dios nos hace prosperar en nuestra tierra. Muchos hoy en día están construyendo sus propias fortunas a partir de esta base, y se olvidan de construir en fe y en Justicia.

Concluyo citando las Palabras del profeta Miqueas,

Oh hombre, él te ha declarado qué sea lo bueno, y qué pida de ti Jehová: solamente hacer juicio, y amar misericordia, y humillarte para andar con tu Dios. Miqueas 6:8

Y las Palabras del profeta Oseas,

Y te desposaré conmigo para siempre; desposarte he conmigo en justicia, y juicio, y misericordia, y miseraciones. Oseas 2:19… Sembrad para vosotros en justicia, segad para vosotros en misericordia; arad para vosotros barbecho: porque es el tiempo de buscar a Jehová, hasta que venga y os enseñe justicia. Oseas 10:12… Tú pues, conviértete a tu Dios: guarda misericordia y juicio, y en tu Dios espera siempre. Oseas 12:7

Pastor Pedro Montoya

Tel Cel. (407) 764-2699

Twitter: @pastormontoya

http://www.ministerioscristorey.com

[1] Sal 111.10El principio de la sabiduría es el temor de Jehová: Buen entendimiento tienen cuantos ponen aquéllos por obra: Su loor permanece para siempre.

Proverbios 1:7 El principio de la sabiduría es el temor de Jehová: Los insensatos desprecian la sabiduría y la enseñanza.

Proverbios 9:10 El temor de Jehová es el principio de la sabiduría; Y la ciencia de los santos es inteligencia.

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